/ “Está aquí al lado, salimos a mano derecha, doblamos a la izquierda, seguimos la curva y llegamos”, las direcciones de Kenibé, el chófer de taxi que me lleva desde el modesto aeropuerto de Nauru, donde apenas operan un par de vuelos diarios, hasta el hotel en el que me alojo, parecen enredadas, pero son precisas y no engañan. Aunque se encuentra del otro lado de la isla, en menos de 15 minutos, recorriendo la carretera circular que rodea el país, paralela a la costa, hemos llegado al destino.
/ La presidenta Sheinbaum, en su discurso conmemorativo del centésimo noveno aniversario de la Constitución de 1917, nos puso al día respecto el sentido y propósito de los últimos años en los cambios constitucionales promovidos por la 4T en contra del neoliberalismo, cuya influencia comenzó en 1982-1983 con la implantación del Sistema de Planeación Democrática, la Rectoría del Estado en la economía, el fortalecimiento municipal, la integración de un régimen de responsabilidades de los servidores públicos y la regulación de las compras públicas, entre otros aspectos de relevancia constitucional.
/ En 1924, Richard Connell publicó un cuento clásico de la literatura estadounidense, “El juego más peligroso” (The Most Dangerous Game), en que describe la conducta de un depredador que no caza por supervivencia ni por necesidad, sino por placer y sentimiento de superioridad, que refleja su convicción de que el mundo se divide entre “cazadores y cazados”. Su presa, sin embargo, no es pasiva. Al verse obligada a huir, aprender y adaptarse, revela la vulnerabilidad del depredador: su desprecio por las normas, su incapacidad para concebir límites y su necesidad de infundir miedo para lograr sus fines. Connell anticipa así una lección central de la política internacional: toda hegemonía que reduce el poder a dominación, y su liderazgo a caza sistemática, genera resistencias que erosionan su supervivencia.
/ analiza la situación en Cuba ante la restricción de envíos de crudo. Señala que Trump busca impulsar un cambio de régimen mediante una estrategia de presión gradual, mientras otros actores externos —como Rusia, China y México—, que han vendido petróleo a la isla, ven hoy limitadas su soberanía.
Hoy nos acompaña la Mtra. Pía Taracena (@piataracenagout), académica de la Universidad Iberoamericana CDMX (@IBERO_mx), para analizar la situación que se vive en Cuba bajo un régimen totalitario 🌎🎙️
/ Durante años se repitió una idea cómoda para quienes detentan el poder: que los jóvenes estaban distraídos, encapsulados en redes sociales, más interesados en causas identitarias o en su vida digital que en la política real. La Generación Z —jóvenes de 13 a 28 años de edad, nacidos entre 1997 y 2012— fue descrita como apática, impaciente y poco comprometida con la democracia. Hoy, esa narrativa hace agua.
/ La expiración del tratado de reducción de armas nucleares, conocido como Nuevo START, marca silenciosamente el fin de una época. Seguramente muchos no prestaron atención al hecho de que desapareció el último tratado de control de armamento nuclear entre Estados Unidos y Rusia. No obstante, es posible que en los futuros manuales de historia se interprete el 5 de febrero de 2026 -el primer día sin ningún tratado vinculante de reducción de arsenales nucleares- como el inicio de una nueva era nuclear.
/ Apenas en noviembre de 2025 se publicó el documento National Security Strategy of the United States of America, acompañado de un prólogo del actual presidente de los Estados Unidos. En él, en pocas palabras, se expone el significado del llamado “Corolario Trump” a la Doctrina Monroe. Este corolario refuerza la intención de acentuar el dominio estadounidense en el hemisferio occidental y de protegerlo frente a los intereses de otros actores y países.
De esta estrategia se desprenden dos líneas de acción: enlistar y expandir (Enlist and Expand). La primera coincide con un conjunto de medidas orientadas al control migratorio, que buscan recuperar las mejores prácticas y fortalecer alianzas clave, tanto para frenar la migración y el flujo de drogas ilícitas en toda América e inclusive más allá de sus fronteras, así como fortalecer la manufactura local y desarrollar las economías privadas locales, entre otras cosas.
La segunda acción es una estrategia de política exterior de Estados Unidos centrada en recuperar y consolidar su preeminencia en el Hemisferio Occidental. El enfoque principal es desplazar la influencia de potencias extranjeras (competidores no hemisféricos) mediante una combinación de presión económica, alianzas estratégicas y el fortalecimiento de la presencia comercial estadounidense.
Estas dos líneas de acción coinciden plenamente con las medidas aplicadas para la gestión fronteriza y migratoria durante el primer año de la administración de Donald Trump, iniciada el 20 de enero de 2025. Bajo el liderazgo de Marco Rubio como secretario de Estado, Estados Unidos ha impulsado una nueva forma de relacionarse con países no alineados al bloque occidental, como Cuba y Venezuela.
Esta reconfiguración diplomática se ha traducido en acciones concretas, entre ellas la devolución de migrantes y solicitantes de asilo provenientes de dichos países, así como la cancelación de permisos humanitarios para cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos. Estas medidas han implicado que terceros países cedan ante la presión estadounidense para aceptar deportaciones sin un proceso judicial previo, como ocurrió con los 252 venezolanos trasladados a El Salvador, donde fueron sometidos a procedimientos injustos en una cárcel de alta seguridad.
Con el inicio del segundo mandato de Donald Trump en enero de 2025, la deportación en cadena se convirtió en una estrategia central de control fronterizo. A través de decretos presidenciales, se establecieron mecanismos de devolución a países de origen o a terceros Estados como México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica y Panamá. Esta configuración ha generado un flujo migratorio inverso que no solo tensa los lazos diplomáticos en el hemisferio, sino que desprotege a los solicitantes de asilo. La celeridad e imposición de estos acuerdos ponen en tela de juicio el principio de retorno seguro y ordenado, creando un entorno propicio para la impunidad y el maltrato sistemático de la población migrante.
El impacto en la vida de las personas migrantes sometidas a deportaciones no regularizadas —particularmente a través de redadas masivas— ha generado un creciente descontento hacia el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Esta agencia, fundada en 2001, ha sido objeto de un número cada vez mayor de protestas, a partir de enero de 2026, debido a actos violentos contra personas migrantes y contra quienes defienden sus derechos.
La deportación no regularizada en este contexto implica un riesgo aún mayor para las personas que se beneficiaron del programa Parole —particularmente cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos—, así como para quienes carecen de estatus legal o han sido señalados por alguna falta relacionada con la seguridad nacional de Estados Unidos. Estas deportaciones inmediatas eliminan la posibilidad de un debido proceso antes de la remoción y exponen a las personas a riesgos graves para su vida y seguridad al ser enviadas de vuelta a países de los que huyeron debido a la violencia o a la pobreza.
/ Hubo un tiempo en que cruzar mares era un acto de fe y de método. Los navegantes no tenían satélites ni mapas de precisión: tenían cielo. Las estrellas no les decían “qué pasará”, pero sí les daban orientación: dónde está el norte, cuánto falta, si el clima viene torcido. En un cambio de época, la política internacional se parece a esa travesía antigua: no hay ruta segura, pero sí señales. La diferencia es que hoy las constelaciones no están arriba; están en tratados comerciales, reposicionamientos diplomáticos y decisiones energéticas.