/ Analiza el concepto de "poliguerra", un escenario en el que los conflictos armados dejan de ser fenómenos aislados para convertirse en dinámicas interconectadas.
La analista internacional @AribelContreras aseguró que, en la actualidad, los conflictos armados ya no son hechos aislados, sino que se entrelazan y se influyen entre sí. A este fenómeno lo denominó "poliguerra", un escenario con múltiples frentes y la… pic.twitter.com/2M0VgkMwkU
/ Ceuta tiene una población de ochenta y cinco mil habitantes. España ocupa este enclave y otro vecino, Melilla, en el norte de África, desde hace varios siglos. Es parte integral de su territorio. El pasado jueves fue víctima de una súbita invasión de 60 mil migrantes marroquíes que no pudo haber tenido lugar sin el apoyo discreto del gobierno de Marruecos. Las autoridades españolas han logrado retornar a la mayoría de estos migrantes a su país de origen, pero alrededor de noventa personas ya perecieron en el mar. Ceuta es otra tragedia humanitaria en el Mediterráneo.
/ Europa ha sido emboscada en cuatro frentes. Los europeos son atacados en todos los puntos cardinales y su tecnología está siendo rebasada. El continente que fue clave para los destinos mundiales en los últimos mil años, ahora es asediado por una realidad inesperada.
Europa occidental dividida perdió la oportunidad de ser más competitiva e integrarse profundamente en comercio, migración y trabajo. Ambos lados del Canal de la Mancha advierten hoy una productividad estancada, altos precios de energía y pobreza creciente. En parte, esto se atribuye al divorcio británico y las oportunidades perdidas por el Brexit. Estados Unidos, China y Rusia, aprovecharon esa división y tomaron ventajas.
La primera emboscada a la Unión Europea fue la atlántica, comenzó con el Brexit y un deterioro de la alianza americana. Hace una década Reino Unido decidió alejarse de los europeos comunitarios, lo que debilitó la capacidad de negociación del continente en su conjunto. En los últimos años, EU retiró el trato preferencial a los europeos en asuntos que van desde comercio e inversión, hasta el financiamiento en la defensa que brindaba desde la Segunda Guerra Mundial.
La Unión Americana se ha distanciado de Europa y su visión del mundo. Mientras el modelo europeo busca progreso compartido, leyes comunes y ceder soberanía, el exaliado atlántico va en contrasentido. EU prioriza al derecho americano, los intereses locales y menoscaba al derecho internacional. Parte de su espectro político considera a la relación europea como desventajosa, parasitaria y contraria al sueño americano.
En el flanco este, la Unión Europea perdió su cercanía con Rusia y la estabilidad en Ucrania. Dejó las ganancias económicas y políticas del gas y petróleo rusos: baratos, cercanos y disponibles. Al enviar menos euros por energéticos, los europeos disiparon su poder para influir en buenas prácticas políticas en Moscú. No está claro si el avance al este de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) fue por iniciativa europea propia o por presión estadounidense, lo que sí es evidente es que dio resultados catastróficos. La invasión rusa a Ucrania afectó a sus hermanos ucranianos, mas también al corazón pacifista de la Unión Europea. Parece que los únicos ganadores son los nuevos vendedores de energéticos a la UE.
La defensa europea encara en el norte a un frente ártico. La UE, con los daneses a la cabeza, prepararon una respuesta política y legal ante el interés estadounidense de anexar Groenlandia. Países que optaban por el pacifismo o una posición neutral como Suecia y Finlandia han entrado en un modo de defensa, reacción que comparte Canadá, otra nación ártica. La nueva cortina de hielo es un foco de tensión en el polo norte. En la península de Kola, Rusia ha modernizado su arsenal e infraestructura, aérea y naval, que incluye submarinos y armas nucleares. Más dolores de cabeza para la UE e impuestos destinados a gasto militar.
Medio Oriente es el flanco sur que termina de perjudicar a la economía y la seguridad energética europeas. El conflicto del estrecho de Ormuz y el Mar Rojo no hacen más que encarecer petroquímicos y minerales para la UE. Y el misil final viene del lejano Oriente, dónde la tecnología, máquinas y autos europeos son igualados o superados por los chinos. Europa deja de ser el continente dominante, un escenario sólo imaginado por Marco Polo hace siete siglos y distante hasta hace poco.
/ En 2027, los mexicanos elegiremos 17 nuevos gobernadores, casi 700 presidentes municipales, miles de integrantes de ayuntamientos y un número muy importante de diputados federales y locales. Como ocurre en cada proceso electoral, escucharemos promesas sobre más patrullas, mejores calles, nuevas obras públicas, transporte, agua potable, desarrollo económico y combate a la corrupción.
/ Cuando comenté que viajaría a los países bálticos, algunos reaccionaron con entusiasmo y otros con incredulidad. No entendían por qué quería ir al lugar donde, según muchos análisis, los rusos atacarían primero si decidieran iniciar una nueva guerra. Desde México, esta problemática parece lejana, pero no lo es tanto en un mundo donde la geopolítica regresó con fuerza. Los países bálticos nos recuerdan que la seguridad no empieza cuando atacan a un Estado, sino mucho antes, con la preparación para evitarlo.
/ Se reconoce que las medidas anunciadas el día de ayer por el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, con base en los trabajos de la Comisión Técnica, fueron las más justas que tomó la institución para enfrentar la crisis que se generó por las trampas detectadas en el examen de admisión para cursar la licenciatura 2026, sin embargo, no cierra totalmente la crisis; sólo abrió la parte más difícil de la investigación. La Comisión respondió a lo que parecía un callejón sin salida: ¿qué hacer con los aspirantes y cómo asignar los lugares? Queda pendiente la pregunta más difícil: ¿qué falló y quién tenía la responsabilidad de prevenirlo?
/ Durante años, México ha explicado su atractivo industrial a partir de la cercanía con Estados Unidos, los costos de producción y el acceso preferencial del TMEC. Esa fórmula permitió consolidar a nuestro país como una gran plataforma manufacturera, pero el nuevo ciclo de competencia geoeconómica está cambiando las reglas del juego. Hoy, el sector empresarial también debe preguntarse si tendrá electricidad suficiente, cuánto costará operar y qué tan limpia será la energía que sostenga su producción.
La relocalización industrial hacia México (nearshoring) puede atraer nuevas inversiones, pero no garantiza por sí sola que el país avance hacia una industria más sofisticada. Para que este proceso se traduzca en una transformación productiva más profunda, México necesita electricidad suficiente y confiable, disponibilidad de agua, personal calificado y empresas nacionales capaces de integrarse a las nuevas cadenas de suministro. De lo contrario, podría sumar plantas y exportaciones sin aumentar de manera significativa el contenido nacional, la transferencia de conocimiento ni el valor agregado que permanece en el país.
La transición energética forma parte de esta competencia industrial y ha ganado una relevancia creciente tanto en el discurso como en las decisiones de inversión. La huella de carbono, la confiabilidad de la red y el origen de la electricidad ya influyen en costos, contratos y acceso a mercados. En ese contexto, IRENA reportó que las energías renovables concentraron 85.6% de la nueva capacidad eléctrica instalada en el mundo durante 2025.
México cuenta con abundantes recursos solares y eólicos, experiencia manufacturera y una posición estratégica dentro de América del Norte. Sin embargo, esa fortaleza convive con una infraestructura que necesita crecer al ritmo de la demanda. La capacidad de generación, transmisión y almacenamiento será determinante para sostener sectores como la electromovilidad, los semiconductores y los centros de datos, cuya expansión requiere un suministro eléctrico constante y competitivo.
La urgencia aumenta cuando se incorpora el cambio climático. La Agencia Internacional de la Energía ha documentado que las olas de calor y la baja generación hidroeléctrica provocaron tensiones de suministro en México durante los periodos de mayor consumo. El mismo calentamiento que eleva la demanda puede reducir la capacidad del sistema para responder, de modo que la seguridad climática termina definiendo también la viabilidad de la política industrial.
La revisión del TMEC ocurre precisamente en este punto. México, Estados Unidos y Canadá discuten cómo preservar la competitividad regional en medio de cadenas de suministro más frágiles y una competencia tecnológica cada vez más intensa. Nuestro país debería llegar a ese proceso con una agenda que combine infraestructura, certidumbre regulatoria, cooperación trilateral y desarrollo de capacidades propias. Al Estado le corresponde planear y garantizar la confiabilidad del sistema, mientras la inversión pública y privada amplía la generación, moderniza las redes e incorpora almacenamiento.
El nearshoring será una ventaja duradera únicamente si México convierte la energía en parte de su política industrial. Y aunque la cercanía con el mercado estadounidense seguirá siendo valiosa, definitivamente será insuficiente para competir en una economía que exige mayor resiliencia, menor huella de carbono y más conocimiento.
¿Hacia dónde se dirige el Tratado Integrador y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP)? En este video revive la mesa de análisis donde expertos en comercio internacional, diplomacia y política pública debaten sobre los retos actuales, el impacto de las nuevas incorporaciones y las oportunidades futuras dentro de uno de los bloques comerciales más dinámicos del mundo.
🎙️ Participantes:
Karen Ribeiro | Jefa de Comercio y Política Económica, Embajada del Reino Unido en México.
Roberto Zapata | Socio Senior en Ansley Consultores Internacionales.
Alberto Guadarrama | Director General de Planeación y Estrategias de Negociación, Secretaría de Economía.