03-10-26 9:00 CST n. 01

Víctor Arriaga, editor


Perfil del electorado de Estados Unidos, 2026
El 3 de noviembre se llevarán a cabo las elecciones de medio mandato en Estados Unidos. Pew Research Center publicó recientemente un reporte con los principales datos del electorado estadounidense. Aunque el documento no precisa el total de ciudadanos que ya están registrados para votar, contiene información que permite analizar varias tendencias en el comportamiento electoral de la población estadounidense y elaborar algunos escenarios sobre los retos a los que se enfrentan los candidatos y los partidos en estos comicios en los que se anticipa que en al menos una de las dos cámaras los republicanos pierdan la mayoría. En particular, el reporte sirve para identificar algunos de los grupos que jugarán un papel importante en esta ocasión para respaldar o abandonar el apoyo al partido de Donald Trump en el Congreso, tomando en cuenta que el propio presidente ha pedido repetidas veces al electorado que vote como si él estuviera en las boletas.
Retrato del electorado, 2026
Según Pew Research Center, hay aproximadamente 250 millones de estadounidenses en edad de votar. Por origen étnico, 61% son votantes estadounidenses son blancos (poco más de 153 millones), 16%, hispanos (40 millones), 12% afroamericanos (30 millones), 5% asiáticos (12.5 millones) y el 5% restante pertenece a otros grupos.
Como primer dato relevante que menciona el reporte, el porcentaje de la población blanca que puede votar ha declinado desde 2006, cuando representaban el 74% del total, mientras que el peso relativo de los hispanos y los asiáticos ha incrementado, pues en ese mismo año equivalían al 9% y el 3% del electorado. En el caso de los votantes afroamericanos, su porcentaje ha permanecido constante en torno a 12% del total. Como consecuencia de estos ajustes, el electorado estadounidense ahora es más diverso en cuanto al origen étnico de los votantes; esta tendencia es resultado del crecimiento de los hispanos. Tan solo entre 2022 y 2026, el aumento de votantes hispanos fue de 5.2 millones.
La diversidad étnica varía en cada estado de la unión americana. Los votantes blancos representan la mayoría absoluta en 46 entidades federativas. Son minoritarios en Texas (46%), el Distrito de Columbia (42%), Nuevo México (41%), California, (40%), y Hawái (24%). En 16 entidades federativas, los votantes blancos han disminuido en al menos 10%. Nuevamente, el principal factor que ha influido en la diversificación del electorado es el aumento de la población hispana. Son el principal grupo étnico en Nuevo México (43%) y representan al menos una cuarta parte de la población California (33%), Texas (32%) y Arizona (25%).
Otros datos relevantes del electorado son los siguientes. En total, 49% de los votantes son hombres y 51%, mujeres, con algunas variaciones porcentuales por origen étnico. Por edad, 20% tiene entre 18 y 29 años, 32%, entre 30 y 49 años, 23% entre 50 y 64 años y 24%, más de 65 años.
Focos rojos para Trump y para el Partido Republicano
En los comicios de 2024, Donald Trump obtuvo 50% y Kamala Harris 48% del voto popular. En esa ocasión, participaron 158 millones de estadounidenses, equivalente al 65% de la población en edad de votar. Según otros datos de Pew Research Center, en esas elecciones, el actual presidente logró importantes avances en varios grupos étnicos y de edad. Por un lado, aumentó su respaldo entre hispanos en forma considerable, pues en 2020, Biden obtuvo 61% y Trump 36% de los votos (una diferencia a favor de los demócratas de 25%). En 2024, Harris recibió 51% y Trump 48% del voto hispano (una diferencia de tan solo 3% a favor de los demócratas). El aumento del respaldo a Trump en 2024 fue aún más significativo entre hombres hispanos (una diferencia a favor de los republicanos de 2% en comparación con 2020).
Por otra parte, la población afroamericana favoreció a los demócratas por un amplio margen en las dos elecciones más recientes, pero la diferencia se redujo. En 2020, 92% apoyó a Biden y 8% a Trump (una diferencia de 84 puntos porcentuales). En 2024, la cifra fue de 83% para Harris y 15% para Trump (una diferencia de 68%). La reducción de la brecha fue más pronunciada entre hombres afroamericanos (en 2020, la diferencia a favor de los demócratas fue de 75% y en 2024, disminuyó a 54%).
Por edades, Trump registró importantes avances en la población de menos de 50 años. En 2020, Biden obtuvo 57% y Trump 40% del voto en este grupo (una diferencia a favor de los demócratas de 17 puntos porcentuales). En 2024, Harris recibió 52% de respaldo y Trump 45% (una diferencia de 7 puntos porcentuales a favor de los demócratas). El avance más importante se registró entre los hombres de este grupo de edad, pues la diferencia a favor de los demócratas se redujo de 10% en 2020 a 1% en 2024.
De acuerdo con varias encuestas, en las elecciones intermedias de 2026, el apoyo al Partido Republicano en los grupos que registraron los mayores avances en 2024 se ha reducido como consecuencia de la oposición a la dureza de la política migratoria de Trump, la desaprobación de su manejo de la economía y los efectos negativos de la guerra en contra de Irán, entre ellos, el rechazo al conflicto y el aumento en los precios de los combustibles. Por ello, algunos candidatos republicanos que triunfaron en 2024 en distritos con importante presencia hispana o afroamericana están en riesgo en esta ocasión, incluso en varios que fueron rediseñados para favorecer a su partido en algunas entidades, en particular Texas. Esto no significa necesariamente que los votantes hispanos o afroamericanos que apoyaron a Trump en 2024 respaldarán ahora a los demócratas. Sin embargo, pueden optar por no participar el 3 de noviembre y en sí mismo su abstención favorecerá a los demócratas.
Perspectivas
Trump ha definido la elección del 3 de noviembre como un referéndum a su mandato. En caso de que el desenlace no sea plenamente satisfactorio, no se descarta que cuestione algunos de los resultados o promueva una crisis institucional, como lo hizo en 2020.
Todo apunta a que el Partido Republicano perderá la mayoría en la Cámara de Representantes y no se descarta que también ocurra lo mismo en el Senado. De ser el caso, una vez resueltos los eventuales conflictos postelectorales, en la segunda mitad del último mandato de Trump habrá un “gobierno dividido” con al menos una de las cámaras en manos de la oposición. El ejecutivo podrá impulsar su agenda en muchos ámbitos sin el aval legislativo, pero se le complicará obtener el respaldo en temas claves como el presupuestario, sin hacer importantes concesiones. Por otra parte, la mayoría demócrata al frente de alguna de las dos cámaras ejercerá mayor presión para la rendición de cuentas e incluso impulsará iniciativas de juicio político en contra de Trump y de algunos de los miembros de su gabinete. Por ello, con ánimo de confrontación, en la entrevista que concedió a Time esta semana, el presidente anticipó que los demócratas irán en su contra en caso de ganar la mayoría en las próximas elecciones. Por esa razón, agregó que él responderá y actuará a su vez en contra de ellos.





