El martes 3 de noviembre se celebrarán los comicios de medio mandato, en los que a nivel federal se renovará la totalidad de la Cámara de Representantes y se elegirán 35 escaños del Senado. Es altamente probable que los demócratas obtengan la mayoría al menos en la cámara baja, y no se descarta que también la logren en el Senado. Ese día concluirá la emisión del voto, pero seguramente habrá demoras en el conteo en algunos distritos y estados. Además, hay indicios de que habrá impugnaciones y litigios que podrían retrasar aún más la confirmación de los resultados. El Departamento de Justicia ya presentó demandas por distintos motivos en Alaska, California y Washington, lo que anticipa que los tribunales tendrán que definir el desenlace en varios casos.
Esta semana, Donald Trump afirmó que reconocerá los resultados de las elecciones siempre y cuando sean "honestas", un criterio subjetivo. Desde que compite en procesos electorales nacionales, el actual presidente ha sostenido sin pruebas que el fraude y la participación de votantes extranjeros son prácticas recurrentes. La insurrección en el Capitolio del 6 de enero de 2021 fue la culminación de su cuestionamiento de los resultados de las elecciones presidenciales de 2020. Con ese antecedente, no puede descartarse que Trump vuelva a movilizar a su base si en esta ocasión los resultados son adversos. Para reforzar este punto, NYT publicó esta mañana una nota que compila sus declaraciones y mensajes en redes sociales sobre cuestionamientos a la integridad electoral durante su segundo mandato: en 460 de los 649 días transcurridos, es decir, en más del 70 % del período, abordó el tema con alguna variante.
Las tendencias y los escenarios
En sus pronósticos más recientes, los principales analistas electorales dan por hecho que el Partido Demócrata obtendrá la mayoría en la Cámara de Representantes, aunque varían en cuanto a la diferencia en el número total de escaños que ganarán. Por ejemplo, en la proyección de DecisionDeskHQ, los demócratas tienen 82 % de probabilidad de lograrla, frente a 18 % de los republicanos. Según estos cálculos, los demócratas podrían alcanzar 239 escaños y los republicanos, 196. En el Senado todavía hay incertidumbre, pues siete estados se consideran "muy reñidos" y de resultado incierto: Alaska, Iowa, Kansas, Maine, Michigan, Ohio y Texas. Para la misma fuente, la probabilidad de que los demócratas obtengan la mayoría es de 62 % y la de los republicanos, de 38 %, con una distribución de 52 escaños contra 48. Por su parte, la plataforma de predicción de mercados Polymarket otorga a los demócratas 94 % de probabilidad de controlar la Cámara y 71 % de controlar el Senado.
En cuanto a la participación ciudadana, en las elecciones presidenciales habitualmente acuden más votantes a las urnas que en las intermedias. Según Ballotpedia, en los comicios más recientes la tasa fue de 66.6 % en la contienda Biden-Trump y de 63.9 % en la de Trump-Harris. En las intermedias de 2018 fue de 50 % y en las de 2022, de 46.2 %. En esta ocasión, la cifra final se conocerá posteriormente; sin embargo, el voto anticipado y el postal apuntan a una participación considerable. De acuerdo con la Universidad de Florida, hasta ahora han votado de forma adelantada 27,471,919 ciudadanos y se han recibido 23,190,196 votos postales. En las elecciones intermedias de 2022 hubo 20,487,803 votos anticipados (cerca de 6.9 millones menos que a la fecha) y 25,432,643 postales (unos 2.2 millones más que hasta ahora, aunque aún faltan cuatro días para su recepción). De entrada, destaca el aumento del voto anticipado.
En general, las encuestas reflejan mayor entusiasmo entre los votantes demócratas, motivados en buena medida por emitir un voto en contra de Trump, que entre los republicanos, algunos de los cuales están desencantados con ciertos resultados de su gestión. El propio Trump ha dicho en varias ocasiones que esta elección es un referéndum sobre su mandato y ha instado a sus seguidores a votar como si él estuviera en la boleta. Algunos votantes lo han tomado al pie de la letra, pero para votar en su contra.
Trump llega a estos comicios con una de las aprobaciones más bajas para un presidente antes de unas elecciones de medio mandato desde la segunda posguerra. Según el promedio de encuestas de NYT, 37 % lo aprueba y 60 % lo desaprueba. Esto ayuda a explicar las dificultades de muchas candidaturas republicanas en este ciclo, a lo que se suma una tendencia histórica: el partido que ocupa la Casa Blanca suele perder escaños en los comicios intermedios. También influirán el aumento de los precios de los combustibles, la inflación y otros temas de economía personal y familiar, así como la impopularidad de la guerra contra Irán. En conjunto, estos factores han llevado a que los demócratas aventajen a los republicanos en las encuestas de voto genérico para el Congreso: en el promedio de RealClearPolitics, la diferencia a su favor es de 8.2 puntos porcentuales.
A partir del análisis de numerosas encuestas que registran este aumento en el apoyo a los demócratas y que ha sido descrito como una "ola", NYT presentó esta semana cuatro escenarios para la distribución de escaños en la Cámara de Representantes y el Senado después de las elecciones del 3 de noviembre:
1. Los demócratas ganan por un margen estrecho la Cámara de Representantes, y los republicanos conservan una mayoría cómoda en el Senado.
2. Los demócratas ganan con holgura la Cámara de Representantes, y los republicanos conservan una mayoría por una mínima diferencia en el Senado.
3. Los demócratas ganan con amplitud la Cámara de Representantes y por un margen mínimo el Senado.
4. En un tsunami, los demócratas ganan con amplitud ambas cámaras.
Perspectivas: triunfo demócrata y conflicto postelectoral
En cualquiera de los cuatro escenarios descritos, no se descarta que Trump y sus seguidores impugnen los resultados en algunos distritos o estados. De ocurrir, habría conflictos y litigios postelectorales que retrasarían la confirmación de los resultados definitivos de las elecciones del 3 de noviembre. Los demócratas están preparados para esa situación: en una columna publicada ayer en Democracy Docket, el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer (D-NY), escribió que, ante la derrota, "Trump hará todo lo que pueda para subvertir la elección". Schumer anticipó que el presidente intentará intimidar a funcionarios electorales, desplegar agentes federales en los centros de votación e interferir en el conteo y la certificación de los votos.
Además de provocar una crisis institucional, el cuestionamiento del proceso electoral por parte de Trump podría generar problemas de gobernabilidad y movilizaciones. En las próximas semanas no puede descartarse que se repitan escenas de caos como las del 6 de enero de 2021.