/ A final de cuentas, puede decirse que el operativo que terminó con la muerte de Nemesio Oseguera "El Mencho", el poderoso jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), tuvo y tiene varios efectos.
Uno de ellos, claramente, fue un acto de gobierno para acentuar su autoridad.
Otro de ellos, subrayar la integración de Estados Unidos y México de una forma inesperada, aunque no necesariamente sorprendente: hay decenas de miles de estadounidenses radicados en Jalisco y quien sabe cuantos más en el resto de las regiones donde opera el CJNG.
/ De las guerras planas del pasado a la guerra multidimensional en Ucrania. Así es como han transcurrido cuatro años en este país europeo entre trazos rusos y líneas infinitas pero indefinidas. Hablar de la geometría en la guerra en Ucrania es hablar de los diferentes vértices, ángulos y lados de análisis que ha tenido la invasión rusa a este país europeo.
/ En la guerra en Ucrania no solo son *sumas* y *restas*. No solo se *dividieron* los países en aquellos alineados a Rusia, otros a Ucrania y otros supuestamente neutrales, sino que además se *multiplicaron* los problemas regionales y las crisis globales. Por lo que todo lo que ocurre alrededor de esta guerra son operaciones mucho más complejas.
/ El análisis de lo sucedido el domingo se tiene que dar en varias vertientes, con la cabeza fría y sin dejar que las simpatías o antipatías políticas nublen nuestro juicio.
Cuando digo que este es el golpe más grande de la historia no exagero, queridos lectores: el crecimiento exponencial de los grupos criminales hace que los cárteles sean hoy ya organizaciones transnacionales, con alcances mucho más allá del tradicional corredor de Sud y Centroamérica, el Caribe y México hacia EEUU.
/ La caída de Nemesio Oseguera Cervantes no es un episodio aislado. Es, en términos estrictos, el cierre de un capítulo que el Estado mexicano abrió en 2015, cuando el intento de detenerlo derivó en uno de los desafíos más graves contra la autoridad federal: el derribo de un helicóptero militar en Jalisco. Aquella jornada no fue un hecho espectacular más; fue una declaración de capacidad. Mostró que el Cártel Jalisco Nueva Generación estaba dispuesto a escalar el nivel de confrontación y a disputar, abiertamente, el monopolio legítimo de la fuerza.
/ La semana pasada el gobierno anunció una serie de incentivos fiscales para las producciones cinematográficas y audiovisuales, siendo esto celebrado por productores, actores y directores. Dichos incentivos son parte del Plan Integral de Apoyo al Cine Nacional. Casi 50 protagonistas de la cinematografía mexicana se tomaron orgullosamente la foto con la Presidenta en Palacio Nacional para festejar el anuncio. Salma Hayek fungió como la vocera del grupo y exclamó: “¡Con este respaldo nadie podrá competir con nosotros! No hay país en el mundo que tenga la diversidad ecológica, de belleza, aquí lo hay todo… y técnicamente somos maravillosos”. Ya encarrilada se aventó la puntada de que “lo que no teníamos era esta presidenta... me ha tocado sentir un cambio, ver y ser parte del cambio”. ¿De verdad? Hayek dejó de residir en México desde hace cuando menos 30 años, es ciudadana naturalizada estadounidense. Su exitosa carrera como productora, empresaria y actriz la forjó fuera de México. La 4T le indicó el mensaje que debería de dar. Sólo que, como buena actriz, se le pasó la mano de entusiasmo cuatrotero.
/ Por distintas razones, Ucrania y Cuba sufren urgencias alimentarias, de servicios básicos y amenazas a la paz. Otra característica común es la incertidumbre, sus poblaciones no saben cuándo cesarán las tensiones con sus vecinos. Ambas naciones ya tenían infraestructura muy deteriorada desde la caída de la Unión Soviética. 35 años después, requieren aún más de financiamiento externo para reconstruirla o empezarla desde cero.
Ucrania es un caso mejor conocido por su exposición mediática y la guerra que enfrenta con Rusia. El programa de alimentación de la ONU ha facilitado comida y transferencias en efectivo a cerca de un millón y medio de ucranianos en las áreas en conflicto. La mitad de los habitantes de Kherson presenta desnutrición severa. Dos de cada cinco personas en Zaporizhzhia y Donetsk enfrentan hambre. En estas regiones ucranianas, las cadenas comerciales están interrumpidas, los supermercados vacíos y la infraestructura destruida o dañada. Pese a ser zonas verdes, no hay vegetales.
Esto nos refiere a la isla cubana. Cuba importa más del 70% de sus alimentos. Debido al escaso consumo de verduras y diversidad alimentaria, la dieta de la familia cubana promedio es deficiente en micronutrientes. Sólo en 2024, el Programa Mundial de Alimentos de la ONU apoyó a 1.3 millones de cubanos. Contrastamos entonces un país en guerra, que recibe la misma ayuda para comer que uno que no lo está, pero vive aislado.
Los retos de la modernización agrícola cubana pasan por tecnología, productividad e infraestructura que resista los huracanes. Este brinco al siglo XXI, precisa créditos extranjeros, lo que también dificulta la ecuación. Los primeros patrocinadores que vienen a la mente son Estados Unidos, China, México, Canadá y España.
Ucrania y Cuba no tienen fronteras abiertas por distintas razones. Mas hay coincidencias en sus poblaciones: superar su crisis interna y reordenar las relaciones con sus vecinos en un ambiente de paz. Hay que decirlo, los millones de ucranianos y cubanos que han decidido salir son de los migrantes mejor aceptados en el mundo. Múltiples países les siguen abriendo las puertas, más que a los indocumentados de Medio Oriente, mexicanos y centroamericanos. No son recluidos en un tercer país o deportados en masa. Y más allá de esta empatía, hay un consenso internacional en la reconstrucción de ambos países, una vez que consigan su “normalidad estatal”.
El gobierno ucraniano actual está abierto al financiamiento para la “recuperación”, sea público o privado, no así en el caso cubano, por el momento. El Fondo Emblemático Europeo para la Reconstrucción de Ucrania pretende movilizar €500 millones de euros, sumados a los €193.3 mil millones otorgados por la Unión Europea. El enfoque es que gobiernos, bancos y empresas impulsen la reconstrucción de vías de comunicación, viviendas, hospitales, reactivación de empresas y suministro de energía. El ministro de finanzas ucraniano calculó requerimientos de $40 mil millones de dólares (mmd) de financiamiento externo para 2026.
En el caso cubano, las necesidades de crédito externo no son menores. Según un reporte del gobierno suizo (octubre, 2025), las urgencias en modernización por razones humanitarias son: agricultura, energía, TI, farmacéutica y servicios médicos. No hay cifras oficiales al respecto, sino estimaciones de $300 mmd para brindar a las familias cubanas infraestructura y servicios básicos. La producción de arroz, frijoles, puerco y leche han caído dramáticamente (ONU, Nov. 25). Sin financiamiento, los cubanos pueden llegar a extremos como la inanición o la migración masiva.