Jorge Álvarez Fuentes
/ Analiza la pausa de cinco días de agresiones hacia Irán impuesta por Trump.
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Xavier Medina Vidal / En el 2024 fueron elegidos Claudia Sheinbaum y Donald Trump como presidentes de dos países que comparten una historia bastante complicada. La intranquilidad efectiva entre México y EE.UU. extiende desde la Invasión Norteamericana y la plantación de la bandera estadounidense en Palacio Nacional, actos que inauguraron a la relación binacional con violencia, hasta la actual dinámica de tensión en temas de seguridad, narcotráfico y comercio binacional. A medida que las re
/ En el 2024 fueron elegidos Claudia Sheinbaum y Donald Trump como presidentes de dos países que comparten una historia bastante complicada. La intranquilidad efectiva entre México y EE.UU. extiende desde la Invasión Norteamericana y la plantación de la bandera estadounidense en Palacio Nacional, actos que inauguraron a la relación binacional con violencia, hasta la actual dinámica de tensión en temas de seguridad, narcotráfico y comercio binacional.
A medida que las relaciones se han degenerado en años recientes, ambos mandatarios también han fomentado las divisiones políticas y sociales en sus países. ¿Será posible que las retóricas populistas de Trump y la derecha sintetizado como “MAGA” (Make America Great Again – Hacer que Estados Unidos vuelva a tener grandeza) y su contraparte mexicana de Sheinbaum y la izquierda conocido como la 4T sean los motores que nos llevarán a una mejor relación binacional?
Desde que lanzó su primera campaña para presidente declarando que los migrantes mexicanos son unos asesinos y violadores,pero se imaginó que entre ellos tal vez hay gente buena, Donald Trump ha buscado posicionarse como el mandatario estadounidense más condescendiente hacia México. Pronto, y desde entonces ha buscado apelar a lo peor de la ideología conservadora en su país, fenómeno que lo llevó a dos triunfos electorales. Siempre y cuando su base de apoyo ha rehuido sus responsabilidades por la violencia y la drogadicción en su país, este tipo de retórica le ha servido. El proteccionismo de “America First” (Primero Estados Unidos), al parecer no discrimina entre países socios o enemigos, pero golpea la relación México-EE. UU. de manera contundente, arrebatando décadas de avances y éxitos en el tema del libre comercio en América del Norte. Sin embargo, su llamamiento populista en contra de México y los mexicanos migrantes ha sido un ingrediente importante de sus campañas.
Pese a sus respectivos esfuerzos de dividir sus respectivas sociedades, solo Trump, con su retórica populista y xenofóbica, ha logrado mover la opinión pública de los estadounidenses en contra de México. Según datos de Pew Research, desde el 2017 durante el su primer mandato hasta el 2024, el porcentaje de estadounidenses con una opinión favorable de México ha bajado de 65% a 37%. Estos datos demuestran que México y los mexicanos siguen siendo un chivo expiatorio confiable para los norteamericanos. El hilo conductor de las numerosasdeclaraciones absurdas de Trump, sin olvidar menciones y posturas frente a los cárteles, el muro, o un vertedero de drogas y delincuencia, etc., es la indignación populista que promete que solo con sacar a los “de afuera” del país, se resuelven los problemas más críticos en el país.
En el caso de la 4T de López Obrador y la presidenta Sheinbaum, la polarización generada por varios elementos populistas del movimiento se ha convertido en arma para defender los intereses de Morena y la consolidación del poder. Cuando Trump ataca a México, los mexicanos y los migrantes, o amenaza con imponer aranceles, se activa la defensa de la soberanía mexicana. Sin embargo, los migrantes no suelen aparecer en los grandes discursos sobre la soberanía nacional. A la presidenta Sheinbaum se le viene más fácil canalizar la atención en arengas tratando de los buenos contra los malos o del pueblo contra la élite. Es cierto que en el caso de las políticas gobernando la migración en Estados Unidos, los estadounidenses son los soberanos. No obstante, si Sheinbaum y la 4T fueran verdaderamente incluyentes en defensa de la soberanía, estarían empleando al derecho internacional paradefender a sus paisanos agraviados en EE. UU. Este tipo de defensa no existe en la retórica populista de la 4T. En cambio, mientras que se grita desde Palacio Nacional que los migrantes mexicanos in EE. UU. son “héroes y heroínas de la patria” se susurra que ha habido grandes reducciones significativas a los presupuestos de la red consular bajo gobiernos de la 4T. Sólo en el 2025 el Gobierno de México redujo este presupuesto por 49%en nombre de la austeridad republicana, justo cuando la necesidad de protección para los connacionales en EE. UU. crecieron ante grandes campañas de redadas y deportaciones ordenadas por el gobierno de Trump. Así es como la 4T trata a sus héroes y heroínas.
Desgraciadamente, este patrón de conducta común señala una especie de unidad latente, un frente unido en contra de los migrantes mexicanos radicando en EE. UU. Así que la únicaesperanza para resguardar la dignidad de los mexicanos vive dentro de la nación de mexicanos radicados en ambos países. Son los ciudadanos mexicanos y mexicoamericanos promedio, aglutinados con una gran medida de coordinación encabezadapor la sociedad civil, quienes nos llevarán a un futuro más cooperativo y apegado para el beneficio de todos.

Yanerit Morgan / Vivimos momentos inéditos en el mundo, en el que los valores y principios bajo los que se fundaron las Naciones Unidas están bajo ataque. Como nunca en la historia se había presentado una crisis del multilateralismo como la actual. La ONU ha sido relegada de la escena global por las grandes potencias que han elegido las guerras, la violencia y la escalada de los conflictos para una reconfiguración del poder por la fuerza. La Organización ha emprendido un proceso de reforma qu
/ Vivimos momentos inéditos en el mundo, en el que los valores y principios bajo los que se fundaron las Naciones Unidas están bajo ataque. Como nunca en la historia se había presentado una crisis del multilateralismo como la actual.
La ONU ha sido relegada de la escena global por las grandes potencias que han elegido las guerras, la violencia y la escalada de los conflictos para una reconfiguración del poder por la fuerza.
La Organización ha emprendido un proceso de reforma que busca resolver su profunda crisis de legitimidad y modificar una estructura anquilosada creada hace 80 años en un mundo que ya no es el de hoy.
Una de las muestras de los rezagos que enfrenta la Organización es el nunca haber contado con una mujer como secretaria general.
No es posible entender que un organismo que ha promovido la igualdad de género en el mundo, poniendo al centro la importancia del liderazgo de las mujeres como un tema esencial para el avance de las sociedades, no haya podido designar en 80 años a una mujer al más alto cargo de la Organización.
En 2016 cuando se dio la elección del actual secretario general, la designación de una mujer era un clamor generalizado y una posibilidad real al presentarse siete mujeres, todas ellas excelentes candidatas para el puesto. Las posibilidades se esfumaron frente a la barrera que implica el anquilosado sistema de elección que da la última palabra a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia) para presentar la candidatura a la Asamblea General donde participan los 193 Estados miembros cuya función ha estado limitada a avalar la propuesta del Consejo.
Diez años después, cuando corresponde elegir a una nueva persona para ocupar este puesto, varias organizaciones y países se han pronunciado sobre la importancia de nombrar a una mujer al mando de la Organización, que conforme a la práctica de rotación regional correspondería a América Latina y el Caribe.
Más allá de una cuestión de justicia histórica, la complejidad del escenario internacional demanda en la próxima secretaría general un modelo de liderazgo diferente, innovador, incluyente y con una mirada suficientemente amplia para crear puentes y modificar las dinámicas de la guerra y la violencia, patrones comunes de las prácticas machistas en toda su extensión.
Hasta el momento, se cuenta con dos excelentes candidatas de la región: la expresidenta Michelle Bachelet presentada por su país Chile, por Brasil y México y la exvicepresidenta de Costa Rica, Rebeca Grysnpan. Ambas cuentan con destacadas trayectorias para poder ejercer el cargo en estos momentos tan complejos para el mundo.
En estos próximos meses vendrá un proceso de consideración de las y los candidatos que se presenten para el alto puesto. A contrapelo de las expectativas, esperemos que la razón sea la moneda de cambio en esta decisión tan trascendental para la Organización.

Ricardo Daniel Delgado Muñoz / China busca consolidar su soberanía y seguridad sistémica con la reciente publicación de su “XV Plan Quinquenal” que define los objetivos económicos y sociales del país hacia el año 2030. El XV Esquema de Planificación para el Desarrollo Económico y Social de la República Popular China (2026-2030) fue aprobado formalmente el 12 de marzo de 2026 por la Asamblea Popular Nacional (APN) durante las “Dos Sesiones”. Las “Dos Sesiones” representan el evento político más
/ China busca consolidar su soberanía y seguridad sistémica con la reciente publicación de su “XV Plan Quinquenal” que define los objetivos económicos y sociales del país hacia el año 2030.
El XV Esquema de Planificación para el Desarrollo Económico y Social de la República Popular China (2026-2030) fue aprobado formalmente el 12 de marzo de 2026 por la Asamblea Popular Nacional (APN) durante las “Dos Sesiones”. Las “Dos Sesiones” representan el evento político más importante del año, ya que es donde se aprueban y comunican las decisiones estratégicas para marcar el rumbo de la nación. Su nombre se debe a la congregación paralela de los principales órganos políticos: la APN y el Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPCh). Ambos órganos se encuentran en su 14° mandato que dura cinco años.
Este año, tanto la APN como la CCPPCh, celebraron su Cuarta sesión durante la primera quincena de marzo. Históricamente, la Cuarta sesión es la más relevante en términos socioeconómicos, ya que es el momento en el cual se aprueba el “plan quinquenal”. China comenzó a utilizar este instrumento desde 1953 para planificar centralmente su economía con una visión a largo plazo. En 2006 cambió la denominación de “plan” a “esquema de planificación”, reflejando que el documento es un marco general y no un ordenamiento estricto.
El XV Esquema de Planificación establece como objetivo en los próximos años un ritmo de crecimiento anual del Producto Interno Bruto (PIB) del 5%. A su vez, se procurará alcanzar un PIB per cápita de 20,000 dólares, a fin de estar en el grupo de las economías “medianamente desarrolladas”.
Ahora bien, para lograr estos objetivos se tiene contemplado expandir la demanda interna y aumentar la autonomía industrial. El primer punto es uno de los ámbitos centrales del nuevo modelo económico chino que se ha estado impulsando desde la década pasada. Tal paradigma anhela un crecimiento sustentado en factores endógenos, en vez de exógenos (inversión extranjera y exportaciones) como lo ha sido desde las reformas económicas de 1978.
En cuanto a la autonomía industrial, se desean desarrollar nuevas fuerzas productivas para lograr la autosuficiencia tecnológica, al mantener el crecimiento en gasto de investigación y desarrollo en 7% cada año. La principal prioridad son las industrias del futuro como la computación cuántica, la red 6G, la Inteligencia Artificial (IA), la biología sintética y la energía de fusión nuclear.
Asimismo, se desean acelerar las siguientes industrias para que China tenga dominio en ellas: drones de carga, vehículos de hidrógeno, semiconductores de gama alta, robótica avanzada y equipamiento aeroespacial. Cabe mencionar que la directriz nacional también blindará las industrias tradicionales para modernizarlas y que sigan contribuyendo al crecimiento económico, por ejemplo, la petroquímica o la manufactura de equipo pesado.
Por otra parte, la seguridad nacional deja de ser un componente complementario a los objetivos económicos y se convierte en el principal medio para garantizarlos. En este sentido, es una prioridad que el desarrollo económico no se vea mermado por disrupciones a las cadenas de suministro.
En el área de los semiconductores, se pretende que para 2030 el 75% de los componentes críticos sean de origen nacional. Con el mismo propósito, los modelos de IA se diseñan con tecnología exclusivamente china y el uso del yuan digital en las transacciones comerciales internacionales de China es cada vez más frecuente. De igual manera, la transición verde, además de la protección ambiental, persigue la reducción de la dependencia al petróleo importado, situación que se encrudece por la turbulencia geopolítica en Medio Oriente.
En resumen, el plan actual aspira a una China que sea soberana sobre sus diferentes campos de desarrollo y así tener liderazgo internacional en ellos. El pasado esquema de planificación tenía una naturaleza más de resistencia a los choques externos como la guerra comercial con Estados Unidos o la pandemia de COVID-19. En tal momento, se impulsó una estrategia de circulación dual (双循环 shuāng xúnhuán) para que el crecimiento estuviera sostenido tanto por el consumo interno como por el apoyo externo.
Si bien la meta de crecimiento (5%) es la más baja desde 1991, es probable que sea suficiente para alcanzar los objetivos de Beijing en el espectro económico, inclusive en el PIB per cápita. Para ello, también deberá atender importantes desafíos como estimular el gasto real de los hogares, el envejecimiento de la población, la desigualdad en servicios públicos básicos, la alta tasa de deuda pública y el aislamiento de las cadenas globales de suministro.
Participación en El Sol de México

La guerra en Irán: riesgos en Eurasia / La estabilidad en Eurasia—Cáucaso, Mar Caspio y Asia Central—depende en gran medida del equilibrio geopolítico en el Medio Oriente, el Golfo Pérsico, la relación entre las grandes potencias y el factor Israel. Desde la Guerra Fría, y, en particular tras la recomposición regional con la victoria de Azerbaiyán sobre Armenia en la guerra de 2020, el Cáucaso y Asia Central se han convertido en espacios clave para conectividad euroasiática, integrando redes
/ La estabilidad en Eurasia—Cáucaso, Mar Caspio y Asia Central—depende en gran medida del equilibrio geopolítico en el Medio Oriente, el Golfo Pérsico, la relación entre las grandes potencias y el factor Israel. Desde la Guerra Fría, y, en particular tras la recomposición regional con la victoria de Azerbaiyán sobre Armenia en la guerra de 2020, el Cáucaso y Asia Central se han convertido en espacios clave para conectividad euroasiática, integrando redes de transporte, oleoductos y gasoductos que conectan recursos del Mar Caspio con mercados europeos y asiáticos.
Irán tiene una posición geográfica crucial entre Golfo Pérsico, Cáucaso y Asia Central y si deseara y actuara en consistencia constituiria un nodo estratégico en múltiples proyectos de infraestructura regional, como el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC) que busca conectar India, Irán, Rusia y Europa con ferroviarias y marítimas. Inestabilidad en Irán afectará directamente estos corredores.
Riesgo importante es posible interrupción de flujos energéticos desde el Caspio hacia Europa y Asia. La vulnerabilidad de sus infraestructuras es evidente. No debe descartarse mayor patrullaje naval y ejercicios militares en el Caspio, elevando el riesgo de incidentes entre fuerzas armadas de Rusia, Irán y otros Estados costeros del Caspio.
La infraestructura de transporte en Eurasia se ha convertido en elemento central de geopolítica regional. Proyectos como el Middle Corridor—que conecta China con Europa a través del Caspio, el Cáucaso y Turquía—han ganado importancia en últimos años como alternativa a rutas tradicionales dominadas por Rusia. El conflicto en Irán podría afectar estas rutas. El Banco Mundial estima que conflictos regionales aumentan costos comerciales en más del 20% por seguridad y disrupciones logísticas. Un riesgo para la región es posible redireccionamiento de flujos comerciales hacia rutas alternativas—como ocurrió en el Siglo XV—generando presiones a infraestructura existente en Cáucaso y Asia Central. Países como Azerbaiyán, Georgia y Kazajistán enfrentarían desafíos para gestionar tránsito comercial.
Igual pueden incrementar rivalidades geopolíticas. Rusia, Turquía y China mantienen intereses estratégicos en Cáucaso y Asia Central—enfrentados con presencia estadounidense y europea—y cualquier conflicto cercano influirá en sus políticas regionales. Conflictos en Medio Oriente suelen provocar reconfiguraciones en equilibrios de poder regionales debido a la participación indirecta de potencias externas—Rusia, EUA, China y Unión Europea. La—hasta ahora—creciente presencia turca en la región turca podría verse disminuida.
Otro riesgo es posible aumento de flujos migratorios y crisis humanitarias. La guerra en Irán provocaría desplazamientos hacia Cáucaso y Asia Central, especialmente hacia Azerbaiyán—debido a vínculos étnicos—, Turkmenistán o Armenia, con posible desestabilización.
Un importante riesgo—para Irán—es que tras la Guerra de los 12 Días (13-24JUN2025), cuando Irán lanzó 550 misiles balísticos y más de 1,000 drones con mínimos daños en Israel, evidenció su aparente limitada capacidad de golpe. Y ahora con ataques a varios países de la región, incluidos Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Arabia Saudita, Azerbaiyán, Turquía y el Estrecho de Ormuz, podría aislarse diplomáticamente y nadie crea en su pretendida coraza militar.
Participación en El Economista
