Entre Washington y Múnich: El debate del futuro

Entre Washington y Múnich: El debate del futuro


Compartir esta publicación

Guillermo Ordorica

/ Los eventos globales discurren entre desafíos de poder y reacomodos hegemónicos inéditos, impredecibles y peligrosos. En poco más de un siglo, contado desde el fin de la Primera Guerra Mundial hasta el presente, la geografía política universal ha mutado notablemente y el sistema de paz y seguridad internacionales también ha debido adaptarse para responder a los retos de diversas coyunturas. En estas condiciones y para entender lo que ahora ocurre, es necesario rememorar la época de la Guerra Fría, cuando los bloques comunista y capitalista se disputaban el dominio del mundo. En efecto, el periodo de la bipolaridad, marcado por ideologías mutuamente excluyentes, conoció una riesgosa carrera armamentista así como altibajos y desencuentros entre las potencias, que zanjaron sus diferencias en teatros de guerra localizados en naciones de la periferia. No fueron tiempos sencillos. Ante frecuentes tensiones y para suerte del género humano, en la ONU se identificó al foro político hábil para dirimir controversias, si bien siempre sujeto al derecho de veto de las cinco grandes potencias que integran el Consejo de Seguridad, que por esta vía acotan, cada vez con menos legitimidad, iniciativas que pueden afectar sus respectivos intereses estratégicos. A pesar de sus limitaciones, la máxima organización sirvió como caja de resonancia de las aspiraciones de los países del denominado Tercer Mundo, lo que facilitó avances en temas sensibles, entre otros la lucha anticolonial, la cooperación para el desarrollo y la codificación progresiva del Derecho Internacional. El balance, siempre positivo, acredita el valor del multilateralismo como espacio deliberativo útil para identificar soluciones colectivas a problemáticas compartidas. En ese sentido, es probable que el mérito de la ONU sea que logró consolidar la tesis de la emancipación solidaria, como columna vertebral de la buena convivencia universal. Paradójicamente y a pesar de sus logros, voces diversas creen que ya no es idónea para operar en las actuales circunstancias.

Entre Washington y Múnich: El debate del futuro | Siempre!
El balance, siempre positivo, acredita el valor del multilateralismo como espacio deliberativo útil para identificar soluciones colectivas a problemáticas compartidas.

Sé el primero en saber

Únete a nuestra comunidad y recibe notificaciones sobre historias próximas

Suscribiéndose...
You've been subscribed!
Algo salió mal
De PUTINización a TRUMPización en Ucrania

De PUTINización a TRUMPización en Ucrania

Aribel Contreras / Llantos al fondo de escenas que nos hacen llorar, sirenas que suenan sin parar, disparos de misiles y drones que se oyen cada vez más cerca, y una narrativa que rompe los tímpanos del derecho internacional... así han sido los últimos cuatro años de millones de ucranianos que no respiran paz, sino el humo del fuego que no cesa.  Sí, se han cumplido cuatro años de las peores brutalidades que la humanidad haya atestiguado durante las últimas ocho décadas en la guerra de Rusia c


México más allá de Norteamérica: Abrir la agenda y sumar aliados

México más allá de Norteamérica: Abrir la agenda y sumar aliados

José Joel Peña Llanes / México vive una paradoja desde hace tres décadas. Su economía se expandió hacia América del Norte, pero su diplomacia aspira a mantener una presencia activa en América Latina y, cada vez más, fuera del continente. El resultado ha sido una dependencia difícil de corregir. Desde la entrada en vigor del TLCAN y hoy con el T-MEC, la integración con Estados Unidos  –y, en menor medida, con Canadá– se volvió el eje del crecimiento exportador, sin que eso se traduzca automátic


Todos los caminos llevan a Türkiye

Todos los caminos llevan a Türkiye

Juan Ascencio Moctezuma / En un sistema internacional marcado por la fragmentación, la competencia geopolítica y la búsqueda de nuevos equilibrios, la diplomacia multilateral se ha convertido en una herramienta clave para las potencias medias. Türkiye parece haber entendido bien esta lógica. En 2026, el país se colocará en el centro de la agenda global gracias a un intenso calendario de cumbres y foros internacionales en Ankara, Antalya y Estambul, que consolidan su proyección como uno de los a