/ Más y más, la imagen de "chivo en cristalería" parece la imagen que mejor evoca la política estadounidense hacia Irán.
Hoy las consecuencias de ir ciegamente a una guerra limitada con Irán ponen al gobierno de Estados Unidos ante la posibilidad de una guerra larga, de esas que el presidente Donald Trump prometió que no ocurrirían en su mandato, y la ironía de pedir la ayuda de gobiernos a los que ha insultado y menospreciado repetidamente para responder a aspectos específicos del conflicto.
/ La primera ronda de revisión del T-MEC comienza en un contexto marcado por presiones políticas, aranceles y disputas en diversos sectores, consideró la especialista Aribel Contreras. En entrevista con Pablo Valdés y Juan Rivas en A las nueve en Uno, aseguró que “México llega carente de interlocutores al interior de la Unión Americana porque se ha descuidado mucho esta búsqueda de aliados, actores políticos y no políticos, que durante décadas se venía caracterizando México en una muy buena posición”.
Además, la experta consideró que Donald Trump tomará el T-MEC para darle a su base electora “lo que quiere escuchar, de que es duro frente a Canadá, frente a México, que no se va a dejar, que ya estuvo bien de que México abuse de la posición económica frente a Estados Unidos”, de cara a las elecciones intermedias en Estados Unidos y con niveles bajos de aprobación entre la población.
/ El orden internacional que surgió tras la Segunda Guerra Mundial posiblemente está llegando a su fin después de 80 año, y no por accidente, ya que detrás del aparente caos geopolítico actual hay una estrategia clara liderada por Estados Unidos quien está redefiniendo su papel en el mundo y las reglas del juego están cambiando. El enfoque en las instituciones multilaterales y los tratados, que durante décadas dieron forma a la diplomacia global, está siendo reemplazado por una lógica más directa donde el poder militar y los intereses inmediatos marcan la tendencia. Le explico:
/ La crisis en Medio Oriente se agrava todos los días: la ofensiva militar contra Irán no ha resultado tan eficaz -si es que se pudiera usar esa palabra- como Washington y Tel Aviv creían, y la resistencia iraní está generando costos incuantificables en lo militar pero sobre todo en lo económico. Mientras tanto, la incursión de Israel en Líbano avanza, hay ya cerca de un millón de desplazados mientras la incertidumbre en Medio Oriente es ya la norma y los aliados de Estados Unidos se niegan a cooperar militarmente para escoltar a buques petroleros en el estrecho de Ormuz.
¿Por qué? pues porque Estados Unidos no los tomó en cuenta y los ha desdeñado.
/ La decisión de Trump de lanzar, junto con Netanyahu, un ataque contra Irán se perfila como uno de los errores estratégicos más significativos de Estados Unidos en este siglo. Lo que se presentó inicialmente como una operación destinada a provocar la caída del régimen iraní, ha colocado a la superpotencia en una situación muy compleja. El conflicto sigue escalando. No se vislumbra en el horizonte una contundente victoria, se acumulan los costos económicos y políticos, y Trump carece de una estrategia clara de salida.
/ El deterioro del orden liberal y la incredulidad en los mecanismos de preservación de la paz y seguridad mundiales que prevé la Organización de Naciones Unidas, están derivando en el desmantelamiento progresivo de los consensos políticos requeridos para operar el orden liberal de la segunda posguerra. En esa línea, el Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, señaló recientemente en la Conferencia de Seguridad de Munich, que deben hacerse ajustes a los organismos internacionales para reflejar acomodos emergentes y la nueva distribución de poder. Se trata, en efecto, de un momento inédito, donde las guerras que ocurren en diversas regiones son eco de un diseño de arquitectura multilateral que no ofrece los resultados esperados porque lo agobia la inercia y es víctima de su burocratización. Conflictos como los de Ucrania y Medio Oriente, la galopante pobreza en diferentes zonas y los populismos de izquierda y derecha, alteran el orden y la justicia, polarizan sociedades y no contribuyen a generar bienestar. Así las cosas, la vocación de “apaciguamiento” que es inherente a la ONU y que aspira a limitar la guerra como instrumento final de la política, está cediendo a decisiones que, desde los centros de poder, buscan rentabilidad inmediata, en beneficio de una estabilidad unipolar y hegemónica que altera alianzas y socava la confianza de las naciones. En este frío panorama, los valores éticos que deberían regular la conducta interna e internacional de los Estados, son relegados a segundo plano. Ello ocurre por la necesidad que tienen de velar por su propia seguridad, en un sistema de galopante anarquía, donde los gobiernos con frecuencia responden como autómatas a situaciones estructurales e impredecibles. Para la mayoría de las naciones, con poco margen de maniobra y soberanía más o menos sometida, el reto es adoptar un patrón de política exterior que les permita sobrellevar los desplantes unilaterales y anhelos de dominio de las potencias.
/ El streaming musical fraudulento es cuando se inflan artificialmente las reproducciones en las plataformas como Spotify, Amazon Music, YouTube Music y Apple Music con la finalidad de generar regalías y ganar posiciones en las clasificaciones de popularidad. Es una manipulación digital que daña a músicos, compositores y compañías de grabación. El método más común es que los defraudadores establecen “granjas de bots” que utilizan miles de celulares baratos con un sistema automatizado para crear usuarios falsos y reproducir (streaming) constantemente (24/7) una misma canción. Con ello cobran en forma fraudulenta regalías por esas reproducciones.
/ Hasta hace unos días, Kristi Noem en su papel de Secretaria de Seguridad Interior (DHS) expresó que los migrantes indocumentados no eran bienvenidos en Estados Unidos y que aprovecharan el momento para regresar a su casa. Ahora es la encargada del Escudo de las Américas, una coalición militar para combatir a los cárteles del narcotráfico, que manda un mensaje bélico al continente.
Hemos contemplado cómo la narrativa guerrera ha justificado la deportación masiva de indocumentados, al margen de los derechos humanos y al considerarlos como “amenaza” externa o delincuentes peligrosos. Ahora vemos que esa retórica se traslada contra el peligro que representan el narcotráfico y los países “gobernados por cárteles de la droga”.
El primer destinatario del discurso guerrero son las fuerzas armadas de EU. Por eso se apela al interés nacional y se perfila un marco legal. El ejército no fue diseñado originalmente para expulsar migrantes o combatir narcotraficantes en gobiernos extranjeros, de ahí este proceso, que formaliza y normaliza esas funciones. La designación de 6 cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras (FTOs), de 2025, aporta un marco legal a los militares. Además, socializa este nuevo rol ante los estadounidenses, donde sus soldados también cazarían cárteles como si fueran terroristas, como a “ISIS”.
El Escudo de las Américas proyecta acciones de guerra transfronterizas y permea una doctrina de seguridad nacional. Pero esta narrativa guerrera tiene raíces en la historia estadounidense, con identidades como la del “cowboy” o el “sheriff”. En el romanticismo del “viejo oeste” hay esa figura, que ejerce su propia ley y la justicia con su propia mano. En distintos momentos rechaza al derecho internacional.
El presidente Donald Trump ha afirmado que México es gobernado por los cárteles y que “los cárteles mexicanos están aceitando y orquestando muchas de las matanzas y caos en este hemisferio”. En el evento inaugural del Escudo de las Américas, en Florida, llamó a “usar fuerza militar letal”. Afirmó que el gobierno de EU hará lo que sea necesario para “proteger la seguridad del pueblo americano.”
Aunque la difusión de esa mala imagen de México no inició en 2026, ya hay repercusiones profundas en la opinión pública estadounidense. Los turistas están cancelando viajes y los jóvenes llamados “Spring breakers” están cambiando su destino tras las advertencias del Departamento de Estado, según USA Today.
Medios y redes sociales en todos los estados de la unión muestran un mapa mexicano inseguro, una fotografía que no se desmiente. Los pequeños y medianos empresarios de EU son los que más han dejado de venir e invertir, de acuerdo con las cámaras de comercio. Esa mala fama, real o creada, no es conveniente para la copa mundial de futbol, ni para la renegociación del T-MEC.
El problema para México es que el tablero donde se puede cambiar la mala reputación mexicana no es en piso mexicano, sino en el suelo y con los medios estadounidenses, en inglés. La tradición es que el gobierno de Estados Unidos y los actores estadounidenses hablen abiertamente en México y que México y sus actores guarden silencio o recato en EU. Esta práctica además de caduca, ya es improductiva. Hacer mutis no resuelve los problemas actuales, ni mejora la imagen de nadie.