/Abundan los análisis sobre la visión que Donald J. Trump tiene acerca de un nuevo orden internacional, la posición de Estados Unidos en el continente americano, los conflictos en Medio Oriente y Ucrania, y la competencia estratégica con la República Popular China.
Sin embargo, hay poca reflexión acerca de los patrones que revelan constreñimientos en el ejercicio del poder de su gobierno. A un año de haber tomado posesión por segunda ocasión, se pueden distinguir dos elementos: por un lado, la amenaza o uso de la fuerza, pero que no implique una ocupación militar o un conflicto directo con otras potencias; por el otro, el uso de los aranceles como instrumento de coerción, aunque con diferentes alcances según los actores afectados.
Fernando Octavio Hernández Sánchez y Mauricio Bagnis Cabrera / Anáhuac
/ Primero Estados Unidos, el mundo poco importa
Sin duda, 2025 estuvo marcado, entre otras cosas, por el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. Desde el primer día de su gestión, el magnate sacudió la escena internacional con sus decisiones: desde los aranceles que ha impuesto por igual a socios, aliados y rivales, su participación en distintos temas, como la guerra entre Rusia y Ucrania, así como el conflicto entre Israel y Hamás, o su determinación de recuperar el control sobre el continente americano, todo bajo el argumento de engrandecer nuevamente a su país.
/ “Las monedas no se sostienen por entusiasmo; se sostienen por disciplina.”
-Apuntes desde Café Colón.
En política internacional hay frases que suenan contundentes y, sin embargo, no cambian nada. “No me preocupa”, por ejemplo. Un presidente puede declararse imperturbable por la caída del dólar; puede celebrarla. Pero una moneda de reserva no es un aplauso: es un contrato. Y los contratos, cuando se tratan con ligereza, no se rompen por ideología sino por cálculo.
El dólar ha sido más que un billete: ha sido el idioma del sistema. No por simpatía, sino porque Estados Unidos ofreció lo que el mundo aceptó como precio de orden: instituciones previsibles, un banco central creíble y una potencia que rara vez parecía gobernar por impulso. Eso es lo que hoy se desgasta: no el tipo de cambio de un día, sino la idea de que Washington administra el tablero en vez de improvisarlo.
/ México y Canadá "enfrentan desafíos muy diferentes en su relación con Washington" y los enfoques divergentes de sus gobernantes hacia el presidente Donald Trump reflejan cómo varios líderes liberales han lidiado con él.
La presidenta Claudia Sheinbaum "ha intentado apaciguarlo" mientras el primer ministro Mark Carney ha buscado usarlo como contrapunto político, opinó la empresa de análisis de riesgo Eurasia Group en su boletín GZero.
/ El Cáucaso inicia 2026 con transita de un “conflicto congelado” a una competencia geopolítica con un corredor comercial transcontinental. La influencia regional se desplaza de Moscú a Washington y Ankara. La estabilidad de Georgia y las elecciones armenias de junio presentan riesgos significativos.
Resultado de la reunión en Washington de agosto de 2025, la Ruta Trump para la Paz y la Prosperidad Internacional (TRIPP) —buscando renacer al “Corredor Medio”— marginó a Rusia y provocó indignación iraní. Presencia de la UE por 99 años en TRIPP, que con medianía pretende impulsar el comercio Este-Oeste, corre el riesgo de acción militar de Irán y sabotaje híbrido por Rusia.
Importante riesgo político son las elecciones armenias en junio. Serán prueba crítica para el primer ministro Pashinyan, cuya “Cuarta República” y sus compromisos post- Segunda Guerra de Karabakh con Azerbaiyán (eliminar referencias constitucionales al territorio azerbaiyano de Nagorno-Karabakh) han generado amplia oposición, incluyendo a la iglesia armenia y facciones nacionalistas, que califican las concesiones como traición a la identidad nacional. Toda irregularidad electoral e imposibilidad de un referéndum constitucional podría colapsar el proceso de paz y reanudar escaramuzas fronterizas. Pese al giro pro-occidental de Armenia , depende de energía rusa y la ruta comercial del Alto Lars. Moscú ha mostrado disposición a cierres fronterizos y aumentos del precio de energía como apariciones de influencia política. Rusia podría utilizarlos para influir en el electorado armenio o penalizar a Azerbaiyán por acercarse a Washington.
Georgia está sumida en crisis política tras las elecciones de 2024 y el aplazamiento de su adhesión a la UE hasta 2028. El partido “Sueño Georgiano” consolida poder, rompiendo con Bruselas. Para enero de 2026, EUA y el Reino Unido sancionaron a más de 200 funcionarios georgianos. El giro del gobierno hacia una “modernización autoritaria”—financiada progresivamente con capital chino para eludir las sanciones occidentales —ha generado un profundo cisma social, con manifestaciones al estilo Maidán en Tbilisi— peligro persistente para la estabilidad. Un “estado de protesta congelado” en Tbilisi podría derivar en enfrentamientos violentos.
Azerbaiyán requiere equilibrar su alianza estratégica con Washington con la necesidad de gestionar el descontento de Moscú. El derribo en 2024 de un avión azerbaiyano por sistemas rusos sigue siendo fuente de tensión.
La posición militar de Irán en el río Aras es de grave preocupación. Realizó ejercicios a gran escala en frontera con Armenia en 2025 con el objetivo explícito de disuadir al “eje turco” (Turquía y Azerbaiyán). La seguridad de la infraestructura energética es prioridad regional. Los oleoductos Bakú-Tbilisi-Ceyhan (BTC) y del Cáucaso Sur (SCP) son vulnerables a sabotaje y ataques asimétricos. En clima de alta tensión geopolítica, estas arterias energéticas son objetivos para cualquiera que busque ejercer presión económica sobre Europa y Turquía.
El presunto deterioro de la salud (necrosis pancreática) del líder checheno Ramzan Kadyrov a principios de 2026 representa la mayor amenaza para la seguridad en el sur de Rusia. Un vacío de poder en Grozni —sin aparente delfín— sumado a operaciones de inteligencia ucranianas y propaganda yihadista, amenaza con desestabilizar el desarrollo socioeconómico del Cáucaso. Abjasia y Osetia del Sur continúan anómalas, pero críticas. Una base rusa en la costa de Abjasia en 2025 incrementó la presencia naval rusa en el Mar Negro.
La arquitectura de seguridad liderada por Rusia fenecido en el Cáucaso. La disolución oficial del Grupo de Minsk de la OSCE en 2025 y la suspensión de la membresía de Armenia en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO) provocaron vacíos que EUA aborda. TRIPP y la “paz armada” entre Bakú y Ereván —con riesgos de escaramuzas por “corrección fronteriza”—pusieron fin a décadas de mediación rusa.
La incursión estadounidense enfrenta a la oposición rusa, pero igual de Irán y Turquía, quienes pese a su rivalidad son recelosos. Irán percibe a TRIPP como “tijera geopolítica” de 43 kilómetros diseñada para cortar sus rutas comerciales hacia Europa y Rusia. La actual inestabilidad interna en Teherán (con estimaciones de decenas de millas de muertos en días recientes) agravada por su conflicto con Israel en 2025 le vuelve propenso a escaladas en “zonas grises” en el Cáucaso.
El “ Corredor Medio ” (Ruta de Transporte Internacional Transcaspiana)—que evita a Rusia e Irán —es el principal escenario de competencia geopolítica.
En 2026 la infraestructura para la paz (ferrocarriles, oleoductos, cables de fibra óptica) se unirá a la región o fungirá como nueva fricción entre potencias.
/ La posibilidad de que Estados Unidos establezca un bloqueo naval para evitar la llegada de petróleo a Cuba y propiciar así la caída de su gobierno parece cada vez más real.
Y junto con ella, las presiones para que el gobierno mexicano deje de hacer los limitados envíos de hidrocarburo que ha hecho por años, y que según versiones cada vez más sólidas, están a punto de ser terminados.
/ Señala que el ICE se está transformando en una fuerza sin límites ni mecanismos de rendición de cuentas, en línea con una de las principales promesas de campaña del presidente Trump sobre deportaciones masivas, sin importar los medios para llevarlas a cabo. Esta estrategia podría tener costos políticos significativos para el propio Trump.
/ El niño Liam Conejo Ramos se ha convertido en el rostro de la crueldad y la ausencia de humanidad de la política migratoria de Estados Unidos. Detenido junto a su padre en una redada en Minneapolis, su caso ha indignado a la opinión pública de ese país y más allá, comenzando por los seguidores del presidente.