/ Analiza la relación comercial entre Estados Unidos y Canadá y destaca que la disputa ha dejado de ser una guerra de aranceles para convertirse en una pugna por el poder dentro de América del Norte. Ottawa busca demostrarle a Washington que la interdependencia funciona en ambos sentidos.
/ ¿Sobrevivirá el T-MEC a la nueva guerra arancelaria de Canadá y EE. UU.? Roberta Lajous, integrante del Grupo México en el Mundo, detalla los riesgos para la región frente a China.
/ Si hay un deporte en el que Canadá domina a Estados Unidos es el hockey; hoy, en hielos resbaladizos, el comercio revive esa rivalidad y la vuelve más reñida. Y es que los canadienses se han atrevido a sostener lo que aliados como la Unión Europea, británicos y mexicanos no señalan al gobierno del presidente Trump: No podemos aceptar lo que han ofrecido y nos negamos a conceder lo que han pedido. “Nunca se ha planteado la posibilidad de firmar un acuerdo a cualquier precio”.
El gobierno de Mark Carney no se conforma con que Canadá sea un país fiable, sino uno que pueda tomar el palo de hockey y darle un par de golpes a la portería de EU. El mensaje vuela más allá de los cielos de los tres países y de la mariposa monarca, llega a todos los continentes y revive la fuerza de la “Revolución Tranquila de Quebec”.
Esta vez, el primer ministro canadiense no solo reclama: “Somos dueños de nuestra casa, de un océano a otro”. Aclara que los aranceles que la Unión Americana ha impuesto son arbitrarios y constituyen una violación de sus compromisos. EU ya no es un socio leal para uno de sus principales socios comerciales. Y así se afirma, para que lo constate el mundo, después de las negociaciones que los canadienses han vivido en agosto.
En los ojos del miembro más boreal del T-MEC hay temas que no están a discusión. En lo comercial, es inconcebible ceder a Estados Unidos el derecho de supervisar los acuerdos que Canadá firme con otras naciones. Es inviable desmantelar la legislación canadiense de lácteos o alterar las normas lingüísticas de Quebec. No sólo lastima la idea del mando estadunidense para explotar minerales críticos, sino ceder la dirección del gasto de defensa.
El viento del norte enfría el clima. Carney responde con herramientas comerciales tangibles y apela a la soberanía con realismo, no sólo con sentimientos. Canadá es el cliente principal de automóviles estadounidenses. “De hecho, compramos más coches fabricados en Estados Unidos que el Reino Unido, Japón y China juntos”. En esta visión, EU es menos soberano sin el apoyo canadiense: “Les suministramos el 99% de su gas natural, el 85% de sus importaciones de electricidad y el 60% de sus importaciones de crudo”.
Los “americanos” han pedido demasiado y han ofrecido muy poco. EU había anunciado que, desde el 19 de agosto, aplicaría aranceles del 50% a productos canadienses como equipos de hockey, ropa, cemento y cerveza. Esta agresión catapultó las negociaciones y terminó por romperlas. Se prevé que el 7 de septiembre (Día del Trabajo) se conocerán las represalias canadienses.
En el último año Canadá ha firmado más de 20 acuerdos comerciales y de seguridad a nivel internacional. Carney ha puesto como muestra el acuerdo con los Emiratos Árabes Unidos, cerrado en un récord de 47 días. Un ganador paralelo de esta guerra comercial es la India, que ahora aprovecha las facilidades comerciales canadienses, así como lo hace la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).
Canadá ha creado una fórmula para avanzar en sentido contrario a su vecino del sur: crecer sin romper relaciones. Redujo el tipo impositivo sobre nuevas inversiones empresariales al 13%, 4.5 puntos porcentuales menos que EU. Está por verse el resultado de la estrategia canadiense, con palo de hockey, pero siguiendo las reglas.
En señal de duelo por el deceso de la cantante y artista Dolly Parton, Donald Trump anunció en Truth Social que todas las banderas en recintos oficiales ondearán a media asta durante una semana. Sobre el tema, nota de The Hill.
La agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) dio a conocer que ampliará su jurisdicción en cuatro “áreas de control aduanero” de 12 a 24 millas náuticas para sus operaciones antidrogas en zonas costeras. Las cuatro áreas incluyen a las costas de Puerto Rico, Texas, el sur de California y el sur de Florida. De este modo, en coordinación con la Guardacosta, los efectivos de CBP evitarán que las embarcaciones con carga ilícita se ubiquen fuera de los límites de las 12 millas náuticas para transferirla a botes que llevan a cabo las entregas en playas remotas.
El Servicio Secreto confirmó que tiene conocimiento de un video vinculado con el Cuerpo Revolucionario de Guardias Islámicas en el que se ofrece una recompensa de $10 millones de dólares a quien elimine a Barron Trump, el hijo menor del presidente. Por ello, señaló que investiga a esa amenaza. El video ha sido transmitido en medios iraníes. Cobertura en AP, New York Post y Washington Post.
Ayer se llevó a cabo en Carolina del Sur la segunda vuelta para elegir a la candidatura republicana al Senado. Darline Graham, hermana del senador del mismo apellido que murió en junio, derrotó al representante Ralph Norman por 52% vs 48%. El resultado es favorable para Donald Trump, pues endosó a Graham y participó en varios eventos de campaña para respaldarla. Sobre el tema, notas de AP, NBC News, Roll Call y Washington Post. Por otra parte, en el distrito 13 de Georgia se eligió al sucesor del representante David Scott (D), quien falleció en abril en la que resultó ganador Everton Blair (D). Al respecto, notas de NBC News, Roll Call y The Hill.
Como parte de la guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá, Donald Trump lanzó varios ataques en contra del vecino del norte desde Truth Social. Por un lado, sostuvo que Canadá se había dedicado a estafar a Estados Unidos durante décadas, identificó una serie de diferendos comerciales y dijo que es el país “más difícil e insensato” con el que ha lidiado porque se considera con derechos, pero advirtió que al no ser una entidad federativa, dejará de tenerlos. Por otro lado, circuló una imagen del lago Ontario que comparten ambos países en el que sugiere el cambio de nombre a “lago América.” Si bien todavía no lanza una propuesta concreta para esta modificación, como antecedente relevante, al iniciar su gestión, Trump impulsó el cambio del nombre del golfo de México en los documentos oficiales de Estados Unidos. Por lo pronto, ayer la Casa Blanca circuló en X un mapa con el cambio de nombre. Al respecto, notas de AP, Axios, Time y Washington Post.
François-Philippe Champagne, ministro de Finanzas de Canadá, presentó ayer la lista de 700 productos estadounidenses a los que se les impondrán a partir del 8 de septiembre aranceles de represalia. En este caso, los montos oscilarán entre 15%, 25% y 50% por un valor total de 20 mil millones de dólares, la cantidad equivalente que fue afectada el fin de semana por el arancel de 50% a las exportaciones canadienses. Cobertura en Reuters, AP, USA Today, CNN, NPR, Politico, The Hill, NYT y Washington Post.
Adicionalmente, el primer ministro Mark Carney anunció un nuevo programa de $7.5 mil millones de dólares para apoyar a empresas y trabajadores canadienses perjudicados por los aranceles de Estados Unidos.
Por otra parte, de acuerdo con Trump, las fuerzas navales estadounidenses concluyeron con la remoción o la detonación de todas las minas que se encuentran en aguas internacionales del golfo de Ormuz. Además, señaló que Irán ha sido informado que se destruirá a cualquier embarcación de ese país que coloque nuevas minas en esa vía internacional. Sobre el tema, nota de Axios.
John Ratcliffe, director de la CIA, viajó a Moscú y permaneció en esa ciudad por ocho horas. Hasta ahora se desconocen los detalles de su programa y de sus interlocutores rusos. En virtud de que Ucrania ha lanzado numerosos ataques sobre el espacio aéreo ruso en fechas recientes, Estados Unidos pidió a Kyiv suspenderlos temporalmente por la visita de una delegación de alto nivel que no fue identificada en su momento. Sobre el tema, notas de CBS News, Axios, NYT y Washington Post.
El Comando Sur informó que la Fuerza de Trabajo Conjunta para el Hemisferio Occidental lanzó un ataque en el mar Caribe en contra de una embarcación que presuntamente estaba involucrada en actividades de narcotráfico. En la operación murieron cuatro tripulantes identificados como “narcoterroristas.” Cobertura en Reuters y CBS News.
Los agentes migratorios detuvieron a cerca de 50 mil migrantes en julio, un incremento de 15% en comparación con el mes anterior, de acuerdo con cifras dadas a conocer por Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Esta cantidad mensual, la más alta en años recientes, confirma que continúan los operativos de detención sin la alta visibilidad que se registró durante la gestión de Kristi Noem al frente del Departamento de Seguridad Interna. Tan solo Texas y Florida concentraron 20 mil detenciones como parte del aumento de operativos en ambas entidades. El promedio diario de arrestos de julio fue de 1,612; si bien todavía no se alcanza el nivel propuesto por la Casa Blanca de 2,000 detenciones, esa cifra representa un avance en comparación con las de meses previos. Sobre el tema, nota de AP.
El Departamento de Estado (DoS) suspendió en todo el mundo la citas para los solicitantes de visas de la categoría de inmigrante a fin de llevar a cabo actividades de capacitación para todo el personal consular. Las citas serán reagendadas posteriormente. Al respecto, nota de Reuters.
Border Report informó la semana pasada que el DoS ha cancelado la visa a más de 900 personas vinculadas con el turismo de parto, sin precisar si se encuentran en Estados Unidos o en el exterior. El DoS creó recientemente un grupo de trabajo para examinar el tema e identificar extranjeros vinculados con redes u organizaciones que facilitan viajes para mujeres que desean dar a luz en Estados Unidos para que el bebé tenga adquiera la nacionalidad americana.
Claudia Sheinbaum dijo no conocer el motivo específico por el cual la Embajada de Estados Unidos en México emitió una alerta de viaje para Mexicali, Baja California el lunes por la noche. Posteriormente, el Gabinete de Seguridad indicó hacia mediodía que “las autoridades mexicanas no [habían] identificado elementos que confirmen un riesgo específico o inminente para la población.” Agregaron que de manera preventiva las autoridades federales, estatales y locales reforzaron el patrullaje y la vigilancia en puntos estratégicos de esa ciudad. Como antecedente inmediato, hace 6 días, las fuerzas de seguridad de México aseguraron en Mexicali 120 kilos de fentanilo - equivalente a 4 millones de dosis de esa substancia - en un inmueble vinculado con el grupo delictivo conocido como “Los Rusos.” El operativo, en el cual hubo intercambio de información con la DEA, fue objeto de reconocimientos por parte de la Embajada de Estados Unidos en México y el Comando Norte. Se especula que la amenaza que generó la alerta fue originada por el grupo afectado por el aseguramiento. Sobre el tema, nota de AP.
Roberto Velasco arribó anoche a Washington, DC. Como parte de su programa, esta mañana tendrá a las 07:30 CST una reunión con Marco Rubio en la sede del Departamento de Estado. Ésta es la primera visita oficial de Velasco a la capital estadounidense desde que asumió el cargo de canciller en abril.
Año: 5 Núm.: 30 | Semana del 17 al 24 de agosto de 2026
Con la colaboración de: Andrés Herrera, Nicolás Ortuño, Carlos Eduardo Martínez, Ana Lucía Sánchez Fuentes, Alicia Saraí Lizárraga Padilla y Silvana Bianchessi Stieglitz.
Lo que debes saber sobre el conflicto de Estados Unidos con la Corte Penal Internacional (CPI)
/ Fue una semana particularmente ruda para la política exterior estadounidense: por un lado, pareció iniciar una literal guerra comercial con Canadá, hasta hoy socio del acuerdo comercial norteamericano que incluye a México, y bajó de nivel unos simulacros de entrenamiento defensivo con Corea del Sur porque ese país no ha ayudado a abrir el Estrecho de Ormuz.
Al confrontar a Canadá, Trump escoge la batalla incorrecta; amenazas no son creíbles
Si se hiciera un análisis objetivo de cuál es el país más confiable del mundo, Canadá estaría en la parte más alta de la lista. Estados Unidos (en los tumultuosos días de Donald Trump) mucho más abajo. Suena un tanto risible que su presidente sostenga que las negociaciones con su socio del norte fracasaron porque los canadienses no son confiables para negociar. En sus propias palabras, escribió en redes ayer: “they are among the worst Nations in the World to deal with. They feel entitled, and yet, WE DON’T NEED CANADA, THEY NEED US!” (Son una de las peores naciones en el mundo con quien negociar. Sienten que tienen derechos y, sin embargo, NO NECESITAMOS A CANADÁ, ¡ELLOS NOS NECESITAN!)
Esta reacción visceral de la Casa Blanca y la amenaza de nuevos aranceles de 50 por ciento a automóviles, camiones, autopartes y acero a partir de enero 2027 responde al reciente fracaso de las negociaciones para lograr un acuerdo que disminuyere aranceles que Estados Unidos ha impuesto ilegalmente y para los que Canadá ha respondido, de manera muy parcial y modesta, con aranceles compensatorios a las exportaciones estadounidenses.
Merece la pena recordar la cronología para tratar de dilucidar en qué puede terminar todo esto. Cuando Trump llegó a la Casa Blanca por primera vez en 2017 encontró tres obstáculos legales para imponer sus amados aranceles: uno, son un impuesto y por lo tanto requieren de autorización del Congreso en iniciativas que surjan de la Cámara de Representantes. Dos, Estados Unidos tiene aranceles consolidados cercanos a tres por ciento promedio en la Organización Mundial de Comercio (OMC) y aplicados de casi el mismo nivel, por lo que los aranceles no pueden incrementarse sin violar compromisos multilaterales (ver propuesta de reforma a la OMC para superar este problema). Tres, para ciertos países, sobre todo Canadá y México, Estados Unidos está comprometido a cobrar cero aranceles para todos los productos que cumplan con la regla de origen del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) primero y luego del Tratado México, Estados Unidos Canadá (T-MEC).
Peter Navarro, su asesor comercial, le explicó que la única manera de hacerlo era apelar a las excepciones de seguridad nacional que contemplan la ley de Estados Unidos y todos sus tratados. La excepción de seguridad nacional fue diseñada para que los países pudieren desviarse de sus compromisos internacionales en casos de emergencia nacional, de guerra, ataques nucleares y eventos similares. Abusar de esta excepción la pervierte.
Trump utilizó la sección 232 de su legislación comercial para imponer aranceles en acero y aluminio, en 2018. México y Canadá interpretaron, correctamente, que los aranceles de seguridad nacional eran una salvaguardia disfrazada, basados en múltiples declaraciones de Trump que los justificaban en términos de empleo e inversión y en el testimonio del Departamento de Defensa de que el acero y aluminio comerciados con México y Canadá (y algunos otros países) no representaban un riesgo de seguridad nacional al ser países amigos y confiables. Con base en el capítulo ocho del TLCAN, México y Canadá impusieron aranceles contra exportaciones de Estados Unidos para compensar la pérdida de acceso. La compensación funcionó; en algunos meses la Casa Blanca retiró los aranceles para sus socios de América del Norte y se eliminaron también las represalias.
Poco tiempo después, se terminó la negociación del T-MEC y en ella permaneció la facultad de compensación inmediata en caso de salvaguardias, ahora en el capítulo diez.
La llegada de Trump II en 2025 fue mucho más agresiva: impuso primero aranceles bajo la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) a todos los países, aunque las exportaciones canadienses y mexicanas quedaran exentas si cumplían con las reglas de origen del T-MEC. Posteriormente impuso aranceles de seguridad nacional sectorial bajo la sección 232 a acero y derivados, aluminio y derivados, vehículos (al contenido no estadounidense los que cumplan con la regla de origen del T-MEC), autopartes (las que cumplan con la regla de origen del T-MEC exentas), cobre y algunos derivados y madera. A diferencia de 2018, México prefirió no usar su derecho compensatorio y los dejó pasar. Canadá, por su lado, sí ejerció ese derecho de forma moderada, pero ello bastó para tensar la relación con Estados Unidos. Tanto, que el primer ministro Trudeau perdió su puesto. El resto de los países del mundo prefirió no tomar represalias a pesar de la arbitrariedad de Estados Unidos.
Trump inspiraba temor y se optó por llevar la fiesta en paz. De haberse tomado represalias generalizadas, es posible que hoy ya no hubiere aranceles, pero el hubiera no existe.
A inicios de 2026, la Suprema Corte de Estados Unidos declaró ilegales los aranceles impuestos mediante IEEPA. Trump los sustituyó con aranceles de diez por ciento bajo la sección 122 para enfrentar desequilibrios en la balanza de pagos (México y Canadá exentos si se cumplía con la regla de origen del T-MEC), que expiraron el 24 de julio sin la necesaria extensión por parte del Congreso (imposible que Trump consiguiera los votos). Ahora está en proceso de imponer nuevos aranceles bajo la sección 301 con los pretextos de falta de control de importaciones de bienes con trabajo forzado y exceso de capacidad instalada. Finalmente, Trump amenazó a Canadá con aranceles considerados en la sección 338 (que requiere mostrar discriminación contra Estados Unidos) para que se retiraran los aranceles de compensación parcial que el gobierno canadiense impuso como respuesta a algunos, pocos, de los aranceles de la sección 232.
El fracaso del fin de semana implica el cumplimiento con la amenaza de la sección 338 que se iba a desactivar de haberse acordado una reducción significativa de los aranceles bajo la sección 232. El primer ministro canadiense Mark Carney explicó que Estados Unidos demandó concesiones adicionales inaceptables sin ofrecer nada a cambio y prometió sí compensar los aranceles ahora impuestos, pero a partir del ocho de septiembre.
En este contexto, Trump acaba de volver a amenazar con aranceles de hasta 50 por ciento a automóviles, camiones, autopartes y acero canadienses a partir de enero de 2027. Esta amenaza no es creíble. Las principales compañías perdedoras son estadounidenses. Por el contrario, en caso de que el conflicto con Canadá se agudice puede iniciar un proceso de fuerte oposición doméstica en contra de su política comercial. Ése sería, sin duda, el sentir del Congreso, cuyo Senado ha votado ya dos veces en contra de aranceles para con Canadá. Puede tener un impacto en las elecciones de noviembre, en el medio oeste y en los estados vecinos de Canadá.
Finalmente, y esto es lo más importante, puede orillar a las empresas de Estados Unidos a pronunciarse con mucho mayor énfasis en contra de aranceles arbitrarios y a litigar la ilegalidad no sólo de los impuestos bajo la sección 122, sino también bajo la 338 y la 301, pero, sobre todo, bajo la sección 232. Claramente la Casa Blanca ha abusado de sus facultades al usar estas secciones, invadido una esfera exclusiva del Congreso, violado compromisos internacionales y comprometido la reputación de Estados Unidos como país confiable.
Los eventos en Irán y en el estrecho de Ormuz, la errática política con respecto a Ucrania, la presión del mercado de bonos de gobierno, las elecciones en noviembre y ahora el enfrentamiento con Canadá, terminarán debilitando a Trump en el ámbito político y económico interno. De todos ellos, el menos importante es el de Canadá, pero puede volverse la gota que derrame el vaso.
Es tiempo que el Poder Judicial, el Congreso y el sector privado de Estados Unidos asuman su responsabilidad histórica. Aunque no pueden esperar a que otros países les resuelvan su problema, Mark Carney, quizá después otros más, les muestra el camino.
Lo único bueno que puede decirse de Trump es que obliga a los países a asumir sus responsabilidades: Europa a apoyar a Ucrania e invertir en defensa, México a abandonar abrazos y no balazos, Canadá a buscar ser competitiva y diversificada. Pero también obliga a sus actores domésticos a actuar; van tarde.