16-05-26 09:00 CST n. 2

Víctor Arriaga, editor


Primero, las pruebas…
A lo largo de la semana, Claudia Sheinbaum pidió con distintos tonos al gobierno de Estados Unidos el envío de pruebas a fin de atender la solicitud de detención provisional con fines de extradición de Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa (MORENA) y otros nueve funcionarios electos y de seguridad estatales y locales para enfrentar cargos, entre otros, por narcotráfico y tráfico de armas. El caso tuvo un giro inesperado ayer cuando se confirmó que dos exsecretarios estatales incluidos en la solicitud - Gerardo Mérida Sánchez (Seguridad Pública) y Enrique Díaz Vega (Finanzas) – ya se encuentran en Estados Unidos bajo custodia de sus autoridades. Se anticipa que ambos cooperarán con la Fiscalía al haber sido voluntaria su presentación ante la justicia estadounidense. Hasta el momento, Sheinbaum no ha reaccionado a esta noticia que seguramente la obligará a hacer ajustes en sus mensajes con respecto a la solicitud de extradición de los ocho acusados restantes.
Mientras tanto, la relación bilateral sigue su curso. Sheinbaum sostuvo una llamada telefónica ayer con Donald Trump, quien apenas la semana pasada dijo que los carteles gobernaban México. La presidenta adelantó que antes de que termine el mes habrá visitas a México de varios colaboradores de Trump, sin identificarlos. En poco más 10 días está programado el inicio de la revisión del TMEC por parte de las delegaciones de México y Estados Unidos. Al margen del giro en el caso de Rocha Moya y los otros sinaloenses, desde el Capitolio hubo una nueva advertencia sobre el posible uso de la fuerza estadounidense en el territorio mexicano y un aviso sobre nuevas acusaciones en contra de más funcionarios de gobierno.
Sheinbaum y la relación bilateral
A pesar de las presiones de Estados Unidos para avanzar con la extradición de Rocha y los otros funcionarios electos y de seguridad de Sinaloa, en la semana Sheinbaum descartó la existencia de tensiones en la relación bilateral. Además, reiteró que tanto la Fiscalía General de la República como la Secretaría de Relaciones Exteriores consideran necesario que el Departamento de Justicia envíe pruebas para atender esa solicitud. También se refirió a la falta de reciprocidad de Estados Unidos para atender la petición de México para proceder con la detención con fines de extradición de 38 individuos precisamente bajo el argumento de falta de pruebas.
En respuesta a diversas columnas que sostienen que la relación bilateral pasa por uno de sus peores momentos, en varias ocasiones Sheinbaum criticó a los medios y a la “comentocracia” por considerar que hay una crisis con Estados Unidos. A pregunta expresa sobre la posibilidad de que las fuerzas estadounidenses de seguridad extraigan a Rocha, dijo que no creía que eso “vaya a ocurrir” para agregar de inmediato que considera además es algo que “no debe” suceder.
Por otra parte, en el contexto de la controversia sobre la participación de personal de la Embajada de Estados Unidos en México en una operación en Chihuahua para desmantelar un laboratorio clandestino de metanfetamina sin el conocimiento ni autorización del gobierno federal, se abrió un nuevo frente de confrontación entre la Presidencia de la República y los medios estadounidenses. Sheinbaum criticó a CNN y New York Times por la publicación de dos notas sobre la participación de agentes de la CIA en una operación que produjo la muerte de Francisco Beltrán, narcotraficante del cartel de Sinaloa en el vehículo que explotó cuando viajaba por una autopista en las inmediaciones de Tecámac, Estado de México al salir del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles el 28 de marzo. En el caso de CNN, calificó como “sensacionalista” a la nota y se mostró sorprendida por el “tamaño de la construcción de la mentira.” Por otro lado, consideró al reportaje de NYT sobre el tema como una ficción del tamaño del universo.
Por último, antes de conocerse que dos exsecretarios del gobierno de Sinaloa ya se encuentran bajo custodia de las autoridades de Estados Unidos, Sheinbaum sostuvo ayer una llamada telefónica con Donald Trump a la conclusión de su visita de dos días a China. De acuerdo con el registro de Milenio, esta conversación telefónica se suma a trece previas entre ambos desde que Sheinbaum inició su mandato. Hasta ahora solo se tiene la información del contenido que publicó la presidenta en sus redes sociales. De acuerdo con el mensaje en X, abordaron temas de seguridad y comercio. Adelantó que el diálogo continuará “con algunos de sus colaboradores que, en fecha próxima, visitarán nuestro país.”
Aumenta la presión de Estados Unidos
La llamada entre Sheinbaum y Trump de ayer se llevó a cabo después de dos declaraciones del presidente estadounidense sobre la situación en México. Justo la semana previa sostuvo que los carteles de la droga, y nadie más, gobiernan México. Apenas dos días antes dijo que Estados Unidos actuará para detener el traslado de drogas por la vía terrestre en caso de que las autoridades de México no lo hagan.
Las presiones continuaron a lo largo de la semana, primordialmente en el Capitolio. En una audiencia en el Senado, Pete Hegseth, secretario de Guerra, hizo un reconocimiento a la cooperación sin precedentes por parte del gobierno mexicano para detener el tráfico de drogas. Sin embargo, también hizo un llamado para que las Secretarías de Defensa Nacional y de Marina continúen con la cooperación con sus contrapartes de Estados Unidos y “hagan más” a fin de que no sea el gobierno estadounidense el que tenga que actuar.
En otra audiencia en el Senado, Terrence Cole, director de la Administración de Control de Drogas (DEA), sostuvo que desde hace años los narcotraficantes y los altos funcionarios del gobierno de México han estado coludidos. Consideró que ambos tienen la misma responsabilidad por el daño que causan las drogas a la sociedad estadounidense. Por ello, adelantó que la reciente solicitud de detención provisional con fines de extradición de Rocha es tan solo el preludio de lo que vendrá posteriormente.
Además de las dos notas mencionadas previamente relativas a las actividades de la CIA en el territorio mexicano en coordinación con autoridades federales mexicanas, seguramente con información oficial filtrada, el NYT publicó otra ayer en la cual señala que el Departamento de Justica presiona a los fiscales que investigan a varios funcionarios mexicanos para que incluyan acusaciones de vínculos con el terrorismo en su contra.
Finalmente, señal deliberada o no… hasta el momento no hay un anuncio sobre el otorgamiento del beneplácito a la designación de Roberto Lazzeri como nuevo embajador de México en Estados Unidos a tres semanas del anuncio de Sheinbaum sobre este nombramiento.
Perspectiva
Los dos exsecretarios del gobierno de Sinaloa que están ya bajo custodia de las autoridades de Estados Unidos seguramente poseen información clave sobre temas de seguridad y finanzas que resultará de relevancia en los casos de Rocha y los otros siete funcionarios restantes incluidos en la solicitud de detención provisional con fines de extradición. Sheinbaum tendrá que ajustar su exigencia sobre la presentación de pruebas para atender esa petición.
Frente a las presiones estadounidenses y a diez días del inicio de la revisión del TMEC, el margen de maniobra para responder a la solicitud de extradición se reduce para evitar que las conversaciones sobre el acuerdo comercial, de por sí complejas, se contaminen por estos otros temas de la agenda bilateral.











