La modernización del Acuerdo Global México-Unión Europea: relevancia estratégica, beneficios, desafíos y acciones para México
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La relación entre México y la Unión Europea se encuentra en un punto de inflexión clave. La modernización del Acuerdo Global no solo redefine nuestros lazos comerciales, sino que abre nuevas avenidas para la cooperación política y el desarrollo social.
"La modernización del Acuerdo Global México-Unión Europea: relevancia estratégica, beneficios y acciones para México".
Destacados expertos para analizar a fondo qué implica esta renovación y cómo impactará estratégicamente a nuestro país en el corto y mediano plazo.
Participan:
Aribel Contreras Suárez. Coordinadora, Lic. Negocios Globales, Universidad Iberoamericana
Guadalupe González Chávez. Senior Fellow, Núcleo de Estudio de Asuntos Globales, Regionales e Interregionales, COMEXI
El diálogo aborda los desafíos para alcanzar una paz justa en Ucrania tras cuatro años de guerra, así como la relevancia de la cooperación internacional en este proceso. También examina el impacto social, político y económico que el conflicto entre Rusia y Ucrania ha generado a nivel regional y global.
Participantes:
Excmo. Serhii Pohoreltsev, Embajador de Ucrania en México. Excmo. Francisco André, Embajador de la Unión Europea en México. Excmo. Dag Nylander, Embajador de Noruega en México.
Moderación: Dra. Aribel Contreras Suárez, Coordinadora de la Licenciatura en Negocios Globales y del Bachelor in Global Business en la Universidad Iberoamericana; Senior Fellow del Grupo de Estudio sobre el Conflicto Rusia-Ucrania de COMEXI.
El Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales presenta: “Opinión frente a la revisión del T-MEC en 2026”.
Este diálogo reúne comentarios, observaciones y recomendaciones orientadas a contribuir al proceso de revisión del T-MEC, con énfasis en los retos por delante, los sectores estratégicos involucrados y la necesidad de contar con reglas claras que brinden certidumbre a los actores económicos.
/ La estabilidad en Eurasia—Cáucaso, Mar Caspio y Asia Central—depende en gran medida del equilibrio geopolítico en el Medio Oriente, el Golfo Pérsico, la relación entre las grandes potencias y el factor Israel. Desde la Guerra Fría, y, en particular tras la recomposición regional con la victoria de Azerbaiyán sobre Armenia en la guerra de 2020, el Cáucaso y Asia Central se han convertido en espacios clave para conectividad euroasiática, integrando redes de transporte, oleoductos y gasoductos que conectan recursos del Mar Caspio con mercados europeos y asiáticos.
Irán tiene una posición geográfica crucial entre Golfo Pérsico, Cáucaso y Asia Central y si deseara y actuara en consistencia constituiria un nodo estratégico en múltiples proyectos de infraestructura regional, como el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC) que busca conectar India, Irán, Rusia y Europa con ferroviarias y marítimas. Inestabilidad en Irán afectará directamente estos corredores.
Riesgo importante es posible interrupción de flujos energéticos desde el Caspio hacia Europa y Asia. La vulnerabilidad de sus infraestructuras es evidente. No debe descartarse mayor patrullaje naval y ejercicios militares en el Caspio, elevando el riesgo de incidentes entre fuerzas armadas de Rusia, Irán y otros Estados costeros del Caspio.
La infraestructura de transporte en Eurasia se ha convertido en elemento central de geopolítica regional. Proyectos como el Middle Corridor—que conecta China con Europa a través del Caspio, el Cáucaso y Turquía—han ganado importancia en últimos años como alternativa a rutas tradicionales dominadas por Rusia. El conflicto en Irán podría afectar estas rutas. El Banco Mundial estima que conflictos regionales aumentan costos comerciales en más del 20% por seguridad y disrupciones logísticas. Un riesgo para la región es posible redireccionamiento de flujos comerciales hacia rutas alternativas—como ocurrió en el Siglo XV—generando presiones a infraestructura existente en Cáucaso y Asia Central. Países como Azerbaiyán, Georgia y Kazajistán enfrentarían desafíos para gestionar tránsito comercial.
Igual pueden incrementar rivalidades geopolíticas. Rusia, Turquía y China mantienen intereses estratégicos en Cáucaso y Asia Central—enfrentados con presencia estadounidense y europea—y cualquier conflicto cercano influirá en sus políticas regionales. Conflictos en Medio Oriente suelen provocar reconfiguraciones en equilibrios de poder regionales debido a la participación indirecta de potencias externas—Rusia, EUA, China y Unión Europea. La—hasta ahora—creciente presencia turca en la región turca podría verse disminuida.
Otro riesgo es posible aumento de flujos migratorios y crisis humanitarias. La guerra en Irán provocaría desplazamientos hacia Cáucaso y Asia Central, especialmente hacia Azerbaiyán—debido a vínculos étnicos—, Turkmenistán o Armenia, con posible desestabilización.
Un importante riesgo—para Irán—es que tras la Guerra de los 12 Días (13-24JUN2025), cuando Irán lanzó 550 misiles balísticos y más de 1,000 drones con mínimos daños en Israel, evidenció su aparente limitada capacidad de golpe. Y ahora con ataques a varios países de la región, incluidos Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Arabia Saudita, Azerbaiyán, Turquía y el Estrecho de Ormuz, podría aislarse diplomáticamente y nadie crea en su pretendida coraza militar.
/ Artificial Intelligence is transforming computing not because it builds more data centers, but because it makes existing infrastructure dramatically more productive. AI extracts more value from the same hardware. It optimizes processes, reduces waste, and increases output without necessarily expanding physical capacity.
Energy efficiency plays the same role in the energy sector.
/ Para algunos senadores republicanos, la definición de victoria en la actual guerra no declarada con Irán es la que decida el presidente Donald Trump. A ya casi dos semanas de iniciados los bombardeos contra territorio iraní, los republicanos parecen dispuestos a subrayar todos los logros militares, incluyendo la degradación de las capacidades bélicas iraníes, pero asi como estos parecen estar aferrados a vender cara su derrota, aquellos no tienen tan claro cómo proclamar victoria.
/ CIUDAD DE MÉXICO – Desde que las fuerzas de Fidel Castro derrocaron al régimen de Fulgencio Batista en 1959, Cuba ha servido como un paradigma revolucionario para la izquierda latinoamericana y como el talón de Aquiles de Estados Unidos en la región. Si bien el tan vaticinado fin del régimen no se ha materializado, esto podría cambiar ahora que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha tomado el control de la industria de combustibles fósiles de Venezuela, permitiendo a su administración establecer un bloqueo petrolero efectivo sobre Cuba.