/ El municipio es el orden de gobierno más cercano a la ciudadanía. Los hay con escasa población e infraestructura en lugares remotos hasta aquellos de gran tamaño con problemas complejos que forman zonas metropolitanas. Sus retos van más allá del número de residentes, está en gran medida, en su capacidad de gestionar los servicios públicos.
El Inegi acaba de publicar el Censo Nacional de Gobiernos Municipales (CNGMD) que ofrece una panorámica detallada sobre la integración y funcionamiento de los ayuntamientos y alcaldías, así como el desempeño de la administración pública en cada uno de ellos.
/ La conclusión de la reunión de países latinoamericanos y caribeños en Colombia de estos últimos días ha dejado resultados que dejan ver claramente que, en un contexto de diversidad y complejidad, existen asuntos que prevalecerán en la agenda común. La relación con otras regiones y países, especialmente con África, las muestras de la importancia de estos continúan creciendo. Lo que ahora se desarrolle en esa dirección tiene que considerar su adaptación día a día en el actual contexto contemporáneo.
/ Analiza el retiro del apoyo de Chile a la candidatura de Michelle Bachelet para encabezar la Organización de las Naciones Unidas.
Señala que, aunque la decisión parece diplomática, en realidad es profundamente política: envía un mensaje sobre el cambio de visión internacional. Mientras Bachelet representa el multilateralismo, la actual presidencia de José Antonio Kast apunta hacia una lógica de menor dependencia de las estructuras globales.
Pocos días antes de que Estados Unidos iniciara los bombardeos contra Irán y su gobierno, el 28 de febrero, el director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), Kash Pastel, despidió a una docena de agentes y miembros del personal de una unidad de contrainteligencia encargada de monitorear las amenazas de Irán.
De acuerdo con un reporte de la cadena CNN, "fueron destituidos por una razón sencilla: todos estaban involucrados en la investigación sobre la supuesta retención de documentos clasificados por parte del presidente Donald Trump en su residencia de Mar-a-Lago".
/ Decía Carl von Clausewitz, ese gran pensador y estratega militar prusiano, que la guerra es la continuación de la política por otros medios. Eso fue en el siglo XIX. Ahora, queridos lectores, pareciera que la guerra es una rama más de la economía global, y de quienes la dominan. No solo gana quien tiene mejor armamento o guerreros más valientes, sino quien obtiene mayores réditos de los conflictos armados.
/ Los motores que propulsan a una economía de mercado hacia la prosperidad son las instituciones, la competencia y la innovación. Las tres no operan de manera aislada, sino que se nutren mutuamente dentro de un marco político que garantice libertades fundamentales y reglas democráticas. Lo anterior parece una obviedad, pero ante los persistentes embates en México a esos tres ejes centrales del desarrollo económico y social, no resulta ocioso remarcar su importancia.
/ La perestroika va a llegar a Cuba, ese es el mensaje que se percibe, cuando su dirigencia anuncia la apertura a la inversión extranjera y a los cubanos en el exterior. Se habla de una liberación económica, todavía no de una política, aún no de una democratización o glásnost. Lo que no completó ni Barack Obama, ni Juan Pablo II, quizá lo presencie Donald Trump.
Hay sentimientos encontrados entre los cubano-americanos. ¿En qué negocios participar y cuándo entrar a la isla? ¿Sólo poner dinero o mover empleados y familias donde se generó el exilio?
La convocatoria en sí advierte un cambio de época. El régimen abre las puertas al capital de los “cubanos del exilio”. Se están removiendo los impedimentos para las compañías de Estados Unidos y otros inversionistas extranjeros. En palabras del viceprimer ministro cubano Oscar Pérez-Oliva Fraga esta liberalización supera “la esfera comercial”, convoca “grandes inversiones, especialmente en infraestructuras” y sectores estratégicos como el energético, minero y turístico.
El turismo cubano suele compararse con el de su vecina y hermana Florida. A la que sus visitantes le generan más de 133 mil millones de dólares (año fiscal 2024-2025). Además, industrias como la del retiro atraerían inversionistas globales y de EU a Cuba, una vez consolidados el estado de derecho y la certidumbre jurídica. Con el cambio de régimen, las comunidades americanas y de cubano-americanos volverían a la isla. Por ejemplo, a Florida, el mercado de los retirados le representa 6 mil 800 millones de dólares.
La seguridad alimentaria de Cuba conlleva la inversión en empresas agrícolas dirigidas a 10 millones de habitantes. En tanto se moderniza la industria alimentaria local, es urgente proveer frijol, arroz, maíz, trigo, carne, pescados, enlatados y lácteos. La diplomacia cubana lleva años buscando cooperación internacional para mejorar su producción avícola, porcina, vacuna y caprina para consumo propio.
Si los empresarios cubano-americanos y estadounidenses pueden participar más en los negocios cubanos, es previsible que sus productos se abran paso para su venta en EU. La inyección de capitales, con fines de calidad y marketing, sumado al acceso al mercado estadunidense, augura un impacto significativo en el ron y café cubanos. En EU, sólo en 2024 se compraron 109 millones de litros de ron, mientras se consumen 400 millones de tazas de café al día.
La geopolítica le ha dado a Cuba una carta adicional en la transición energética, tiene la tercera reserva mundial de cobalto. 64% del consumo global de cobalto se destina a fabricación de baterías, utilizadas en autos eléctricos, centros de datos e inteligencia artificial. Otro ejemplo son las superaleaciones de cobalto, usadas para motores de avión y turbinas. El dilema de invertir en cobalto pasa por la volatilidad de los precios y la innovación tecnológica. No obstante, la explotación de este mineral crítico es estratégica y puede ayudar a Cuba a desarrollar una industria minera propia y de alto valor.
Una perestroika cubana traería entonces el ingreso de diversos capitales, en distintas industrias y a variadas velocidades. El sistema bancario sería precisamente la autopista para las inversiones internacionales, como lo ha sido con las remesas. Este salto tiene requisitos materiales, infraestructura, estabilidad eléctrica y conectividad. Demanda un marco regulatorio estable y pensar en el glásnost.