De la Fuente, no es el único culpable
José Carreño / Una creciente ola de críticas contra la aparente flexibilidad de la Secretaría de Relaciones Exteriores y sus concesiones al aparato político del país pone de relieve en realidad que la política exterior de México y sus instituciones se manejan a conveniencia de Palacio Nacional y sus rejuegos políticos. No se trata de defender a Juan Ramón de La Fuente, el secretario de Relaciones Exteriores cuestionado, aunque al parecer no puso suficiente resistencia a nombramientos que, de ta
José Carreño
/ Una creciente ola de críticas contra la aparente flexibilidad de la Secretaría de Relaciones Exteriores y sus concesiones al aparato político del país pone de relieve en realidad que la política exterior de México y sus instituciones se manejan a conveniencia de Palacio Nacional y sus rejuegos políticos. No se trata de defender a Juan Ramón de La Fuente, el secretario de Relaciones Exteriores cuestionado, aunque al parecer no puso suficiente resistencia a nombramientos que, de tan caprichosos, parecen absurdos.
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