Actuar porque el tiempo vuela
Guillermo Ordorica / Las noticias sobre lo que ocurre en el mundo son alarmantes, tanto o más que los desplantes de poder unilateral de algunos dirigentes. El desorden anuncia la ruptura del orden liberal establecido en 1945 y la transición hacia un escenario incierto y sin rendición de cuentas. Ya asoman perfiles autoritarios que van a contrapelo de la experiencia del género humano para coordinarse en temas que contribuyen a su bienestar, porque apuntalan la seguridad sostenible y la paz. En e
Guillermo Ordorica
/ Las noticias sobre lo que ocurre en el mundo son alarmantes, tanto o más que los desplantes de poder unilateral de algunos dirigentes. El desorden anuncia la ruptura del orden liberal establecido en 1945 y la transición hacia un escenario incierto y sin rendición de cuentas. Ya asoman perfiles autoritarios que van a contrapelo de la experiencia del género humano para coordinarse en temas que contribuyen a su bienestar, porque apuntalan la seguridad sostenible y la paz. En este contexto, el deterioro de la ONU y su cansancio institucional van de la mano de su incapacidad para contener conflictos y traducir riesgos en oportunidad de progreso. Cierto, la evolución de las relaciones internacionales ha alterado el equilibrio del poder que a duras penas subsiste en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La realidad actual impacta negativamente ese diseño de gobernanza y alienta el fortalecimiento de viejas y nuevas hegemonías, que aspiran a ocupar un lugar preponderante a nivel regional o universal.











