El Foro Económico Mundial de Davos 2026 vuelve a reunir a la élite política y económica global bajo el lema tranquilizador de "un espíritu de diálogo".
Sin embargo, para Europa, el foro funciona cada vez menos como espacio de concertación y cada vez más como una prueba de estrés. En un mundo donde el poder se ejerce sin complejos, la cuestión ya no es si Europa tiene valores, sino si está dispuesta a convertirlos en influencia real.
/ En México, la gestión de emergencias humanitarias se ha ido desplazando hacia una creciente confianza en la tecnología como herramienta para mejorar la prevención, la respuesta y la coordinación ante crisis que van desde desastres naturales hasta dinámicas humanitarias más complejas y prolongadas. Mecanismos como alertas tempranas, sistemas de información, plataformas digitales o el desarrollo de drones nacionales prometen rapidez y eficiencia en contextos en los que cada minuto cuenta. Sin embargo, la pregunta clave no debería ser si la tecnología puede ayudar, sino cómo y bajo qué condiciones lo hace.
El nuevo sistema de alertas sísmicas en teléfonos móviles permite observar esa promesa de la innovación tecnológica en la gestión de emergencias, en particular como herramienta de prevención. Este tipo de soluciones muestra que la tecnología puede contribuir a la reducción de riesgos cuando se apoya en infraestructura operativa, coordinación institucional y una lógica clara de uso público. Al mismo tiempo, ese potencial se ve limitado por la ausencia de políticas públicas claras, de inversión sostenida y de mecanismos efectivos de rendición de cuentas. La tecnología, por sí sola, difícilmente puede sustituir una gestión integral de las emergencias humanitarias.
En muchas crisis en México —como sismos, fenómenos climáticos extremos o desplazamientos internos— la tecnología se implementa de forma fragmentada, sin marcos regulatorios sólidos ni protocolos claros para el uso de la información. Esto abre la puerta a riesgos importantes, especialmente en el manejo de datos personales y biométricos de poblaciones en situación de vulnerabilidad. La recopilación de información puede ser útil para coordinar ayuda, pero sin las garantías adecuadas también puede derivar en exclusión, vigilancia indebida o en usos secundarios de los datos sin consentimiento.
El problema no es la tecnología, sino la expectativa de que pueda compensar carencias históricas en infraestructura, capacidades institucionales y políticas de prevención. Cuando estos rezagos no se enfrentan, la innovación deja de ser una herramienta de protección y se vuelve un recurso cómodo: ordena datos, genera alertas y produce una sensación de control, sin modificar realmente las condiciones que generan la vulnerabilidad.
Dicho esto, la promesa tecnológica en la gestión de emergencias humanitarias sigue siendo real, pero incompleta. Para que la innovación cumpla su función social, debe ir acompañada de reglas claras, inversión sostenida, protección de datos y un enfoque que coloque a las personas por encima de la eficiencia administrativa. De lo contrario, la tecnología no solo deja de proteger, sino que también puede profundizar desigualdades y trasladar riesgos a quienes ya viven en condiciones de mayor precariedad.
Innovar en emergencias no significa solo digitalizar la respuesta, sino también reconocer que la tecnología necesita reglas, gobierno y responsabilidad para no amplificar los riesgos que promete reducir. De lo contrario, la promesa tecnológica corre el riesgo de convertirse en una nueva forma de fragilidad, disfrazada de eficiencia y modernización.
Andrea Rosas Guzmán Internacionalista con especialidad en Seguridad Internacional. Actualmente cursa la maestría en Desarrollo Internacional y Emergencias Humanitarias en la London School of Economics (LSE).
/ “La soberanía no se pierde de golpe: se negocia por tramos.”
Apuntes desde Café Colón.
La escena no tiene épica: pista fría, lista impresa, nombres que pasan de una mano a otra, motores encendidos. No hay conferencia triunfal ni bandera ondeando. Solo ese silencio burocrático que acompaña a los movimientos más serios del Estado: “ya se fueron”. Treinta y siete presuntos perfiles de alto impacto fueron trasladados a Estados Unidos en vuelos militares. Tercera transferencia desde que Trump asumió; noventa y dos acumulados, según los reportes oficiales y periodísticos que circularon de inmediato.
/ El gran espectáculo del día es lo que parece como un creciente diferendo entre Estados Unidos y Europa, y de pasada, entre Washington y los otros miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). La ahora retirada amenaza estadounidense de ocupar Groenlandia por la fuerza, en lo que hubiera sido un abierto choque con Dinamarca y por lo menos una "línea roja" para los europeos.
/ El pasado 12 de enero las Fuerzas de Defensa del Estado de Israel irrumpieron en las instalaciones del centro de salud de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo en Jerusalén Oriental -UNRWA por sus siglas en inglés-, amagando a sus empleados y funcionarios, ordenando el cese de sus operaciones durante 30 días y retirando la señalización que indica el estatus del predio como edificio en funciones de la Organización de las Naciones Unidas y por tanto inviolable de acuerdo con la Convención sobre Privilegios e Inmunidades de 1946. Una clara afrenta de Tel Aviv contra el derecho internacional y un paso más en su campaña contra UNRWA y su trabajo en Gaza y Cisjordania.
Las acciones del gobierno israelí causaron indignación ante los reiterados intentos por minar el mandato de la Agencia y provocaron la inmediata condena por parte de Antonio Guterres, Secretario General de la ONU.
El asalto a las instalaciones del centro de salud, que diariamente atiende a cientos de refugiados palestinos impedidos de recibir asistencia sanitaria en el Estado de Israel, se suma a la toma por parte de las autoridades israelíes del complejo operativo de UNRWA en el barrio de Sheikh Jarrah, en la parte ocupada de Jerusalén, y a la votación en el Knesset de una nueva ley que promulga el cese de la operaciones de UNRWA en el territorio del Estado de Israel y en los territorios ocupados por el mismo, ambos incidentes acaecidos en meses recientes y parte de una serie de ataques sostenidos contra empleados e instalaciones de la Agencia, sobre todo en Gaza, donde de acuerdo con estimaciones de Naciones Unidas un total de 126 funcionarios de UNRWA fueron asesinados y todas sus instalaciones bombardeadas en más de una ocasión por las fuerzas israelíes, fueran escuelas, centros de salud o de asistencia social.
«Las autoridades israelíes han seguido adoptando medidas incompatibles con sus obligaciones en virtud del derecho internacional. Estas medidas constituyen una afrenta a la inviolabilidad de las instalaciones de las Naciones Unidas y un obstáculo para la implementación del mandato otorgado por la Asamblea General a UNRWA para que continúe sus operaciones en los Territorios Ocupados, incluida Jerusalén Oriental. Como confirmó recientemente la Corte Internacional de Justicia, la Convención sobre Privilegios e Inmunidades de las Naciones Unidas prohíbe cualquier acción ejecutiva, administrativa, judicial o legislativa contra los bienes y activos de las Naciones Unidas. El Secretario General insta al Gobierno de Israel a que adopte medidas inmediatas que garanticen el mantenimiento de los servicios básicos en las instalaciones de la UNRWA», conminaba Antonio Guterres en un comunicado de prensa dado a conocer el pasado día 15 de enero.
La campaña israelí para minar la credibilidad y capacidad operativa de la agencia establecida en 1949, encargada de proveer asistencia humanitaria a cerca de 6 millones de refugiados palestinos y garante de su derecho al retorno, es sintomática del creciente desprecio por instituciones multilaterales que enarbolan gobiernos y regímenes antiliberales y etno-nacionalistas.
El reciente anuncio de Washington al respecto de su retirada de 66 organizaciones internacionales, entre las que se encuentran agencias del sistema de Naciones Unidas como ONU Mujeres o el Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos ONU-Hábitat es otro ejemplo de ello. Vivimos un contexto cada vez más acuciante de abandono de la diplomacia en favor de la confrontación, lo que delata la imperiosa necesidad de fortalecer el sistema creado a la postre de la Segunda Guerra Mundial, ante la posibilidad de verlo colapsado como parte de la conformación del nuevo paradigma internacional.
La continuidad de la Organización de las Naciones Unidas y de las agencias que lo componen, incluida UNRWA, dependerá de un sesudo ejercicio de reforma, que traiga como resultado su consolidación y refrende la primacía del derecho internacional por encima de la belicosidad nacionalista. Un ejercicio en el que México debe a toda costa participar, so pena de sufrir las consecuencias al no hacerlo.
/ No es casualidad que cuando una mujer muere dentro de una institución de seguridad, la primera explicación sea rápida y tranquilizadora. A veces demasiado. Accidente. Suicidio. Cierre.
Lo verdaderamente incómodo es detenerse y preguntar qué tipo de reglas fabrican silencio, aislamiento y dependencia, justo en espacios donde el poder se ejerce en vertical y la denuncia cuesta.
/ Lo ocurrido recientemente en Venezuela –con una intervención liderada por Estados Unidos y la extracción del expresidente Nicolás Maduro– no es solo un giro político interno. Es, sobre todo, un movimiento geoeconómico: en el mercado energético contemporáneo, quien controla los “canales” del comercio (licencias, aseguramiento, fletes, sistemas de pago y acceso a puertos) puede reordenar flujos de petróleo sin “poseer” el recurso. En ese tablero, el actor extra hemisférico con mayor exposición estratégica es China.
/ Analiza el primer año de la segunda administración de Donald Trump, así como los discursos de distintos líderes mundiales en Davos. Señala que, frente al nuevo orden mundial impulsado por Trump, con Estados Unidos como hegemón, la respuesta de la Unión Europea, basada en la cohesión y el uso de su poder económico, ha resultado efectiva.
¿Cuál es el balance general del primer año de la administración de Trump? 🇺🇸🔴 Raquel López-Portillo (@RaquelLPM) nos habla de este tema