¿Ciudadanía?

¿Ciudadanía?


Compartir esta publicación

Luis Rubio

/ David Foster Wallace, un novelista, contaba el cuento de dos peces jóvenes que se encuentran a uno viejo en el agua. “¿Cómo está el agua les preguntó el pez viejo?” “¿Qué diablos es el agua?” le responden los otros. Las libertades más fundamentales son como el agua: no se notan hasta que desaparecen. Y ese es el asunto crucial con la reforma electoral que Morena planea endilgarle a la ciudadanía.

Los elementos esenciales que sustentan la vida cotidiana de una sociedad no son cosas como las calles (ni siquiera con sus interminables baches) o la electricidad, sino la capacidad de interactuar entre los ciudadanos y entre estos y sus gobernantes, pues de eso depende que se preserve la paz social, existan empleos y haya progreso, como sea que éste se defina. Esa apertura, decía el filósofo Karl Popper, no sobrevive por sí sola; sólo sobrevive si la ciudadanía la defiende frente a quienes la explotan para destruirla.

La reforma electoral propuesta por Morena va a poner a prueba la existencia de la ciudadanía como entidad viva. Por años, las organizaciones de la sociedad civil, muchas de ellas hoy parte activa de Morena, promovieron el desarrollo y avance de la incipiente democracia mexicana. Hoy tanto las organizaciones como la ciudadanía están a prueba: quedarse calladas ante el embate del partido en el gobierno, con el riesgo que eso entraña; o reactivarse, volver a sus orígenes y asumir el rol histórico que hizo posible, hace décadas, el fin del régimen autoritario.

Es indudable que Morena tiene los votos para aprobar cualquier legislación, incluyendo enmiendas constitucionales, que le vengan en gana a sus líderes. Sin embargo, el costo social y, potencialmente, de popularidad, puede llegar a tener enormes efectos políticos. La legitimidad de un gobierno en la era de la ubicuidad de la información es mucho más vulnerable de lo aparente. Es por esto que, con una perspectiva de mediano plazo, lo que haga, o deje de hacer la ciudadanía es trascendental.

Dos imágenes sobre la ciudadanía perviven mis observaciones a lo largo del tiempo: por un lado, el mexicano es extraordinariamente creativo, hábil y flexible. Baste ver a los vendedores ambulantes a la mitad de las arterias urbanas, buscando la oportunidad de hacerla en la vida. El famoso milusos no es algo común, sino extraordinariamente mexicano en su esencia. Esa capacidad de adaptación, búsqueda de opciones y flexibilidad para encontrarlas es también una de las características de la sociedad mexicana en su dimensión sociopolítica. Y, sin embargo, hoy muchas de esas organizaciones civiles dedicadas a los derechos humanos, a la libertad de expresión, a la democracia parecen perdidas en el espacio sideral. Como si una escalera eléctrica llamada Morena súbitamente se habría parado, dejando a sus usuarios paralizados, sin capacidad para dar unos pasos por sí mismos.

No son pocas las legislaciones e instituciones que surgieron de la presión ciudadana, como ilustran las entidades electorales, la de transparencia y las comisiones de derechos humanos. Una a una, estas han ido desapareciendo o han sido neutralizadas por el gobierno. Pocas han sido las voces de alarma, mientras que Morena sigue el proverbial “voy derecho y no me quito.” Pero un gobierno autoritario amenaza a todos, independientemente de su filiación.

Es evidente que un régimen que controla todas las instancias del Estado tiene la capacidad para imponer su ley, pero no sobraría que el gobierno y su partido reparen sobre las consecuencias potenciales de su actuar, pues una vez reformado el sistema electoral (es, decir, subordinado al partido gobernante), ya no hay hacia donde hacerse. Encarrerados, todo parece fácil; no obstante, esa es una receta para errar y socavar sus propios activos.

En su biografía de Robespierre, Marcel Gaucher dice que su biografiado no podía concebir que la alternancia en el poder era clave para la estabilidad política porque no podía imaginar a un partido político como algo más que representante de un interés particular y, por lo tanto, incompatible con una ciudadanía libre. La lección fue dura para Robespierre y no hay razón para pensar que será diferente (así sea por otro método) para Morena. Con acceso inmediato al acontecer nacional y mundial es muy difícil preservar el poder a fuerzas y sin legitimidad: la gente sabe que hay mejores opciones. Nada garantiza que el control o legitimidad con que hoy cuenta Morena siga siendo posible en el futuro.

Nada de esto va a convencer al gobierno o a los liderazgos de Morena. Su cálculo es obvio: hoy tienen el control de los tres poderes públicos y pueden hacer lo que les dé la gana. Más aún, dada la popularidad de que goza la presidenta, su estimación es que el riesgo es menor. En cambio, una vez en control de las entidades electorales, el poder será permanente. Si hubiera alguna duda, las decisiones recientes del INE y del Tribunal electoral, respectivamente, lo confirman.

Dicho eso, no sobra poner sobre la mesa dos elementos más: uno es que, dada su propensión a la fragmentación, nada garantiza que persista la unidad dentro de Morena. El otro es que tampoco es obvio que las organizaciones civiles que hoy están paralizadas dentro de Morena sigan estándolo de manera perenne. A final de cuentas, así le pasó al PRI.

Sé el primero en saber

Únete a nuestra comunidad y recibe notificaciones sobre historias próximas

Suscribiéndose...
You've been subscribed!
Algo salió mal
Desafíos en el campo del desarme y la no proliferación en Naciones Unidas

Desafíos en el campo del desarme y la no proliferación en Naciones Unidas

María Angélica Arce Mora / El pasado 22 de septiembre inició el 81 perIodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York. En la primera semana de labores participaron representantes de los 193 Estados miembros de la ONU en el debate general para señalar sus prioridades y propuestas enfocadas en los desafíos actuales en los tres pilares de la organización: paz y seguridad internacionales, cooperación internacional y respeto de los derechos humanos. Los Jefes de Estado y de


EXPEDIENTE COMEXI EUA 07-10-26

EXPEDIENTE COMEXI EUA 07-10-26

07-10-26 7:00 CST n. 05 Víctor Arriaga, editor * De acuerdo con la encuesta más reciente de Reuters/IPSOS, la aprobación de la gestión de Donald Trump se mantuvo en 32% entre los participantes, sin cambios respecto de la medición anterior, mientras que la desaprobación se ubicó en 65%. Este es el nivel de aprobación más bajo de toda su carrera política. Entre los hispanos, la aprobación fue de 24%. En contraste, Trump obtuvo 46% de los votos de este


Expediente Asia Comexi 5.36 (7oct2026)

Expediente Asia Comexi 5.36 (7oct2026)

Editora: Érika Ruiz Sandoval Año: 5 Núm.: 36 | Semana del 28 de septiembre al 5 de octubre de 2026 Con la colaboración de: Andrés Herrera, Nicolás Ortuño, Carlos Eduardo Martínez, Ana Lucía Sánchez Fuentes, Valeria Trejo, María Fernanda Zorrilla, Alicia Saraí Lizárraga Padilla y Silvana Bianchessi Stieglitz. Intento de secuestro de un avión de la aerolínea FlyDubai ● Los hechos: el 1 de octubre, el copiloto del vuelo FZ 1073 entre Dubái y Tel Aviv apuñaló al piloto


México necesita hacer su propio cálculo sobre China

México necesita hacer su propio cálculo sobre China

Héctor Cárdenas / ¡China, China, China! El país está en boca de todos, tanto de sus admiradores, como de sus rivales, socios y detractores. Es, para unos, sinónimo de oportunidad al tiempo que para otros representa una amenaza. Para América Latina se ha convertido en un socio clave. En buena parte de Sudamérica dejó hace tiempo de ser un socio emergente. Es el principal socio comercial de Brasil, Chile y Uruguay, y ocupa un lugar central en las relaciones económicas de otros países de la región