Guido Lara
/ Durante semanas discutimos si venía una ola azul y nos quedamos cortos. Lo del martes no fue un tsunami, fue un suceso de nivel Armagedón.
https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/guido-lara/2026/11/06/no-fue-tsunami-fue-armagedon/
/ Durante semanas discutimos si venía una ola azul y nos quedamos cortos. Lo del martes no fue un tsunami, fue un suceso de nivel Armagedón.
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Ana Luisa Trujillo / Hace algunos días tuve la oportunidad de viajar a Bruselas y participar en el primer seminario de académicos y periodistas organizado por la Delegación de la Unión Europea en México y auspiciado por el Servicio Europeo de Acción Exterior de la Unión Europea. Durante una semana trabajamos con funcionarios de la Comisión Europea, el Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo. A lo largo de esos días intercambiamos puntos de vista respecto de la relación entre Méxic
/ Hace algunos días tuve la oportunidad de viajar a Bruselas y participar en el primer seminario de académicos y periodistas organizado por la Delegación de la Unión Europea en México y auspiciado por el Servicio Europeo de Acción Exterior de la Unión Europea.
Durante una semana trabajamos con funcionarios de la Comisión Europea, el Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo. A lo largo de esos días intercambiamos puntos de vista respecto de la relación entre México y la Unión Europea, a partir de temas prioritarios desde una perspectiva franca y abierta.
Para cerrar la semana de trabajo, fuimos recibidos por el embajador Esteban Moctezuma y el personal diplomático que lo acompaña en la representación de México ante la Unión Europea y en la embajada de México ante el Reino de Bélgica y el Gran Ducado de Luxemburgo.
Como académica mexicana me gustaría compartir algunas apreciaciones. La primera: los viajes ilustran. No es banal el intercambio académico ni el diálogo político. Nuestro país tiene un enorme potencial y eso solo se concientiza cuando se contrasta nuestra realidad con otras. Debemos tomarnos en serio la posición que tenemos en el escenario internacional y no dar por sentado que México es un actor relevante en el mundo por sí mismo. Por fortuna, la labor que realiza nuestro gobierno desde la sede en Bruselas va en el camino de proyectar a México como un socio atractivo y un mercado abierto al crecimiento económico; pero también como un actor comprometido con el fortalecimiento del multilateralismo. Hacemos votos por que esas acciones se intensifiquen en muchos más sectores, porque el mundo necesita más de México.
La segunda apreciación: Ver para aprender. Visitar las instituciones de la Unión Europea y conocerlas desde dentro me permitió entender que el diálogo, la negociación y la búsqueda de consensos es un gran antídoto para los problemas que se desarrollan en sociedades complejas, como las europeas. Superar dos guerras mundiales se dice fácil, pero requiere mucho más que el deseo de lograrlo.
Ver a Europa de cerca permite entender que la acción política y el servicio público se pueden articular en una amalgama lo suficientemente equilibrada como para dejar que la administración pública trabaje por condiciones de vida dignas para los ciudadanos, mientras que la política dicta el rumbo en temas trascendentales. Aun con todos los problemas sociales y de seguridad que se avecinan, las contradicciones del modelo europeo y las profundas tensiones políticas, podemos identificar en Europa cimientos institucionales sólidos que permitirán a los europeos encontrar, de nuevo, acuerdos que vayan solventando los problemas que actualmente los aquejan. Su experiencia demuestra que la construcción institucional y la negociación pueden ofrecer alternativas al enfrentamiento, incluso cuando los consensos parecen difíciles de alcanzar. La lección consiste en aprender a escuchar antes que descalificar.
Mi tercera apreciación: Diversificar para crecer. México tiene que estar cerca de Europa y Europa de México. En un escenario internacional como en el que vivimos, marcado por la diplomacia transaccional y agresiva y en el que prevalecen los constantes ataques y desprestigio hacia las instituciones internacionales y a los mecanismos multilaterales, existen riesgos claros para países como México y para actores como la Unión Europea. Desde ambos lados del Atlántico debemos trabajar por que el nuevo orden internacional favorezca la diplomacia y las buenas prácticas en el ámbito internacional. Tenemos que seguir apostando por los valores que nos unen, como el respeto al Derecho Internacional, la solución pacífica de controversias, la proscripción de la amenaza del uso de la fuerza y el entendimiento de los pueblos.
A manera de conclusión, vale la pena poner énfasis en que, si bien nuestra relación con Estados Unidos es ineludible y nuestra interdependencia económica es real, eso no impide aprovechar la oportunidad de acercarnos a Europa. Debemos desarrollar no sólo una relación económica más dinámica, sino también una relación política robusta e intensa que nos posicione mejor internacionalmente.
Aprovechemos las posibilidades de diálogo y experiencias compartidas, así como el desarrollo científico y tecnológico, de forma que nos obliguemos a desplegar mejores prácticas, construir modelos propios y extender horizontes hacia políticas públicas racionales que derramen beneficios en nuestra población. Veamos a Europa como un socio confiable, pero sobre todo como un socio predecible, algo que en nuestro tiempo es fundamental. Trabajemos desde nuestras trincheras porque México ofrezca certeza, confiabilidad y, sobre todo, porque sea capaz de desarrollar aptitudes y habilidades que le permitan ocupar una posición internacional que contribuya al desarrollo de nuestro país.
06-11-26 7:00 CST n. 05 Víctor Arriaga, editor * En su primer pronunciamiento sobre un proceso electoral específico, Trump pidió en Truth Social que los votos obtenidos por el homónimo del senador Dan Sullivan, quien busca su reelección, en los comicios para el Senado en Alaska se contabilicen a favor del legislador. Según el presidente, la participación del homónimo fue resultado de una confabulación demócrata, por lo que consideró justa esa transf
06-11-26 7:00 CST n. 05

Víctor Arriaga, editor


Evento:
· Webinario organizado por Brookings Institution sobre “Las consecuencias de las elecciones intermedias” (9 de noviembre, 13:00-14:00 CST; vínculo para registro).



Eventos:
· Conversatorio virtual organizado por The Dialogue sobre “El panorama cambiante de México: situación política, perspectiva económica y relaciones México-Estados Unidos” (12 de noviembre, 09:00-10:00 CST; vínculo para registro).
· Conversatorio virtual organizado por The Dialogue sobre “De las urnas a la frontera: el efecto de las elecciones intermedias en la relación México – Estados Unidos” (17 de noviembre, 09:30-10:45 CST; vínculo para registro).
Editora: Érika Ruiz Sandoval Año: 5 Núm.: 39 | Semana del 28 de octubre al 4 de noviembre de 2026 Con la colaboración de: Andrés Herrera, Nicolás Ortuño Hidalgo, Imanol Espina Baeza, Edgar Olguín Moreno, Samuel Solorzano Llaven, Alberto Rodríguez de la Torre, Alicia Saraí Lizárraga Padilla, Silvana Bianchessi Stieglitz y Darío Guarneros Toxqui. Lo último sobre la crisis institucional en Polonia ● Hechos: el 31 de octubre, la jueza Anna Korwin-Piotrowska asumió inte

Editora: Érika Ruiz Sandoval
Año: 5 Núm.: 39 | Semana del 28 de octubre al 4 de noviembre de 2026
Con la colaboración de: Andrés Herrera, Nicolás Ortuño Hidalgo, Imanol Espina Baeza, Edgar Olguín Moreno, Samuel Solorzano Llaven, Alberto Rodríguez de la Torre, Alicia Saraí Lizárraga Padilla, Silvana Bianchessi Stieglitz y Darío Guarneros Toxqui.

Lo último sobre la crisis institucional en Polonia
● Hechos: el 31 de octubre, la jueza Anna Korwin-Piotrowska asumió interinamente la dirección del Tribunal Constitucional de Polonia y suspendió al presidente, Bogdan Święczkowski, y al vicepresidente, Bartłomiej Sochański, lo que derivó en fuertes protestas, la intervención de la Policía y el regreso anticipado del presidente Karol Nawrocki de un viaje oficial para intervenir en la crisis. Nawrocki llamó a restablecer el orden jurídico y retirar los bloqueos policiales. El conflicto surgió del enfrentamiento entre la Presidencia de Nawrocki y el gobierno del primer ministro, Donald Tusk, sobre la composición y funcionamiento del Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo. El 3 de noviembre, los magistrados boicotearon la Asamblea General del Tribunal Supremo. Al día siguiente, Tusk propuso reunirse con Nawrocki para reducir las tensiones políticas.
● Reacciones internacionales: el 30 de octubre, el embajador de EE. UU. en Polonia, Tom Rose, expresó preocupación por la estabilidad y la seguridad del Estado y afirmó seguir el enfrentamiento entre el primer ministro, Donald Tusk, y la oposición encabezada por el presidente, Karol Nawrocki. El 1 de noviembre, la Comisión Europea respaldó la capacidad del Parlamento polaco, con mayoría de la coalición de Tusk, para nombrar a los jueces del Tribunal Constitucional. El 3 de noviembre, Varsovia desplegó fuerzas especiales, unidades antiterroristas y refuerzos policiales en la frontera con el enclave ruso de Kaliningrado tras advertencias de inteligencia sobre posibles intentos de sabotaje.
Lo último sobre la guerra entre Rusia y Ucrania
● Los últimos ataques: el 1 de noviembre, Ucrania atacó con drones una refinería rusa en Kstovo. Ese mismo día, hackers intervinieron las aplicaciones públicas de alertas antiaéreas de Ucrania y Rusia, que enviaron avisos falsos de amenazas nucleares y químicas. El 2 de noviembre, Rusia bombardeó un centro de ayuda humanitaria en Komyshuvakha. El 3 de noviembre, Rusia atacó la red eléctrica de Ucrania. El 4 de noviembre, Rusia atacó dos centrales eléctricas en las regiones de Kyiv y Zhitomir.
● Negociaciones: el 30 de octubre, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, reconoció que en algún momento se requerirá la participación de Europa en las negociaciones. El 31 de octubre, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, y su homólogo de Türkiye, Recep Tayyip Erdogan, discutieron sobre la reunión trilateral con EE. UU. y Rusia, prevista para la primera quincena de noviembre. El 3 de noviembre, la Comisión Europea anunció una reunión sobre Ucrania en Bruselas con representantes de Alemania, el Banco Mundial, EE. UU., Francia, la OTAN, el Reino Unido y Ucrania. Ese mismo día, el canciller de Alemania, Friedrich Merz, instó a Rusia a negociar un cese al fuego.
● Misión humanitaria en Oleshki: el 30 de octubre, Rusia y Ucrania completaron la distribución de ayuda humanitaria en Oleshki tras una tregua temporal y la evacuación de civiles. El 2 de noviembre, los defensores del pueblo de ambos países acordaron impulsar al menos una misión humanitaria mensual hacia la ciudad. El 4 de noviembre, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, condecoró a la primera dama de EE. UU., Melania Trump, y a su asesor, Marc Beckman, por su papel en la negociación de la tregua.
● Apoyo a Ucrania: el 29 de octubre, la Comisión Europea reabrió 21,300 millones de euros en préstamos de defensa sin usar y pidió a los Estados miembros destinarlos a proyectos conjuntos con Ucrania. El 30 de octubre, el Departamento de Estado de EE. UU. aprobó la posible venta a Ucrania de 500 misiles Patriot por 2,100 millones de dólares. El 2 de noviembre, Euronews informó que Ucrania destinará hasta 1,000 millones de euros de su préstamo de la UE a proyectos conjuntos de defensa. El 3 de noviembre, Noruega anunció una inversión de cerca de 107 millones de dólares en Ucrania para atraer capital privado a su industria de defensa.
● Noruega: defendió la llamada con Putin: el 28 de octubre, el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, defendió la llamada que él y el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, sostuvieron con el presidente de Rusia, Vladimir Putin. Declaró que buscaron que escuchara las posiciones europeas. No obstante, el 3 de noviembre, Rusia convocó al encargado de negocios de Noruega en Moscú para protestar por la incautación de bienes y propiedades.
● Ataques híbridos, amenazas y alertas: El 29 de octubre, Alemania advirtió que Corea del Norte amenaza la seguridad de Europa al enviar tropas a Ucrania. Ese mismo día, funcionarios occidentales señalaron que las tropas británicas y europeas podrían responder si Rusia las ataca en Ucrania. El 2 de noviembre, una ola de ciberataques afectó los sistemas de refrigeración en supermercados, lo que generó pérdidas en Bélgica, Irlanda, Luxemburgo y Suecia. Al día siguiente, varias amenazas de bomba obligaron a desviar vuelos comerciales o someterlos a controles extraordinarios en distintos países europeos. Ese mismo día, las Fuerzas Armadas de Letonia informaron que dos drones que vulneraron recientemente su espacio aéreo eran de origen ruso y ucraniano.

Reino Unido: anunció que desarrollará IA militar con Alemania
● El 2 de noviembre, el ministro de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, publicó que ampliará el proyecto de ciberseguridad Cyber Lighthouse para incluir IA. Los gobiernos y la industria de ambos países se reunirán durante la primavera de 2027, pero todavía no hay sistemas ni presupuestos propuestos.
Chequia: aprobó una estrategia militar que pospone el aumento del gasto en defensa
● El 3 de noviembre, el gobierno de Andrej Babiš publicó una estrategia que admite que el Ejército incumple el 70 % de las metas de capacidad de la OTAN. El presidente Petr Pavel calificó la estrategia de insuficiente porque mantiene el gasto en el 2 % del PIB hasta 2029.

BCE: la presidenta anunció su renuncia
● El 29 de octubre, Christine Lagarde declaró que no puede seguir siendo neutral ante los acontecimientos globales y que dejará el cargo el 7 de febrero de 2027. Ese mismo día, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, anunció el inicio del proceso para designar a su sucesor. Finalmente, el 3 de noviembre, el presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, pidió a los países de la zona euro enviar sus candidaturas antes del 6 de noviembre. Los ministros de Finanzas analizarán los perfiles el 9 de noviembre y los líderes europeos se reunirán los días 26 y 27 de noviembre para discutir las opciones.
UE: rechazo al plan de la Comisión para gravar más el gas que la electricidad
● El 29 de octubre, en una reunión de ministros de Energía, Alemania, Italia y otros países pidieron eliminar la cláusula con el argumento de que Bruselas estaría excediendo sus facultades. El comisario de Energía, Dan Jørgensen, defendió la propuesta y dijo que los servicios jurídicos de la Comisión y del Consejo de la UE la consideran sólida.
BCE: mantuvo sin cambios las tasas de interés
● El 29 de octubre, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, afirmó que el Consejo discutió y rechazó un alza porque no ve un riesgo material de que la inflación se extienda más allá de la energía. Los mercados estiman una probabilidad del 88 % de que el BCE acuerde un alza en diciembre.

Cumbre Unión Europea-Canadá
● El 28 de octubre, la UE retiró del borrador de la declaración conjunta con Canadá la referencia a la condición de miembro asociado tras las objeciones de Alemania. El mismo día, Euronews informó que el borrador prevé un estudio de viabilidad sobre exportaciones de gas licuado canadiense a Europa. El 30 de octubre, la UE y Canadá lanzaron la “Alianza para el Futuro” y Ottawa señaló que aspira a convertirse en miembro asociado para junio de 2027. El 2 de noviembre, Euronews informó que la ministra de Clima de Canadá, Julia Dabrusin, evitó respaldar el impuesto fronterizo al carbono de la UE.
UE: descartó volver a importar gas de Rusia
● El 28 de octubre, la Comisión Europea reiteró que la UE no volverá a importar gas ruso, incluso con un acuerdo de paz con Ucrania, tras informes sobre conversaciones entre EE. UU. y Rusia para reactivar el gasoducto Nord Stream. El 29 de octubre, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó de equivocada esa decisión y la vinculó con el estancamiento de la economía europea.
Consejo de la UE: adoptó una cuarta medida de apoyo militar para Mauritania
● El 29 de octubre, el Consejo de la UE aprobó veinte millones de euros para las Fuerzas Armadas de Mauritania mediante el Mecanismo Europeo de Apoyo a la Paz. Los fondos se destinarán a equipo no letal de vigilancia terrestre.
Consejo de la UE: publicó las cifras de financiamiento climático de 2025
● El 29 de octubre, el Consejo de la UE informó que la UE y sus Estados miembros aportaron en 2025 un total de 32,300 millones de euros en financiamiento público para el clima. También movilizaron otros 9,300 millones de euros en financiamiento privado para países en desarrollo, antes de la próxima cumbre climática (COP-31).
Comisión Europea: avaló pagos y desembolsó fondos de recuperación
● El 30 de octubre, la Comisión Europea desembolsó casi 6,500 millones de euros destinados a Austria, Francia y Luxemburgo del plan de recuperación NextGenerationEU. El mismo día, avaló la solicitud final de pago de Chequia por 951 millones de euros. El 4 de noviembre, avaló la solicitud final de pago de Letonia por 504 millones de euros.
Alta representante de la UE: condenó la escalada de los hutíes en Yemen
● El 2 de noviembre, Kaja Kallas condenó la escalada militar de los hutíes en Yemen y sus ataques contra Arabia Saudita. Asimismo, pidió a todos los actores, incluido Irán, cesar el apoyo militar a la milicia.
Alta representante de la UE: sostuvo un diálogo de defensa con el Reino Unido
● El 2 de noviembre, Kaja Kallas recibió en Bruselas al ministro de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, antes de la cumbre UE-Reino Unido del 20 de noviembre. Buscan avanzar en un acuerdo para que Londres participe en misiones civiles y militares de la UE.
Alta representante de la UE: informó de la alineación de terceros países con las sanciones contra Rusia
● El 3 de noviembre, Kaja Kallas informó que varios países se alinearon con las sanciones de la UE contra Rusia, incluidas las sanciones que la UE impuso a 77 personas por las elecciones a la Duma rusa en territorios ucranianos ocupados.
Parlamento Europeo: una delegación discutió las condiciones comerciales con China
● El 29 de octubre, la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo concluyó una visita a China. Planteó sus preocupaciones por las barreras a las empresas europeas, el acceso a materias primas críticas y el exceso de capacidad productiva.

Europa Occidental
Alemania: inicio de las protestas juveniles
● Desde el 30 de octubre, miles de jóvenes protestaron en 34 ciudades para exigir una mejor educación, un menor costo de vida y el rechazo al servicio militar obligatorio. El movimiento “Gen Z regelt” organizó las manifestaciones, que derivaron en disturbios y ataques contra policías en Frankfurt. El 1 de noviembre, el ministro del Interior, Alexander Dobrindt, condenó los disturbios y advirtió que los responsables se enfrentarán a la justicia.
Bélgica: el primer ministro dimitió tras no lograr la aprobación del presupuesto
● El 2 de noviembre, el primer ministro Bart De Weve presentó su renuncia al rey Felipe tras el fracaso de las negociaciones presupuestarias entre la coalición gobernante. El monarca anunció que evaluará la decisión y consultará a los líderes partidistas.
Francia: lo último sobre las protestas sociales
● Sucesos de las protestas: entre el 31 de octubre y el 1 de noviembre, más de 300,000 personas participaron en una nueva jornada de protestas que terminó con enfrentamientos con la Policía en Marsella, Grenoble, Burdeos, Lyon, Toulouse y París. El 2 de noviembre, estudiantes bloquearon nuevamente decenas de escuelas secundarias para exigir mejores condiciones educativas, y anunciaron planes de una huelga nacional.
● Reacción de las autoridades: el 28 de octubre, el Senado aprobó un proyecto de ley que responsabiliza económicamente a los manifestantes por los daños ocasionados en las protestas; la ley considera embargar prestaciones sociales y ayudas de vivienda para cubrir los daños. La Asamblea Nacional deberá votar la iniciativa, apoyada por la centroderecha. El 1 de noviembre, la Fiscalía de París abrió una investigación por presunto intento de asesinato de agentes de seguridad, después de que manifestantes les lanzaran artefactos incendiarios durante las protestas del 31 de octubre.
Europa del Norte
Lituania: inició un proceso judicial contra sospechosos del ataque a una unidad de Starlink
● El 29 de octubre, Lituania presentó cargos por terrorismo contra dos sospechosos por intentar incendiar una estación terrestre de Starlink en octubre. Las autoridades investigan un posible acto de sabotaje ruso cuyo objetivo habría sido debilitar las capacidades militares de Ucrania. Un día antes, Türkiye detuvo a 85 presuntos miembros de la banda Daltons, investigada por el incendio.
Europa del Sur
España: dimitió el ministro de Transportes
● El 3 de noviembre, el ministro de Transportes, Óscar Puente, anunció su renuncia tras dos accidentes ferroviarios graves en menos de un año. Puente permanecerá en el puesto de manera provisional para atender las consecuencias del reciente siniestro en Urda.
España: el sindicato de transportistas anunció una huelga
● El 29 de octubre, el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios convocó a dos jornadas de huelga que se sumarán a un paro general previsto para el 11 de noviembre. Los trabajadores denunciaron la pasividad del Ministerio de Transportes y exigen la puesta en marcha de protocolos ante emergencias y mayor protección laboral.
Italia: jóvenes protestaron contra el alto costo de vida y el aumento del gasto militar
● El 30 de octubre, miles de estudiantes y trabajadores protestaron en más de cuarenta ciudades para exigir medidas frente al costo de vida, además de rechazar el aumento del gasto militar. Las movilizaciones, convocadas por el sindicato USB, fueron mayormente pacíficas, aunque Turín y Roma registraron enfrentamientos con la Policía.
Portugal: el gobierno retiró un campamento instalado en protesta contra la reforma de alquileres
● El 31 de octubre, la Policía de Portugal desalojó un campamento de protesta en la plaza Rossio tras una manifestación contra la reforma de alquileres. Los manifestantes exigieron retirar la iniciativa que facilita los desahucios. El primer ministro, Luís Montenegro, rechazó retirar la propuesta, aunque se mostró dispuesto a introducir modificaciones.
Europa del Este
Bulgaria: Iliana Yotova ganó las elecciones presidenciales
● El 2 de noviembre, Iliana Yotova ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales con el 56 % de los votos. Su mandato se alinea con el interés del primer ministro Rumen Radev, quien respaldó su candidatura y comparte su posición de negociar con Rusia para solucionar la guerra en Ucrania.
Chequia: protestas contra la reforma oficialista sobre el financiamiento de los medios públicos
● El 3 de noviembre, miles de personas se manifestaron en distintas ciudades de Chequia y trabajadores de la televisión y la radio públicas realizaron una huelga contra la reforma de financiamiento impulsada por el gobierno. La iniciativa busca trasladar el financiamiento de los medios al presupuesto estatal, lo que comprometería su independencia.

Estados candidatos a la UE
Cumbre sobre la Ampliación: condiciones desiguales en el proceso de adhesión
● El 3 de noviembre, los líderes de Albania, Armenia, Croacia, Macedonia, Moldova y Ucrania participaron en la Cumbre sobre la Ampliación de la UE. Moldova y Ucrania registraron avances en las negociaciones. Montenegro se estancó en disputas con Croacia. Albania lidia con una crisis política interna. Finalmente, Bosnia y Herzegovina, Georgia, Kosovo y Macedonia del Norte continúan rezagados.
Albania: la oposición interrumpió una sesión parlamentaria
● El 29 de octubre, diputados de la oposición albanesa bloquearon una sesión del Parlamento y lanzaron bengalas durante los debates, en medio de las protestas que exigen la renuncia del primer ministro, Edi Rama. Las movilizaciones están motivadas por denuncias de corrupción, falta de empleo y problemas en el sistema educativo.
Bosnia y Herzegovina: un helicóptero de la misión europea se estrelló
● El 29 de octubre, un helicóptero militar italiano desplegado en la misión europea EUFOR Althea se estrelló en Bosnia y Herzegovina, lo que causó la muerte de cuatro personas y dejó once heridos. La aeronave participaba en las operaciones de supervisión de los Acuerdos de Dayton. Las autoridades italianas abrieron una investigación.
Türkiye: prepara su candidatura para dirigir la ONU
● El 31 de octubre, Ankara nominó a Feridun Sinirlioğlu, actual jefe de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, como candidato a secretario general de la ONU. La decisión depende de las consultas informales en el Consejo de Seguridad, donde hasta ahora ningún candidato ha logrado el respaldo de todos los miembros permanentes.
Estados euroasiáticos
Armenia: considera adherirse a la Unión Europea
● El 3 de noviembre, el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, declaró que considera realista solicitar la adhesión a la UE en 2027 o 2028 para reforzar la democracia y la independencia del país. Busca reducir la dependencia de Rusia y acercarse a Bruselas, aunque reconoce que la población deberá elegir entre ambos bloques económicos.
Azerbaiyán: distanciamiento político de Türkiye
● El 30 de octubre, el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, rechazó asistir a la reunión de la Organización de Estados Túrquicos pese a la invitación de Ankara. La negativa responde a las críticas de Türkiye contra las restricciones al uso del velo islámico en las escuelas de Azerbaiyán y a sus diferencias sobre Israel y Armenia.

Rusia: vetó la resolución de EE. UU. sobre la misión de la ONU en el Sáhara Occidental
● El 30 de octubre, el embajador de EE. UU. ante la ONU, Mike Waltz, respondió con el veto al texto ruso, que omitía el plan de autonomía de Marruecos. Días después, la portavoz de Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, culpó a Washington del fin de la misión, cuyo mandato expiró el sábado.
G-20: terminó sin un comunicado conjunto por las diferencias sobre Ucrania e Irán
● El 31 de octubre, el secretario de Estado de EE. UU. y anfitrión, Marco Rubio, reconoció en la clausura de la cumbre que los participantes no están cerca de soluciones consensuadas. EE. UU. canceló la fotografía oficial porque los representantes de Australia, Canadá y la Unión Europea se negaron a posar con el canciller de Rusia, Serguéi Lavrov.
EE. UU.: anunció a sus aliados de la OTAN que les pedirá más fondos para armar a Ucrania
● El 2 de noviembre, fuentes informaron que la petición llegaría este mes para la Lista Priorizada de Requerimientos de Ucrania, el programa con el que los aliados compran armas estadounidenses para Kyiv. Los aliados aún no pagan los 2,000 millones de dólares de paquetes aprobados, aunque EE. UU. continúa con la entrega de armas.

Suiza: reabrió su oficina diplomática en Corea del Norte
● El 31 de octubre, el ministro de Exteriores de Suiza, Ignazio Cassis, explicó que Suiza ofreció su ayuda para facilitar el diálogo entre las dos Coreas. Cassis es el primer jefe de la diplomacia suiza que visita Pyongyang desde 2003.
Comisión Europea: diversas industrias rechazaron el plan para reducir la dependencia de China
● El 29 de octubre, la federación de industrias de Alemania y los fabricantes europeos de automóviles acusaron a Bruselas de intromisión regulatoria y advirtieron que el plan encarecerá sus costos. La iniciativa DiversifyEU podría obligar a empresas de varios sectores a ampliar su base de proveedores; la Comisión la presentará el 9 de diciembre.

Cumbre Iberoamericana: entre la cooperación y la polarización ideológica
● El 4 de noviembre, comenzó en Madrid la XXX Cumbre Iberoamericana. El evento trató iniciativas sobre IA, movilidad académica, cooperación frente a desastres naturales, sostenibilidad y seguridad. El presidente de Argentina, Javier Milei, solicitó una reunión con el rey Felipe VI, pero el gobierno de España no respondió a la petición. Por su parte, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, descartó que la diversidad ideológica de la región impida alcanzar consensos. En tanto, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, reclamó preservar la cooperación en igualdad y denunció el bloqueo de EE. UU. contra la isla. La cumbre destacó por la ausencia de los mandatarios de Brasil, México y Venezuela.

Dinamarca: ratificación del Acuerdo Interino
● El 29 de octubre, Copenhague ratificó el Acuerdo Interino entre la UE y México. Dinamarca es el primero de los veintisiete Estados miembros en ratificar el acuerdo, que facilitará a las empresas europeas el acceso al mercado mexicano.
Unión Europea: arribó a México su nueva representante diplomática
● El 3 de noviembre, Belén Martínez Carbonell presentó sus copias de cartas credenciales como embajadora en México a la Cancillería. Martínez Carbonell trabajó anteriormente en el Servicio Europeo de Acción Exterior como secretaria general y como directora para la Agenda Global y de Relaciones Multilaterales, es decir, se trata de una personalidad de alto perfil para representar los intereses europeos en el país.
España: víctima mortal en accidente ferroviario
● El 1 de noviembre, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha informó que un mexicano falleció en el reciente choque de trenes en Urda. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Embajada de México en España se coordinaron para apoyar a los familiares de la víctima.

Ucrania: ¿es ingenuo, incluso desde el realismo, esperar que Ucrania ceda territorio?
● En Foreign Policy, Ani Chkhikvadze argumenta que la aceptación del supuesto realismo geopolítico está llevando a Occidente a justificar concesiones territoriales de Ucrania. Sin embargo, este discurso ignora que Moscú mantiene sus objetivos expansionistas y que los acuerdos de paz no han impedido nuevas agresiones.
Europa: ¿qué explica la ola de protestas juveniles?
● En El País, Claudi Pérez sostiene que el descontento social en gran parte del continente responde al encarecimiento de la vivienda, los salarios estancados y los recortes educativos. El Estado de bienestar es clave para revertir esta tendencia, pero los altos niveles de deuda pública limitan la capacidad de los gobiernos para financiar soluciones.
Unión Europea: ¿debe celebrar la derrota republicana en las elecciones de EE. UU.?
● En Politico, Jamie Dettmer advierte que la victoria demócrata no mejorará automáticamente las relaciones con Washington, pues el presidente Donald Trump conserva facultades en política exterior y comercial. Los gobiernos europeos deben asumir que EE. UU. cambió sus prioridades políticas y que ya no es un aliado transatlántico confiable.
Rubén Beltrán y Alejandra López de Alba / La guerra en Ucrania ha hecho algo impensable hace apenas una década: convertir a ciudadanos de a pie en lectores asiduos de productos que antes circulaban casi exclusivamente en salas de situación, think tanks y despachos de inteligencia. Mapas del frente actualizados a diario, estimaciones de bajas, análisis de cadenas logísticas y evaluaciones de capacidad industrial forman hoy parte de la conversación pública. La OSINT, inteligencia de fuentes abie
/ La guerra en Ucrania ha hecho algo impensable hace apenas una década: convertir a ciudadanos de a pie en lectores asiduos de productos que antes circulaban casi exclusivamente en salas de situación, think tanks y despachos de inteligencia. Mapas del frente actualizados a diario, estimaciones de bajas, análisis de cadenas logísticas y evaluaciones de capacidad industrial forman hoy parte de la conversación pública.
La OSINT, inteligencia de fuentes abiertas, y las empresas que trabajan con ella han democratizado el acceso a información estratégica, pero también han expuesto a la opinión pública a una forma de guerra paralela: la de las operaciones de información, que buscan incidir en percepciones, conductas y decisiones.
Las operaciones de información articulan mensajes, canales y otras acciones al servicio de un objetivo estratégico. Uno de sus propósitos principales es incidir directamente en la toma de decisiones del adversario. Para ello pueden recurrir a información verdadera, seleccionada, incompleta o falsa: la desinformación es solo uno de los recursos posibles. Importan también el momento de difusión, la autoría que se atribuye al mensaje y la reacción que se pretende provocar.
Como escribió antes uno de nosotros en otra columna, la guerra en Ucrania es también “una guerra de interpretación”, donde cada parte busca imponer su relato sobre el terreno, las bajas y el futuro del conflicto. En La crisis en Ucrania, cinco reflexiones, publicada en Compás, de La Silla Rota, se apuntaba a que, más allá de los movimientos de tropas, lo que está en juego es la capacidad de cada bando, y de sus aliados, de definir qué cuenta como victoria, qué como derrota y qué como precio aceptable. En ese campo de batalla se inscribe el llamado “informe Sberbank”.
Un documento que llegó por Telegram
A finales de agosto de 2026, un grupo de hackers autodenominado Black Mirror publicó en Telegram una serie de capturas de pantalla de un documento atribuido a Sberbank. El texto, fechado en abril de 2026, presentaba ocho escenarios de salida del conflicto en Ucrania, con probabilidades, horizontes temporales y condiciones políticas, militares y económicas para cada uno.
El dato que más resonó fue la probabilidad de apenas 7 por ciento de que Rusia lograra una ventaja militar decisiva. En contraste, el escenario denominado “acuerdo Trump” alcanzaba el 32 por ciento y contemplaba la congelación del conflicto, probablemente sin un tratado formal, el mantenimiento de Ucrania fuera de la OTAN y un levantamiento parcial de las sanciones. [Fuente: Meduza]
Conviene precisar desde ahora que se trata de un documento atribuido a Sberbank y no de un informe cuya autenticidad haya sido demostrada. De acuerdo con la información publicada por Meduza, Black Mirror afirmó haberlo obtenido de una correspondencia entre German Gref, presidente del consejo de administración de Sberbank, y un interlocutor no identificado. La autenticidad de las capturas no ha sido confirmada, el autor de la nota es desconocido y el banco no ha comentado públicamente la supuesta filtración. [Fuente: Meduza]
La atribución a Sberbank merece atención por sí misma. Puede activar el principio de autoridad (un elemento estudiado sobre cómo los humanos procesamos información persuasiva): tendemos a dar mayor crédito a quien suponemos experto o bien informado. Vincular un análisis con el banco invita a imaginar acceso a cifras internas y a conversaciones reservadas. Esa credibilidad se toma prestada antes de verificar la firma. Los estudios sobre credibilidad de la fuente muestran que un mismo mensaje puede ser recibido de manera diferente según a quién se atribuya. Todos somos sensibles a estos mecanismos cognitivos porque, normalmente, se activan de forma automática; esto no significa que todos reaccionemos igual ni perdamos por ello nuestra capacidad de juicio.
La difusión fue inmediata. Medios rusos independientes, agregadores de noticias y canales de Telegram de la oposición lo trataron como una nota interna atribuida a Sberbank. En Occidente, el documento se multiplicó en análisis especializados, hilos en redes sociales y podcasts sobre desinformación. En medios de referencia el tratamiento fue más cauteloso: se habló de una filtración no verificada, de una posible operación de influencia o, simplemente, de un documento atribuido.
Ese silencio oficial, lejos de cerrar el debate, lo abre. A la pregunta por la autenticidad se suman otras: qué partes del contenido encajan con lo que ya sabían los analistas, qué lectura del conflicto favorecen y hacia qué decisión podrían empujar a sus destinatarios. Ahí es donde el llamado informe Sberbank deja de ser una curiosidad de Telegram para convertirse en un caso de estudio sobre cómo un análisis atribuido a una fuente privilegiada puede utilizarse en una posible operación de información.
OSINT, cuando el ciudadano lee como un analista
Quien sigue esta guerra con cierta regularidad sabe de qué hablamos. Ya no hace falta tener acceso a cables clasificados para formarse una idea aproximada de lo que ocurre en el frente. Basta con seguir cuentas especializadas en X, antes Twitter, canales de Telegram, mapas interactivos y bases de datos abiertas.
En materia de mapas y evolución territorial, proyectos como DeepState y las evaluaciones del Institute for the Study of War, ISW, permiten observar los cambios en las líneas de contacto en el Donbás, Zaporiyia o Járkiv. El ISW publica diariamente una evaluación de la campaña rusa y explica que sus análisis se basan exclusivamente en información disponible públicamente, reportes rusos, ucranianos y occidentales, redes sociales, imágenes satelitales comerciales y otros datos geoespaciales. [Fuente: ISW]
Sus mapas se han convertido en una referencia internacional para periodistas, analistas y ciudadanos. Son, en cierto sentido, el parte de guerra del ciudadano, un sustituto imperfecto, pero accesible, de los boletines militares oficiales. [Fuentes: ISW y DeepState.]
En el conteo de bajas y pérdidas de material ocurre algo semejante. Cuentas y proyectos como Oryx han documentado pérdidas de blindados y artillería mediante fotografías y vídeos verificados, mientras que Mediazona y BBC News Russian han rastreado nombres de soldados rusos muertos a partir de obituarios, redes sociales y registros locales. Estos trabajos no ofrecen una cifra completa e incontrovertible de las bajas, pero permiten contrastar los datos oficiales y mostrar la brecha entre la narrativa pública y el coste humano de la guerra. [Fuentes: Oryx, Mediazona y BBC News Russian.]
En el seguimiento de ataques contra infraestructura y energía, organizaciones como ACLED y centros de análisis como CSIS reúnen datos sobre acontecimientos violentos, daños y ataques contra instalaciones civiles y estratégicas. Sus metodologías y sus objetivos no son idénticos, por lo que sus resultados no deben mezclarse mecánicamente, pero contribuyen a reconstruir la evolución de la campaña contra redes eléctricas, refinerías, puertos y vías de comunicación. [Fuentes: ACLED y CSIS.]
También han adquirido un papel central las empresas privadas de inteligencia y observación terrestre. MAXAR y Planet Labs ofrecen imágenes satelitales que han sido utilizadas para seguir concentraciones de tropas, daños en instalaciones y movimientos logísticos. Planet, por ejemplo, documentó mediante imágenes comerciales la acumulación de infraestructura y vehículos rusos cerca de la frontera ucraniana entre octubre y diciembre de 2021, antes de la invasión a gran escala. [Fuente: Planet Labs]
En algunos casos, estas imágenes han servido para confrontar versiones oficiales. En otros, han sido examinadas por periodistas e investigadores junto con vídeos, fotografías geolocalizadas y testimonios públicos. La información satelital no elimina la propaganda, pero puede ayudar a verificarla.
A esta actividad se suman servicios y centros especializados como Jane’s, RUSI, Conflict Intelligence Team y otros grupos de investigación. Antes, fragmentos de sus análisis permanecían en círculos muy restringidos. Hoy aparecen en hilos de X, vídeos de YouTube, podcasts y columnas como esta.
La democratización tiene un precio. Expone al ciudadano a una avalancha de información cuya verificación exige tiempo, criterio y, a menudo, conocimientos técnicos. No es extraño que, en ese ruido, aparezcan documentos como el llamado informe Sberbank: atractivos, aparentemente reveladores, pero difíciles de verificar en su origen.
Un núcleo analítico creíble
Varios elementos del llamado informe Sberbank tienen la textura de un briefing interno genuino, o al menos de un debate real en entornos cercanos a las élites económicas y financieras rusas. Esto no demuestra su autenticidad. Explica, sin embargo, por qué el documento resulta verosímil para lectores familiarizados con la evolución de la guerra.
El diagnóstico económico-financiero es el más convincente. El texto describe un agotamiento de la parte líquida del Fondo de Bienestar Nacional, una dependencia creciente de la emisión de deuda para cubrir el déficit del sector de defensa, tipos de interés en torno al 15 o 16 por ciento y una inflación percibida muy por encima de la oficial.
Estas afirmaciones deben ser atribuidas al documento y contrastadas con otras fuentes antes de presentarlas como datos independientes. Aun así, coinciden con múltiples análisis públicos sobre la trayectoria fiscal rusa, el costo del presupuesto de guerra y los límites de una economía sometida durante años a una fuerte presión militar y financiera.
Del mismo modo, la descripción de cuellos de botella en la industria de defensa, como la escasez de mano de obra cualificada, la dependencia de microelectrónica occidental y las limitaciones en motores y determinados componentes, es coherente con restricciones analizadas públicamente por centros como RUSI y CSIS. La coincidencia no prueba que Sberbank haya elaborado el documento. Sólo indica que quienes lo elaboraron utilizaron problemas ya presentes en el debate especializado.
En el plano militar, el documento asume implícitamente que una victoria total sería poco viable sin una nueva movilización de entre 300 mil y 500 mil hombres. También afirma que los soldados contratados bastan para reemplazar unas pérdidas mensuales de entre 20 mil y 25 mil efectivos, pero no para formar nuevos grupos de ataque. Son cifras y estimaciones del propio documento, no hechos verificados de manera independiente. [Fuente: Meduza]
El texto identifica el otoño de 2026 como una posible ventana de máxima ventaja negociadora para Rusia, antes de que se acentúen el desgaste de sus reservas líquidas, la presión económica y el rearme europeo. Esa lógica estratégica, ventana temporal, riesgo de estancamiento prolongado y necesidad de movilización para romperlo, es afín a debates que aparecen en análisis públicos sobre la guerra.
Las cifras de desgaste también encajan en un rango que el documento presenta como plausible: entre 20 mil y 25 mil bajas rusas mensuales, un acumulado cercano a 1.2 millones y avances de entre 100 y 200 metros por día en un frente de desgaste posicional. Es importante insistir en la atribución: esas cifras forman parte del supuesto informe y no deben confundirse con estimaciones confirmadas por una fuente independiente.
Lo mismo ocurre con la caracterización de la guerra de drones. El texto habla de cantidades masivas de drones FPV y Lancet, de cierta autonomía rusa frente a una ventaja cualitativa ucraniana en software, navegación resiliente y contramedidas, así como de la integración de inteligencia artificial para acortar el ciclo de decisión. Nada de esto es necesariamente secreto. Es conocimiento especializado que un equipo de análisis financiero podría reunir para evaluar riesgos económicos y estratégicos.
La capa de puesta en escena
Si el núcleo analítico resulta creíble, la envoltura merece una lectura propia. Las probabilidades expresadas en números enteros que suman 100 por ciento, los escenarios muy bien etiquetados, como “acuerdo Trump”, “agotamiento de Occidente” o “congelamiento tipo Corea”, y el énfasis narrativo en Donald Trump como eje del escenario más probable, con 32 por ciento, facilitan la circulación pública del documento y hacen que algunas de sus conclusiones sean especialmente fáciles de recordar.
La cifra del 32 por ciento merece una pausa. Encabeza los ocho escenarios, pero está lejos de representar una certeza, y no conocemos una metodología validada que la sostenga. Presentarla como la opción principal puede convertirla en un punto de referencia para la discusión. Desde ahí, un lector podría empezar a tratar el “acuerdo Trump” como el desenlace hacia el cual conviene orientarse. Esa es una hipótesis sobre el efecto de la presentación, no una probabilidad comprobada sobre el futuro de la guerra.
El lenguaje, además, parece muy pulido en inglés, con una estructura de ocho escenarios de fácil traducción a titulares. Es el tipo de formato que funciona muy bien en medios y redes sociales, aunque esas características también pueden aparecer en un análisis profesional. Por sí solas, no permiten distinguir una nota interna de una pieza preparada para influir.
A ello se añade una dificultad forense elemental: las capturas de pantalla, sin el archivo original en PDF, sin metadatos y sin una cadena de custodia verificable, limitan cualquier conclusión definitiva. Un servicio de detección de inteligencia artificial citado por Meduza, Pangram, estimó que el 83 por ciento del texto en inglés presentaba características de generación automática. Ese resultado debe considerarse un indicio, no una prueba concluyente de falsificación. [Fuente: Meduza]
Todo esto apunta a una posibilidad que debe formularse con prudencia: si hubo un núcleo ruso, pudo haber sido reempaquetado, traducido, ampliado o adaptado para consumo internacional. También es posible que el conjunto haya sido fabricado a partir de información pública y presentado como filtración para dotarlo de mayor autoridad.
También han adquirido un papel central las empresas privadas de inteligencia y observación terrestre. MAXAR y Planet Labs ofrecen imágenes satelitales que han sido utilizadas para seguir concentraciones de tropas, daños en instalaciones y movimientos logísticos. Planet, por ejemplo, documentó mediante imágenes comerciales la acumulación de infraestructura y vehículos rusos cerca de la frontera ucraniana entre octubre y diciembre de 2021, antes de la invasión a gran escala. [Fuente: Planet Labs]
En algunos casos, estas imágenes han servido para confrontar versiones oficiales. En otros, han sido examinadas por periodistas e investigadores junto con vídeos, fotografías geolocalizadas y testimonios públicos. La información satelital no elimina la propaganda, pero puede ayudar a verificarla.
A esta actividad se suman servicios y centros especializados como Jane’s, RUSI, Conflict Intelligence Team y otros grupos de investigación. Antes, fragmentos de sus análisis permanecían en círculos muy restringidos. Hoy aparecen en hilos de X, vídeos de YouTube, podcasts y columnas como esta.
La democratización tiene un precio. Expone al ciudadano a una avalancha de información cuya verificación exige tiempo, criterio y, a menudo, conocimientos técnicos. No es extraño que, en ese ruido, aparezcan documentos como el llamado informe Sberbank: atractivos, aparentemente reveladores, pero difíciles de verificar en su origen.
Un núcleo analítico creíble
Varios elementos del llamado informe Sberbank tienen la textura de un briefing interno genuino, o al menos de un debate real en entornos cercanos a las élites económicas y financieras rusas. Esto no demuestra su autenticidad. Explica, sin embargo, por qué el documento resulta verosímil para lectores familiarizados con la evolución de la guerra.
El diagnóstico económico-financiero es el más convincente. El texto describe un agotamiento de la parte líquida del Fondo de Bienestar Nacional, una dependencia creciente de la emisión de deuda para cubrir el déficit del sector de defensa, tipos de interés en torno al 15 o 16 por ciento y una inflación percibida muy por encima de la oficial.
Estas afirmaciones deben ser atribuidas al documento y contrastadas con otras fuentes antes de presentarlas como datos independientes. Aun así, coinciden con múltiples análisis públicos sobre la trayectoria fiscal rusa, el costo del presupuesto de guerra y los límites de una economía sometida durante años a una fuerte presión militar y financiera.
Del mismo modo, la descripción de cuellos de botella en la industria de defensa, como la escasez de mano de obra cualificada, la dependencia de microelectrónica occidental y las limitaciones en motores y determinados componentes, es coherente con restricciones analizadas públicamente por centros como RUSI y CSIS. La coincidencia no prueba que Sberbank haya elaborado el documento. Sólo indica que quienes lo elaboraron utilizaron problemas ya presentes en el debate especializado.
En el plano militar, el documento asume implícitamente que una victoria total sería poco viable sin una nueva movilización de entre 300,000 y 500,000 hombres. También afirma que los soldados contratados bastan para reemplazar unas pérdidas mensuales de entre 20,000 y 25,000 efectivos, pero no para formar nuevos grupos de ataque. Son cifras y estimaciones del propio documento, no hechos verificados de manera independiente. [Fuente: Meduza]
El texto identifica el otoño de 2026 como una posible ventana de máxima ventaja negociadora para Rusia, antes de que se acentúen el desgaste de sus reservas líquidas, la presión económica y el rearme europeo. Esa lógica estratégica, ventana temporal, riesgo de estancamiento prolongado y necesidad de movilización para romperlo, es afín a debates que aparecen en análisis públicos sobre la guerra.
Las cifras de desgaste también encajan en un rango que el documento presenta como plausible: entre 20,000 y 25,000 bajas rusas mensuales, un acumulado cercano a 1.2 millones y avances de entre 100 y 200 metros por día en un frente de desgaste posicional. Es importante insistir en la atribución: esas cifras forman parte del supuesto informe y no deben confundirse con estimaciones confirmadas por una fuente independiente.
Lo mismo ocurre con la caracterización de la guerra de drones. El texto habla de cantidades masivas de drones FPV y Lancet, de cierta autonomía rusa frente a una ventaja cualitativa ucraniana en software, navegación resiliente y contramedidas, así como de la integración de inteligencia artificial para acortar el ciclo de decisión. Nada de esto es necesariamente secreto. Es conocimiento especializado que un equipo de análisis financiero podría reunir para evaluar riesgos económicos y estratégicos.
La capa de puesta en escena
Si el núcleo analítico resulta creíble, la envoltura merece una lectura propia. Las probabilidades expresadas en números enteros que suman 100 por ciento, los escenarios muy bien etiquetados, como “acuerdo Trump”, “agotamiento de Occidente” o “congelamiento tipo Corea”, y el énfasis narrativo en Donald Trump como eje del escenario más probable, con 32 por ciento, facilitan la circulación pública del documento y hacen que algunas de sus conclusiones sean especialmente fáciles de recordar.
La cifra del 32 por ciento merece una pausa. Encabeza los ocho escenarios, pero está lejos de representar una certeza, y no conocemos una metodología validada que la sostenga. Presentarla como la opción principal puede convertirla en un punto de referencia para la discusión. Desde ahí, un lector podría empezar a tratar el “acuerdo Trump” como el desenlace hacia el cual conviene orientarse. Esa es una hipótesis sobre el efecto de la presentación, no una probabilidad comprobada sobre el futuro de la guerra.
El lenguaje, además, parece muy pulido en inglés, con una estructura de ocho escenarios de fácil traducción a titulares. Es el tipo de formato que funciona muy bien en medios y redes sociales, aunque esas características también pueden aparecer en un análisis profesional. Por sí solas, no permiten distinguir una nota interna de una pieza preparada para influir.
A ello se añade una dificultad forense elemental: las capturas de pantalla, sin el archivo original en PDF, sin metadatos y sin una cadena de custodia verificable, limitan cualquier conclusión definitiva. Un servicio de detección de inteligencia artificial citado por Meduza, Pangram, estimó que el 83 por ciento del texto en inglés presentaba características de generación automática. Ese resultado debe considerarse un indicio, no una prueba concluyente de falsificación. [Fuente: Meduza]
Todo esto apunta a una posibilidad que debe formularse con prudencia: si hubo un núcleo ruso, pudo haber sido reempaquetado, traducido, ampliado o adaptado para consumo internacional. También es posible que el conjunto haya sido fabricado a partir de información pública y presentado como filtración para dotarlo de mayor autoridad.
El llamado informe Sberbank encaja en esa lectura, aunque no la demuestra. Su escenario de 32 por ciento para un “acuerdo Trump” y el 22 por ciento para un congelamiento de tipo coreano apuntan, dentro del propio documento, a salidas que no serían una victoria militar decisiva de Rusia ni una recuperación completa de los objetivos ucranianos. [Fuente: Meduza]
Si se desmenuza el contenido, aparecen elementos suficientes para considerar la hipótesis de que cualquiera de las partes en conflicto, o un actor interesado en mediar, pudo haberlo fabricado. Un actor ruso podría utilizar el diagnóstico de desgaste para justificar una negociación sin anunciar que la necesita. Desde Ucrania o sus apoyos, presentar los límites rusos como una admisión interna podría alentar la búsqueda de un acuerdo antes de un nuevo ciclo de desgaste; dar centralidad a Trump serviría a quienes buscan fortalecer esa vía de mediación. Son incentivos posibles, no pruebas de autoría. Tampoco permiten asignar la misma probabilidad a todas esas explicaciones.
La maniobra hipotética consistiría en acercar a las partes a una salida que ninguna quiere pedir abiertamente por el costo político de hacerlo. Presentada como una conclusión técnica filtrada desde fuera, esa salida podría empezar a discutirse sin que nadie asumiera todavía la iniciativa. Un acuerdo que redujera los costos de continuar podría beneficiar a todos, aunque de manera desigual y dependiendo de sus términos, sin dejar una victoria inequívoca que alguien pudiera reclamar. Cada cual intentaría narrarlo a su favor. La utilidad compartida de una negociación, por sí sola, no demuestra quién produjo el texto ni que exista una voluntad común de pactar.
Para el ciudadano de a pie, esto es a la vez una oportunidad y un riesgo. Oportunidad, porque nunca antes habíamos tenido acceso a este nivel de detalle sobre cómo piensan los actores de una guerra. Riesgo, porque ese acceso nos expone a una avalancha de documentos, filtraciones y análisis cuya autenticidad es difícil de verificar y cuya intención no siempre es informar.
En esa tensión se juega parte del futuro de la democracia informativa. La OSINT y las empresas que trabajan con ella han hecho posible que cualquiera con conexión a internet pueda seguir una guerra casi en tiempo real. Pero también han creado un ecosistema donde la frontera entre inteligencia, análisis y uso deliberado de la información para influir es cada vez más difusa.
El llamado informe Sberbank es un síntoma de ese nuevo mundo. Sea cual sea su grado de autenticidad, pone en circulación una narrativa sobre los límites de Rusia y las salidas negociadas. Que haya circulado no demuestra que haya cambiado una decisión de gobierno. Su interés analítico está en la dirección que propone: acercar a sus lectores a una determinada interpretación del desenlace y de lo que “es más probable” hacer para alcanzarlo.
La tarea consiste en no aceptar la primera narrativa que llega, pero tampoco en descartar automáticamente todo aquello que no haya sido confirmado. Hay que preguntar quién produjo el documento, quién lo difundió, qué elementos independientes lo confirman, qué intereses favorece, qué decisión podría favorecer y qué evidencias permitirían saber si produjo ese efecto.
En tiempos de guerra, verificar la información ya no es una actividad secundaria. Es un acto de responsabilidad pública y, en cierto sentido, una forma de defensa civil.
Nota explicativa
Esta reflexión no pretende presentar el llamado informe Sberbank como un documento autenticado ni convertirlo en una prueba concluyente sobre la posición del Kremlin, de Sberbank o de las élites rusas. Su autenticidad permanece abierta. El documento llegó al espacio público mediante capturas difundidas por un grupo de hackers, sin que se haya hecho público el archivo original, sus metadatos o una cadena de custodia verificable. Las cifras, escenarios y diagnósticos mencionados en el texto son, por tanto, elementos atribuidos al documento y deben leerse como tales.
Nuestro interés está en otro punto. El episodio permite observar cómo podrían operar los mecanismos de influencia de una operación de información. La OSINT, las imágenes satelitales comerciales, los mapas del frente, los conteos de pérdidas y los análisis económicos han puesto al alcance de la sociedad materiales que antes permanecían reservados a gobiernos, servicios de inteligencia y centros especializados. Esa democratización es valiosa, pero también crea un entorno en el que documentos auténticos, materiales manipulados, hipótesis analíticas y posibles piezas de operaciones de información circulan con una velocidad semejante.
La comparación con la publicación de documentos por El País en febrero de 2022 debe entenderse con cautela. Aquella filtración tenía una naturaleza y un propósito diferentes: se trataba de documentos diplomáticos cuya autenticidad fue reconocida posteriormente por el Pentágono. El llamado informe Sberbank no cuenta, hasta ahora, con una confirmación equivalente. La comparación no pretende equiparar ambos casos, sino mostrar que una filtración puede cumplir funciones distintas: hacer pública una posición negociadora, influir en una conversación política, orientar expectativas o producir deliberadamente incertidumbre.
Tampoco sostenemos que el contenido del llamado informe Sberbank exprese una posición prorrusa. Lo leemos como un diagnóstico poco triunfalista sobre Rusia. El documento presenta una Rusia sometida a límites económicos, militares, demográficos e industriales, y contempla una victoria militar decisiva como un escenario de probabilidad reducida. Esto no descarta una eventual autoría rusa: exhibir límites propios también podría servir para preparar una salida negociada. Nuestra convicción es que Rusia no va a ganar la guerra, pero tampoco la va a perder en el sentido de una derrota militar completa o de una capitulación.
La guerra no parece destinada a decidirse militarmente. La erosión acumulada en ambos lados, en las áreas política, económica, social y de infraestructura, terminará creando las condiciones para una solución negociada. Esa erosión no afecta únicamente a las fuerzas desplegadas en el frente. También alcanza a las economías, a las sociedades, a la capacidad industrial, a las redes energéticas, a la legitimidad política y a la resistencia de los aliados.
Una negociación no significará necesariamente que las partes hayan alcanzado sus objetivos máximos. Más probablemente, será el resultado de comprobar que el costo de continuar aumenta mientras la posibilidad de una victoria decisiva disminuye. Cada lado intentará presentar el acuerdo como una forma de victoria y atribuir al adversario la responsabilidad de las concesiones. Pero el motor del desenlace será el desgaste acumulado, no la victoria absoluta de uno de los contendientes.
Ese es, a nuestro juicio, el valor principal del episodio Sberbank. No demuestra por sí mismo qué ocurrirá en Ucrania. Sí ayuda a mostrar cómo se construyen, circulan y utilizan las narrativas sobre el futuro de la guerra. En un conflicto que probablemente terminará mediante una fórmula negociada, la erosión será tan importante como las operaciones militares para entender el desenlace.
Nuestra lectura distingue la posible intención, el mecanismo de influencia y el resultado. El contenido permite formular hipótesis sobre las dos primeras dimensiones. No demuestra que los responsables políticos hayan adoptado ese marco ni que el documento los haya acercado efectivamente a negociar. Tampoco la identificación de un posible beneficiario resuelve la atribución.
La tarea del lector consiste en mantener juntas dos exigencias: no aceptar sin verificación la primera narrativa que llega y no descartar automáticamente un material porque su autenticidad todavía no haya sido probada. Hay que preguntar quién produjo el documento, quién lo difundió, qué elementos independientes lo confirman, qué intereses favorece, qué decisión podría favorecer y qué evidencias permitirían saber si produjo ese efecto.
En tiempos de guerra, verificar la información no es una actividad secundaria. Es una responsabilidad pública y, en cierto sentido, una forma de defensa civil.
Fuentes abiertas para ampliar
Para quien quiera contrastar por su cuenta lo que aquí se dice, estas son algunas fuentes abiertas y de acceso general. Ninguna constituye “nuestra verdad”. Son herramientas para que cada lector forme la suya.
Sobre el llamado informe Sberbank
Meduza: https://meduza.io/en/feature/2026/08/25/hackers-published-a-sberbank-memo-war-gaming-eight-endings-to-the-war-in-ukraine-one-source-in-russia-s-financial-market-thinks-a-chatbot-wrote-it
Meduza, versión en ruso: https://meduza.io/feature/2026/08/25/hakery-opublikovali-aprelskiy-dokument-sberbanka-s-vozmozhnymi-stsenariyami-zaversheniya-voyny
The Insider: https://theins.press/en
Nasha Niva: https://nashaniva.com/en
OSINT y evolución del frente
Institute for the Study of War: https://understandingwar.org/analysis/russia-ukraine/
Russian Offensive Campaign Assessment, ISW: https://understandingwar.org/analysis/russia-ukraine/russian-offensive-campaign-assessment/
DeepStateMap: https://deepstatemap.live/en
Critical Threats Project: https://www.criticalthreats.org/analysis
Bajas y pérdidas de material
Oryx: https://www.oryxspioenkop.com/
Mediazona: https://en.zona.media/
BBC News Russian: https://www.bbc.com/russian
Conflict Intelligence Team: https://notes.citeam.org/
Imágenes satelitales e inteligencia geoespacial
MAXAR: https://www.maxar.com/
Planet Labs, inteligencia geoespacial: https://www.planet.com/geospatial-intelligence/
Planet Labs, cobertura fotográfica de Ucrania: https://www.planet.com/ukraine-photo-story/
Infraestructura, energía y dinámica del conflicto
ACLED, Ukraine Conflict Monitor: https://acleddata.com/monitor/ukraine-conflict-monitor
CSIS, análisis sobre la guerra en Ucrania: https://www.csis.org/topics/ukraine-war
RUSI: https://www.rusi.org/
SIPRI: https://www.sipri.org/
Banco Central de Rusia: https://www.cbr.ru/eng/
Ninguna de estas fuentes está libre de sesgos o limitaciones. Pero utilizadas en conjunto permiten contrastar afirmaciones, detectar exageraciones y evitar caer en la comodidad de la primera narrativa que llega.
En tiempos de guerra, eso también es un acto de defensa civil.
