/ La Seguridad Nacional en México tradicionalmente se ha asociado con amenazas vinculadas al territorio, la soberanía, el crimen organizado o la estabilidad institucional.
Sin embargo, los desafíos contemporáneos han ampliado esta visión hacia dimensiones menos visibles pero igualmente estratégicas, entre ellas la protección de los valores democráticos.
/ Para muchos en México, el posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán es un motivo de preocupación, ante la creencia de que dejará más libertad a Washington para presionar al gobierno mexicano. La relación entre los dos países está bajo la mayor tensión en décadas, tanto por las negociaciones comerciales en desarrollo como por el choque en torno a las peticiones estadounidenses de extradición de funcionarios de Morena acusados de vínculos con el narcotráfico.
/ Amy Glover (Detroit, 58 años) está convencida de que México es la bisagra que une al continente americano. La politóloga, experta en la relación entre México y Estados Unidos, reconoce que el tratado de libre comercio de América del Norte (TMEC) es la espina dorsal para el comercio en la región, sin embargo, apunta que México tiene una ubicación privilegiada para diversificar sus relaciones económicas. “México tiene una identidad dual y es el único país en todas las Américas que es un puente entre América del Norte y América Latina y el Caribe”, menciona en entrevista con EL PAÍS. Hace 21 años que Glover se naturalizó como mexicana y cuando habla sobre las negociaciones del TMEC prefiere hac...
/ Los dichos del Presidente Donald Trump sobre "no renovar el T-MEC" deben ser considerados como parte de una estrategia de negociación y no la realidad que enfrenta la revisión del acuerdo, señaló Amy Glover, directora general de Agil(e) Asesoría Estratégica.
/ Durante años, México discutió la desigualdad digital desde el acceso: quién tenía internet y quién no. Hoy esa discusión se ha quedado corta. La nueva desigualdad ya no está únicamente en la conexión, sino en la capacidad de comprender, cuestionar y reflexionar la información que consumimos todos los días.
Porque actualmente el problema no es que la gente no tenga información. El problema es que gran parte de la sociedad ya no sabe qué hacer con ella.
Vivimos hiperconectados, pero cada vez somos menos autocríticos.
El internet y las redes sociales dejaron de ser solo espacios de entretenimiento; hoy moldean percepciones y emociones sin que lo notemos. Muchas veces creemos que las decisiones son completamente nuestras, cuando en realidad fueron empujadas por tendencias, campañas digitales o contenidos diseñados específicamente para captar atención y generar reacción. Nos acostumbramos a consumir contenido rápido, titulares amarillistas y opiniones empaquetadas en videos de 30 segundos.
Y eso es grave.
En México, millones de personas toman decisiones basadas en desinformación, contenido manipulado o narrativas simplificadas. Desde qué comprar hasta por quién votar. El algoritmo ya no solo recomienda música o series; también influye en nuestra visión del mundo. Podemos decir que nos están diciendo qué pensar y que decidir.
La falta de pensamiento crítico está convirtiéndose en una crisis silenciosa. Según el INEGI, más del 90% de los usuarios de internet en México utilizan redes sociales, pero diversos estudios muestran que la capacidad de verificar información o identificar noticias falsas sigue siendo baja, especialmente entre jóvenes expuestos a sobreinformación constante.
La consecuencia es evidente: personas que leen únicamente encabezados, comparten información sin verificar y construyen opiniones desde la emoción inmediata, no desde la reflexión.
Durante años se creyó que ampliar la cobertura digital resolvería la desigualdad de acceso. Pero hoy vemos que dos personas pueden tener el mismo acceso a internet y vivir realidades completamente distintas: una utiliza la tecnología para aprender, investigar y cuestionar; otra queda atrapada en un consumo pasivo de información superficial.
Ahí nace la brecha cognitiva.
Y la inteligencia artificial está acelerando aún más este fenómeno. Herramientas como ChatGPT pueden potenciar el aprendizaje, pero también pueden profundizar la dependencia intelectual si se usan sin criterio. Muchos estudiantes ya no investigan ni analizan; simplemente piden respuestas inmediatas.
Estamos formando generaciones acostumbradas a obtener resultados rápidos, pero no necesariamente a pensar.
En una sociedad saturada de estímulos, detenerse a reflexionar parece ir contra la lógica del mundo digital. Los algoritmos premian la velocidad, la polarización y el impacto emocional. Pensar críticamente requiere exactamente lo contrario: tiempo, duda y análisis.
Por eso la nueva desigualdad será mucho más peligrosa que la falta de acceso a internet. Porque una sociedad que pierde la capacidad de cuestionar también pierde la capacidad de decidir libremente.
Y cuando dejamos de reflexionar, alguien más empieza a pensar y decidir por nosotros.
/ Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, Japón construyó su seguridad como estrecho aliado de Estados Unidos. El artículo 9 de su Constitución, que prohíbe el uso de la fuerza como instrumento de política exterior, fue durante décadas la identidad estratégica de una nación que eligió la prosperidad económica sobre el poderío militar. Ese orden está cambiando.
/ Los mundiales de fútbol reflejan el ánimo del momento. Pero esta vez, 2026 acarrea grandes grados de confusión, con alegría y conflicto. Persisten guerras entre los asistentes y América del Norte adolece de una identidad común. Surge una FIFA más vigorosa que la ONU. Y aunque el trofeo mundialista todavía no tiene dueño, hay claros ganadores internacionales.
La inauguración en México sorprendió a propios y extranjeros, un desfile de banderas con edecanes y sin jugadores. Los mandatarios de Canadá, Estados Unidos y México no dieron la bienvenida, en un clima de tensión regional, comercial y de seguridad. Los mexicanos no sabían cómo llamar al estadio “Azteca”, de la Ciudad de México o con el nombre de un banco. Ante la cancha no aparecía el nombre del anfitrión en gran formato como en “México 86”, tampoco “América del Norte 2026” o “USMCA 2026”. Hugo Sánchez no encabezó la apertura, ni los videos oficiales. La noticia en la prensa estadounidense fue: Shakira inauguró el campeonato de soccer de la FIFA.
Medios canadienses denotaron altos precios en restaurantes y comercios mexicanos, mayores que en Canadá y para los turistas que hablan inglés. El encabezado internacional citado en distintos continentes describió a una selección iraní que “duerme en México y juega en América”. Siendo los jugadores de Irán obligados a cruzar la frontera y pasar la noche en Tijuana, debido a las sanciones de EU en torno a “amenazas terroristas” y la lucha actual en el Estrecho de Ormuz.
Corea del Sur, Arabia Saudita y Catar fueron ganadores aun antes de comenzar el mundial, con su poder de atracción. La empresa saudita de energía ARAMCO es socio global de la FIFA, patrocinó la primera copa intercontinental de clubes femenina (FIFA Women's Champions Cup 2026) y un programa de jóvenes talentos. El fondo soberano saudita (PIF) financió experiencias interactivas de fútbol, videojuegos (eSports) y entretenimiento inmersivo. Por su parte, firmas coreanas y catarís como KIA y Qatar Airways permean el poder suave de su país y son muy bien recibidas en Estados Unidos.
Faltan en 2026 las selecciones rusa y china. Pierde también el mundo al no tenerlos. La comunidad internacional se queda sin el espacio de interlocución que permite el fútbol, como las olimpiadas. Rusia fue suspendida tras la invasión a Ucrania (2022), sanción que al momento no ha influido en un mejor diálogo diplomático.
El caso chino es distinto. Aunque no calificó para estar en la cancha, China permea todo el mundial. De los 16 patrocinadores globales, 4 son empresas chinas. Gran parte de los productos de mercadotecnia son de manufactura china; los oficiales y los que no pagan impuestos. Una empresa de Qingdao produjo 10 millones de banderas para este torneo. Ya sea como turistas o visualizadores de streaming, los aficionados de fútbol chinos superan los 250 millones.
Esta edición futbolística retrata cómo los Estado-nación dejaron de ser los protagonistas y conviven con la FIFA, una iniciativa privada llena de recursos y una afición consolidada, que es la triunfadora. Canadá, México y EU han acogido la competencia de fútbol y es posible que la copa 2026 les brinde beneficios. Mas en América del Norte la jugadora olvidada es la mariposa monarca, ese símbolo norteamericano que prometía unidad, mitigar prejuicios y superar fronteras.
/ El Mundial FIFA 2026 acaba de comenzar. Miles de jóvenes alrededor de nuestro país siguen con entusiasmo cada partido, cada gol y cada sorpresa del torneo. Es natural. El futbol tiene la capacidad única de capturar nuestra atención y recordarnos la emoción de competir, pertenecer y soñar.