La inteligencia artificial y el principio precautorio
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Gerardo Traslosheros
/ El principio precautorio es una medida de protección, normalmente de salud o ambiental, que exige adoptar medidas de precaución ante un posible daño, aunque no exista una prueba científica absoluta de que dicho perjuicio vaya a ocurrir.
/ Alguna vez el fallecido primer ministro israelí Ariel Sharon apuntó que el sionismo se basa en tres puntos: la existencia de un estado judío, un país democrático y la creación del Gran Israel, un territorio que, según sus partidarios, va del río Nilo al río Éufrates.
/ Vale mucho la pena leer el reciente artículo de Empire of Grift de Anne Applebaum en la reciente edición de The Atlantic, en la que desgrana cambios fundamentales en la forma en que se están llevando los negocios (nunca mejor dicho) internacionales.
/ La guerra en Ucrania está herida de muerte y su agonía está siendo muy larga. Kiev y Moscú saben que esta guerra tan prolongada no será ganada por la vía militar. Sin embargo, el conflicto se resiste a morir: en septiembre de 2026 se cumplieron 4 años y medio de una guerra que continuará, al menos, durante buena parte de 2027, y tal vez más allá.
Desde la perspectiva rusa, esta guerra puede verse como un conflicto con Occidente originado por la expansión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) hacia el este; para Ucrania, representa la continuación del proceso violento que llevó a la anexión de Crimea en 2014, y Europa la observa con la certidumbre de que Rusia no se detendrá en Ucrania. Para la mayoría del Sur global, este conflicto se percibe como una guerra lejana cuyas repercusiones se ven lejanas. Sin embargo, el mundo se equivoca.
Esta es una guerra que comenzó con una invasión que atentó contra la soberanía y la integridad territorial de un país; México y muchos países en todo el mundo conocen este tipo de agresiones. Nuestra historia nos obliga a condenar la agresión, pero, además, esta guerra está desarrollando una peligrosa tendencia a aglutinar y contaminar conflictos. La guerra en Ucrania tiene el potencial de desencadenar una hecatombe mundial.
La guerra a nuestro alcance
Todo cambió. Por empatía y solidaridad, por temor o por curiosidad histórica, observamos esta guerra con una profundidad inédita que hoy está a nuestro alcance. De observadores comunes pasamos a ser “expertos” en análisis táctico: veíamos todo, o eso pensábamos.
Comencé a escribir sobre esta guerra antes de que las negociaciones y las amenazas quedaran reducidas a gestos retóricos e intercambios estériles que, tras su fracaso, dieron paso a la invasión a gran escala de Rusia en febrero de 2022. Hacia finales de 2021, mis apuntes ya daban cuenta de la acumulación masiva de tropas y tanques rusos en la frontera con Ucrania desde el último cuatrimestre de ese año. No era yo: éramos miles los observadores.
Toda guerra trae consigo una andanada de información y contrargumentos de las partes involucradas. Esta guerra trajo consigo el destape y la vulgarización de la inteligencia de código abierto. Fotografías satelitales que antes eran material de estudio de analistas de inteligencia aparecieron reproducidas en diarios y noticieros; mapas e imágenes que otrora habrían sido considerados sensibles salieron del dominio de instituciones como el Instituto para el Estudio de la Guerra o el Instituto Real de Servicios Unidos y llegaron al consumidor ordinario. Éramos una multitud.
A los pocos meses de iniciada la guerra, comencé la construcción de un repositorio de documentos, artículos, reportes y ensayos provenientes de las más diversas fuentes. Lo titulé “Guerra y fatiga”; hoy contiene cerca de quinientos documentos agrupados en quince volúmenes cronológicos.
Ya en 2023 me percaté de que gran parte de lo que consideraba signos de fatiga iba más allá del desgaste bélico o del agotamiento de recursos estratégicos. Era algo más orgánico, que englobaba a la economía, la sociedad, las instituciones, el gobierno y los partidos políticos. Ese fenómeno también afectaba las posibilidades, los deseos o las capacidades de los países aliados para suministrar durante años apoyo financiero, material y equipo de guerra a su protegido.
¿Cómo no van a tener un impacto en gobernantes y gobernados la acogida de millones de refugiados ucranianos y la erogación de más de 220 000 millones de euros en ayuda durante 5 años? La fatiga, el desgaste y la disponibilidad para renovar recursos económicos y humanos, medidos en función de una línea de tiempo inevitable, se convierten en indicadores de erosión.
Consideremos por un momento la erosión
La erosión es un fenómeno transversal que puede apreciarse a lo largo de una línea de tiempo y que proporciona indicadores del deterioro progresivo al que están sometidos los elementos que dan vitalidad a un grupo de países, una alianza militar o un país en lo individual. Estos elementos inciden en su economía y su sociedad, así como en sus limitantes demográficas, su respaldo político, su capacidad de innovación y su resiliencia, y terminan por restringir su capacidad operativa en los conflictos en los que se involucran.
Los líderes políticos llevan un control del gasto militar y de los avances y retrocesos en el frente, pero no siempre son conscientes del proceso de erosión, que no se revierte con meras decisiones políticas. Algún líder ha terminado irremediablemente en un búnker o asesinado por una multitud porque ignoró el impacto de un proceso erosivo que no se gestó en semanas y cuyos signos quizá ignoró durante años.
La guerra que ya no puede ganarse
La afirmación de que la guerra no será ganada por la vía militar no significa que Rusia esté derrotada. Tampoco significa que Ucrania haya alcanzado una victoria. Captó mi atención la expresión utilizada por un analista de Euronews: “Rusia no puede ganar esta guerra, pero tampoco la va a perder”.
Hoy, la relación entre las capacidades disponibles y los objetivos que ambos actores se trazaron ha comenzado a distanciarse de tal manera que una victoria militar decisiva parece cada vez menos compatible con el curso real de la guerra. La diferencia entre los objetivos de guerra y el estado de la guerra es fundamental.
Durante los primeros meses de la invasión, la asimetría aparente hacía posible imaginar que una de las partes podría obtener una victoria militar capaz de modificar sustancialmente la situación. Rusia apostó precisamente por ello, y su valoración de la asimetría de fuerzas llevó a la conclusión de que esta debía conducir a una victoria contundente en un plazo breve. Ello no ocurrió. La invasión encontró una resistencia que Rusia había calculado mal, y el error no fue solamente militar: fue, antes que nada, un error de inteligencia, porque no bastaba con conocer cuántos tanques y soldados tenía el enemigo; había que medir cuánto estaba dispuesto a resistir.
La oportunidad que trae la inteligencia
El filósofo polaco Alfred Korzybski desarrolló un aforismo que, en su parte medular, “el mapa no es el territorio”, debería convertirse en el principio rector de cualquier apreciación de inteligencia que preceda a una decisión de calibre geoestratégico.
Una frontera puede aparecer débilmente defendida y, sin embargo, detrás de ella puede encontrarse una sociedad dispuesta a resistir. Un ejército puede parecer inferior en números y ser capaz de compensar esa inferioridad mediante innovación, adaptación y voluntad política. Ese mismo país puede ser evaluado por su peso militar, pero a esa potencia debe agregarse el valor estratégico del apoyo de sus vecinos y aliados. La inteligencia que no consigue observar esas variables, o las menosprecia, construye un mapa equivocado, y un mapa equivocado conduce a un plan de guerra equivocado.
Paso a mezclar peras con manzanas. Un líder pudo haber llegado al poder gracias al impulso de haber sido una estrella de Hollywood, como Ronald Reagan, o un exitoso actor de televisión, como Volodimir Zelenski, y, no obstante, desarrollar un alter ego como Jefe de Estado. Un país puede tener menos recursos y, no obstante, convertir su desventaja material en una ventaja temporal si consigue que el agresor consuma sus propias capacidades a mayor velocidad de la prevista, como Irán, desarrollar la capacidad de innovar para contratacar, como Ucrania, o contar con el apoyo de aliados poderosos capaces de suministrar recursos materiales, financieros y de inteligencia para resistir el embate del agresor e incluso nivelar el teatro de guerra; sí, otra vez, Ucrania.
Esta guerra trajo consigo el destape y la vulgarización de la inteligencia de código abierto.
Rusia tuvo, además, un segundo problema: la valoración de sus propias capacidades. La victoria no podía producirse mediante lo que parecía un mero desfile de blindados hacia la capital, ni podía sojuzgarse a Ucrania únicamente mediante la evidencia numérica de la superioridad rusa. El cálculo inicial falló, y cuando un ataque diseñado para obtener una victoria rápida fracasa, se abre una ventana particularmente importante para la negociación. Esa ventana puede ser breve. Rusia debió haber negociado la paz en la primavera de 2022. Todo parece indicar que no tendrá un mejor acuerdo que el que pudo arrancar de Ucrania en ese momento. Las ciudades de Bucha y Bakhmut, así como la sobrevaloración de sus propias capacidades se lo impidieron.
El tiempo no solo ha pasado; también ha cambiado la naturaleza del conflicto. Hoy, la innovación y la inteligencia militar desplegadas por Ucrania, con el auxilio de Europa y Estados Unidos, han creado una situación de tablas que parece definitiva. La erosión militar, política, económica y social que enfrenta Rusia está detrás de ese estancamiento, que no se refiere solo a un frente inmóvil. Hoy existe un segundo frente, uno más profundo: el de los drones.
El segundo frente
La guerra que comenzó con grandes columnas blindadas ha convertido el campo de batalla en un espacio mucho más difícil de atravesar. La descripción que en agosto de 2026 hizo Dara Massicot, tras visitar Ucrania, resulta reveladora: ambos lados se encuentran altamente calibrados entre sí. Aunque no describió un estancamiento generalizado, sí utilizó la palabra stalemate para referirse a la maniobra blindada, porque los tanques ya no pueden emplearse como antes.
El ambiente se ha vuelto demasiado complejo por la saturación de drones y municiones FPV. El resultado es una combinación de guerra posicional y guerra de desgaste. La llamada zona de destrucción (kill zone) se ha ampliado; Massicot la describió con un radio de entre 20 y 30 kilómetros a partir de la línea de contacto. Moverse es difícil. Reabastecer las posiciones es muy complejo. “Rusia intenta ataques todos los días y experimenta con asaltos mecanizados mayores, pero cuando concentra fuerzas, esas concentraciones pueden ser detectadas y atacadas”, relata la investigadora.
La guerra se hace más lenta precisamente porque la tecnología permite ver y atacar con mayor rapidez. Es una paradoja que revive el desgaste de la guerra de posiciones de la Primera Guerra Mundial. En esta guerra, el frente se congela mientras el conflicto armado se profundiza. Hay un frente visible, que se mide en kilómetros, y otro profundo, que da cuenta de los drones, los interceptores, los misiles, la infraestructura energética, las capacidades industriales, la población disponible, el tiempo y la voluntad política. La erosión de las capacidades reales podría imaginarse como un barro espeso que inmoviliza a los ejércitos, mientras la voluntad política y social de resistir abre paso al ingenio. Eso es lo que la experiencia ucraniana permite observar.
De la fatiga a la erosión
Durante mucho tiempo llamé fatiga a aquello que observaba: muertos, éxodo, destrucción, agotamiento, recursos consumidos, economías sometidas al esfuerzo de guerra. Pero esa palabra resultó insuficiente. La fatiga puede ser temporal. La erosión es un proceso: acumulativo, multidimensional y, con frecuencia, imperceptible.
Un ejército puede seguir combatiendo mientras pierde capacidad para regenerar sus fuerzas. Una economía puede crecer mientras su estructura productiva se orienta progresivamente hacia las necesidades militares. Un gobierno puede mantener el control mientras disminuye su capacidad para corregir errores. La erosión no es una derrota, ni una crisis, ni el colapso ni una negociación. Puede contribuir a cualquiera de esos resultados, pero no es ninguno de ellos.
La erosión aparece cuando presiones de distinto tipo se superponen, se refuerzan y reducen progresivamente la capacidad de adaptación del actor afectado. Una pérdida militar aislada no constituye necesariamente erosión; tampoco lo son una sanción o una caída de los ingresos fiscales. Lo que interesa es la acumulación: si esos daños comienzan a alterar de forma persistente la relación entre objetivos, recursos y tiempo disponible.
Por eso, la erosión debe observarse como un proceso transversal, capaz de afectar simultáneamente la demografía, la economía, las finanzas públicas, la capacidad militar, la calidad institucional, la cohesión social, la legitimidad política y la credibilidad internacional. Ninguna de estas dimensiones evoluciona necesariamente al mismo ritmo. Un Estado puede preservar su capacidad militar mientras pierde población; sostener una economía de guerra mientras reduce su inversión civil; mantener la estabilidad política mientras disminuye su margen de maniobra diplomático.
Por eso, la erosión no puede inferirse de un solo indicador ni medirse como una línea descendente. Hay erosiones que coexisten con fortalecimientos: una guerra puede destruir infraestructura y, simultáneamente, acelerar la innovación militar. Esta es precisamente una de las dificultades del concepto.
Erosión latente
Una primera categoría es la de la erosión latente: el deterioro objetivo que todavía no ha sido reconocido plenamente por quienes dirigen un actor político, por sus élites o por sus observadores externos. Durante esta fase, los indicadores visibles de poder pueden conservarse: un Estado puede mantener un ejército operativo, una economía puede incluso crecer por efecto del gasto militar y un gobierno puede exhibir estabilidad. Pero, debajo de esas apariencias, pueden estar deteriorándose el capital humano, la productividad civil o las instituciones. También una economía en crecimiento puede estar acumulando peligrosos desequilibrios en indicadores básicos, como el PIB, el déficit fiscal y la deuda pública.
La importancia de esta categoría radica en distinguir entre continuidad formal y viabilidad sustantiva. Que una estructura política siga funcionando no demuestra que conserve intacta su capacidad de recuperación. La erosión latente no es una predicción de colapso: es una advertencia metodológica.
Rusia ofrece un caso particularmente interesante. Su escala territorial, económica y demográfica, la centralización de su sistema político y la reorientación de recursos hacia la defensa le han proporcionado instrumentos para absorber costos que Ucrania no posee en la misma medida. Eso debe ser reconocido: la erosión no equivale a incapacidad inmediata. Un actor puede experimentar deterioros estructurales y, al mismo tiempo, aumentar temporalmente su producción militar o mantener una apariencia de estabilidad. Confundir erosión con inminencia de colapso sería uno de los principales errores que la propia teoría debe evitar.
Resulta ilustrativo observar las cifras del presupuesto ruso destinado a la guerra. El Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo estimó que el gasto militar ruso alcanzó alrededor de 16 billones de rublos en 2025, unos 205 000 millones de dólares, cerca de 40% del gasto anual total. El proyecto de presupuesto para 2026 contempló inicialmente una reducción, pero la realidad de la guerra obligó a un ajuste que lo llevó a 180 billones de rublos, 244 000 millones, entre 46% y 50% del gasto total, un incremento neto de unos 50 000 millones de dólares respecto de 2025. Las estimaciones del presupuesto para 2027 lo colocan nuevamente en torno a 40% del gasto público total.
La trampa de la economía de guerra
Conforme a lo señalado por el Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad, Rusia habría entrado en una suerte de camino sin retorno: el gasto militar, al dirigirse a mantener el aparato de guerra, junto con salarios y compensaciones, sostiene el PIB. Si Moscú decidiera hacer recortes drásticos al presupuesto de guerra en 2027, la economía rusa entraría de inmediato en una profunda recesión estructural.
Estos datos no prueban que Rusia se encuentre próxima a un umbral de colapso. Indican la escala de la reasignación de recursos. La pregunta relevante no es si Rusia puede continuar la guerra en el corto plazo, sino si la prolongación de ese esfuerzo altera progresivamente la relación entre sus objetivos estratégicos y las capacidades que podrá sostener en el futuro. Rusia puede estar, en suma, en una situación de erosión latente. La opacidad de los datos y la centralización del poder exigen prudencia. No autorizan pronósticos de derrumbe, pero tampoco permiten equiparar continuidad operativa con sostenibilidad estructural.
Erosión reconocida
La erosión reconocida aparece cuando las élites políticas, militares, económicas o sociales admiten que determinados recursos o fuentes de legitimidad se encuentran bajo presión. El reconocimiento puede adoptar distintas formas: ajustes de objetivos, reformas, movilizaciones adicionales o intentos de negociación. Pero reconocer la erosión no implica necesariamente corregirla. Rusia intentó iniciar una corrección presupuestaria en su proyecto de 2026; la inercia del gasto militar y el estado de la guerra dieron al traste con ese intento.
Aquí aparece una de las cuestiones centrales de la guerra. La percepción del dirigente no necesariamente coincide con la realidad del sistema que dirige, sobre todo en sistemas de poder altamente concentrados, donde la centralización permite tomar decisiones rápidas, pero también limita la circulación de información. Esta situación no es exclusiva de las autocracias: también puede presentarse en democracias, donde distintos grupos sociales asignan pesos completamente diferentes a un mismo costo.
La erosión, por tanto, tiene una dimensión objetiva y otra perceptiva, y la distancia entre ambas puede ser decisiva.
El umbral erosivo
El umbral erosivo se alcanza cuando los daños acumulados modifican significativamente la viabilidad futura de un actor. No es un punto de colapso ni una línea que pueda establecerse con exactitud matemática. Es el momento a partir del cual recuperar las capacidades anteriores exige costos extraordinarios, plazos prolongados y condiciones políticas difíciles de reconstruir.
Una sociedad puede sobrevivir al umbral erosivo. Un Estado puede preservarse. Lo que ya no puede suponerse es el retorno automático a la situación previa. Las fechas de la victoria y de la derrota tienen caducidad: una estrategia puede haber sido viable en 2022 y dejar de serlo en 2026. La erosión modifica el valor del tiempo. El tiempo no es neutral: puede trabajar a favor de un actor, en contra de otro o, simultáneamente, en direcciones distintas.
Sobreextensión erosiva
La sobreextensión erosiva se produce cuando los objetivos estratégicos de un actor exceden las capacidades que conserva tras un proceso acumulado de deterioro. Es una desconexión creciente entre fines y medios: se vuelve erosiva cuando su prosecución obliga al actor a consumir recursos esenciales más rápido de lo que puede regenerarlos.
No se mide por la magnitud de la meta, sino por la relación entre la meta y los recursos disponibles para sostenerla. En la guerra en Ucrania, esta relación puede observarse en ambos lados. Rusia conserva recursos muy superiores en determinados ámbitos, pero eso no significa que todos sus objetivos sean igualmente sostenibles. El análisis no puede limitarse a preguntar quién tiene más; debe preguntar quién puede regenerar aquello que consume y, sobre todo, quién está dispuesto a cambiar sus objetivos cuando cambian sus capacidades.
La asimetría perceptiva
La asimetría perceptiva de la erosión constituye quizá el mecanismo que mejor explica por qué actores sometidos a presiones semejantes adoptan conductas radicalmente distintas. Es la distancia entre el deterioro objetivo que experimenta un actor y la importancia política que le atribuye. Un sistema político que penaliza la crítica puede impedir que los datos adversos se conviertan en reconocimiento político. Un sistema democrático puede disponer de información abundante y, sin embargo, distribuirla entre grupos que la interpretan de manera diferente. Aquí vuelve a aparecer el problema de inteligencia: no basta con conocer los datos, hay que entender el territorio que representan.
Ucrania: erosión y resiliencia
Ucrania ofrece el ejemplo más directo de erosión material en un conflicto prolongado. La destrucción de vivienda e infraestructura, las pérdidas humanas, el desplazamiento de población y la presión sobre las finanzas públicas constituyen factores acumulativos que afectan su capacidad futura de recuperación.
Pero Ucrania también muestra la otra cara del proceso: la erosión no elimina necesariamente la resiliencia. La destrucción puede estimular la innovación y la presión puede acelerar la adaptación. La guerra de drones es la manifestación más visible de ello: Kiev ha desarrollado la capacidad de atacar en profundidad el territorio ruso y convertir la infraestructura logística en un nuevo espacio de combate.
El caso de Wildberries es significativo. A principios de agosto de 2026, Ucrania realizó un ataque con más de seiscientos drones contra dieciséis regiones rusas, con impactos en Saratov, Engels y Samara. Una estimación de Data Insight citada por Forbes Rusia calculaba que entre 17% y 22% de la superficie logística total de la empresa había resultado dañada. Kiev sostiene que esos depósitos son utilizados para adquirir componentes de drones; Zelenski defendió la campaña como una forma de devolver la guerra a Rusia.
Como sucede comúnmente con los conflictos prolongados, la guerra de desgaste dejó atrás, desde hace tiempo, los blancos estrictamente militares como único objetivo. La capacidad ucraniana de realizar ataques en profundidad busca ahora dañar la economía rusa en sectores estratégicos y sembrar una sensación de dolor y temor entre su población. No es una simetría de capacidades, sino de vulnerabilidades: la parte que no puede derrotar militarmente a la otra puede intentar elevar el costo de continuar la guerra hasta modificar su cálculo.
Rusia: erosión y adaptación
Rusia no está derrotada. Decirlo sería confundir la existencia de un proceso erosivo con un desenlace que todavía no conocemos. Rusia ha demostrado una capacidad de adaptación considerable: la economía de guerra, la movilización industrial y la centralización política permiten absorber costos que, en otro sistema, generarían respuestas políticas más inmediatas.
La pregunta es cuánto puede durar esa adaptación y cuál será su costo. El crecimiento generado por el esfuerzo militar puede ocultar parte de la erosión: los indicadores inmediatos muestran actividad mientras la estructura profunda pierde capacidad de recuperación. Andrew S. Weiss, en la conversación publicada por el Fondo Carnegie para la Paz Internacional en agosto de 2026, advertía sobre la tendencia occidental a recurrir al determinismo económico cuando faltan otras herramientas: “No se puede suponer que (Vladimir) Putin abre por la mañana un periódico financiero y decide la guerra en función de los mercados”. El sistema ruso tiene oportunidades para redistribuir recursos internos, y eso debe tomarse en serio. Pero la capacidad de continuar una guerra no equivale a la capacidad de alcanzar los objetivos para los cuales se inició.
El problema de la información dentro de Rusia
Massicot señalaba que parte del problema para comprender la persistencia de la estrategia rusa radica en la información que llega hasta Putin: si un dirigente recibe la impresión de que sus fuerzas están a cuatro kilómetros de una ciudad fortificada cuando, en realidad, están a quince, las decisiones que adopta pueden ser radicalmente diferentes. La información falsa puede sostener una estrategia que los hechos ya no sostienen. El sistema puede estar experimentando erosión y la información puede mostrarla, pero, si el sistema de decisión no la reconoce, la erosión permanece latente y el actor puede seguir consumiendo recursos en una estrategia que ya no produce resultados.
Esta es la razón por la que el análisis de la erosión debe incorporar la inteligencia: no solo para conocer las posiciones enemigas, sino para conocer la distancia entre la realidad y la percepción de quienes toman las decisiones. Incluyamos también a la inteligencia humana, que se convierte en un factor fundamental para detectar, desde dentro, decisiones, tendencias y vulnerabilidades.
La vida útil de una guerra
Toda guerra tiene una fecha de caducidad. El problema es que no la conocemos. Puede continuar después de que sus objetivos originales hayan dejado de ser alcanzables, porque ningún dirigente encuentra políticamente posible reconocerlo o porque cada actor espera que algo cambie: en el campo de batalla, en Washington, en Europa; una crisis del adversario, un invierno duro, una fractura interna, una sucesión.
La guerra puede sobrevivir a la razón original que la hizo posible. Esta es la agonía. No es todavía la muerte. Es la prolongación de una vida que ya no tiene las mismas condiciones de existencia.
Carnegie: no hay final a la vista
La conversación de Carnegie de agosto de 2026, sostenida por Aaron David Miller con Massicot y Weiss, aporta una fotografía útil de esta agonía. Massicot, quien apenas regresaba de una visita a Ucrania, no veía en un horizonte de 6 meses ningún elemento capaz de resolver el problema central del campo de batalla: los rusos atacan todos los días y experimentan con asaltos mecanizados mayores, pero, en cuanto concentran fuerzas, estas son detectadas y neutralizadas.
Weiss describía, al mismo tiempo, un cambio importante: Rusia está fuera de balance como consecuencia de los ataques ucranianos contra su logística y contra su infraestructura energética e industrial. Putin ha creado, en palabras de Weiss, un problema estratégico para sí mismo: una Ucrania que continuará expandiéndose e innovando y frente a la cual Rusia tendrá que responder durante largo tiempo; un avispero para el que el Kremlin carece de solución porque la victoria total quedó fuera de la mesa.
Esta guerra no solo involucra a Kiev y Moscú; la libran, también, quienes la financian, quienes la arman y quienes la observan y aprenden de ella.
Lo que todo ello dibuja, coincidían ambos analistas, es una guerra más prolongada. No hay indicios de que Putin esté dispuesto a replegar sus ambiciones; es más probable que apueste a que su aparente, y tal vez sobrevalorada, cercanía con Donald Trump le permita presionar a Zelenski, o a que algo, en algún momento, incline la balanza a su favor. Massicot añadió un matiz importante: el sufrimiento de la guerra no se reparte por igual dentro de Rusia. En Crimea, la campaña de ataques de alcance intermedio ha comenzado a producir escasez real de alimentos, agua y electricidad para la población civil, mientras el aparato militar asegura primero sus propias necesidades. Ese dolor todavía no llega hasta Moscú, en buena medida porque la cadena de mando sigue reportando hacia arriba una versión de la guerra más favorable que la que ocurre en el terreno. El pueblo ruso, recordaba Weiss, no vota, y la estrategia del Kremlin ha consistido en mantenerlo atomizado políticamente y pasivo. No hay, hasta ahora, grietas visibles de movilización política amplia, y menos aún una fractura entre las élites.
La erosión no es el estancamiento mutuamente doloroso
La literatura sobre resolución de conflictos ha prestado considerable atención al momento en que los contendientes concluyen que continuar la guerra resulta más costoso que negociar. I. William Zartman llamó a esa situación estancamiento mutuamente doloroso (mutually hurting stalemate, MHS). El concepto no se refiere simplemente a una guerra costosa, sino a un estancamiento doloroso que las partes reconocen como tal y en el que existe una salida política aceptable. Es un punto de inflexión.
La teoría de la erosión, propongo, analiza otra cosa: el proceso que puede conducir hasta ese momento. La erosión estudia trayectorias; el MHS estudia decisiones. La erosión analiza transformaciones; el MHS estudia puntos de inflexión. La erosión observa lo que ocurre dentro de los actores antes de que estos reconozcan, si alguna vez lo hacen, que la continuación de la guerra ya no mejora su posición.
Por eso, la erosión no remplaza a Zartman; lo complementa. Una guerra puede ser extraordinariamente costosa y no producir un MHS. Las partes pueden estar erosionándose y, sin embargo, creer que el tiempo juega a su favor. Eso parece estar ocurriendo en Ucrania. Rusia puede calcular que el tiempo, su superioridad relativa de recursos o la fatiga de los apoyos occidentales terminarán mejorando su posición. Ucrania puede considerar que una negociación sin garantías de seguridad adecuadas implica un costo existencial superior al de continuar la resistencia. Ambos pueden estar sometidos a procesos erosivos significativos y, sin embargo, no converger hacia un estancamiento mutuamente reconocido como doloroso. La erosión no conduce inevitablemente a una negociación.
Rusia y Ucrania acusan los síntomas de una erosión que no ha llegado a ser causal de un desenlace precipitado. Los límites funcionales de esta guerra, aunque desgastados, no se recuperan con decretos, amenazas, discursos o golpes quirúrgicos. Nadie ganará la guerra. Alguien tendrá una mejor posición para negociar.
Esta guerra no solo involucra a Kiev y Moscú; la libran, también, quienes la financian, quienes la arman y quienes la observan y aprenden de ella. Esta guerra la libra también la opinión pública y las élites de ambos países, que empiezan a hacer sus propias cuentas.
¿Cómo termina algo que ya no puede ganarse? ¿Quiénes deciden, o intentan decidir, el desenlace? Eso lo trataremos de responder en una segunda parte.
Después de haber negado inicialmente el acceso a los equipos de prensa de CNN, MS Now y Politico ayer por la mañana, la Casa Blanca tuvo que permitir su ingreso para cumplir con el fallo del juez Timothy Kelly de la Corte Federal del Distrito de Columbia que dejó temporalmente sin efecto el veto presidencial a esos tres medios. Sin embargo, a lo largo de la jornada, algunos de los reporteros tuvieron problemas de acceso para cubrir las actividades de Donald Trump, y en particular, la visita de estado de Xi Jinping, presidente de China. Al respecto, notas en CNN, Politico, MS Now, AP, NBC News, USA Today, The Hill y Washington Post.
En virtud de que los reporteros de los tres medios no pudieron cubrir las actividades matutinas de Xi Jinping en la Casa Blanca, una de las periodistas de CNN señaló que mientras la “prensa comunista” de China podía informar sin contratiempo sobre la visita del líder extranjero, algunos medios estadounidenses no estaban en posibilidad de hacerlo. Sobre el mismo tema, nota de NYT.
De acuerdo con el promedio del voto genérico para el control del Congreso recopilado por NBC News, los demócratas registran la mayor ventaja frente a los republicanos: 52% vs 43%.
Donald Trump y Xi Jinping participaron ayer en las distintas actividades del segundo día de la visita del presidente de China, entre ellas, la ceremonia de oficial de bienvenida a la Casa Blanca, el encuentro bilateral con sus respectivas delegaciones y la cena de estado. Trump ofreció además un recorrido a su invitado por las instalaciones de la Casa Blanca. En algunos segmentos del programa también participaron Melania Trump y Peng Liyuan. Hoy ambos visitarán la sede de los Archivos Nacionales antes de que Xi concluya su programa en Estados Unidos. A continuación, los aspectos más sobresalientes de la jornada de ayer:
· Entre otras declaraciones, al darle la bienvenida a Xi a la Casa Blanca, Trump resaltó la relación de respeto mutuo que han desarrollado ambos líderes. Por su parte, Xi señaló que los intereses de China y Estados Unidos están estrechamente entrelazados por lo que la competencia entre ambos países debe ser “sana” dentro de límites establecidos.
· Posteriormente Trump dijo que la reunión bilateral en la Casa Blanca de más de 90 minutos fue un “gran encuentro,” sin dar muchos detalles del contenido de las conversaciones y sin hacer referencia a los temas contenciosos entre ambos países, entre ellos, derechos humanos, la guerra en Irán y Taiwán.
· Por su parte, Xi dijo más adelante que los dos líderes llegaron a acuerdos sobre varios temas después de un intercambio sincero y exhaustivo sin ofrecer mayores precisiones.
· En materia comercial, el día previo ambos partes extendieron hasta el 10 de enero una tregua con el propósito de negociar un acuerdo de mayor alcance.
· Trump rechazó cualquier mecanismo de control para la inteligencia artificial y minimizó sus riesgos, mientras que Xi sí los reconoció.
· Antes de comenzar la cena de estado en la Casa Blanca, a la que asistieron numerosos directivos de las grandes corporaciones estadounidenses de varios sectores, cada líder ofreció un brindis. Trump señaló que Estados Unidos y China deben continuar desarrollando una relación que promueva la estabilidad y la prosperidad. Por su parte, Xi dijo que China busca forjar con Estados Unidos vínculos definidos por la estabilidad estratégica e hizo un llamado para que ambas partes actúen como grandes potencias responsables.
· Como gesto de buena voluntad y símbolo de la amistad entre los dos países, Xi anunció que pronto llegarán dos pandas gigantes al zoológico de Atlanta, Georgia.
· En su cobertura, los medios resaltan por un lado, la cordialidad entre los líderes, la evasión de temas contenciosos y la falta de acuerdos concretos, y por otro, el afán de Trump por el lucimiento, la pompa y la fastuosidad de las actividades del programa a pesar de haber sostenido en múltiples ocasiones en el paso que China es una amenaza; al respecto, notas de AP, CBS News, NBC News, USA Today, NPR, NYT y Washington Post. En AP, lista de asistentes a la cena de estado.
La Policía Nacional de Ecuador y Administración del Control de Drogas (DEA), con el apoyo de tropas del Comando Sur, llevaron a cabo un operativo conjunto en varias ciudades de ese país sudamericano para desmantelar una “estructura dedicada al acopio, intermediación, distribución, transporte y comercialización de grandes cantidades de droga proveniente de Colombia” con vínculos con el cartel Jalisco Nueva Generación.
El Departamento de Seguridad Interna (DHS) presentó una solicitud con carácter urgente a la Suprema Corte para dejar sin efecto la decisión de la semana pasada de la Corte de Apelaciones del Primer Circuito que confirmó el fallo del Tribunal Federal del Distrito de Massachusetts que bloqueó la política de deportación de migrantes a terceros países por no darle a los afectados un aviso previo de su remoción y por negarles la posibilidad de impugnar de alguna forma la decisión. Las organizaciones que presentaron originalmente la demanda tienen hasta el lunes 28 la posibilidad de responder a los argumentos de DHS. Sobre el tema, notas de CBS News, Politico, Reuters, The Hill, NYT y Washington Post.
Washington Post analiza una faceta de la política migratoria de mano dura en vigor: la detención y deportación de solicitantes de asilo. De acuerdo con las cifras compiladas por el medio, desde el retorno de Trump a la Casa Blanca, las autoridades migratorias han ordenado la remoción de 440 mil migrantes que han solicitado en territorio estadounidense esta modalidad de protección humanitaria.
A pesar de la oposición a la guerra en contra de Irán en la opinión pública estadounidense, el Pleno del Senado rechazó por un estrecho margen de 49 votos a favor (4 R y 45 D) y 50 votos en contra (49 R y 1 D) una resolución que proponía poner fin al conflicto a menos de que el ejecutivo cuente con una autorización mediante una declaración de guerra o una autorización para el uso de la fuerza militar. El rechazo a la guerra es uno de los factores que ha afectado el nivel de aprobación de la gestión de Trump y que ha influido en el ánimo electoral en víspera de los comicios de medio mandato del 3 de noviembre. Cobertura en NBC News, USA Today, Reuters, The Hill, Daily Caller y Washington Post.
Ante la amenaza del gobierno federal de enviar elementos de ICE y el FBI a las casillas electorales el 3 de noviembre, Chuck Schumer (D-NY) y Hakeem Jeffries (D-NY), líderes de la minoría en el Senado y la Cámara de Representantes, junto con las organizaciones nacionales del Partido Demócrata presentaron una demanda ante la Corte Federal del Distrito de Columbia para prevenir dicho despliegue. Entre otros argumentos, los demócratas señalaron que la presencia de la fuerza pública en las casillas puede intimidar a los votantes. Sobre el tema, comunicado del Comité Legislativo Demócrata de Campaña y nota de Roll Call.
A pregunta expresa, Claudia Sheinbuam reaccionó a una nota que apareció originalmente en Bloomberg hace dos semanas y que se publicó en varios medios nacionales en la que se informó que el gobierno de Estados Unidos había contratado a cuatro firmas para localizar a migrantes deportados de México, Guatemala y Honduras que tienen multas sin pagar por faltas a disposiciones migratorias. Al respecto, la presidenta sostuvo que su gobierno no ha recibido una notificación oficial y agregó que en su caso, dichas empresas requerirán de una autorización de la SRE para actuar. De acuerdo con la nota, más de 66,300 personas que fueron removidos de Estados Unidos a eso tres países tienen adeudos por más de $423 millones de dólares. Cobertura en 24 Horas.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) informó que ayer se reanudó la exportación de ganado mexicano a Santa Teresa, Nuevo México desde la unidad cuarentenaria de San Jerónimo, Chihuahua. De este modo, ya operan dos unidades de este tipo en la frontera entre México y Estados Unidos; la primera de ellas comenzó a funcionar hace un mes entre Agua Prieta, Sonora y Douglas, Arizona. La exportación de ganado mexicano se suspendió hace un año y medio como consecuencia de la propagación de la plaga del gusano barrenador en el territorio nacional. Sobre el tema, notas de El Paso Times y Arizona Republic.
Con la colaboración de: Andrés Herrera, Nicolás Ortuño Hidalgo, Imanol Espina Baeza, Edgar Olguín Moreno, Samuel Solorzano Llaven, Alberto Rodríguez de la Torre, Alicia Saraí Lizárraga Padilla, Silvana Bianchessi Stieglitz y Darío Guarneros Toxqui.
Suiza: busca un enfoque de seguridad integral ante la amenaza de Rusia
● El 18 de septiembre, Suiza aprobó su Estrategia de Política de Seguridad 2026 ante la guerra en Ucrania y el aumento de las amenazas híbridas. El plan establece tres prioridades: reforzar la resiliencia, mejorar la protección y capacidad de respuesta, y fortalecer la defensa. Ordenó su puesta en marcha inmediata.
Hungría: amplió una fábrica de drones civiles para impulsar la producción europea
En atención a la demanda que presentaron CNN, MS Now y Politico, los tres medios vetados por Donald Trump, Timothy Kelly, juez de la Corte Federal del Distrito de Columbia, escuchó ayer por la tarde sus argumentos y los del Departamento de Justicia. Al iniciar la audiencia, Kelly señaló que en su opinión, no se había seguido el debido proceso en el caso y se comprometió a emitir un fallo a la brevedad posible. Cobertura en Politico, CBS News, The Hill y Axios.
Ayer mismo por la noche, el juez ordenó a la Casa Blanca dar nuevamente acceso de forma temporal a los periodistas de CNN, MS Now y Politico para cubrir las actividades presidenciales. Al respecto, notas de CNN, Politico, AP, NBC News, Fox News, NPR, Reuters, The Hill, Axios y NYT. Sin embargo, esta mañana la Casa Blanca negó el acceso a los corresponsales de CNN, MS Now y Politico
De acuerdo con la encuesta más reciente de NPR/PBS News/Marist sobre el voto genérico, entre votantes con registro el 53% favorecerá a un candidato del Partido Demócrata para el Congreso en su distrito en las elecciones intermedias del 3 de noviembre mientras que 41% apoyará a uno del Partido Republicano. Para 45% de los participantes, la oposición a Trump determina su voto, mientras que 24% considera que su sufragio es una forma de respaldar al presidente, quien ha señalado que los comicios serán un referéndum a su mandato. En esta encuesta, el nivel de aprobación de la gestión de Trump es 39% mientras que el de desaprobación es de 59%. Cobertura adicional en notas de NPR y USA Today.
Donald y Melania Trump encabezaron ayer por la tarde la ceremonia oficial de bienvenida para Xi Jinping y su esposa Peng Liyuan en la base aérea de Andrews, Maryland. La visita de estado del presidente de China tendrá una duración de tres días. Entre otras actividades, hoy Trump recibirá oficialmente a Xi Jinping en la Casa Blanca, en donde ambos líderes pasarán revista a un guardia de honor y sostendrán conversaciones bilaterales sobre temas de comercio, inteligencia artificial, seguridad, Taiwán y la guerra en contra de Irán, entre otros. Por la noche habrá una cena de estado en la Casa Blanca en honor a Xi Jinping y su esposa. Al respecto, notas de AP y Washington Post; para contexto, notas de AP, CNN, NPR, NBC News, NYT y Washington Post.
En víspera del encuentro de Trump y Xi Jinping, Scott Bessent, secretario del Tesoro, y He Lifeng, vice premier de China, acordaron extender hasta el 10 de enero la “tregua de Busan” que negociaron en esa ciudad de la República de Corea en octubre del año pasado para contener las tensiones comerciales entre ambas partes. La extensión tiene como objetivo dar oportunidad para la negociación de un acuerdo de mayor alcance. Sobre el tema, nota de Reuters, NBC News y The Hill.
Masoud Pezeshkian, presidente de Irán, se dirigió ayer a la Asamblea General de la ONU. En su intervención, respondió a la amenaza de aniquilación que lanzó Trump el día previo en dicho foro. Sostuvo que su país nunca se rendirá, pero dejó abierta la posibilidad a la negociación de una salida al conflicto en la que no prevalezca la fuerza. Al explicar que el pueblo iraní se ha defendido, aclaró que en su caso, no ha atacado poblaciones civiles. Cobertura en AP, Reuters, NBC News, Politico, The Hill y Washington Post.
Como parte de sus actividades paralelas a la Asamblea General de la ONU que se lleva a cabo en la ciudad de Nueva York, Marco Rubio sostuvo encuentros con homólogos de varios países, entre ellos India y Rusia.
En declaraciones a los medios, Rubio informó que Donald Trump invitó a Vladimir Putin a asistir a la cumbre de líderes del G20 que se llevará a cabo en Miami, Florida en diciembre. Señaló que de este modo Putin podrá tener contacto con Trump y con otros líderes del mundo. En contraste, como consecuencia de la invasión a Ucrania, Joe Biden favoreció en su momento la exclusión de Rusia del G20. Cobertura en notas de Politico, The Hill y Washington Post.
Estados Unidos y Argentina presentaron en una declaración conjunta la iniciativa del corredor Andes-Atlántico que modernizará la infraestructura que conecta a regiones productoras de minerales críticos y energía de interior del país sudamericano con sus puertos. También se contemplan inversiones público-privadas en los sectores de la energía, la transportación y la infraestructura digital. Sobre el tema, nota informativa del Departamento de Estado.
A partir de una iniciativa encabezada por Estados Unidos, el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) acordó convocar para el 2 de octubre la reunión de consulta de cancilleres para abordar la situación en Nicaragua, como consecuencia de la decisión de su gobierno de cancelar la participación de la oposición en las elecciones.
La Organización de Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) lamentó la falta de invitación el gobierno de Estados Unidos para que acudan observadores electorales de la agrupación a los comicios de medio término del 3 de noviembre. Esta es la primera ocasión desde 2002 que la OSCE no se recibe una invitación para enviar una misión de observadores a un proceso electoral en Estados Unidos.
El Departamento de Estado anunció la apertura de un portalen línea que permitirá al público en general enviar denuncias anónimas sobre abusos perpetrados por extranjeros portadores de visas de distintas categorías para su seguimiento por parte de las autoridades. El objetivo de la iniciativa es poner fin al fraude y al abuso que cometen extranjeros con visas de inmigrante, turismo, estudios o trabajo.
Nota de Bloomberg analiza los cambios en los hábitos de ahorro y en la bancarización de la población inmigrante en Estados Unidos a partir del retorno de Donald Trump a la Casa Blanca y de la aprobación de disposiciones del Departamento del Tesoro para asegurar mayores controles en el sistema financiero. De acuerdo con la nota, muchos migrantes han cerrado sus cuentas de banco y prefieren mantener sus ahorros en casa. También solicitan menos préstamos y créditos.
Varios legisladores de ambos partidos han criticado el trato concedido por Trump a Xi Jinping en su visita de estado. A manera de ejemplo, Roger Wicker (R-Mississippi), presidente del Comité de Servicios Armados del Senado, sostuvo en el Pleno que el presidente de China no se merecía un trato privilegiado, tomando en cuenta las diferencias que hay entre ambos países y pidió a Trump abordar en sus conversaciones temas de derechos humanos, el incremento de las capacidades militares chinas y el apoyo a Irán. Cobertura en AP y Semafor.
Por otro lado, cuatro senadores republicanos enviaron ayer una carta a Marco Rubio (Estado) y Pete Hegseth (Guerra) para pedir que se liberen fondos autorizados por más de $15 mil millones de dólares para la defensa de Taiwán que han sido retenidos. Al respecto, notas de Reuters y The Hill.
Claudia Sheibaum respondió a las declaraciones sobre México del día anterior de Donald Trump ante la Asamblea General de la ONU. Por un lado, recordó el contenido completo de la referencia que hizo el presidente estadounidense, pues además de señalar que México es el epicentro de la violencia generada por los carteles, reconoció los avances en materia de seguridad y la buena relación existente entre ambos gobiernos. Por ello, dijo que en lugar de declarar que le resulta a México difícil coexistir junto al principal país consumidor de drogas y productor de armas de fuego, sostuvo que hay una buena relación con Trump y el gobierno de Estados Unidos. Agregó que se trabaja de forma coordinada y se han registrado avances.
La Secretaría de la Defensa Nacional informó que concluyó la operación binacional antidrones “Águila Alta” en la que participaron en su respectivo territorio las fuerzas armadas de México y Estados Unidos de forma simultánea en la franja fronteriza de Tijuana, Baja California-San Diego, California. La operación tuvo como propósito detectar y destruir seis drones utilizados en la frontera común por la delincuencia organizada (cinco por parte de las fuerzas militares mexicanas y uno, por las estadounidenses). Sheinbaum destacó la coordinación bilateral para inhabilitar drones comerciales usados por traficantes de personas. Por su parte, el embajador Ron Johnson resaltó que este tipo de cooperación permite a ambos gobiernos mantenerse “un paso adelante de las organizaciones criminales” y desarticular “las redes que trafican drogas y personas.”
La cuarta ronda de conversaciones bilaterales comerciales entre México y Estados Unidos, prevista para la semana entrante, ha sido reprogramada para octubre, de acuerdo con información proporcionada por Luis Rosendo Gutiérrez, subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía. Mientras tanto continúan los contactos cotidianos entre las contrapartes para avanzar en los temas pendientes. Al respecto, notas de Reuters y North American Compass.
A partir de entrevistas a funcionarios de México y Estados Unidos, incluido el embajador Roberto Lazerri, NYT publicó una nota que resalta el “florecimiento” de la relación bilateral a partir de una creciente cooperación en seguridad, comercio y migración, en contraste con los golpeteos de Trump del pasado. La nota además compara esta tendencia con el colapso de los vínculos entre Estados Unidos y Canadá. El análisis del medio resalta que México es ahora el principal socio comercial de Estados Unidos. El texto menciona también los distintos reconocimientos que han hecho diversos funcionarios estadounidenses del más alto nivel sobre los avances en materia de cooperación en seguridad acompañados de mensajes que señalan que aún queda mucho por hacer. También resalta que la parte mexicana ha evitado entrar en controversias cuando la contraparte publica memes alusivos en redes sociales. Lazzeri calificó al momento actual como uno en el que hay coordinación bilateral “muy profunda.”