El Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI) presenta el registro de la sesión dedicada a la obra "El viento de los precipitados paisajes. Memorias de un diplomático", de la autoría del Emb. Héctor Cárdenas Rodríguez.
Participantes:
Emb. Héctor Cárdenas Rodríguez: Autor de la obra.
Emb. Ana Luisa Fajer Flores: Jefa de la Comisión de Personal de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
Emb. Andrés Rozental Gutman: Presidente fundador de COMEXI.
/ En días recientes, la Revista Nexos tuvo la gentileza de publicar una entrada del suscrito sobre el rostro de la relación México-Estados Unidos para el 2026. En síntesis, a partir del análisis de la relación bilateral durante el período diciembre 2024–diciembre 2025, se expuso que la relación entre ambos países estaría marcada por cuatro tendencias principales para este año.
/ La posibilidad de que haya habido una reunión secreta entre funcionarios cubanos y estadounidenses en México y hayan llegado a un acuerdo sobre el futuro de la isla es descartada por las embajadas de los respectivos países, pero definitivamente es posible.
La versión es que el general del Ministerio del Interior, Alejandro Castro Espín, hijo del retirado líder cubano Raúl Castro, se encontró en algún lugar de México con lo que se define como "agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA)" en el marco de negociaciones sobre el futuro de la isla, presionada ahora por un creciente cerco económico estadounidense y con el precedente inmediato de la incursión militar en Venezuela.
/ Las redes sociales son un caballo desbocado. Los límites sobre su uso son prácticamente inexistentes. La consulta de las plataformas se ha vuelto una adicción global. Y la legislación para regular a las grandes corporaciones creadoras de contenido es nula.
Abundan los estudios e investigaciones sobre el impacto en la salud de los menores por el uso intensivo de los teléfonos inteligentes; se han documentado sobradamente los riesgos que corren al ser presas de depredadores en la Deep web, de estafas, de secuestros virtuales, del ciberacoso en sus múltiples formas.
/ Si hay algo que está quedando claro en los últimos días en la región de América Latina y el Caribe, es el de apertura, diálogo y diversificación a través de la política y la diplomacia, la comunicación y encuentros directos para el intercambio de propuestas en base a las coincidencias posibles. Así se ha percibido al final del foro latinoamericano que se realizó en Panamá, en los contactos de las diferentes jefaturas de estado, y especialmente en el espacio interamericano.
/ Hay una crisis de representación política en el país. No la hay en el Ejecutivo federal, pero sí en el otro poder político, el Congreso de la Unión. Porque no solo existen bajos niveles de confianza de manera continua entre los legisladores, sino que también hay una apropiación de la representación legislativa por parte del partido en el poder.
El populismo nace con la democracia representativa, afirma el politólogo alemán Jean-Werner Müller. Que la población tenga voz a través de sus representantes populares, quienes además poseen filosofías políticas distintas, constituye una transgresión democrática para los populistas. En su lógica, la voluntad popular siempre es una sola en la democracia y solo el líder que encabeza el movimiento es capaz de hablar por ella. Pero los populistas también son antiplurales por naturaleza, aborreciendo la variedad de intereses, la diversidad de ideas y el debate público propio de toda sociedad democrática.
La exclusividad de la representación política se presenta como un imperativo moral; es decir, se sostiene como necesaria y justa. "La oposición está moralmente derrotada" y "ellos no tienen autoridad moral para cuestionarnos" son algunos de los señalamientos hechos por el expresidente López Obrador y que han sido reiterados por la actual mandataria mexicana. Basta con recordar la toma de posesión de la presidenta Sheinbaum, quien no mencionó a la oposición ni la volteó a ver. En más de un año de su gobierno, no los ha recibido ni su secretaria de Gobernación los ha invitado a dialogar. Desde esta perspectiva, la oposición no es considerada legítima; es decir, no cuenta con el reconocimiento del gobierno, ya que este considera que carece de respaldo ciudadano y del derecho a ejercer el poder.
Morena y su coalición se han apropiado progresivamente de la representación política. Primero fueron las consultas ciudadanas, llevadas a cabo por el partido y no por el INE, en violación de toda la normatividad para simplemente “demostrar” la voluntad popular, en el sentido decidido de antemano por las élites (la operación de la Central Termoeléctrica Huexca, el establecimiento de la cervecera Constellation Brands, la construcción del Tren Maya, la cancelación del NAIM y un largo etcétera). Continuó con la apropiación del Tribunal Electoral, dejando dos asientos vacantes durante dos años, que posteriormente fueron cubiertos por magistrados afines mediante elección judicial (el resto de los asientos no se sometieron a elección por evidentes razones). Después, vino la sobrerrepresentación del 20% por parte de la coalición encabezada por Morena, no vista desde 1952. Y, finalmente, se conformó un bloque mayoritario de consejeros electorales que han votado de manera consistente para favorecer al partido en el poder, con la adición de que el instituto ha dejado de ser un órgano colegiado, en una medida importante, ante la concentración de poder en la consejera presidenta.
Que la nueva reforma electoral incluya entre sus propuestas el recorte de los legisladores plurinominales forma parte de la misma lógica de apropiación de la representación política. Porque, como comenta Jan-Werner Müller, la representación para el populismo es moral, nunca empírica. Es decir, no se tiene que probar… a través de las elecciones.
/ Están por cumplirse cuatro años del inicio de la invasión rusa a Ucrania y una pregunta sigue vigente: ¿qué ocurre con la democracia cuando un país vive bajo la amenaza permanente de la guerra? En particular, ¿qué pasa con las elecciones, ese mecanismo que solemos considerar el corazón de la vida democrática? Aunque Ucrania no ha celebrado comicios desde el inicio del conflicto, su experiencia ofrece claves relevantes para comprender los retos democráticos actuales, también para México.
/ Para el ojo mexicano es muy difícil distinguir a su tercer país más importante, cuando el hegemón es Estados Unidos y el disputante es China. La tercera potencia por su relevancia económica e institucional podría ser la alemana. Mas en el corazón mexicano estaría España o para su “generación NAFTA”, Canadá. Alemania y Rusia son dos países que se ven muy grandes, pero en la distancia y apartados de la primera línea del interés nacional.
Parte de la confusión para saber cuál es la tercera potencia mundial la generaron la propia Alemania y Rusia. Los alemanes se encogen y los rusos se ensanchan. “El hegemón reluctante”, llamó la revista The Economist a Alemania (2013), un águila que se esconde bajo su ala por la vergüenza de su pasado en los dos Guerras Mundiales. Por el contrario, Rusia es un oso que se para y abre los brazos.
El mismo presidente de EU, Donald Trump, ha dicho que los “rusos derrotaron a Hitler y Napoleón”. Ahí es donde se ilustra el tema de percepción, ya que hoy sus capacidades nacionales son menores que en esos dos episodios históricos. Los rusos, aunque son una potencia media como México, bajo muchos indicadores, juegan como potencia principal, simplemente porque “se lo creen” y porque otros países “lo asumen” también.
El ejemplo alemán demuestra que las preferencias de México no tienen sólo como prioridad al factor económico. Después de EU y China, supondríamos que Alemania sería el socio más atractivo. Posee la tercera posición mundial en el PIB (producto interno bruto), con más de 5 trillones de dólares (FMI, 2025) y es el maquinista de la Unión Europea. Su dimensión económica duplica a la canadiense y casi triplica a la española. Es una de las pocas potencias mundiales que todavía prioriza el institucionalismo, el estado de derecho y la Carta de la ONU.
En términos económicos, Rusia no juega entre los tres protagonistas globales, sino en el número 9. Es siete veces menor que China y casi duplicado por India. Si hablamos de la riqueza creada por la industria al transformar materias primas, el valor agregado manufacturero (Banco Mundial, 2024), Alemania se disputa el tercer lugar con Japón. Rusia está por debajo de Corea del Sur y México, en el número 11.
Empero, una razón por la que Rusia se percibe como el segundo poder del planeta, es por su capacidad nuclear (1,718 ojivas nucleares estimadas, Biblioteca del Congreso, EU). Bajo ese razonamiento, los rusos podrían equilibrar a Estados Unidos, después de China.
Además, hay una afinidad mexicana que viene de la Guerra Fría y la Revolución Rusa. La Unión Soviética encabezó un poder alternativo al “americano”. Figuras revolucionarias como Leon Trotsky se convirtieron en “más mexicanas” que rusas. Trotsky fue dejado de estudiar en el civismo soviético desde la época de Stalin, no fue relevante en la época de Gorbachov y no es muy discutido en la Rusia capitalista actual. En cambio, un sector universitario mexicano le mantiene alta admiración o empatía.
Una vez que México distinga a la tercera potencia mundial, según su visión, tendrá que definir qué número le asigna en su propia lista de prioridades. Canadá y España están en la discusión. Ni Alemania, ni Rusia son en este momento su número 3, mas como se ha demostrado los números se mueven.