Visiones

Visiones


Compartir esta publicación

Luis Rubio / Las divisiones y conflictos que caracterizan a nuestra era -exacerbados en las redes sociales- tienden a obscurecer las similitudes y diferencias entre distintos modelos de desarrollo y su potencial para superar problemas nodales para alcanzarlo. Algunas naciones han avanzado de manera espectacular en las últimas décadas, en tanto que otras se han estancado. Muchas, México incluido, han intentado romper con las ataduras que históricamente han impedido dar ese gran salto adelante. Particularmente China ha evidenciado lo que es posible lograr en un plazo corto cuando se alinean los objetivos, políticas y acciones de un gobierno decidido a la transformación. Lo que sigue sin ser evidente es que China sea un modelo para otras naciones.

Dan Wang, un estudioso norteamericano nacido en China, escribió Breakneck (vertiginoso), un libro cuyo argumento central es que “demasiados observadores externos sólo ven el enriquecimiento o la represión,” cuando lo importante es que China es un estado ingenieril, dedicado a construir a su país a un ritmo vertiginoso. El libro compara a China con Estados Unidos, argumentando que nuestro vecino se ha convertido en una “sociedad legalista” que ha perdido de vista cómo avanzar hacia el desarrollo. De ahí su conclusión de que, para que Estados Unidos pueda competir con China, tendrá que aprender de nuevo a construir, mientras que China tiene que aprender a construir menos y a consumir más.

La parte más impactante del libro, especialmente vista desde México, es la descripción de la infraestructura que se construyó en las últimas décadas, incluso en las regiones más pobres y rezagadas. La descripción de las carreteras, puentes, aeropuertos, calles, puertos y trenes rápidos que aparecen en cada esquina de aquella nación, todas de una calidad igual o superior a lo mejor del resto del mundo, no puede más que dejar boquiabierto al más sosegado de los observadores. Mientras que México se ahoga en baches, socavones y falta de electricidad, allá han construido para las siguientes cinco décadas o más.

Carl Benedikt Frey, profesor de Oxford, escribe una perspectiva muy distinta. En Cómo acaba el progreso, Frey describe la forma en que la conjunción de fuerzas empresariales, institucionales y culturales han ido dando forma a periodos de avance y estancamiento tecnológico en el mundo a lo largo del tiempo. El autor ofrece dos argumentos clave: primero, que la historia muestra que no hay una sola manera de avanzar hacia una economía innovadora y desarrollada. La clave reside en la existencia de condiciones que permitan una adaptación constante fundamentada en apertura, competencia y liberalización de las fuerzas productivas y de las instituciones necesarias para que éstas florezcan. El segundo argumento es el central: siempre hay una tensión entre la descentralización que genera fuerzas productivas y la burocracia profesional que es necesaria para hacer posible un desarrollo generalizado. De ahí que el autor concluya con que “si los gobiernos no pueden equilibrar los beneficios de la coordinación central con la necesaria descentralización productiva, los intentos recientes en materia de política industrial y similares acabarán en estancamiento, no en progreso.”

Los dos libros arrojan importantes lecciones para México. La primera y más trascendente es que no hay una sola manera de avanzar hacia el desarrollo, pero, sobre todo, que la peor de todas radica en intentar copiar modelos que parecen o son exitosos en otras latitudes, pero con sus propias circunstancias y características. El ejemplo de China, que ambos autores analizan, es particularmente importante tanto por sus enormes logros como por sus problemas estructurales, que siguen siendo motivo de debates interminables respecto a su capacidad para enfrentar un futuro complejo con una infraestructura de primera, pero con un andamiaje institucional, político y demográfico enclenque.

Otra lección, el argumento nodal de Frey, toca al corazón de nuestra evolución política reciente. Su descripción histórica revela que el desarrollo sólo es alcanzable cuando se logra suficiente centralización para hacer posible el desarrollo (Wang diría que la infraestructura que ha construido China califica bien en este sentido), pero igual descentralización para liberar a las fuerzas productivas, a las capacidades sociales para crecer, encontrar nuevas oportunidades y lograr su propio desenvolvimiento. El balance entre ambos elementos -centralizar y descentralizar- se torna crucial para el resultado. México ha venido dando tumbos entre descentralización a medias y controles cada vez más autoritarios, negando las oportunidades que estas investigaciones consideran cruciales para el desarrollo.

En un artículo reciente, Sergio López Ayllón pone sobre la mesa un ejemplo de la manera en que el actual gobierno nos distancia cada vez más del equilibrio que estos textos sugieren como fundamental. Refiriéndose a la iniciativa en materia de la ley de amparo, López Ayllón dice que “Dicho con claridad: si el amparo nació como un mecanismo de protección de los particulares frente al poder estatal, esta reforma invierte la lógica y fortalece la posición litigiosa del Estado.” Es decir, mejor el control que el desarrollo. Así, el desarrollo se torna imposible.

Sé el primero en saber

Únete a nuestra comunidad y recibe notificaciones sobre historias próximas

Suscribiéndose...
You've been subscribed!
Algo salió mal
La modernización del Acuerdo Global México-Unión Europea: relevancia estratégica, beneficios, desafíos y acciones para México

La modernización del Acuerdo Global México-Unión Europea: relevancia estratégica, beneficios, desafíos y acciones para México

La relación entre México y la Unión Europea se encuentra en un punto de inflexión clave. La modernización del Acuerdo Global no solo redefine nuestros lazos comerciales, sino que abre nuevas avenidas para la cooperación política y el desarrollo social.  "La modernización del Acuerdo Global México-Unión Europea: relevancia estratégica, beneficios y acciones para México". Destacados expertos para analizar a fondo qué implica esta renovación y cómo impactará estratégicamente a nuestro país en el


La promesa tecnológica frente a la emergencia

La promesa tecnológica frente a la emergencia

Andrea Rosas Guzmán / En México, la gestión de emergencias humanitarias se ha ido desplazando hacia una creciente confianza en la tecnología como herramienta para mejorar la prevención, la respuesta y la coordinación ante crisis que van desde desastres naturales hasta dinámicas humanitarias más complejas y prolongadas. Mecanismos como alertas tempranas, sistemas de información, plataformas digitales o el desarrollo de drones nacionales prometen rapidez y eficiencia en contextos en los que cada


Israel y la campaña contra la Agencia de Naciones Unidas para los Palestinos

Israel y la campaña contra la Agencia de Naciones Unidas para los Palestinos

Diego Gómez Pickering / El pasado 12 de enero las Fuerzas de Defensa del Estado de Israel irrumpieron en las instalaciones del centro de salud de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo en Jerusalén Oriental -UNRWA por sus siglas en inglés-, amagando a sus empleados y funcionarios, ordenando el cese de sus operaciones durante 30 días y retirando la señalización que indica el estatus del predio como edificio en funciones de la Organización de las Naciones


Un año extraordinario y perturbador: la huella global del segundo Trump

Un año extraordinario y perturbador: la huella global del segundo Trump

Héctor Cárdenas / El primer año de la segunda administración de Donald Trump ha sido extraordinario en más de un sentido. Extraordinario por lo inusual de muchas de sus decisiones —a veces desconcertantes, a veces abiertamente provocadoras—, pero también porque en un periodo muy breve ha tenido efectos tangibles y profundos sobre el sistema internacional. Pocas administraciones recientes han alterado con tal rapidez las reglas, expectativas y equilibrios del orden global. En el plano geopolític