José Carreño
/ Por primera vez en años, el presidente Donald Trump se encuentra a la defensiva, con índices de aprobación por debajo de 40% en algunas encuestas y los que fueron sus puntos fuertes electorales, migración y economía, en el eje de controversias y problemas.
Por un lado, el costo de vida se ha convertido en un mantra político para la oposición demócrata, aun cuando Trump asegura que la economía está mejor que nunca. Pero el hecho es que la imposición de aranceles resultó no sólo una medida ilegal, toda vez que es una acción que solo compete al Congreso, sino que incrementó los precios al consumidor. Y en Estados Unidos la satisfacción económica es un fuerte factor en el termómetro político.
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