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Victor Arriaga, editor


Las elecciones de medio mandato
El 3 de noviembre estarán en juego en Estados Unidos a nivel federal los 435 asientos de la Cámara de Representantes y 35 en el Senado. El martes de esta semana concluyó en Delaware el ciclo de las elecciones primarias. Ayer comenzaron las votaciones anticipadas en Dakota del Sur y Minnesota. A 45 días de las elecciones de medio mandato, algunas entidades ya han enviado las boletas para los votantes que emitirán su sufragio por correo.
El proceso electoral ya está en pleno curso, a pesar de los intentos de Donald Trump de restringir la modalidad del voto postal. Esta semana la Suprema Corte emitió un fallo que dejó sin efecto las disposiciones del Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) para implementar la orden ejecutiva que proponía limitar el voto por correo. La decisión del tribunal máximo, que desató la furia del presidente, se suma a un panorama que no le es favorable a Trump y al Partido Republicano.
Son altas las posibilidades de que en la segunda mitad de su mandato, Trump tenga que lidiar con al menos una de las dos cámaras en manos de la oposición demócrata. De ser el caso, estará acotado para avanzar con sus iniciativas legislativas. Además, los demócratas están preparados para someter a Trump y a los miembros de su gabinete a mayor escrutinio legislativo en caso de obtener la mayoría en alguna de las dos cámaras.
Perspectivas electorales
En la convención nacional republicana que se llevó a cabo la semana pasada en Dallas, Texas, Trump definió a los inminentes comicios de medio mandato como un referéndum a su gestión. Llamó a sus seguidores revertir la tendencia histórica de derrotas del partido en poder de la Casa Blanca en las elecciones intermedias. Incluso pidió a los asistentes a la convención jurar que acudirán a las urnas y ofreció un bono de $5 mil dólares para todos los adultos estadounidenses en caso de conservar la mayoría en ambas cámaras.
Las perspectivas para el Partido Republicano no son muy favorables. De entrada, si las elecciones son un referéndum de Trump, no ayuda que el nivel de aprobación de su gestión ha registrado desde hace semanas niveles inferiores a 40%. En el promedio de NYT y de Silver Bulletin, la cifra a esta fecha es de 38% y 38.5%, respectivamente. La inflación, el alto precio de los combustibles y la impopularidad de la guerra en contra de Irán tampoco juegan a favor de Trump.
Por ello, de manera sistemática, en las encuestas en las que se pregunta a los participantes su preferencia genérica para las elecciones legislativas, los demócratas aventajan a los republicanos. En las 10 encuestas más recientes compiladas por NYT sobre el voto genérico, el Partido Demócrata está por arriba del Republicano por al menos 4%.
De acuerdo con diversos modelos, en la Cámara de Representantes, el Partido Demócrata aventaja al Republicano. A manera de ejemplo, 270toWin anticipa que los demócratas están al frente en 214 distritos y los republicanos en 201, por lo que la mayoría se definirá en los 20 restantes. En el caso de The Center for Politics, las cifras son 210 D, 203 R y 22 muy competidos. Diversos ejercicios prospectivos anticipan un triunfo demócrata, aunque varía el margen con el que aventajarían a los republicanos. Vote Predictor concede a los demócratas 64% de posibilidades para controlar la cámara baja con 221 asientos como mayoría.
En el Senado, la competencia está más reñida, pues el margen de ventaja de los republicanos se ha reducido. Vote Predictor otorga a los republicanos 67% de posibilidades de mantener la mayoría frente a 33% para los demócratas; sin embargo, a manera de contraste, esa relación a mediados de enero era 98% vs 2%. De los 35 asientos en juego, 270toWin considera que en al menos 6 (Alaska, actualmente R; Iowa, R; Maine, R; Michigan, D; Ohio, R; y Texas, R), habrá una competencia muy intensa y serán los que determinen la mayoría en el Senado. La contienda también será interesante en Carolina del Norte (ahora R), Georgia (D) y Nueva Hampshire (D) y podría haber una sorpresa en Kansas (R).
Trump, entre actos de campaña y advertencias sobre la vulnerabilidad electoral
Después del llamado desde Dallas, Texas al referéndum a su mandato el 3 de noviembre, Trump viajó a Gastonia, Carolina del Norte a media semana para participar en un acto de apoyo a la candidatura a Michael Whatley al Senado. En las próximas semanas participará en distintos eventos de campaña a lo largo del país.
A lo largo del año, Trump ha advertido en numerosas ocasiones sobre las vulnerabilidades del sistema electoral estadounidense. El 16 de julio, en un mensaje transmitido desde la Casa Blanca, reveló que se han registrado casos de fraude en comicios previos que han sido encubiertos. Incluso advirtió que en algunos listados de electores están incluidos alrededor de 225 mil ciudadanos extranjeros. También compartió su preocupación sobre la confiabilidad de los aparatos estatales que contabilizan los votos y de la infraestructura electoral del país. Anunció además la apertura de un portal de la Casa Blanca que contiene documentos sobre la integridad de los procesos electorales. Hizo un llamado para que el Senado aprobara antes de los comicios intermedios la ley Safeguard American Voter Eligibility (SAVE America), que contiene importantes modificaciones a las disposiciones electorales vigentes. En general, los observadores consideraron que el presidente no proporcionó en esa ocasión evidencia nueva para sustentar sus argumentos.
A pesar de su insistencia en la aprobación de la ley SAVE America, Trump no ha logrado que el liderazgo republicano del Senado la ponga a consideración del Pleno por no contar con suficiente apoyo para que avance con una mayoría calificada de 60 votos. En más de una ocasión, ha evidenciado su malestar por el estancamiento de esta iniciativa que propone criterios más estrictos para el registro de votantes y limita las justificaciones para emitir el voto postal. Con respecto a este último tema, el intento para restringir el sufragio por correo por la vía de una orden ejecutiva se vio frustrado por la decisión de la Suprema Corte de esta semana que bloqueó las nuevas reglas del Sistema Postal de Estados Unidos.
Sin duda, en caso de que los resultados le resulten adversos el 3 de noviembre, Trump recurrirá a la narrativa del fraude electoral, como ya lo hizo después de las elecciones presidenciales de 2020 y que llevó al llamado a sus seguidores a la insurrección en el Capitolio el 6 de enero de 2021. Su discurso del 16 de julio, sus argumentos para insistir en la aprobación de la ley SAVE America y su denuncia en contra del voto postal contienen los elementos para cuestionar el proceso electoral. Los Departamentos de Justicia y de Seguridad Interna están preparados para apoyar los posibles reclamos de Trump sobre la vulnerabilidad de la infraestructura electoral y la participación de extranjeros en los comicios.
¿Hacia un “gobierno dividido”?
En caso de que el resultado de los comicios del 3 de noviembre le sea adverso a Trump, no se descarta una crisis postelectoral que incluso podría generar una parálisis institucional hasta que las cortes intervengan para resolverla. De mantener la mayoría en ambas cámaras, podrá continuar con la implementación de sus proyectos en la segunda mitad de su mandato. Sin embargo, de continuar las actuales tendencias, un escenario muy probable es el de un gobierno dividido con al menos una de las cámaras en manos de los demócratas. La oposición intentará aprovechar la coyuntura para constituirse en un contrapeso. Trump también ha hecho su parte para generar las condiciones adversas para su partido con una guerra impopular, una inflación que afecta al bolsillo del electorado y precios elevados de los combustibles.










