Fecha: Friday, October 17th
Hora: 9:00am San Diego /10:00am CDMX/12:00pm ET
Formato: Abierto a todo público
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María Angélica Arce Mora / El pasado 22 de septiembre inició el 81 perIodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York. En la primera semana de labores participaron representantes de los 193 Estados miembros de la ONU en el debate general para señalar sus prioridades y propuestas enfocadas en los desafíos actuales en los tres pilares de la organización: paz y seguridad internacionales, cooperación internacional y respeto de los derechos humanos. Los Jefes de Estado y de
/ El pasado 22 de septiembre inició el 81 perIodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York. En la primera semana de labores participaron representantes de los 193 Estados miembros de la ONU en el debate general para señalar sus prioridades y propuestas enfocadas en los desafíos actuales en los tres pilares de la organización: paz y seguridad internacionales, cooperación internacional y respeto de los derechos humanos.
Los Jefes de Estado y de Gobierno que hicieron uso de la palabra se centraron, entre otros temas, en la necesidad de continuar con el proceso de reforma de las Naciones Unidas para fortalecer al sistema multilateral, incluida la revisión de la composición y métodos de trabajo del Consejo de Seguridad, para superar los obstáculos que impiden llegar a soluciones acordadas en los conflictos en Gaza, Ucrania, Sudán, y disminuir las tensiones derivadas de enfrentamientos bélicos en otras regiones del mundo.
Sin embargo, fueron pocos los oradores que mencionaron la necesidad de llevar a cabo acciones para avanzar el proceso del desarme y fortalecer al régimen internacional de no proliferación de armas de destrucción en masa, a pesar de la fabricación y empleo de nuevos armamentos con tecnología industrial de última generación.
Según datos de SIPRI (2025), existen aproximadamente 12, 240 armas nucleares, pero la falta de transparencia en los arsenales de Estados que no son Parte del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP) como Israel, Corea del Norte, India y Pakistán dificulta tener una precisión más clara. La amenaza a la sobrevivencia de la raza humana se ve aumentada por el enfrentamiento entre Estados Unidos, Israel e Irán debido al desarrollo del programa nuclear de éste último. Esta situación se ve agravada por la falta de cooperación del gobierno iraní con el Organismo Internacional de Energía Atómica para la supervisión de las actividades realizadas a fin de no contravenir los compromisos adquiridos como un Estado no poseedor de armas nucleares cuando ratificó el TNP.
Una vez más, los Estados miembros de la ONU, en el seno de la Primera Comisión que es el foro de la Asamblea General donde se negocian y aprueban resoluciones sobre temas de desarme y seguridad internacional, inician sus trabajos esta semana para hacer frente a los desafíos derivados de la carrera armamentista que también abarca al espacio ultraterrestre, al espacio marítimo y a las tecnologías digitales con aplicaciones de la inteligencia artificial en el campo militar.
Las doctrinas de defensa y seguridad nacional de las principales potencias, así como las rivalidades geopolíticas de distintos bloques de poder son factores principales en la falta de voluntad política para llegar a acuerdos globales. Un ejemplo son las resoluciones sobre armas nucleares que cada año son aprobadas en su mayoría mediante una votación ante la imposibilidad de generar un consenso.
Frente a la falta de interés de Estados Unidos, Rusia y China, entre otros, para avanzar el proceso de desarme y no proliferación, se espera que potencias medias como México, Nueva Zelandia, Noruega, Canadá, Suecia, Indonesia y Sudáfrica continúen con esfuerzos conjuntos para llegar a un mundo libre de armas nucleares, y disuadir a otros Estados a desarrollar o adquirir este tipo de armamento.
Desde esta perspectiva, se espera que México amplíe, a través de negociaciones en Naciones Unidas, el apoyo a la resolución que presentó por primera vez hace un año sobre los Posibles riesgos de la integración de la inteligencia artificial en los sistemas de mando, control y comunicaciones de las armas nucleares. Este documento fue adoptado en 2025 como la resolución 80/23, con 118 votos a favor (México incluido), 9 en contra (Argentina, Burundi, República Centroafricana, Corea del Norte, Francia, Israel, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos) y 44 abstenciones (China incluida).
Esta resolución exige que mientras se llega al desarme nuclear, se mantengan el control y supervisión humanos para evitar que la inteligencia artificial inicie de forma autónoma decisiones sobre el empleo de armas nucleares. El seguimiento a los debates sobre este tema en los trabajos de la Primera Comisión durante el mes de octubre permitirá conocer los avances o retrocesos en el campo del desarme y la no proliferación.
José Carreño / Cuando el presidente Donald Trump prometió regalar cinco mil dólares a cada ciudadano estadounidense si los republicanos ganan las elecciones legislativas de noviembre, hizo un compromiso fuera de su alcance, pero más que eso, reveló su preocupación por lo que puede enfrentar los próximos dos años y más allá. https://heraldodemexico.com.mx/opinion/2026/10/7/trump-frente-las-elecciones-de-noviembre-902808.html
/ Cuando el presidente Donald Trump prometió regalar cinco mil dólares a cada ciudadano estadounidense si los republicanos ganan las elecciones legislativas de noviembre, hizo un compromiso fuera de su alcance, pero más que eso, reveló su preocupación por lo que puede enfrentar los próximos dos años y más allá.
Claudia Corichi / Hay momentos en que las cifras demográficas dejan de ser estadísticas para convertirse en una llamada de atención sobre el futuro. Los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI muestran uno de ellos: México tiene 130.9 millones de habitantes, pero ya no es el país predominantemente joven que conocimos durante buena parte del siglo XX. http://oem.com.mx/elsoldemexico/analisis/el-mexico-que-envejece-32464556
/ Hay momentos en que las cifras demográficas dejan de ser estadísticas para convertirse en una llamada de atención sobre el futuro. Los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI muestran uno de ellos: México tiene 130.9 millones de habitantes, pero ya no es el país predominantemente joven que conocimos durante buena parte del siglo XX.
http://oem.com.mx/elsoldemexico/analisis/el-mexico-que-envejece-32464556
Guillermo García Alcocer / Llevamos años negando el valor estratégico del gas. El avance tecnológico de la perforación horizontal y el fracturamiento hidráulico, a finales de la primera década del siglo XXI, fue promisorio. La Agencia Internacional de Energía se preguntaba en 2011 si entrábamos en una “era dorada del gas natural”. El siglo del gas duró solo unos años. Durante la década siguiente fue relegado de nuevo a combustible de transición, por la reducción en los costos de las energías
/ Llevamos años negando el valor estratégico del gas.
El avance tecnológico de la perforación horizontal y el fracturamiento hidráulico, a finales de la primera década del siglo XXI, fue promisorio. La Agencia Internacional de Energía se preguntaba en 2011 si entrábamos en una “era dorada del gas natural”.
El siglo del gas duró solo unos años. Durante la década siguiente fue relegado de nuevo a combustible de transición, por la reducción en los costos de las energías renovables y el impulso a la electrificación.
Hoy vemos que la transición energética no será tan rápida como se preveía hace cinco años y que se relegaron inversiones en gas para privilegiar las renovables. La geopolítica, con Rusia reduciendo el flujo de gas a Europa y las disrupciones de 2026 en el GNL por el estrecho de Ormuz, ha recordado el valor estratégico de este insumo.
En México, el precio del gas proveniente de Estados Unidos ha permanecido relativamente estable. Tenemos acceso a uno de los precios más bajos del mundo por nuestra integración por ducto. El Henry Hub rondaba 2.9 dólares por millón de BTU a principios de septiembre de 2026, frente a precios considerablemente mayores del GNL internacional.
En cuanto al abasto, importamos alrededor de 75% del gas que consumimos desde Estados Unidos. El suministro ha sido constante, salvo excepciones críticas. En febrero de 2021, la tormenta Uri congeló pozos y equipos de producción y procesamiento y restringió el suministro hacia México. Los apagones asociados afectaron a usuarios en 17 estados.
Y ahí vienen dos preguntas.
Primero. ¿Cuánto tardará en reducirse la brecha entre el precio del gas en Norteamérica y los precios internacionales? La capacidad de exportación de GNL de Estados Unidos sigue creciendo. En el primer semestre de 2026 sus exportaciones aumentaron 23% respecto de 2025 y se prevé que sigan creciendo en 2027. Una mayor conexión con los mercados internacionales puede presionar los precios del gas continental.
Segundo. ¿Tendremos resiliencia ante un mercado presionado y con interrupciones internacionales? La experiencia de 2021 mostró que una interrupción desde Texas puede traducirse rápidamente en apagones en amplias regiones del país.
¿Qué podemos hacer?
En mi opinión, reducir la dependencia del gas norteamericano. Aprovechar los recursos prospectivos de shale gas. Hoy existe mayor apertura en el gobierno para aprovechar este recurso. Mi recomendación es buscar que esté asociado a petróleo y con ello financiar su extracción. El gas no asociado o seco enfrenta una desventaja económica frente al importado a los precios actuales.
Otra iniciativa es el almacenamiento estratégico. En México no existe prácticamente almacenamiento fuera del que proporciona el ducto. El empaque permite almacenar algo de gas aumentando la presión, pero es limitado. Se requieren instalaciones para responder a disrupciones climáticas o de mercado y mantener la base de generación eléctrica.
La paradoja es que México ya diagnosticó el problema. En 2018 se estableció que el Centro Nacional de Control del Gas Natural (CENAGAS) debería constituir para 2026 un inventario estratégico de al menos 45 mil millones de pies cúbicos, equivalente aproximadamente a cinco días de demanda. La fecha llegó, pero el almacenamiento estratégico sigue pendiente.
En conclusión, el gas barato de Estados Unidos ha sido una enorme ventaja para México, pero no debemos confundir una ventaja económica con una garantía de seguridad energética. Ni su precio ni su disponibilidad son inamovibles.
La respuesta no es renunciar al gas norteamericano, sino diversificar el riesgo: aprovechar nuestros recursos cuando sean competitivos, desarrollar almacenamiento estratégico y fortalecer la infraestructura para responder a interrupciones. México necesita, finalmente, la estrategia de gas natural que lleva años pendiente.
