Los “respetables” aliados del delito
Sophia Huett / La escena podría parecer cotidiana: una fila de personas esperando afuera de una bodega, mercancía recién llegada, precios por debajo del mercado. Nadie pregunta demasiado. El comerciante sonríe, vende rápido y cierra el día con ganancias que difícilmente explicaría en un esquema legal. A unas calles de ahí, una gasolinera mantiene siempre precios “competitivos”. En otro punto de la ciudad, un lote de autos ofrece vehículos impecables, listos para circular, sin que nadie se dete
Sophia Huett
/ La escena podría parecer cotidiana: una fila de personas esperando afuera de una bodega, mercancía recién llegada, precios por debajo del mercado. Nadie pregunta demasiado. El comerciante sonríe, vende rápido y cierra el día con ganancias que difícilmente explicaría en un esquema legal.
A unas calles de ahí, una gasolinera mantiene siempre precios “competitivos”. En otro punto de la ciudad, un lote de autos ofrece vehículos impecables, listos para circular, sin que nadie se detenga a revisar demasiado su origen. Todo parece normal. Todo está a la vista.











