En colaboración con la UER de Sociedades del conocimiento y educación.
El conversatorio virtual, reunió a expertos de diversos grupos de compromiso del G20, destacando la importancia de México en temas de gobernanza y política global. Héctor Cárdenas Suárez, representante del T20, resaltó el rol de este grupo en ofrecer recomendaciones para combatir la desigualdad, impulsar la acción climática, reformar la arquitectura financiera y fortalecer el multilateralismo.
/ Georgia, la joya del Cáucaso del sur localizada estratégicamente en la ruta de la seda entre Europa y Asia, es el país de la ex Unión Soviética que a su disolución fue el más rápido en crear alianzas estratégicas tanto con Europa como con los Estados Unidos.
/ La estabilidad en Eurasia—Cáucaso, Mar Caspio y Asia Central—depende en gran medida del equilibrio geopolítico en el Medio Oriente, el Golfo Pérsico, la relación entre las grandes potencias y el factor Israel. Desde la Guerra Fría, y, en particular tras la recomposición regional con la victoria de Azerbaiyán sobre Armenia en la guerra de 2020, el Cáucaso y Asia Central se han convertido en espacios clave para conectividad euroasiática, integrando redes de transporte, oleoductos y gasoductos que conectan recursos del Mar Caspio con mercados europeos y asiáticos.
Irán tiene una posición geográfica crucial entre Golfo Pérsico, Cáucaso y Asia Central y si deseara y actuara en consistencia constituiria un nodo estratégico en múltiples proyectos de infraestructura regional, como el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC) que busca conectar India, Irán, Rusia y Europa con ferroviarias y marítimas. Inestabilidad en Irán afectará directamente estos corredores.
Riesgo importante es posible interrupción de flujos energéticos desde el Caspio hacia Europa y Asia. La vulnerabilidad de sus infraestructuras es evidente. No debe descartarse mayor patrullaje naval y ejercicios militares en el Caspio, elevando el riesgo de incidentes entre fuerzas armadas de Rusia, Irán y otros Estados costeros del Caspio.
La infraestructura de transporte en Eurasia se ha convertido en elemento central de geopolítica regional. Proyectos como el Middle Corridor—que conecta China con Europa a través del Caspio, el Cáucaso y Turquía—han ganado importancia en últimos años como alternativa a rutas tradicionales dominadas por Rusia. El conflicto en Irán podría afectar estas rutas. El Banco Mundial estima que conflictos regionales aumentan costos comerciales en más del 20% por seguridad y disrupciones logísticas. Un riesgo para la región es posible redireccionamiento de flujos comerciales hacia rutas alternativas—como ocurrió en el Siglo XV—generando presiones a infraestructura existente en Cáucaso y Asia Central. Países como Azerbaiyán, Georgia y Kazajistán enfrentarían desafíos para gestionar tránsito comercial.
Igual pueden incrementar rivalidades geopolíticas. Rusia, Turquía y China mantienen intereses estratégicos en Cáucaso y Asia Central—enfrentados con presencia estadounidense y europea—y cualquier conflicto cercano influirá en sus políticas regionales. Conflictos en Medio Oriente suelen provocar reconfiguraciones en equilibrios de poder regionales debido a la participación indirecta de potencias externas—Rusia, EUA, China y Unión Europea. La—hasta ahora—creciente presencia turca en la región turca podría verse disminuida.
Otro riesgo es posible aumento de flujos migratorios y crisis humanitarias. La guerra en Irán provocaría desplazamientos hacia Cáucaso y Asia Central, especialmente hacia Azerbaiyán—debido a vínculos étnicos—, Turkmenistán o Armenia, con posible desestabilización.
Un importante riesgo—para Irán—es que tras la Guerra de los 12 Días (13-24JUN2025), cuando Irán lanzó 550 misiles balísticos y más de 1,000 drones con mínimos daños en Israel, evidenció su aparente limitada capacidad de golpe. Y ahora con ataques a varios países de la región, incluidos Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Arabia Saudita, Azerbaiyán, Turquía y el Estrecho de Ormuz, podría aislarse diplomáticamente y nadie crea en su pretendida coraza militar.
/ Hace unos días se dio a conocer el informe del Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Gutérres, sobre los avances registrados en el proceso de reforma conocido como Iniciativa UN80 iniciado en marzo de 2025, siguiendo el camino trazado por la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Pacto para el Futuro. Las reuniones periódicas de negociación entre los 193 Estados miembros sobre las medidas que deberán adoptarse para reformar a la ONU son una evidencia de la voluntad política de la gran mayoría para apoyar al multilateralismo y al funcionamiento de la organización basado en sus tres pilares principales: paz y seguridad internacional, cooperación internacional para el desarrollo y derechos humanos.
Las dificultades derivadas de las tensiones geopolíticas entre los principales actores en el ámbito internacional, la reducción de los recursos presupuestales para la ejecución de los mandatos otorgados a la ONU y las decisiones unilaterales que afectan el cumplimiento de las normas del Derecho Internacional son elementos que han contribuido, entre otros, a un incremento de las necesidades de financiamiento para atender las urgentes peticiones de asistencia humanitaria a poblaciones afectadas por situaciones de conflicto, y a la búsqueda de soluciones alternas para hacer frente a la disminución del 23% en asistencia internacional registrada entre 2024 y 2025.
No obstante lo anterior, en el citado informe se presentan los avances en lo que se conoce como “flujos de trabajo” que abarcan tres rubros principales de cuestiones por atender: en primer lugar, las acciones tomadas por el Secretario General para reducir y eliminar la fragmentación y duplicación de funciones, procesos y actividades, con un mejor uso de los recursos humanos y financieros disponibles. Resalta la reducción del 21% del personal de la ONU en el presupuesto adoptado para 2026. El objetivo es contar con un sistema más coherente, más útil y mejor preparado para cumplir con los mandatos aprobados por la membresía.
En segundo lugar se encuentran los cuatro mil mandatos activos, derivados de resoluciones y decisiones adoptadas por la Asamblea General, el Consejo de Seguridad o el Consejo Económico y Social, entre otros órganos principales, de un total de aproximadamente cuarenta mil adoptadas desde 1945, según datos del informe citado.
Para avanzar en este rubro, se tiene presente lo acordado en la Asamblea General, el 31 de marzo pasado, con la resolución A/RES/80/251 (adoptada con 168 votos a favor, incluido México; ninguna abstención; y 4 votos en contra de Belarús, Corea del Norte, Nicaragua y Rusia) que incluye un examen de los mandatos nuevos y renovados respecto a su duración y financiamiento. Además, se pide el apoyo del Secretariado de Naciones Unidas para la realización de exámenes colectivos de la aplicación de los mandatos, así como mejorar las funciones del Registro de Mandatos para facilitar la adopción de decisiones durante el ciclo de vida de los mismos. En este orden de ideas, es crucial la labor del Grupo de Trabajo Ad Hoc (abierto a toda la membresía) sobre el Examen de la Aplicación de los Mandatos cuyas funciones concluirán el 30 de abril de 2027.
Por último, en el tercer rubro se abordan los cambios estructurales para hacer un uso más eficiente de los recursos presupuestales asignados a labores de asistencia humanitaria. El informe del Secretario General menciona que se han iniciado nuevas acciones de coordinación y concentración de esfuerzos en cinco áreas afectadas por situaciones de conflicto: Afganistán, Haití, los territorios ocupados de Palestina, Somalia y Sudán. Se espera la eliminación de duplicaciones, un mejor uso de las cadenas de suministro para atender a las poblaciones afectadas, aumentar la coordinación y eficiencia entre las diferentes agencias del sistema de Naciones Unidas, así como reducir la fragmentación en el uso de bases de datos.
Quedan temas importantes por discutir entre los Estados miembros tales como el funcionamiento de las operaciones de mantenimiento de la paz, la fusión de órganos, agencias o programas con temas en común (igualdad de género, derechos de la mujer, niñas y jóvenes, entre otros), las funciones de los Coordinadores Residentes de la ONU en diversos países, así como las plataformas digitales para tener acceso a las bases de datos del sistema de agencias de Naciones Unidas. Estas negociaciones continuarán durante el presente año y se espera que antes del inicio de funciones del nuevo/a Secretario/a General de la ONU se vuelva a informar a los Estados miembros sobre los avances en este proceso de reforma tan necesario para el fortalecimiento del sistema multilateral.
De creer los considerandos de la carta que el expresidente Andrés Manuel López Obrador publicó el miércoles en apoyo de la presidenta Claudia Sheinbaum, el Donald Trump que hoy encabeza los Estados Unidos es distinto al que los dirigió entre 2016 y 2020, y con el que el exmandatario alega haber tenido una relación amistosa, respetuosa, fructífera.
/ La Organización Mundial de la Salud acaba de declarar el brote de ébola en la República Democrática del Congo como una emergencia de salud pública internacional. Pero a diferencia de crisis anteriores, esta vez el virus encuentra un aliado perfecto: la guerra.