Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales

Última actualización:
2024-04-12 10:47

¡A UN AÑO DE NUEVOS PARADIGMAS!

Publication Date: 24-02-2023

El 24 de febrero de 2022 se rompieron importantes paradigmas bajo los cuales vivíamos desde la Segunda Guerra Mundial.

Sorpresivamente inicia la primera guerra a gran escala en Europa, motivada única y exclusivamente por ánimos imperialistas del líder de una potencia mundial que vindica su injustificada agresión en supuestos ataques a minorías étnicas y riesgos a su seguridad nacional por una improbable expansión de la OTAN. Si bien es cierto que en 2008 en la Asamblea General de este organismo en Bucarest se discutió una expansión a Ucrania y Georgia, también es cierto que nunca hubo un avance significativo por falta de consenso entre sus miembros.

A raíz de esta invasión se desencadenan una serie de eventos adicionales poco imaginables.

El ejército ruso, que era considerado uno de los más poderosos del mundo, muestra derrotas inesperadas. La “operación especial” que en poco tiempo debió de haber alcanzado su objetivo, sufre pérdidas humanas y materiales significativas. Los soldados y reclutas civiles están poco motivados, mal organizados y usan armamento de mala calidad. Es el reflejo de una sociedad, en su gran mayoría, corrupta e individualista.

Por el otro lado, el ejercito Ucraniano muestra sorpresivas victorias con sus pocos soldados disponibles altamente motivados, bien organizados y sí, con armamento, entrenamiento y equipos digitales occidentales.

El presidente Zelenksy, que hace unos años era simplemente un comediante, se ha convertido en un líder y referente mundial con la habilidad de preparar mensajes y símbolos para cada uno de sus interlocutores. Se ha vuelto en el Churchill de nuestros tiempos.

La Unión Europea, que venía sufriendo de falta de unidad, muestra un sólido frente común entendiendo que lo que está en riesgo, más allá de la integridad territorial de Ucrania, es el concepto de una Europa libre.

Por otro lado, los países históricamente alineados con Rusia se desmarcan e incluso llegan a oponerse públicamente a la guerra. Bielorussia, el país más cercano y económicamente dependiente, ha declarado que no enviará su ejército a Ucrania.

El número de desplazados dentro y fuera de Ucrania alcanzan cifras sin precedentes. Además de los desplazados internos, se estima que hay más de 8 millones de refugiados en el extranjero. Europa ha recibido más de 6 millones de ucranianos que no regresarán a su país hasta que las condiciones así lo permitan. Es una cifra que supera por mucho el número acumulado y en conjunto de todos los refugiados recibidos de Siria, Afganistán y otras áreas de conflicto en los últimos años. Y junto con los no pocos rusos y bielorrusos que se oponen a la guerra, muchos también han emigrado en forma permanente a Turquía, el Cáucaso y Asia Central; o incluso han viajado a México para de aquí emigrar ilegalmente a los EUA.

La OTAN que titubeaba respecto a expandirse al este, tiene ya un sólido avance para ampliar significativamente su frontera con Rusia con la próxima adhesión de Finlandia y Suecia, que rompen su larga tradición de neutralidad.

El temor a la delicada dependencia occidental tanto de energéticos, materias primas estratégicas, alimentos y fertilizantes de Rusia, resulto ser menos estratégica de lo esperado. La escalada temporal de sus precios internacionales prácticamente desaparece al alcanzar hoy niveles similares que antes del inicio de la guerra

Sin embargo, la guerra deja grandes preocupaciones. Por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, una potencia nuclear amenaza con su uso. Las Naciones Unidas, que fueron creadas para garantizar la paz, han sido incapaces de lograr su objetivo principal. El Consejo de Seguridad ha sido secuestrado por uno de sus miembros permanentes que heredó, sin el debido proceso, ese estratégico lugar perteneciente a la extinta Unión Soviética. La votación en la Asamblea General con amplia mayoría (sólo 5 votos en contra) de condena a Rusia, no tiene implicaciones prácticas y el organismo ha sido incapaz de detener la guerra.

Hoy por hoy, nadie sabe cómo podría terminar la agresión y existe aún el riesgo de que escale el conflicto. Ucrania ha propuesto 10 puntos de acuerdo como inicio de negociaciones. Sin embargo, Rusia exige en términos prácticos la rendición de Ucrania para detener hostilidades. ¡No hay posibilidad de acuerdo!

Una vez detenido el ataque, iniciará un largo y delicado proceso para la reconstrucción de Ucrania. No queda claro cómo se hará pagar a Rusia por los daños. Las cuentas de su Banco Central, entidades públicas y privadas en bancos occidentales han sido congeladas, aunque queda por verse que resolución tomaran las cortes en cada jurisdicción respecto al uso de esos fondos.

Por otro lado, se iniciará un largo y complejo proceso para juzgar a los responsables de crímenes contra la humanidad y la violación de los derechos de las y los ucranianos que no deberán de quedar impunes.

El proyecto de globalización que se inició en los años 90´s se ha detenido, el resarcimiento de las heridas tomará décadas y generaciones, mientras que la Rusia de Putin quedará aislada del occidente por muy largo tiempo.

 

Bruno Balvanera, @brunobalvanera, Asociado COMEXI, Miembro grupo de reflexión Guerra Rusia-Ucrania, Ex Director Ejecutivo Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD)

Participación en El Sol de México