25-07-26 9:00 CST n. 02

Víctor Arriaga, editor


A casi 100 días de las elecciones intermedias… la guerra continúa
La cuenta regresiva para las elecciones intermedias del 3 de noviembre sigue. Entre mañana - domingo 26 de julio - y los comicios para renovar la totalidad de los asientos de la Cámara de Representantes y una tercera parte de los del Senado habrá una distancia de 100 días. Los candidatos a los distintos cargos, en particular quienes buscan mantener su curul en alguna de las dos cámaras, intensificarán sus campañas en el receso legislativo de agosto, aunque todavía están pendientes las elecciones primarias en varias entidades, entre ellas Michigan, Minnesota, Wisconsin, Massachusetts y Nueva Hampshire.
Los comicios de medio mandato serán un indicador del nivel de aceptación de Donald Trump y de la aprobación de su gestión en una coyuntura económica compleja y con una guerra impopular de casi cinco meses en el trasfondo que no llega a su fin. El Partido Republicano controla ahora la Casa Blanca y tiene la mayoría en ambas cámaras, situación definida por algunos analistas políticos como la de un “gobierno unificado.” Este arreglo institucional podría cambiar en noviembre, pues es posible que el Partido Demócrata obtenga la mayoría en al menos una de las dos cámaras, con lo que Trump tendría que lidiar con un “gobierno dividido” en la segunda mitad de su mandato.
¿Cómo ha incidido la guerra en contra de Irán en la agenda legislativa y en la opinión pública estadounidense? ¿Tendrá algún efecto en los resultados de las elecciones intermediarias? ¿Podrá capitalizar Trump el conflicto para mantener en manos de su partido ambas cámaras? ¿O más bien serán los demócratas quienes aprovecharán su impopularidad para asegurar una mayoría legislativa?
La guerra en contra de Irán en el Congreso…
Esta semana, el conflicto con Teherán recibió considerable atención en ambas cámaras.
Por un lado, Pete Hegseth, secretario de Guerra, y Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, participaron en una audiencia en el Comité de Asignaciones Presupuestarias del Senado programada para escuchar su petición para contar con fondos adicionales por un monto de $88 mil millones de dólares para el esfuerzo bélico. La sesión fue ríspida, pues varios senadores del comité, en particular los de la bancada demócrata, cuestionaron duramente los objetivos y la estrategia de Trump en el conflicto y el liderazgo de Hegseth, quien para justificar la petición de fondos indicó que el costo de la guerra con Irán ya asciende a $37.5 mil millones de dólares.
Por otro lado, el Pleno de la Cámara de Representantes aprobó por 216 votos a favor (209 R, 6 D y 1 I) y 212 en contra (7 R y 205 D) la iniciativa de fondos para el Departamento de Guerra, conocida como National Defense Appropriation Act o NDAA, para el año fiscal 2027 por un monto de $1.15 billones de dólares (trillions en inglés). Tradicionalmente, la ley NDAA logra respaldo bipartidista, pero en esta ocasión no fue posible debido a la oposición demócrata a la conducción de la guerra en contra de Irán y por la adición al texto de la ley Safeguard American Voter Eligibility (SAVE America), que contiene importantes modificaciones a las disposiciones electorales vigentes y que ha sido promovida con intensidad por Trump. El Senado tiene su propia versión de NDAA que todavía no ha sido considerada en el Pleno por lo que eventualmente será necesario conciliar los textos en un comité bicameral.
El Pleno de la Cámara de Representantes también aprobó por 216 votos a favor (todos R) y 214 en contra (2 R, 211 D y 1 I) una propuesta de resolución con una solicitud de fondos adicionales para el Departamento de Guerra, el sector agrícola y la seguridad electoral para el año fiscal que todavía no concluye por un monto de $95 mil millones de dólares. De nueva cuenta, afloró la división partidista en esta votación. En virtud de que la cámara baja comenzó su receso de verano de cinco semanas, la solicitud será puesta a consideración de los comités legislativos y el Pleno hasta su regreso en septiembre para luego ser enviada al Senado en caso de avanzar.
Finalmente, en la semana ambas cámaras consideraron con resultados distintos sendas iniciativas de resolución para limitar el uso de la fuerza militar en Irán a menos de que el ejecutivo cuente con la aprobación del Congreso. En la Cámara de Representantes, avanzó con 214 votos a favor (4 R y 210 D) y 208 en contra (207 R y 1 I), mientras que en Senado el texto recibió 47 votos a favor (1 R y 46 D) y 49 en contra (48 R y 1 D). De nueva cuenta, los resultados de ambas votaciones reflejaron las divisiones partidistas en torno a la guerra en contra de Irán.
... y en la opinión pública
Desde su inicio hace ya casi cinco meses, las encuestas han reflejado que hay más rechazo a la guerra en contra de Irán que apoyo en la opinión pública estadounidense. El promedio de las encuestas de Silver Bulletin refleja estas tendencias. En su primera medición, el promedio fue de 35.1% de respaldo y 47.3% de oposición. Esta mañana, esa relación es de 34.7% vs 56.9%. En otras palabras, el apoyo se ha mantenido con pocas variaciones, pero el rechazo ha aumentado casi 10 puntos porcentuales.
La encuesta de Washington Post Ipsos, una de las más recientes de este mes, registró que la aprobación del manejo de Trump de la situación con Irán es de 29% y la desaprobación, de 69%. Adicionalmente, 28% de los participantes consideran que ha valido la pena para Estados Unidos esta guerra mientras que 68% opina lo contrario. En esta misma medición, el nivel de aprobación de la gestión de Trump es de 37% y el de desaprobación, de 61%.
En el caso de la encuesta YouGov, también del mes, 31% de los participantes aprobaron la conducción de Trump de la guerra en contra de Irán y 59% la desaprobaron. En este caso, los datos están desagregados por sexo, raza, edad, educación e identidad política y permiten ver importantes matices. Uno de los más significativos es la postura de los votantes que se consideran independientes: sólo 17% respaldaron el manejo presidencial del conflicto y 68% lo rechazaron. En el caso de YouGov, la gestión de Trump registra 37% de aprobación y 59% de desaprobación.
Tal vez más reveladores fueron los resultados de una encuesta reciente de Politico en la que se registró una caída en el apoyo a la guerra en contra de Irán entre quienes se identifican con el movimiento Make America Great Again (MAGA). A manera de ejemplo, en mayo, la mitad de los encuestados de este grupo que constituye la principal base política de Donald Trump consideraban que valían la pena los costos económicos de dicho conflicto; en esta ocasión, la cifra es cercana a una tercera parte. Adicionalmente, poco menos del 20% de los votantes de MAGA creen que la guerra debe llegar a su fin, independientemente de sus costos.
Perspectivas
La guerra en contra de Irán es impopular entre el electorado, profundiza las divisiones partidistas y resulta cada vez más costosa, mientras aumenta número de efectivos militares muertos o lesionados. También se le vincula directamente con el alza en el precio de los hidrocarburos y, por ende, con los problemas económicos que afectan al bolsillo de la ciudadanía estadounidense. En un contexto electoral, es difícil ignorar sus consecuencias. De continuar en las próximas semanas, probablemente incidirá en el comportamiento de los votantes en los comicios de medio mandato del 3 de noviembre. Para algunos republicanos que buscan la reelección en distritos muy competidos, su postura frente a la guerra puede influir en el resultado. Los demócratas, por su parte, resaltarán en sus campañas los efectos negativos del conflicto para intentar recuperar la mayoría en al menos una de las dos cámaras. Aunque Trump ha declarado en más de una ocasión que la guerra ha terminado y que el enemigo está liquidado, está en un atolladero pues la confrontación continúa. En consecuencia, crece la probabilidad de que, durante la segunda mitad de su mandato, deba coexistir con un poder legislativo en el que su partido ya no sea el mayoritario en ambas cámaras.






