Las rutas (in)visibles que perpetúan el oro ilícito
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Fernanda Ríos Herrera
/ El oro ilícito se ha consolidado como pilar financiero del crimen organizado transnacional en América Latina, superando incluso a mercados tradicionales como el narcotráfico y el tráfico de personas. Detrás de esta economía criminal existe un componente menos visible pero igualmente importante: el tráfico de insumos químicos esenciales para la extracción del oro, en particular el mercurio.
Este fenómeno responde a varios factores. La concentración importante de depósitos del mineral, aunado con el alza sostenida de su precio, impulsada por la incertidumbre geopolítica ha incrementado su atractivo. A ello se suma el endurecimiento de las políticas contra la migración irregular y las drogas, lo que ha llevado a organizaciones criminales a diversificar sus fuentes de ingreso hacia actividades con altos rendimientos y menor riesgo relativos. En este contexto, el oro ilícito se ha posicionado como una alternativa estratégica, impulsado por el suministro de mercurio y cianuro. El mercurio ocupa un lugar central en la minería artesanal y de pequeña escala, donde permite separar el oro de otros sedimentos. Esta dependencia ha generado un mercado ilícito lucrativo en torno a su producción y contrabando. A pesar de mecanismos internacionales como la Convención de Minamata de 2013, la demanda de mercurio ha crecido junto con la expansión de la minería ilícita de oro.
Los carteles mexicanos han identificado el control de precursores químicos como una oportunidad clave. Históricamente, México ha sido uno de los principales productores y proveedores de mercurio a nivel global. En años recientes, esta posición ha sido explotada por organizaciones criminales para consolidar su presencia en zonas de extracción y rutas de contrabando. El Cartel Jalisco Nueva Generación ha logrado controlar algunas de las principales minas de mercurio, mientras que el Cártel de Sinaloa ha expandido su influencia hacia el comercio de otros insumos como el cianuro, usado en operaciones de mayor escala.
El destino y uso principal de estos químicos es la minería ilícita en Sudamérica, especialmente en la Amazonia. El uso de mercurio en la minería ilícita de oro genera graves impactos: contaminación en ríos y suelo y riesgos para la salud humana, particularmente para comunidades indígenas y poblaciones cercanas a zonas mineras. Además, estas actividades intensifican la deforestación, la ocupación ilegal de territorios y la proliferación de economías criminales asociadas como el lavado de dinero, explotación sexual y abuso sistemático.
El tráfico de mercurio no es un fenómeno aislado, sino un componente esencial del crimen organizado en América Latina. La capacidad de los cárteles para integrarse a este mercado refleja no solo su adaptabilidad, sino su creciente internacionalización. No basta con combatir la minería ilícita en el sitio de extracción, sino también intervenir los mercados de los precursores que sostienen estas actividades.
/ Hay algo extraño ocurriendo en América Latina. Todo parece indicar que la democracia sigue viva, pero cada vez más gente la mira con el cansancio con el que se mira una fila interminable en una oficina pública, bajo un foco parpadeante y un ventilador que apenas mueve el aire. Nadie necesariamente quiere destruirla. Simplemente dejaron de esperar demasiado de ella.
El nuevo Informe del PNUD (2026), Democracias bajo presión: Reimaginar los futuros de la democracia y el desarrollo en América Latina y el Caribe describe esa sensación con bastante claridad. América Latina sigue siendo la región en desarrollo más democrática del mundo, pero también una región profundamente frustrada con el funcionamiento de sus instituciones. Más del 70% de las personas percibe que los gobiernos responden a intereses particulares y no al ciudadano común. La democracia permanece, sí, pero muchas veces como un cascarón fatigado que organiza elecciones mientras pierde capacidad para resolver la vida cotidiana.
Y en esa grieta aparece algo peligroso. Ahora que medio planeta empieza a hablar en clave de Mundial, quizá la metáfora futbolera viene sola: nos estamos acostumbrando a políticos que juegan con las reglas democráticas como quien juega fútbol callejero, moviendo la portería cuando el partido no les favorece. El fenómeno no es exclusivo de América Latina. Estados Unidos normalizó durante años un lenguaje político que antes habría escandalizado incluso a sectores conservadores. Rusia convirtió el cinismo en método de gobierno. China ofrece al mundo una mezcla incómoda de eficiencia tecnológica y control político que seduce a gobiernos cansados de la lentitud democrática. Poco a poco, la idea de que “las democracias son demasiado torpes para resolver problemas” empieza a sonar razonable para mucha gente.
Ese clima global también se siente en México. Se escucha en conversaciones de sobremesa que terminan tensas antes del café, en grupos familiares de WhatsApp donde cualquier discusión política acaba pareciendo una pequeña guerra civil doméstica, y en esa irritación permanente que invade redes sociales de madrugada, cuando alguien todavía sigue peleándose con desconocidos a las dos de la mañana. El informe del PNUD identifica precisamente esas presiones: polarización, desinformación digital, debilitamiento de partidos, desconfianza institucional y expansión del crimen organizado. El problema es que ninguno de esos fenómenos llega solo. Se mezclan, se alimentan y terminan desgastando la capacidad de las democracias para procesar el conflicto sin romperse.
México ocupa una posición peculiar dentro de ese tablero. Mientras buena parte de América Latina alterna entre gobiernos atrapados en crisis permanentes, presidentes desaforados o sistemas políticos que sobreviven apenas administrando desgaste, el país todavía conserva algo cada vez menos frecuente en la región: legitimidad electoral, peso geopolítico y margen de maniobra frente a presiones externas. En medio del ruido continental, resulta llamativo que un gobierno identificado con posiciones de izquierda haya logrado navegar las embestidas de Washington con más pragmatismo que ruptura, evitando tanto la subordinación automática como la confrontación estéril. Pero ese equilibrio depende de una estabilidad que no necesariamente está garantizada para siempre.
Y ahí aparece la contradicción incómoda. Mientras México gana relevancia internacional y es observado con cautela desde Washington, Pekín o Bruselas, hacia dentro se ha instalado una disputa constante sobre la legitimidad del propio proyecto político. Los programas sociales son quizá el mejor ejemplo. Para millones representan una red mínima de dignidad: el dinero para medicamentos, la transferencia que evita que el refrigerador quede vacío el día 25 del mes. Para otros son mecanismos clientelares diseñados para concentrar poder político. Y quizá el problema más mexicano de todos es que intentar decir que ambas percepciones pueden convivir suele bastar para que alguien quiera aventarte una silla virtual en cualquier plataforma de redes sociales.
El problema es que la región lleva años atrapada en discusiones binarias. Democracia o autoritarismo. Mercado o Estado. Pueblo o élite. El informe insiste en algo más útil: la democracia no sobrevive sola. Necesita resultados concretos. Necesita seguridad, movilidad social, instituciones funcionales y un Estado capaz de hacer cumplir reglas incluso donde mandan economías cooptadas por elites o por criminales, o por elites criminales. Cuando eso falla, la gente empieza a aceptar soluciones rápidas, aunque vengan envueltas en discursos agresivos o líderes que desprecian límites institucionales.
Y aquí aparece una de las preguntas más delicadas para México. ¿Puede construirse un Estado más fuerte sin caer en tentaciones hipercentralizadoras? Porque América Latina tiene memoria. Sabe cómo empiezan algunos proyectos políticos que prometen eficacia absoluta. Empiezan arreglando carreteras, disciplinando burocracias y hablando en nombre del pueblo. Después vienen los ataques a órganos autónomos, la presión sobre la prensa y la idea de que disentir es casi una traición moral.
El informe del PNUD propone renovar la democracia, no reemplazarla. Suena obvio, pero no lo es. Renovarla implica reconstruir confianza en partidos políticos que hoy parecen marcas vacías; regular ecosistemas digitales que convierten la mentira en espectáculo rentable; reducir desigualdades que vuelven abstracta cualquier conversación sobre libertades; y recuperar la capacidad del Estado para garantizar seguridad sin militarizar indefinidamente la vida pública.
¿Puede México hacerlo? Tal vez parcialmente. Tiene capacidades institucionales más robustas que muchos vecinos y una posición económica estratégica difícil de ignorar. Pero también carga con un desgaste social profundo. Basta recorrer ciertas carreteras del país al anochecer para entender que hay regiones donde el Estado aparece solo en campañas electorales o retenes militares.
Quizá la gran advertencia del informe es otra: las democracias no suelen morir de golpe. Se vacían lentamente. Primero dejan de entusiasmar. Luego dejan de resolver. Después la gente empieza a pensar que cualquier cosa podría funcionar mejor, especialmente en un mundo donde la discordia política, el desprecio por las instituciones y la promesa del “hombre fuerte” se exportan con la misma facilidad que las series de Netflix. Y cuando eso ocurre, incluso las sociedades más democráticas pueden terminar extrañando aquello que dejaron deteriorarse entre gritos, memes y cansancio.
/ El periodo de António Guterres como secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) culminará a finales de este año. Michelle Bachelet, Rebeca Grynspan, Ma. Fernanda Espinosa, Mariano Grossi y Macky Sall se encuentran en la contienda para encabezar la ONU en medio de la peor crisis en su historia.
En primera instancia, enfrenta una crisis de liquidez ante la falta de pagos de sus mayores contribuyentes. Se trata de una reducción en el presupuesto regular de 7.1%. La ONU ya ha eliminado 2,900 puestos y ha trasladado al menos a otros 700 de Nueva York y Ginebra a sedes con menores costos, como Nairobi. Los recortes se dan al tiempo que la ONU es llamada a instrumentar más de 40 mil proyectos mandatados.
A su vez, quien lidere el secretariado dará la cara ante una crisis de legitimidad. La conflictividad ha aumentado en el mundo, mientras que el Consejo de Seguridad, órgano garante de la paz y seguridad internacionales, permanece dividido y —en casos apremiantes— paralizado por las tensiones geopolíticas. Esta situación alimenta la incertidumbre en torno al orden internacional basado en reglas, al registrarse una mayor inversión en capacidades militares, en detrimento de la asistencia humanitaria y el apoyo al desarrollo.
Los pasados 20 y 21 de abril, las entonces cuatro personas aspirantes al puesto participaron en una de las entrevistas de trabajo más difíciles del mundo. Ante los 193 Estados miembros de la Asamblea General y una nutrida participación de sociedad civil, expusieron sus visiones y contestaron preguntas sobre sus proyectos. En todos los casos, reconocieron que el reto por delante es mayúsculo.
Más allá de generar simpatías entre los 193 miembros de la Asamblea General, la persona candidata tiene que obtener la no objeción de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Es decir, hay que entusiasmar a 188 capitales, pero no tanto como para incomodar o cruzar alguna línea roja de las otras 5, resultando en un veto a su candidatura.
El proceso se vislumbra complejo, y lo es. Pero el verdadero reto para la persona encargada del secretariado comenzará cuando asuma funciones en enero. La ONU no es una empresa donde el CEO pueda tomar decisiones y dar dirección estratégica libremente. En todo momento debe contar con el apoyo de los Estados miembros para poder materializar los proyectos más grandes. La labor comienza por ganarse la confianza. Y la confianza se gana a pulso, con resultados.
Quien encabece la ONU deberá tener una presencia constante en el terreno. Habrá de relacionarse con todos los actores en un número creciente de conflictos. Incluso cuando haya una parálisis en el Consejo de Seguridad, su trabajo sine qua non será asegurar un diálogo permanente y fluido. A su vez, tendrá que fungir como recaudador de fondos y exigir el pago de las cuotas a los Estados miembros. Será quizás, la primera persona titular de la ONU que opere bajo un esquema de austeridad republicana.
Si algo quedó claro de los diálogos interactivos celebrados el mes pasado, es que todas y todos los candidatos reconocen la magnitud del reto por delante. Quien ocupe la secretaría general de la ONU tendrá una enorme responsabilidad —no solo de hacer más con menos— sino de demostrar, por la vía de los hechos, que el multilateralismo y la solución pacífica de las controversias son la mejor vía para atender los desafíos comunes.
Todo indica que Cuba es el siguiente blanco del presidente Donald Tump en su esfuerzo por imponer las reglas estadounidenses en el mundo, especialmente en el Hemisferio Occidental.
El 22 de mayo de 2026 marcará un punto de inflexión en la relación entre México y la Unión Europea. La firma del Acuerdo Global Modernizado ocurre justo cuando inicia formalmente la revisión del T-MEC, un proceso que volverá a colocar en el centro del debate el futuro económico de América del Norte. En ese contexto, el acercamiento entre México y Europa no es casual, responde a la necesidad de diversificar alianzas, reducir riesgos y fortalecer posiciones estratégicas en un entorno internacional cada vez más incierto.
/ La Copa del Mundo que inicia el próximo 11 de junio no solo es el evento deportivo del año. Es también una vitrina geopolítica. Es un mes de “distracción” frente a las guerras y la inestabilidad Mundial. El gobierno de Donald Trump busca impulsar su imagen, en momentos en que está desplomada, a la vez que generar una derrama económica. Los tres países sede: Estados Unidos, México y Canadá, están al mismo tiempo en negociaciones comerciales clave que definirán el rumbo económico y la continuidad -o no- de la alianza comercial y que se desarrollan en un escenario de presiones y amenazas de parte de Washington. En la cancha hay mucho más en juego que el campeón mundial del futbol.
En exclusiva, Washington Post informó que varios funcionarios de designación política en el Departamento del Tesoro han presionado al Buró de Grabado e Imprenta para que prepare prototipos de billetes de $250 dólares para conmemorar el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos con la imagen de Donald Trump. De acuerdo con una ley vigente desde 1866, está prohibido que en el papel moneda estadounidense aparezcan imágenes de personas vivas. La directora de dicho buró explicó en su momento que existían limitaciones para imprimir un billete como el propuesto por lo que fue reasignada a otras funciones en el Departamento del Tesoro.
En conferencia de prensa celebrada después de que Washington Post dio a conocer esta noticia, Scott Bessent, secretario del Tesoro, criticó la nota y dijo que está a la espera de que el Congreso analice y eventualmente apruebe un cambio a la ley para permitir que los billetes tengan imágenes de personas vivas, en cuyo caso ya está todo preparado para el billete de $250 dólares con un retrato grabado de Trump. Al respecto, notas de NYT y NBC News.
En la encuesta más reciente de Emerson College, el nivel de aprobación de la gestión de Donald Trump es de 39% y el de desaprobación, 55%. Por otra parte, de cara a las elecciones presidenciales de 2028, entre votantes republicanos, encabezan las preferencias JD Vance (36%) y Marco Rubio (35%). Entre demócratas, están al frente Pete Buttigieg (18%), Gavin Newsom (16%), Alejandra Ocasio Cortés (11%), Josh Shapiro (10%) y Kamala Harris (9%).
Según diversos medios, entre ellos Axios y Reuters, Estados Unidos e Irán ya alcanzaron un acuerdo para mantener el cese al fuego por 60 días más que solo está pendiente de la aprobación de Donald Trump para su entrada en vigor. El vicepresidente JD Vance incluso señaló que ya hay avances de un memorándum de entendimiento que contempla la reapertura del estrecho de Ormuz y el inicio de pláticas sobre el programa nuclear de Irán durante ese periodo. Sobre el tema, notas de AP, NYT y Washington Post.
Mark Carney, primer ministro de Canadá, ofreció un discurso en el Club Económico de Nueva York en el que abordó algunos temas de la relación con Estados Unidos que se ha visto expuesta a serias tensiones a partir del retorno de Trump a la Casa Blanca. Entre otros, señaló que frente a los cambios que se han registrado en el mundo, que más bien son una “ruptura”, Canadá busca diversificar socios para aumentar su autonomía estratégica mientras que consolida su economía. A la vez, hay algunas oportunidades que Canadá y Estados Unidos deben aprovechar juntos para competir con el resto del mundo; como ejemplos citó los casos del aluminio, la producción automotriz y los minerales críticos. Consideró que “ha llegado el momento para una nueva asociación que redefina la relación entre ambos países.” Al ser Canadá más fuerte e independiente, Estados Unidos se beneficia al tener un mejor aliado. En palabras de Carney, “un Canadá fuerte hace que Estados Unidos sea grande de nuevo.” En su intervención no hizo referencia al TMEC. Sobre el tema, notas de NYT, Reuters y CBC.
Como reacción a una nota publicada ayer por NYT, el gobierno de Guatemala aclaró que “no existe ningún acuerdo que autorice operaciones militares extranjeras por ningún país en [su] territorio nacional.” En todo caso, señaló que se solicitó cooperación a Estados Unidos en acciones “lidereadas por fuerzas de seguridad guatemaltecas.” En declaraciones a la prensa, el propio presidente Bernardo Arévalo precisó que el alcance de la cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad se limita a capacitación, entrenamiento, acceso a equipo y a expertos para la planeación estratégica y táctica e inteligencia. Sobre el tema, nota de AP.
El Departamento de Estado (DoS) anunció que a partir del 5 de junio los grupos delictivos brasileños “Comando Vermelho” (CV) y “Primeiro Comando da Capital” (PCC) serán considerados organizaciones terroristas extranjeras. De acuerdo con el DoS, las actividades criminales de ambas agrupaciones trascienden las fronteras de Brasil hasta llegar a territorio estadounidense. Estas son las primeras organizaciones brasileñas que reciben esta designación; en total ya hay 21 grupos de América Latina y el Caribe que están en esta lista. Sobre el tema, AP anticipa que el gobierno de Lula considerará la decisión como una interferencia en la política interna del país mientras que Sebastián Bolsonaro, candidato opositor a la presidencia, aplaudió la decisión que se dio a conocer a 24 horas de su encuentro con Marco Rubio en Washington, DC. Cobertura adicional en NYT y Reuters.
La Casa Blanca subió a su portal en X el sitio Aliens – The White House que utiliza lenguaje y temas relacionados con la invasión de seres extraterrestres para presentar información sobre la llegada de millones de indocumentados, su presencia en el país y las operaciones del gobierno de Trump para detenerlos y deportarlos. Sobre el tema, nota de Fox News.
Desde hace una semana, cerca de 300 migrantes detenidos en el centro Delaney Hall de Newark, Nueva Jersey, llevan a cabo una huelga de hambre para protestar por las condiciones imperantes en esas instalaciones subrogadas a la empresa privada Geo Group. Como reflejo de la resistencia de la agencia Control de Inmigración y Aduanas (ICE) a aceptar visitas a dichos centros que no han sido solicitadas con antelación, varios políticos demócratas de la entidad, entre ellos la gobernadora Mikie Sherrill y el senador Andy Kim no tuvieron éxito cuando intentaron ingresar a Delaney Hall. En apoyo a la huelga se han congregado manifestantes que han sido arrestados y reprimidos con gas pimienta por bloquear el acceso a las instalaciones. La huelga de hambre en Delaney Hall refleja las condiciones que prevalecen en varios centros de detención en el país. Sobre el tema, notas de Time, CNN y NYT.
De acuerdo con varios abogados de inmigración que fueron consultados por Washington Post, los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) ya han comenzado a sugerir a solicitantes de tarjeta de residencia permanente (green card) que hagan el trámite en su país de origen, de acuerdo con los nuevos lineamientos que entrarán en vigor para la obtención de esa categoría migratoria. En tanto no estén vigentes los cambios, algunos abogados han aconsejado a sus clientes no salir del país. Sobre el tema, Semafor analiza algunas de las excepciones que podría haber a los lineamientos.
Ambas cámaras concluirán este fin de semana el receso legislativo por motivo del día de la Recordación que se conmemoró este lunes.
El Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes sostendrá hoy una audiencia a puerta cerrada con Pam Bondi, exfiscal general, para una entrevista sobre caso de Jeffrey Epstein durante su gestión al frente del Departamento de Justicia. Los miembros demócratas del comité mostraron su inconformidad porque la sesión no será videograbada a pesar de celebrarse sin público. Cobertura en NBC News, Politico y The Hill.
Claudia Sheinbaum consideró que la declaración de Pete Hegseth, secretario de Guerra, sobre el inicio de una guerra contra los carteles de la droga en la región abarca a los países que forman parte del Escudo de las Américas, mecanismo de reciente creación en el cual no participa México. Por otra parte, la presidenta subrayó que existe un esquema de cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad basado en el respeto a la soberanía y a la vez advirtió que no permitirá ningún intento de intervencionismo.
Al referirse nuevamente al caso de la solicitud de detención con fines de extradición de Rubén Rocha, gobernador con licencia de Sinaloa (MORENA), Sheinbaum insistió en que deben existir pruebas con base en las leyes mexicanas para actuar a fin de evitar que desde fuera se determine si un funcionario con cargo de elección popular continúa gobernando o no. Por ello, reiteró que el caso es uno que involucra a la soberanía nacional. De nueva cuenta advirtió sobre los riesgos de injerencias extranjeras en las elecciones intermedias de 2027.
Sin dar mayores detalles, el Departamento de Estado publicó una declaración de los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá sobre las medidas de salud pública para viajeros de cara a la Copa Mundial FIFA 2026. El texto subraya que los tres países alinearán dichas medidas para las personas que viajen a la región provenientes de las zonas afectadas por el brote de ébola en África. Al respecto, notas de Reuters y The Hill.