Asociados en la prensa

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¿Y Aristóteles? ¿Y Kumamoto?

Escrito por Genaro Lozano el .

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La minoría silenciosa se escuchó y tomó las calles de Guadalajara y de varias ciudades más en "defensa de las familias" y "por los niños", clamaron.

Una fotografía muestra a una pareja heterosexual orgullosa, portando playeras con la leyenda "Papá de 9" y "Mamá de 9" y su prole por delante. Ella también porta una pancarta que dice: "Sí al matrimonio entre un hombre y una mujer". 

La marcha es convocada por una organización que se autonombra "Jalisco es uno por los niños" y según reportes participaron 35 mil personas, según algunos medios unas 60 mil y según organizadores fueron 80 mil almas. Así son siempre los cálculos de las marchas en México. Saber realmente cuántos participaron es un acto de fe.

Jalisco tiene una tradición de marchas en contra de los derechos de la diversidad sexual. El activista gay jalisciense Jaime Cobián recuerda cómo por lo menos desde el año 2000 se realizan marchas similares a la del fin de semana como respuesta a la creciente presencia y activismo de los colectivos lésbico-gays-bisexuales-trans (LGBT).

Quienes participaron en la marcha del sábado lo hacen tarde. Hoy en México la Suprema Corte de Justicia ya se pronunció sobre el matrimonio como un derecho ciudadano. A esa institución civil deben tener acceso todas las parejas que así lo deseen: homosexuales, lesbianas y heterosexuales. Esto no significa un No al matrimonio entre un hombre y una mujer, al contrario. Lo que significa es un Sí al matrimonio, un Sí a esa institución que da derechos, que es un símbolo de todas las familias. Sí al matrimonio, pero para tod@s.

Las marchas "por la familia" solo están retrasando el que las legislaturas locales atiendan el llamado de la Suprema Corte a modificar sus códigos civiles y permitir el acceso sin discriminación al matrimonio. Ésa es una realidad que lentamente avanza en el país desde que en Ciudad de México se avanzara en el 2003, con las Sociedades de Convivencia, y desde el 2009 con el matrimonio igualitario.

¿Y los niños? De acuerdo con el Consejo Estatal de Familia de Jalisco hay en ese estado unos 105 albergues infantiles y aproximadamente unos 8241 niños sin hogar y en espera de ser adoptad@s en Jalisco. A la marcha "por los niños" le preocupa que algún menor de edad "caiga" en el seno de una familia homoparental, pero no llama a los legisladores del estado a que agilice los trámites de adopción de esos menores sin hogar. Su preocupación no son los niños. Es la nostalgia de conservar una realidad que ya los rebasó.

El litigio estratégico a favor del matrimonio igualitario tuvo el acierto de despertar a la Suprema Corte, pero esas victorias judiciales no fortalecen ni incentivan el activismo pro diversidad sexual. Jalisco y la Ciudad de México tienen una larga historia de activismo LGBT, con grupos profesionalizados que saben cómo incidir en las agendas legislativas, pero no se puede decir lo mismo de las 29 entidades del resto del país.

Por ello, toca a los gobernadores de esas entidades, y en Jalisco al mismo Aristóteles Sandoval, y a legisladores locales, como el recién electo Pedro Kumamoto, el impulsar las modificaciones locales necesarias para acatar el llamado de la Corte. Lamentablemente, el silencio de Sandoval y el de Kumamoto hacen pensar que tienen un corazón de viejo conservador y que no quieren asumir la agenda de derechos que les tocó vivir.

En las democracias las sociedades acatan la 3a. Ley de Newton. Ante los avances progresistas en el país empieza un despertar conservador que tardíamente protesta. Así es y debe ser la democracia: el disenso expresado y respetado en la plaza pública.

Así sucedió hace unos días en Carolina del Sur donde a las afueras del Congreso se enfrentaron miembros del Ku Klux Klan y de los Black Panthers como reacción al retiro de la bandera Confederada, símbolo del racismo estadounidense, del Capitolio del estado. Los legisladores lo ordenaron por la matanza reciente de 9 afroamericanos en una iglesia y pese a que el 54% de la población del estado estaba en contra de quitar la bandera.

Gobernador Aristóteles, Pedro y demás legisladores del Congreso jalisciense: ¿de qué lado de la historia están?

 

Twitter: @genarolozano

Fuente: Reforma http://www.reforma.com/aplicaciones/editoriales/editorial.aspx?id=67861#ixzz3hEEMeIwS 

 

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Salarios pobres, país pobre

Escrito por Cecilia Soto el .

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Estos hogares tuvieron 1.80 pesos diarios más que en 2012, sólo que en aquel año los hogares habían tenido un aumento de 5.5%, equivalente a 4.40 pesos diarios y los dos deciles siguientes experimentaron aumentos en sus ingresos, mientras que en 2014 tienen pérdidas. Este menor aumento en el ingreso de los hogares más pobres es preocupante, pues en este periodo las remesas se han recuperado y la inflación ha disminuido levemente.

La segunda cifra citada como exitosa —y lo es mínimamente— es la disminución de la pobreza extrema. En comparación con 2012, hay 90 mil menos pobres extremos. Sin embargo, esa cifra sólo se logra al sacar del sótano económico aproximadamente a un millón de personas para contrarrestar el crecimiento demográfico. Y así fue: medio millón en adultos mayores al disminuir a 65 años la edad para recibir una pensión. El otro grupo beneficiado fue el de menores hasta los 18 años. Pero de nuevo este éxito palidece si se le compara con la cifra de 2012, cuando salieron de la pobreza extrema no 90 mil personas sino un millón y medio de mexicanos, lo cual significa que se tuvo que beneficiar a un millón más para contrarrestar el crecimiento demográfico.

En números absolutos, sin tomar en cuenta las dimensiones de salud, vivienda, educación, etcétera, con las que el Coneval hace una medición más compleja y rigurosa, el número de pobres absolutos aumentó en 1.1 millones de personas de 2012 a 2014.

Las cifras de la presente administración se benefician también de la disminución espectacular en la carencia de servicios de salud lograda por el Seguro Popular, con todo y sus defectos la política social más radical de las últimas décadas. A diferencia de Sedesol, que encontró todo mal a pesar de que el bienio anterior presenta mejores cifras, el sector Salud ha ampliado el programa del Seguro Popular. De 2010 a 2012 disminuyeron en 8.2 millones las personas que tenían carencia de servicios de salud. Para 2014, 3.5 millones de mexicanos dejaron de tener esa carencia, una cifra vigorosa y positiva. La disminución de esta carencia no sólo se debe al Seguro Popular, hay entidades que han disminuido agresivamente la pobreza extrema con servicios gratuitos de salud como el Gobierno de la Ciudad de México.

Según cifras de la ENIGH y el Coneval, entre 2010 y 2014, aumentó en 4.2 millones de personas en la pobreza (de nuevo, sólo tomando en cuenta el ingreso), la mayor parte del aumento, 3.2 millones de mexicanos, en esta administración, a pesar de que remesas, inflación y exportaciones manufactureras mejoraron y el colapso en los ingresos petroleros no impactó mayormente el periodo en el que se levantó la encuesta del Inegi. Estas cifras cuestionan a Sedesol, pero sobre todo reprueban a Hacienda y a la Secretaría de Economía.

Hay una política social contra el aumento de la pobreza y a favor de una mayor igualdad, probada mundialmente con éxito desde hace más de un siglo y que no requiere estructuras burocráticas extra. Me refiero, por supuesto, al aumento del salario mínimo. ¿Qué ha detenido en México la implementación de las medidas que desliguen al salario mínimo como unidad de referencia de multas, Infonavit, becas, etcétera, creen una nueva unidad de referencia y permitan un aumento moderado, pero continuo del salario mínimo? 

Independientemente del número de personas que puedan recibir este aumento —los expertos citan cifras que van desde 250 mil hasta casi un millón— se ha demostrado que un aumento a este salario tiene un “efecto iluminador” (efeito farol)— que puede afectar a trabajadores que ganan hasta cuatro salarios mínimos. Si tomamos en cuenta que en México la mayoría de los trabajadores ganan entre dos y tres salarios mínimos, un aumento al salario mínimo bien implementado tendría un efecto positivo en el poder adquisitivo de los trabajadores y, por tanto, en su capacidad de impactar positivamente en la economía.

Quienes desde el gobierno federal retardan y sabotean el aumento al salario mínimo no sólo se dan un tiro en el pie sino que son responsables del aumento vergonzoso de la pobreza en México. Nos encontramos en Twitter: @ceciliasotog

Fuente: Excélsior http://www.excelsior.com.mx/opinion/cecilia-soto/2015/07/27/1036860

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Legado cultural y de vanguardia: la gastronomía australiana contemporánea

Escrito por Tim George el .

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Así como los orígenes de la gastronomía mexicana contemporánea se remontan a la fusión de las culturas indígenas y la influencia española, la gastronomía australiana actual se nutre de ingredientes y sabores indígenas, europeos y asiáticos. De hecho, la gastronomía australiana ha evolucionado significativamente durante los últimos 50 años, y hoy en día es un fiel reflejo de la Australia contemporánea: una nación multicultural y multilingüe, con un vasto legado cultural indígena, vínculos históricos con Europa, y ubicada en la región de Asia-Pacífico.

En Australia, la importancia que se concede a la comida como parte vital de la vida familiar y como hilo conductor de la sociedad en general es muy similar al papel central que en México ocupa el buen comer. De hecho, la gastronomía australiana contemporánea es cada vez más un reflejo de tendencias culturales encaminadas a restablecer la importancia que tiene para muchas familias preparar alimentos en casa utilizando ingredientes tradicionales y de temporada.

No obstante la distancia geográfica entre Australia y México, nuestros pueblos son muy similares culturalmente en el gusto y pasión por disfrutar de la buena comida y bebida, ya sea para celebrar ocasiones importantes o simplemente para congregarnos con la familia y los amigos alrededor de una mesa y pasar un buen rato.

Al igual que en México, la clase media en Australia está creciendo y la gente cada vez gasta un mayor porcentaje de sus ingresos en comer fuera de casa, ya sea en algunos de los mejores restaurantes del planeta (de hecho, cuatro restaurantes australianos figuran en la prestigiosa lista de San Pellegrino que clasifica a los 100 mejores restaurantes del mundo) o en un sinnúmero de puestos de comida callejera y sabrosa que atraen a la gente con platillos caseros de todas las regiones del mundo.

Por otra parte, tanto México como Australia cuentan con miles de kilómetros de litorales, lo cual brinda a sus habitantes incontables oportunidades de disfrutar de excelentes pescados y mariscos, ya sea en la playa o en la ciudad, acompañados de una cerveza bien fría o de una copa de uno de los cientos de excelentes vinos australianos que día a día gozan de mayor popularidad tanto en Australia como alrededor del mundo.

A la par de integrar influencias culinarias procedentes de otras latitudes, en la gastronomía australiana contemporánea figuran de manera prominente ingredientes y técnicas culinarias tradicionales de nuestros pueblos indígenas. Y, al igual que en México, está teniendo lugar un creciente y emocionante fenómeno de revaloración del uso de ingredientes indígenas tradicionales, con frecuencia denominado bush tucker (“comida del monte”). Por ejemplo, los deliciosos chapulines oaxaqueños tendrían su equivalente australiano en los witchetty grubs (grandes larvas de polillas que se encuentran en la región central de Australia), los cuales, durante milenios, han servido como fuentes de proteína para los aborígenes de mi país. Por otra parte, muchos de los extranjeros que visitan Australia se sorprenden al descubrir que los canguros también han formado parte de la dieta tradicional de los indígenas australianos durante milenios, y en mi país el consumo de carne de canguro se está popularizando cada vez más como una opción más sostenible y amigable con el medioambiente, que la crianza de ganado de origen europeo.

La vasta gama de colores, texturas, ingredientes y sabores singulares de la gastronomía australiana contemporánea indudablemente sorprenderán a los mexicanos que visiten mi país, especialmente porque descubrirán que los australianos compartimos con los mexicanos la característica más emblemática de la comida mexicana en todo el mundo: el gusto por la comida picante.

 

Embajador de Australia en México.

Fuente: Excélsior http://www.excelsior.com.mx/opinion/tim-george/2015/07/28/1037013

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Los imperdonables del gobierno

Escrito por Laura Rojas el .

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Han pasado 15 días de la “imperdonable” fuga de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo. Quince días en los que a la par de esa noticia han sucedido otras tantas igual o más graves para México. Se trata de resultados de decisiones de política pública del gobierno federal que dejan la amarga sensación de que por el túnel de mil 500 metros, excavado en las narices de las autoridades penitenciarias, no sólo se fugó un criminal, sino lo que quedaba de las buenas expectativas para nuestro país en este sexenio.

El fracaso de la Ronda Uno de la Reforma Energética es consecuencia de haber demorado por años la decisión de permitir la participación de capital privado en el campo de los hidrocarburos. Hoy resulta evidente que, como los panistas lo propusimos, la Reforma Energética, bloqueada por el PRI, debió ser aprobada hace lustros. Esta forma de atrasar, por interés o falta de visión, los cambios que requiere el país, es imperdonable.

Otro imperdonable son los resultados en materia económica y de combate a la pobreza. Las cifras reveladas, tanto por la última Encuesta Nacional de Ingresos y Gasto de los Hogares del Inegi, como por la última evaluación del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), constatan el empobrecimiento de las familias mexicanas. El ingreso corriente total en los hogares de México en 2014 decreció 3.2% en términos reales, respecto de la medición de 2012, mientras que la pobreza aumentó en dos millones de personas. Para colmo, el peso se ha devaluado últimamente al grado de que esta semana se pagaron hasta 16.50 pesos por un dólar. Algunos expertos han pronosticado que, de no revertirse la tendencia, podríamos terminar el año pagando hasta entre 17.50 y 18.00 pesos por dólar.

No es de extrañarse. El PRI-gobierno se empeñó en aprobar a toda costa una Reforma Fiscal que, con ayuda del PRD, consiguió. Lo que advertimos en su momento los legisladores de Acción Nacional hoy es irrefutable: la Reforma Fiscal, entre otras malas decisiones de conducción de la política económica, sólo traería más pobreza.

Todo esto sumado al incremento de delitos como secuestro y extorsión; la falta de resultados en las investigaciones por posible conflicto de interés y corrupción que el gobierno se autoordenó; la poca eficacia en la implementación de las reformas estructurales, y las expresiones de debilidad institucional de los gobiernos locales, como la que en boca del gobernador de Guerrero pide que se adelante su relevo, porque no puede más, cuando está a punto de cumplirse la mitad del sexenio, resulta francamente desalentador.

Cuando pensamos en que detrás de cada cifra lo que hay son mexicanos de carne y hueso con poquísimas o nulas oportunidades de futuro, que han vivido la atrocidad de perder a un familiar secuestrado y cuando pensamos en el costo que para las instituciones democráticas y su credibilidad representa, la falta de buenos resultados de este gobierno es, por lo menos, condenable. Pero lo que raya en lo inaudito es la falta de humildad para reconocer que han errado. Para muestra, lo dicho por la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, esta semana: “… Los resultados también demuestran que la política social del presidente Enrique Peña Nieto está en la dirección correcta”. De todo, esto es lo más imperdonable.

*Politóloga. Senadora de la República

Twitter: @Laura_Rojas_

Fuente: Excélsior http://www.excelsior.com.mx/opinion/laura-rojas/2015/07/26/1036739

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El infierno en la Tierra

Escrito por Ana Paula Ordorica el .

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Estados Unidos cuenta con una sola prisión de máxima seguridad. Se encuentra en el condado de Fremont, en el estado de Colorado. Es la prisión Florence ADX y ha sido descrita como el lugar en la Tierra más cercano al infierno.

Es la cárcel en la que estuvo preso John Hinckley Jr. por dispararle al presidente Ronald Reagan para impresionar a la actriz Jodie Foster, antes de ser trasladado a un manicomio.

Y es donde están presos Ted Kaczynski, el genio matemático mejor conocido como el Unabomber;  Zacarias Moussaoui, la mente detrás de los atentados del 11 de septiembre en las Torres Gemelas de Nueva York, y Ramzi Yousef, el ideólogo del primer atentado a esas torres, en el año de 1993.

Están ahí también Osiel Cárdenas Guillén, Juan García Ábrego y el joven que colocó la bomba en el Maratón de Boston, Dzhokhar Tsarnaev.

Y seguramente es la prisión en la que habría acabado Joaquín El Chapo Guzmán de haberse cumplido la extradición solicitada por el gobierno de Estados Unidos unos días antes de su fuga del Penal El Altiplano.

ADX es la prisión de máxima seguridad que quedó después de que cerrara la famosa prisión de Alcatraz en 1963 y su sucesora, UPS Marion, que fue reducida a prisión de mediana seguridad en 2006.

Es la única prisión de máxima seguridad en ese país. Nadie ha podido fugarse de ella. En México tenemos siete prisiones de máxima seguridad. Un solo criminal ya se fugó de dos de ellos.

Todo esto no es para ignorar que en EU también hay fugas de sus prisiones. Prisiones que, vale la pena anotar, están bastante pobladas. Sólo hay que recordar que Estados Unidos es el país que tiene la mayor población carcelaria del mundo. Más que países mucho más poblados.

Al 2014 tenía casi 2 millones 300 mil presos. China, con una población 4 veces mayor, está en segundo lugar con 1.6 millones de personas en la cárcel. México es el séptimo país del mundo con más población en prisión: 238 mil 269 personas están en prisión.

Apenas hace unas semanas se dio una muy mediatizada fuga de dos reos en un penal de Nueva York.

El tema es que, en las fugas que ocurren en EU hay consecuencias. Sólo hay que ver el caso de los dos reos fugados hace unas semanas de una prisión de Nueva York. En cuestión de un día se supo de la custodia que los había ayudado a escapar y unos días más tarde se dio con los fugados. La acción no quedó sin consecuencia, por una parte.

Por la otra es el cuidado de qué se denomina y cómo se conservan las condiciones de una prisión de máxima seguridad.

¿Guarda El Altiplano los criterios para ser considerada una prisión de máxima seguridad? O quizás es mejor saber que tenemos muchas prisiones, pero nos concentramos en tener una o dos que sean realmente seguras, con condiciones como la ADX que mantiene a sus reos en celdas constantemente cambiantes y en solitario 23 de las 24 horas del día, entre otras medidas.

Si son un infierno en la Tierra, como ADX, es porque esas prisiones no deben estar pensadas para ser un hotel.

 

Twitter: @AnaPOrdorica

 

Fuente: Excélsior http://www.excelsior.com.mx/opinion/ana-paula-ordorica/2015/07/28/1037012

 

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Reformar el poder

Escrito por Luis Rubio el .

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El periodista Alexander Woollcott cuenta que le preguntó a Chesterton sobre su visión de la diferencia entre poder y autoridad. "Si un rinoceronte fuera a entrar a este restaurante en este momento, nadie podría negar que de súbito adquiriría un enorme poder. Pero yo sería el primero en levantarme para asegurarle que no tiene ninguna autoridad". Así es la relación del gobierno con los mexicanos: mucho poder pero poca autoridad. La autoridad se gana en las urnas y, luego, en el ejercicio cotidiano de la función gubernamental.

En México, llevamos décadas de pobre desempeño gubernamental producto, en buena medida, de un sistema de gobierno que ha dado de sí y que ya no satisface los requerimientos de un país tan grande, diverso y conectado al mundo. En lugar de resolver los problemas, hemos buscado subterfugios para no hacerlo o, en contadas excepciones, adoptado mecanismos para aislar determinados asuntos (como la inversión del exterior) de la naturaleza errática de nuestros gobernantes. Esos instrumentos han permitido navegar a través de los problemas cotidianos, pero le impiden al país dar el "gran paso" hacia un nuevo estadio de desarrollo.

Ilustrativo del problema es el hecho que llevamos más de 40 años reformando diversos aspectos de la vida nacional pero no hemos logrado resolver el corazón de la problemática. Con esta afirmación no pretendo menospreciar las reformas que se han emprendido desde los 80, negar los extraordinarios avances que se han logrado o ignorar la dificultad de enfrentar problemas ancestrales e intereses intrincados. El planteamiento es que no se pueden lograr los objetivos que se han perseguido a través de ese conjunto (disímbolo) de reformas sin que se modifique la estructura de gobierno, porque mucho de lo que impide la consecución de las reformas y su éxito se remite a la forma de funcionar del sistema político.

Para comenzar, el sistema fue concebido, construido y administrado desde la lógica de un poder concentrado, en control pleno del país y con disposición a emplear la fuerza para acallar cualquier disidencia, así fuera esto excepcional. Esa caracterización del sistema fue válida por unas cuantas décadas a partir de la creación del PNR en 1929, pero su propio éxito la fue alterando. 85 años después, la sociedad mexicana en nada se parece a la de entonces: su tamaño, diversidad, conocimientos, conexiones internacionales y dispersión geográfica son radicalmente distintos.

El problema no es que el país se pudiera desquiciar de un momento a otro, sino que no logra salir de su letargo, por más que se han hecho intentos de la más diversa índole: reformas económicas y políticas, alternancia de partidos en el poder, adopción de mecanismos externos para conferir garantías y nombramiento de funcionarios ciudadanos o de partidos diversos a funciones sensibles. El paso del PAN por la presidencia o del PRD por el DF son ejemplos convincentes de que el sistema perdura independientemente de quien esté nominalmente a cargo. En esta circunstancia, no es casualidad que los enfoques cambian pero los problemas permanecen. El gobierno que prometía eficacia con un convincente historial de desempeño se atoró a la primera de cambios porque no existen los mecanismos idóneos para que interactúe la presidencia con los partidos políticos y los gobernadores pero, sobre todo, con la ciudadanía.

Una reforma del poder sólo funcionaría si es resultado de una negociación que no sólo involucre a las partes relevantes, sino también -y, principalmente- a la ciudadanía. Es decir, para que goce tanto de legitimidad como de defensores a lo largo y ancho del país requeriría de un sustento virtualmente universal. En una palabra, tendría que ser fundacional.

 

Hace algunos meses un político de la (muy) vieja guardia hacía una reflexión que podría orientar la discusión respectiva. Su punto de foco era la ausencia de un sentido claro de lo que podría llamarse el "interés nacional" para fines del desarrollo. Afirmó que por muchas décadas hasta los setenta existió la llamada "secretaría de la presidencia" que tenía funciones de planeación y presupuesto, pero también de confección de leyes. El director jurídico de aquella entidad operaba como abogado de la nación, en el sentido que velaba por el conjunto. Aunque se trataba de la era monopartidista, el concepto que describía era significativo: cuando se desmantela esa secretaría, la función del director jurídico pasó a la casa presidencial y, con ello, cambió radicalmente. Mientras que antes veía al conjunto y procuraba fomentar estructuras institucionales sólidas, ahora pasó a ser el defensor de los intereses y asuntos del presidente. El fenómeno se exacerbó en la medida en que la sociedad se hizo más compleja y aparecieron partidos de oposición que se negaron a aceptar que la visión presidencial equivalía a la de la nación.

El mensaje del político era muy simple: los problemas son cada vez más complejos y no se pueden resolver con medidas parciales; urge pensar en grande, construir una nueva plataforma institucional que atienda y resuelva los temas medulares que el país enfrenta y que son fuente de eterno conflicto: desde lo electoral hasta el funcionamiento del poder legislativo, la corrupción y la tortura. Es decir, lo imperativo es construir la estructura institucional del siglo XXII, dando un salto cuántico que permita olvidar las rencillas de hoy y haga posible la consolidación de un país moderno que crece, cuida a su población y aprecia a su gobierno.

 

Twitter: @lrubiof

Fuente: Reforma http://tinyurl.com/p9aw5b5

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Cuando el agua llega al cuello

Escrito por Leonardo Curzio el .

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Ha quedado claro, para quien lo quiera ver, que el sistema político no está procesando los grandes problemas nacionales. Acabamos de tener elecciones que le han dado a la coalición gobernante la mayoría en San Lázaro y sin embargo, el gobierno está con el agua al cuello. Los problemas estructurales y de credibilidad que aquejan al gobierno no los solucionan ni 254, ni 290 diputados, si fuese el caso. La victoria del 7 de junio es la más pírrica de todas las que la historia registra. Y es bueno tomar nota de esa disfuncionalidad porque si el sistema político sirve (en teoría) para algo, es para vertebrar, a través de la representación, los problemas del país y de la gente con las soluciones, ya sea que éstas se den en forma de legislación o de políticas públicas.

Ya se ha comentado hasta el cansancio el deterioro que provoca la corrupción. Ha erosionado la autoridad moral del gobierno para conducir los asuntos públicos, al tiempo que ha comprometido licitaciones y proyectos de infraestructura y como corolario de ese desgaste ha comprometido la seguridad nacional del país. ¿Qué efecto puede tener para atajar estos males una mayoría disciplinada y servil? ¿Aprobar puntos de acuerdo para apoyar la gestión del gobierno? ¿Bloquear la comparecencia de funcionarios o el trabajo de comisiones independientes? ¿Aprobar una legislación a modo o simular que se presupuestará sobre nuevas y racionales bases? Optar por ese camino es optar por el escapismo. La crisis es de tal magnitud que usar la mayoría para simular o para dar vida artificial a un entramado institucional severamente dañado, es un ejercicio de autoengaño. Hoy la mayoría no tiene más remedio que ayudar a su líder a cambiar y eso supone algo tan revolucionario como dejar de hacer lo que han hecho, que no es otra cosa que repartirse el estado como si fuese un botín.

Dejar de hacer lo que se ha hecho supone reconocer que la calidad de las instituciones es un elemento clave para sacar a un país del atraso. Ya constatamos cómo el reparto de cuotas y cuates deja pobres rendimientos para el gobierno, pero no contentos con controlar la Administración Pública Federal, han intentado controlar desde organismos autónomos hasta tribunales y todo está a la vista. Adecentar las instituciones es el único camino racional para salir de esta maraña.

Por otro lado, tenemos el desempeño general de la economía, que sin presentar la estridencia de los casos de corrupción, tiene efectos de mediano plazo que no se pueden soslayar. Nadie puede negar las implicaciones políticas de la desigual estructura del ingreso en el país. Hoy sabemos que las finanzas públicas se han fortalecido y que somos más los mexicanos que pagamos impuestos (desde las golosinas hasta el ISR), lo cual en principio es positivo. El problema es que el gobierno fortalece sus arcas y la sociedad pierde poder adquisitivo. La Encuesta de Ingreso/Gasto (Inegi) demuestra que de 2012 a 2014 todos los deciles (salvo el primero) tienen menos ingresos (lo cual no implica que sean todos más pobres). Este deterioro generalizado del ingreso tiene múltiples lecturas, pero si hiciésemos una futbolística, podríamos decir que a ninguna tribuna del estadio le está gustando el juego. Ni a los ricos ni a los pobres les va mejor, pero especialmente los segmentos que van de los 25 mil a los 62 mil trimestrales (del quinto al noveno, hablando de deciles) es decir, las clases medias, son los que sufren (proporcionalmente) el apretón más severo. Muchas de esas familias están con el agua al cuello, el gobierno también.

Nuevamente me pregunto para qué van a usar su mayoría. ¿Para decir que su reforma fiscal es la mejor, aunque la realidad no los acompañe? ¿Para sostener un gasto público que beneficia a ciertos sectores y no alivia a las mayorías? ¿Para vengarse de los segmentos sociales que no votaron por ellos? Una vez afirmo que la única utilidad que puede tener una mayoría cuando las cosas están así es hacer una autocrítica profunda y actuar en consecuencia, es decir, dejar de actuar como lo han hecho.

Analista político.

Twitter: @leonardocurzio

Fuente: Excélsior http://www.eluniversal.com.mx/entrada-de-opinion/articulo/leonardo-curzio/nacion/2015/07/27/cuando-el-agua-llega-al-cuello

 

 

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Oaxaca

Escrito por Juan Pardinas el .

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El gobierno de Enrique Peña Nieto decidió dejar de contemporizar con la Sección 22 (S22) de la CNTE. Después de dos años y medio de otorgar más plazas, dinero y concesiones, el Presidente dio una súbita vuelta en U. ¿Fue una respuesta a la fuga del Chapo? No lo sé y tampoco me importa. El cambio de reglas anunciado esta semana es un paso histórico para Oaxaca y una buena noticia para México.

"Ser al mismo tiempo sindicato y autoridad es un conflicto de interés tan claro y pintado que podría ilustrar (un) libro de texto". El tweet del diputado Fernando Belaunzarán le dio al blanco al problema magisterial en Oaxaca. La S22 de la CNTE nació para representar los derechos de sus agremiados, que es la función primordial de un sindicato. Sin embargo, con el paso de los sexenios esa misión se fue prostituyendo en una organización esquizofrénica que era a la vez movimiento disidente, pero también parte del gobierno que ejecutaba el presupuesto educativo. Desde las marchas en las calles y los plantones en las plazas públicas se fueron adueñando de mayores rentas y parcelas de poder. La S22 se convirtió en muchas cosas que poco o nada tenían que ver con pizarrones, gises y aulas: desde factor de inestabilidad política hasta asunto de seguridad nacional. La decisión de los gobiernos oaxaqueño y federal implica la transformación del IEEPO, que dejará de ser una fachada administrativa de la CNTE para convertirse en un verdadero ministerio de educación.

El mayor desafío de todo cambio institucional es la transformación de los usos y costumbres de los seres humanos que dan vida y rostro a una institución. ¿Cómo se ajustarán las decenas de miles de profesores oaxaqueños a este nuevo orden de cosas? La posibilidad que este cambio ocurra de forma pacífica depende de la habilidad de las autoridades para desactivar miedos infundados y teorías de la conspiración. La idea de que la reforma educativa es un intento de privatizar las escuelas públicas puede parecer absurda a un lector de este periódico. Sin embargo, esta noción equivocada de las cosas es parte de la construcción mental de una parte del magisterio oaxaqueño. Como dice una canción del grupo U2: "Yo no creo en el diablo... pero la verdad ya no es la misma, después de las mentiras que él contó". Saber gobernar es saber comunicar. Si las autoridades logran transmitir su convicción a favor de la educación pública, la refundación del IEEPO deberá ser recordada como un acto de emancipación y dignificación para todos los maestros de México.

Esta semana el Coneval hizo públicas cifras dramáticas sobre la situación de la pobreza en nuestro país. Oaxaca es el estado con mayor número de personas en condición de pobreza extrema. El deterioro de la educación en el estado explica una parte del problema. La situación de permanente inestabilidad política y social, patrocinada en buena medida por la S22, explica parcialmente la ausencia de inversión privada que detona crecimiento y empleo.

El 27 de noviembre en Palacio Nacional, el presidente Peña Nieto anunció diez medidas para fortalecer la justicia y el Estado de derecho. Entre las iniciativas estaba la creación de zonas económicas especiales para Chiapas, Guerrero y Oaxaca. No es casual que las tres entidades con mayores niveles de pobreza son también las tres entidades con porcentajes más altos de empleo informal. En estas entidades, el acceso restringido a una buena educación, la informalidad y la pobreza son tres formas de nombrar la misma dolencia. El arrojo que se requirió para refundar el destino educativo de Oaxaca se necesitará para transformar el rumbo económico de esta región del país marcada por la terrible contradicción de la belleza y la carencia.

 

Twitter: @jepardinas

Fuente: Reforma http://tinyurl.com/q7prrf2

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Sinvergüenzas

Escrito por Gabriel Guerra el .

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Escribo estas líneas antes de que dé comienzo la final de la llamada Copa de Oro. No conozco el resultado, no me importa. El camino de la Selección Nacional por este torneo ha sido deplorable, no sólo en lo futbolístico, sino también en lo deportivo. Y por deportivo me refiero también a ese aspecto que es, o debería ser, central a todo deporte competitivo: la decencia, el Fair Play.

Los deportes pueden ser emblemáticos, representativos del sentir colectivo de una nación. Es el caso en especial del futbol, aunque por supuesto distintos países tienen distintos deportes asociados a su colectividad. Para algunos puede ser el rugby o el beisbol, el cricket incluso, pero para la gran mayoría es el futbol.

Los mexicanos de cierta edad tenemos una historia conflictiva con el deporte de nuestros amores. Para cada capítulo de nuestra historia moderna, para cada característica de la psique nacional, hay una historia, una anécdota, una frase o palabra descriptiva. El síndrome del Jamaicón alude a nuestras dificultades para adaptarnos, para triunfar en el extranjero, en territorio nuevo. Se refiere a la incursión de un famoso futbolista, el Jamaicón Villegas, de quien se decía que se achicaba cada vez que jugaba fuera de México. Uno de los grandes jugadores de uno de los grandes equipos de su época, participante en dos campeonatos del mundo, le daba, cuenta la anécdota, por “extrañar a su mamacita”, a la birria y a los sopes. No necesariamente en ese orden.

Vino después la etapa de los “Ratoncitos Verdes”, cuando la Selección Nacional jugaba un futbol ratonero, insignificante, opacado por países centroamericanos y del Caribe, haciendo el ridículo donde se presentara, fracasando lo mismo en eliminatorias que en mundiales como el de Argentina en 1978. Era un representativo nacional del tamaño del país para el que jugaba: con ánimo perdedor y derrotista, sin ambición ni posibilidades.

Conforme México se fue abriendo al mundo, y jugadores nacionales comenzaron, como Hugo Sánchez, a triunfar en el extranjero, el futbol mexicano comenzó un periodo de transformación. Papeles decorosos en las copas del mundo, torneos internacionales ganados, medallas olímpicas y panamericanas, grandes victorias en mundiales juveniles. Una nueva generación de futbolistas, con una mentalidad distinta, con aptitudes diferentes, entraba en escena.

Las expectativas y exigencias también han aumentado, y ahí también hay paralelismos con el México de verdad, ese en el que vivimos usted y yo, querido lector, lectora. Ya no nos conformamos con lo que antes nos parecía suficiente, y qué bueno que así sea.

Pero no podemos escapar al hecho, irrefutable, de que cada país tiene el futbol, y la selección nacional, que se merece. Y ahora la que tenemos está en manos de un pendenciero, un bribón, un mal perdedor y un peor ganador, que se aprovecha de cada coyuntura para sacar ventaja, para beneficiarse de las trampas que no se atreve a hacer por sí mismo.

El muy bien apodado Piojo, Miguel Herrera, se volvió héroe nacional cuando salvó a un equipo encaminado al ridículo y le permitió un papel digno, no más que eso, en el Mundial de Brasil. Ese muy modesto éxito se le subió a la cabeza, y decidió capitalizarlo, comercializarlo, venderlo al mejor postor. La gota que derramó el vaso fue su decisión de vincular un partido de fútbol con un partido político en las recientes elecciones. Hechos el uno para el otro, Partido Verde y Piojo se hermanaron ese día.

La así llamada Copa de Oro mostró el feo y bien conocido rostro de la FIFA y Concacaf en su mercantilismo. Mostró a un Piojo ventajoso, aprovechado, sin conciencia del Fair Play ni de la decencia.

Y eso nos escandaliza y nos indigna a quienes vemos, en ese espejo con forma de balón, a la sociedad mexicana reflejada.

 

Analista político y comunicador

 

Twitter: @gabrielguerrac

Fuente: El Universal http://www.eluniversal.com.mx/entrada-de-opinion/articulo/gabriel-guerra/nacion/2015/07/27/sinverguenzas

 

 

 

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La política de la falta de crecimiento

Escrito por Luis Rubio el .

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LA INCAPACIDAD DE LA ECONOMÍA MEXICANA DE LOGRAR ALTAS TASAS DE CRECIMIENTO ha sido tema de controversia desde hace décadas. De hecho, al menos desde los setenta, no ha habido gobierno alguno que no haya emprendido alguna iniciativa orientada a estimular el crecimiento. Unos lo hicieron con gasto gubernamental financiado con deuda, otros con ambiciosas reformas y algunos más con una administración financiera estable y confiable. Aunque ha habido algunos años buenos, es patente el hecho de que el crecimiento ha sido sensiblemente inferior a las necesidades del país y a lo que los economistas estiman como factible. Este año, por ejemplo, las dos fuentes principales de crecimiento serán las exportaciones y el consumo interno, ambos producto de la economía estadounidense a través de las remesas que envían los mexicanos residentes allá y de las importaciones que realizan de fabricantes nacionales.

Hay un sinnúmero de diagnósticos que pretenden explicar el fenómeno. Unos enfatizan problemas de seguridad e infraestructura, otros argumentan la ausencia de Estado de derecho y de capacidad de hacer cumplir los contratos. No tengo duda que todos esos diagnósticos son parte del problema, pero me parece que hay un problema más profundo que explica al conjunto de una manera más convincente. Si uno observa el hecho de que la inversión del exterior crece a tasas sensiblemente superiores a la inversión nacional, no es difícil explicar porqué: mientras que la inversión del exterior goza de garantías legales sólidas gracias al TLC, la nacional es sumamente dependiente del humor del gobierno en turno. El hecho de que un gobierno tenga capacidad de influir constituye un factor sumamente obvio de que hay algo que está mal.

Mi impresión es que el problema de fondo que padecemos es que el país viene de una era en que el gobierno se constituyó a partir de un movimiento revolucionario y no ha dejado de actuar como tal. Es decir, a diferencia de los gobiernos que emanan de la sociedad o que pretenden responder a sus demandas y necesidades, el nuestro proviene del grupo que ganó la justa revolucionaria y que nunca se sintió obligado ante la población. Fidel Velázquez, el legendario líder obrero, afirmó en alguna ocasión que el gobierno “llegó por las armas y por las armas tendrán que quitarlo”. El punto es que nuestro sistema de gobierno no ha evolucionado hacia la democracia o la búsqueda de formas que le permitan profesionalizarse. Si uno observa la forma en que las reglas del juego (las reales, no las que están en las leyes y reglamentos) se modifican cada que entra una nueva administración, es difícil no concluir que existe un problema fundamental de falta de institucionalidad en la estructura gubernamental.

El problema se ha agudizado en la medida en que el sistema se modificó a partir de los noventa cuando la primera gran reforma electoral llevó a que el sistema unipartidista pasara a ser de tres partidos. Es decir, la democracia mexicana ha dado importantes pasos en materia electoral, pero nunca abrió el sistema en términos de poder. Lo que las diversas reformas electorales a partir de 1996 hicieron fue abrir el sistema a dos nuevos actores, el PAN y el PRD, pero sin alterar la estructura del poder en la sociedad mexicana. Esto no es bueno ni malo, excepto que, fuera de incorporar a esos partidos en la estructura de poder, no mejoró la calidad del gobierno o la legitimidad del sistema. El hecho de que el crecimiento de la economía no haya mejorado lo dice todo.

El problema de fondo es que no se pueden lograr los objetivos que se han perseguido a través de ese conjunto (disímbolo) de reformas sin que se modifique el sistema de gobierno, porque mucho de lo que impide la consecución de las reformas y su éxito se remite a la forma de funcionar (o no funcionar) de nuestro sistema político. El problema del poder se manifiesta de diversas maneras: en la conflictividad permanente, en la pésima calidad de la gobernanza que caracteriza igual al gobierno federal que al de los estados y municipios, en la falta de continuidad de las políticas públicas, en la inseguridad y la ausencia de un sistema judicial que resuelva los problemas cotidianos.

El problema es obvio y se manifiesta en los diagnósticos que se discuten en la arena pública, pero sólo se resolverá en la medida en que la sociedad obligue a los políticos a responder o que surja un liderazgo capaz de iniciar una construcción institucional moderna y funcional. Las elecciones recientes fueron un buen principio, pero el reto es enorme.

 

Twitter: @lrubiof

Fuente: Reforma

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