/ Dante Alighieri describe al infierno como una serie de nueve círculos. Ninguno de esos incorpora los excesos retóricos de un gobernante, pero lo impactante es la competencia en esta materia a nivel mundial.
Desde que el Departamento de Justicia del gobierno americano emitió las solicitudes de detención de diez políticos y funcionarios mexicanos, la presidenta entró en una escalada retórica sin incluir una rampa de salida. Día a día ha venido elevando la apuesta, sin medir consecuencias o implicaciones, incluso para su propio gobierno. Ante este panorama, la reunión informal con el presidente Trump del domingo pasado constituye una oportunidad excepcional para bajar la temperatura y restaurar un clima de cordialidad funcional. Me pregunto si la tomará.
Desde el inicio de 2025, cuando tomó posesión el presidente Trump, la presidenta Sheinbaum se encontró con una contraparte mucho más activa, militante e intransigente de lo que había sido su primer gobierno. El embate comenzó con la imposición de aranceles, amenazas más o menos específicas y crecientes demandas respecto a la inseguridad, corrupción e impunidad que caracterizan al país. Un año después, esas demandas se han materializado en la forma de solicitudes de extradición para un grupo de integrantes del partido en el poder y todo indica que se trata apenas de un primer round.
En todo este tiempo, la presidenta había sido cauta y estratégica. Aún sin haber tenido una reunión en persona de mayor substancia, la presidenta había logrado mantener una relación cordial que partía del principio de que no había que confrontar, sino avanzar. Ella misma denominó la estrategia como de “cabeza fría” para ilustrar su enfoque y objetivo. La estrategia tenía todo el sentido porque hay demasiados asuntos que atraviesan la frontera común y que requieren soluciones bilaterales más que conflictos innecesarios.
El devenir de las negociaciones comerciales -el asunto más visible, pero lejos de ser el único- todavía está por resolverse, pero lo que había sido claro para el gobierno mexicano era que ir a las patadas con Sansón no constituía una estrategia razonable, especialmente siendo tan grande la asimetría de poder real, pero sobre todo dada la propensión de la contraparte norteamericana a emplear esa asimetría sin meditar las consecuencias.
Es en este contexto que me pregunto si es razonable y sensato el giro que tomó la retórica presidencial a partir de la emisión de las solicitudes de detención con fines de extradición de los políticos sinaloenses. La solicitud, en adición a otros movimientos por parte de diversas agencias del mismo gobierno, generó una ola expansiva dentro del partido gobernante como si todo el castillo de naipes pudiera venirse abajo. La percepción de riesgo dentro del gobierno llegó a su máximo punto en décadas, amenazando no sólo lo inmediato, sino incluso la relación bilateral cuya trascendencia para el funcionamiento cotidiano del país es difícil de sobreestimar.
La respuesta gubernamental fue enquistarse y atacar a los americanos y su gobierno -desde su cultura e historia hasta sus prácticas gubernamentales- con un ojo más sobre el frente interno que allende la frontera, pero aparentemente sin claridad respecto a qué se requeriría para poder terminar la andanada, que, dada la multiplicidad de factores que vinculan a las dos naciones, nada bueno puede producir. El objetivo obvio de la escalada era evitar la extradición, pero ésta no está en manos del auditorio al que se dirigía la retórica. La cabeza fría había dado lugar a un callejón sin salida de su propia creación.
La invitación del presidente Trump a la presidenta Sheinbaum para asistir al partido final de futbol abrió la enorme oportunidad de reencauzar la relación, bajar la temperatura y retornar a un nuevo estadio de negociación, confiadamente más productivo. A juzgar por las fotografías del evento, la “química” entre los dos presidentes es buena, potencialmente conducente a un entendimiento que permita a las dos partes salvar cara para poder realmente comenzar a avanzar.
Es sabido que hay una facción en el gobierno americano preocupada por el riesgo de una presión excesiva sobre la presidenta Sheinbaum. Sin embargo, la verdadera diferencia entre los “duros” y los “moderados” tiene que ver con la forma y no con lo sustantivo. El gobierno estadounidense está convencido (es público el documento) que el crimen organizado, la corrupción y una gobernanza ineficaz en México constituyen un riesgo para la seguridad nacional de Estados Unidos. Por lo tanto, la presión no va a disminuir, aunque evidentemente una comunicación efectiva -en lugar de reacciones retóricas- podría llevar a una negociación respecto a un método con el que el gobierno mexicano pudiera vivir, así esto implique optar por la legitimidad frente a la sociedad en detrimento de la de su partido.
La historia de la relación con el presidente Trump todavía está lejos de haber sido escrita, pero la consistencia que había caracterizado a la presidenta había permitido mantener las cosas en alguna semblanza de orden, independientemente de los enormes problemas de seguridad y gobernanza que son inocultables y que, sin duda, persistirán. Con todo, la estrategia de “cabeza fría” había sido productiva; no sobraría recuperar aquel sendero.
/ El anuncio de Daniel Ortega de que en Nicaragua “no volverá a haber elecciones” no constituye una reforma política más, sino la negación expresa del principio democrático de que el poder pertenece al pueblo.
La Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo, ya prepara modificaciones para ejecutar esta decisión, que eliminará la posibilidad de alternancia y afianzará un gobierno concentrado en Ortega y su esposa, la copresidenta Rosario Murillo.
/ La reciente y más o menos involuntariamente centro de un escándalo, carta de felicitaciones del embajador de México en Managua, Guillermo Zamora, a los copresidentes de Nicaragua, Daniel Ortega y Rosario Murillo, creó un problema de imagen y de política. La misiva es corta. Es una simple felicitación por el aniversario de la Revolución Sandinista y una literal carta de afecto de Zamora al matrimonio Ortega/Murillo.
/ Se solicita joven. No se requiere experiencia. Pago en efectivo. Se entrega teléfono y arma. Duración: tres años. La salida puede ser la cárcel, la desaparición o la muerte. Renunciar no siempre es posible.
Si el crimen publicara sus vacantes con la verdad, pocos aceptarían. Por eso ofrece respeto, pertenencia y poder. No dice que cada integrante es reemplazable.
/ Dante Alighieri describe al infierno como una serie de nueve círculos. Ninguno de esos incorpora los excesos retóricos de un gobernante, pero lo impactante es la competencia en esta materia a nivel mundial.
Desde que el Departamento de Justicia del gobierno americano emitió las solicitudes de detención de diez políticos y funcionarios mexicanos, la presidenta entró en una escalada retórica sin incluir una rampa de salida. Día a día ha venido elevando la apuesta, sin medir consecuencias o implicaciones, incluso para su propio gobierno. Ante este panorama, la reunión informal con el presidente Trump del domingo pasado constituye una oportunidad excepcional para bajar la temperatura y restaurar un clima de cordialidad funcional. Me pregunto si la tomará.
Desde el inicio de 2025, cuando tomó posesión el presidente Trump, la presidenta Sheinbaum se encontró con una contraparte mucho más activa, militante e intransigente de lo que había sido su primer gobierno. El embate comenzó con la imposición de aranceles, amenazas más o menos específicas y crecientes demandas respecto a la inseguridad, corrupción e impunidad que caracterizan al país. Un año después, esas demandas se han materializado en la forma de solicitudes de extradición para un grupo de integrantes del partido en el poder y todo indica que se trata apenas de un primer round.
En todo este tiempo, la presidenta había sido cauta y estratégica. Aún sin haber tenido una reunión en persona de mayor substancia, la presidenta había logrado mantener una relación cordial que partía del principio de que no había que confrontar, sino avanzar. Ella misma denominó la estrategia como de “cabeza fría” para ilustrar su enfoque y objetivo. La estrategia tenía todo el sentido porque hay demasiados asuntos que atraviesan la frontera común y que requieren soluciones bilaterales más que conflictos innecesarios.
El devenir de las negociaciones comerciales -el asunto más visible, pero lejos de ser el único- todavía está por resolverse, pero lo que había sido claro para el gobierno mexicano era que ir a las patadas con Sansón no constituía una estrategia razonable, especialmente siendo tan grande la asimetría de poder real, pero sobre todo dada la propensión de la contraparte norteamericana a emplear esa asimetría sin meditar las consecuencias.
Es en este contexto que me pregunto si es razonable y sensato el giro que tomó la retórica presidencial a partir de la emisión de las solicitudes de detención con fines de extradición de los políticos sinaloenses. La solicitud, en adición a otros movimientos por parte de diversas agencias del mismo gobierno, generó una ola expansiva dentro del partido gobernante como si todo el castillo de naipes pudiera venirse abajo. La percepción de riesgo dentro del gobierno llegó a su máximo punto en décadas, amenazando no sólo lo inmediato, sino incluso la relación bilateral cuya trascendencia para el funcionamiento cotidiano del país es difícil de sobreestimar.
La respuesta gubernamental fue enquistarse y atacar a los americanos y su gobierno -desde su cultura e historia hasta sus prácticas gubernamentales- con un ojo más sobre el frente interno que allende la frontera, pero aparentemente sin claridad respecto a qué se requeriría para poder terminar la andanada, que, dada la multiplicidad de factores que vinculan a las dos naciones, nada bueno puede producir. El objetivo obvio de la escalada era evitar la extradición, pero ésta no está en manos del auditorio al que se dirigía la retórica. La cabeza fría había dado lugar a un callejón sin salida de su propia creación.
La invitación del presidente Trump a la presidenta Sheinbaum para asistir al partido final de futbol abrió la enorme oportunidad de reencauzar la relación, bajar la temperatura y retornar a un nuevo estadio de negociación, confiadamente más productivo. A juzgar por las fotografías del evento, la “química” entre los dos presidentes es buena, potencialmente conducente a un entendimiento que permita a las dos partes salvar cara para poder realmente comenzar a avanzar.
Es sabido que hay una facción en el gobierno americano preocupada por el riesgo de una presión excesiva sobre la presidenta Sheinbaum. Sin embargo, la verdadera diferencia entre los “duros” y los “moderados” tiene que ver con la forma y no con lo sustantivo. El gobierno estadounidense está convencido (es público el documento) que el crimen organizado, la corrupción y una gobernanza ineficaz en México constituyen un riesgo para la seguridad nacional de Estados Unidos. Por lo tanto, la presión no va a disminuir, aunque evidentemente una comunicación efectiva -en lugar de reacciones retóricas- podría llevar a una negociación respecto a un método con el que el gobierno mexicano pudiera vivir, así esto implique optar por la legitimidad frente a la sociedad en detrimento de la de su partido.
La historia de la relación con el presidente Trump todavía está lejos de haber sido escrita, pero la consistencia que había caracterizado a la presidenta había permitido mantener las cosas en alguna semblanza de orden, independientemente de los enormes problemas de seguridad y gobernanza que son inocultables y que, sin duda, persistirán. Con todo, la estrategia de “cabeza fría” había sido productiva; no sobraría recuperar aquel sendero.
/ El anuncio de Daniel Ortega de que en Nicaragua “no volverá a haber elecciones” no constituye una reforma política más, sino la negación expresa del principio democrático de que el poder pertenece al pueblo.
La Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo, ya prepara modificaciones para ejecutar esta decisión, que eliminará la posibilidad de alternancia y afianzará un gobierno concentrado en Ortega y su esposa, la copresidenta Rosario Murillo.
/ La reciente y más o menos involuntariamente centro de un escándalo, carta de felicitaciones del embajador de México en Managua, Guillermo Zamora, a los copresidentes de Nicaragua, Daniel Ortega y Rosario Murillo, creó un problema de imagen y de política. La misiva es corta. Es una simple felicitación por el aniversario de la Revolución Sandinista y una literal carta de afecto de Zamora al matrimonio Ortega/Murillo.
/ Se solicita joven. No se requiere experiencia. Pago en efectivo. Se entrega teléfono y arma. Duración: tres años. La salida puede ser la cárcel, la desaparición o la muerte. Renunciar no siempre es posible.
Si el crimen publicara sus vacantes con la verdad, pocos aceptarían. Por eso ofrece respeto, pertenencia y poder. No dice que cada integrante es reemplazable.
/ Dante Alighieri describe al infierno como una serie de nueve círculos. Ninguno de esos incorpora los excesos retóricos de un gobernante, pero lo impactante es la competencia en esta materia a nivel mundial.
Desde que el Departamento de Justicia del gobierno americano emitió las solicitudes de detención de diez políticos y funcionarios mexicanos, la presidenta entró en una escalada retórica sin incluir una rampa de salida. Día a día ha venido elevando la apuesta, sin medir consecuencias o implicaciones, incluso para su propio gobierno. Ante este panorama, la reunión informal con el presidente Trump del domingo pasado constituye una oportunidad excepcional para bajar la temperatura y restaurar un clima de cordialidad funcional. Me pregunto si la tomará.
Desde el inicio de 2025, cuando tomó posesión el presidente Trump, la presidenta Sheinbaum se encontró con una contraparte mucho más activa, militante e intransigente de lo que había sido su primer gobierno. El embate comenzó con la imposición de aranceles, amenazas más o menos específicas y crecientes demandas respecto a la inseguridad, corrupción e impunidad que caracterizan al país. Un año después, esas demandas se han materializado en la forma de solicitudes de extradición para un grupo de integrantes del partido en el poder y todo indica que se trata apenas de un primer round.
En todo este tiempo, la presidenta había sido cauta y estratégica. Aún sin haber tenido una reunión en persona de mayor substancia, la presidenta había logrado mantener una relación cordial que partía del principio de que no había que confrontar, sino avanzar. Ella misma denominó la estrategia como de “cabeza fría” para ilustrar su enfoque y objetivo. La estrategia tenía todo el sentido porque hay demasiados asuntos que atraviesan la frontera común y que requieren soluciones bilaterales más que conflictos innecesarios.
El devenir de las negociaciones comerciales -el asunto más visible, pero lejos de ser el único- todavía está por resolverse, pero lo que había sido claro para el gobierno mexicano era que ir a las patadas con Sansón no constituía una estrategia razonable, especialmente siendo tan grande la asimetría de poder real, pero sobre todo dada la propensión de la contraparte norteamericana a emplear esa asimetría sin meditar las consecuencias.
Es en este contexto que me pregunto si es razonable y sensato el giro que tomó la retórica presidencial a partir de la emisión de las solicitudes de detención con fines de extradición de los políticos sinaloenses. La solicitud, en adición a otros movimientos por parte de diversas agencias del mismo gobierno, generó una ola expansiva dentro del partido gobernante como si todo el castillo de naipes pudiera venirse abajo. La percepción de riesgo dentro del gobierno llegó a su máximo punto en décadas, amenazando no sólo lo inmediato, sino incluso la relación bilateral cuya trascendencia para el funcionamiento cotidiano del país es difícil de sobreestimar.
La respuesta gubernamental fue enquistarse y atacar a los americanos y su gobierno -desde su cultura e historia hasta sus prácticas gubernamentales- con un ojo más sobre el frente interno que allende la frontera, pero aparentemente sin claridad respecto a qué se requeriría para poder terminar la andanada, que, dada la multiplicidad de factores que vinculan a las dos naciones, nada bueno puede producir. El objetivo obvio de la escalada era evitar la extradición, pero ésta no está en manos del auditorio al que se dirigía la retórica. La cabeza fría había dado lugar a un callejón sin salida de su propia creación.
La invitación del presidente Trump a la presidenta Sheinbaum para asistir al partido final de futbol abrió la enorme oportunidad de reencauzar la relación, bajar la temperatura y retornar a un nuevo estadio de negociación, confiadamente más productivo. A juzgar por las fotografías del evento, la “química” entre los dos presidentes es buena, potencialmente conducente a un entendimiento que permita a las dos partes salvar cara para poder realmente comenzar a avanzar.
Es sabido que hay una facción en el gobierno americano preocupada por el riesgo de una presión excesiva sobre la presidenta Sheinbaum. Sin embargo, la verdadera diferencia entre los “duros” y los “moderados” tiene que ver con la forma y no con lo sustantivo. El gobierno estadounidense está convencido (es público el documento) que el crimen organizado, la corrupción y una gobernanza ineficaz en México constituyen un riesgo para la seguridad nacional de Estados Unidos. Por lo tanto, la presión no va a disminuir, aunque evidentemente una comunicación efectiva -en lugar de reacciones retóricas- podría llevar a una negociación respecto a un método con el que el gobierno mexicano pudiera vivir, así esto implique optar por la legitimidad frente a la sociedad en detrimento de la de su partido.
La historia de la relación con el presidente Trump todavía está lejos de haber sido escrita, pero la consistencia que había caracterizado a la presidenta había permitido mantener las cosas en alguna semblanza de orden, independientemente de los enormes problemas de seguridad y gobernanza que son inocultables y que, sin duda, persistirán. Con todo, la estrategia de “cabeza fría” había sido productiva; no sobraría recuperar aquel sendero.
/ El anuncio de Daniel Ortega de que en Nicaragua “no volverá a haber elecciones” no constituye una reforma política más, sino la negación expresa del principio democrático de que el poder pertenece al pueblo.
La Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo, ya prepara modificaciones para ejecutar esta decisión, que eliminará la posibilidad de alternancia y afianzará un gobierno concentrado en Ortega y su esposa, la copresidenta Rosario Murillo.
/ La reciente y más o menos involuntariamente centro de un escándalo, carta de felicitaciones del embajador de México en Managua, Guillermo Zamora, a los copresidentes de Nicaragua, Daniel Ortega y Rosario Murillo, creó un problema de imagen y de política. La misiva es corta. Es una simple felicitación por el aniversario de la Revolución Sandinista y una literal carta de afecto de Zamora al matrimonio Ortega/Murillo.
/ Se solicita joven. No se requiere experiencia. Pago en efectivo. Se entrega teléfono y arma. Duración: tres años. La salida puede ser la cárcel, la desaparición o la muerte. Renunciar no siempre es posible.
Si el crimen publicara sus vacantes con la verdad, pocos aceptarían. Por eso ofrece respeto, pertenencia y poder. No dice que cada integrante es reemplazable.
/ La geografía obliga a los países a desarrollar ciertas habilidades; algunas de estas se traducen en influencia, otras en resistencia.
Vivir entre potencias no enseña la misma lección a todos. Türkiye y Georgia representan ambas caras de una misma realidad. Una realidad que no se trata solo de construir alianzas, sino de entender cuándo acercarse, cuándo tomar distancia y cómo preservar un espacio propio.
Türkiye parece sentirse cómoda en la ambigüedad. Su ubicación la coloca en la intersección entre Europa, Asia y el Mediterráneo Oriental. No es casualidad que un día pueda hablar con Moscú y recibir a líderes europeos al siguiente; o formar parte de la OTAN y mantener una postura firme en defensa de Palestina. Entendiendo su entorno, Türkiye ha construido parte de su influencia a partir de la capacidad de dialogar con distintos actores y mantener abiertas varias puertas al mismo tiempo. Contradictorio para algunos, sí, pero Ankara parece haber entendido que su valor agregado radica precisamente en eso: en no pertenecer por completo a un solo espacio.
A diferencia de Türkiye, la posición geográfica de Georgia no le ha permitido moverse con el mismo margen de libertad. El país ha tenido que navegar el difícil y pesado equilibrio de convivir con un vecino mucho más poderoso mientras se intenta consolidar un proyecto europeo. Pero precisamente esa condición la ha llevado a desarrollar otra habilidad: la capacidad de mantener un rumbo propio incluso cuando las condiciones externas intentan definirlo. Conservar espacio para respirar y defender su autonomía es también una forma de poder.
Mientras muchos países apenas están aprendiendo a navegar un mundo más fragmentado, Türkiye y Georgia llevan décadas haciéndolo. Quizá por eso vale la pena observar a quienes nunca dejaron de vivir bajo esta lógica. Sus historias y luchas nos recuerdan que un mapa no es solamente un mapa, es también un archivo y resultado de procesos históricos, desafíos, decisiones y experiencias que sigue moldeando la forma en que los países entienden su lugar en el mundo.
Al final, los países que viven entre potencias saben que la estabilidad rara vez es permanente y que las decisiones pocas veces ocurren en escenarios ideales. Cada cambio en el equilibrio internacional modifica las oportunidades disponibles, pero también abre nuevos espacios de adaptación. Así que quizá esa sea la lección más grande de quienes han vivido durante años entre gigantes, que no siempre se trata de controlar el entorno, sino de aprender a moverse dentro de él sin perder la capacidad de decidir hacia dónde ir.
/ ¿Qué tienen en común un automóvil eléctrico, un teléfono celular, un panel solar y un dron? Que todos dependen de minerales que hasta hace poco parecían asuntos de estudio de geólogos o de empresas mineras. Hoy, el acceso de los países al litio, el cobre, el grafito, el níquel, cobalto y las tierras raras definen su posición y supervivencia en un mundo en franca transformación. Las tierras raras son un grupo de 17 elementos químicos con propiedades magnéticas y electrónicas únicas para fabricar tecnologías de alto rendimiento. Estos minerales constituyen piezas centrales de la economía y la seguridad internacional.
En el siglo XX, el poder mundial giró alrededor del petróleo y en estos años la competencia se desplaza hacia componentes imprescindibles para fabricar baterías, semiconductores, redes eléctricas y sistemas de defensa. Sin embargo, el verdadero poder no reside en poseer los yacimientos. La ventaja se encuentra en el control de toda la cadena, es decir, en la exploración, la extracción, la refinación, el procesamiento, la fabricación de componentes y el desarrollo tecnológico. Un país puede tener minerales y seguir dependiendo del exterior si carece de infraestructura y capacidad industrial.
China hizo una lectura clave hace décadas, ya que invirtió en refinación, manufactura e investigación y, hoy se ubica con una posición de poder en la refinación de estos minerales a nivel mundial. Ahora, los Estados Unidos, la Unión Europea y otras potencias, buscan reducir estas vulnerabilidades y asegurar proveedores confiables.
Los países del G7 acordaron recientemente disminuir la dependencia de un solo proveedor de minerales críticos y fortalecer las cadenas de suministro y, al mismo tiempo, China impuso restricciones a la exportación de determinadas tierras raras colocando una presión internacional muy significativa.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) destacó el mes pasado que el comercio de minerales críticos está dejando de responder exclusivamente a criterios económicos, ya que los países utilizan controles de exportación, subsidios, restricciones comerciales y políticas industriales, para proteger recursos considerados esenciales para su seguridad y competitividad.
Los minerales críticos se han convertido en instrumentos de política exterior al restringir su venta o procesamiento, para presionar industrias enteras. Las nuevas estrategias de presión pasan por subsidios, controles de exportación y acuerdos de reservas estratégicas. México firmó a principios de este año con los Estados Unidos, un Plan de Acción sobre minerales críticos para fortalecer la relación bilateral, asegurar cadenas de suministro e impulsar el desarrollo de materiales indispensables para diversas industrias.
Para México, representa una oportunidad, sin embargo, el reto se encuentra en atraer inversión para procesar los minerales, impulsar la investigación nacional, formar especialistas y desarrollar proveedores nacionales. La minería puede generar empleo y crecimiento, pero provocar al mismo tiempo una presión sustancial en los recursos hídricos y medioambientales.
El control de los minerales otorga una ventaja decisiva en la nueva competencia geopolítica y pasa por conocer, transformar, innovar y negociar. México debe establecer una ruta crítica para construir tecnología industrial, formar capital humano altamente especializado, generar investigación científica y conocimiento, o quedarse como proveedor de recursos.
/ Del escenario futbolero a la politización de la Copa Mundial 2026. Así fue como, incluso antes del 11 de junio —día de la inauguración—, comenzó una edición más del evento deportivo más esperado a nivel internacional.
Recordemos que la Copa Mundial 2026 no es un evento deportivo cualquiera. Es un espacio donde convergen la política, las alianzas internacionales, el derecho deportivo, la economía, la diplomacia, el marketing deportivo y muchas otras disciplinas. Esta edición se caracterizó por celebrarse, por primera vez, en tres países, desarrollarse en medio de dos guerras de gran relevancia y disputarse bajo una agenda cuyo balón estuvo cargado de geopolítica.
En ediciones anteriores habíamos visto a la diplomacia deportiva meter goles. En esta ocasión, la FIFA fue más visible por este evento que la propia ONU frente a los conflictos bélicos. Sin embargo, también sufrió un profundo desgaste en su imagen al ponerse de rodillas cuando el presidente Gianni Infantino creó un supuesto premio por la paz para entregárselo al inquilino de la Casa Blanca. El reconocimiento llegó en un momento en el que se buscaba congraciarse con él, tras el fracaso de su aspiración al Premio Nobel de la Paz, y tenderle una alfombra roja futbolera. Más tarde, la eliminación de una tarjeta roja a un jugador de la selección de Estados Unidos para que pudiera disputar el partido contra Bélgica provocó fuertes críticas hacia la FIFA.
El presidente de Estados Unidos actuó como si presidiera el Comité de Árbitros de la FIFA al influir, de facto, en qué selecciones podían ingresar y competir en su país. Esto ocurrió por el tema de las visas, las amenazas de redadas del ICE y, principalmente, por el caso de la selección de Irán. Hubo voces que incluso propusieron que no participara y que su lugar fuera ocupado por la selección de Italia. Ante ello, la diplomacia deportiva iraní se concentró en resolver el problema y, en lugar de establecer su base de operaciones en Arizona, tuvo que instalarla en Tijuana para trasladarse desde allí a sus partidos en Estados Unidos. La guerra pareció trasladarse del campo militar al terreno de juego. Las reglas de la cancha también parecieron jugar bajo la lógica de la geopolítica global.
Este Mundial pasará a la historia más por las barreras y los límites que impuso que por la derrama económica que generó. Una sucesión de penaltis diplomáticos ensombreció el mayor evento deportivo internacional. Del balón a la geopolítica; del silbatazo a las medidas extremas de seguridad; de las gradas a las expresiones sociales marcadas por confrontaciones y rivalidades geopolíticas: así transcurrió esta edición de la Copa Mundial 2026. La Copa de Oro dejó de simbolizar únicamente el triunfo deportivo para convertirse, según esta lectura, en el brindis de unos cuantos que celebraron intereses personales previamente definidos.
Y, por si fuera poco, no debe olvidarse el caso empresarial que quiso jugar fuera de lugar y que atrapó la atención de las redes sociales. Se trató del jersey de edición especial alusivo a la selección mexicana. Adidas fungió como portero y la empresa Someone Somewhere como delantero, tras acordar que las prendas fueran bordadas a mano por una comunidad de Naupan, Puebla. Sin embargo, diversos señalamientos apuntaron a que ese trabajo se realizó bajo condiciones laborales presuntamente violatorias de la Ley Federal del Trabajo y de convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de los que México forma parte. Por ello, el escándalo corporativo probablemente continuará aun después del Mundial.
La polarización político-social fue uno de los temas que más acaparó los titulares de los medios de comunicación, tanto dentro como fuera de la cancha. Las expresiones fueron diversas: desde portar la bandera de un país o exhibir pancartas hasta mostrar tarjetas amarillas o rojas simbólicas a empresas patrocinadoras o al gobierno anfitrión por asuntos de política interna o internacional.
El Mundial se llevó la ilusión de millones de aficionados por sus selecciones, la confianza en la gobernanza del futbol y la percepción de transparencia en muchos de los partidos disputados. Además de la basura acumulada en los estadios y de las playeras que permanecieron sin vender, quedaron sentimientos encontrados. Quien conquistó el corazón de los aficionados y de las redes sociales fue la selección de México, por avanzar con entrega y determinación. También destacó la selección de Noruega, considerada la revelación de la Copa Mundial 2026, pues, como dijo uno de sus jugadores, “pusimos a Noruega en el mapa”, mientras que su peculiar porra, remando en las tribunas, dio un sello distintivo a sus encuentros.
Por todo ello, esta historia va mucho más allá de la expresión coloquial “lo que el viento se llevó”, en alusión a la célebre película. Lo que el Mundial se llevó fue la confianza de muchos en la neutralidad de la FIFA y en la legitimidad del triunfo del equipo campeón. Quedará la duda de si ganó únicamente por sus propios méritos o también por lo que terminó dictando el árbitro global de la Copa Mundial 2026.
/ "Hay fechas que tranquilizan porque ordenan el caos y ofrecen la ilusión de una ruptura nítida. Decir que la erosión del llamado “orden internacional basado en reglas” comenzó con Donald Trump, con la invasión rusa de Ucrania, con el ascenso de China, con la anexión de Crimea o con el regreso de la competencia entre grandes potencias permite imaginar una edad dorada anterior: un tiempo en que las reglas eran claras, las instituciones funcionaban y la fuerza estaba razonablemente contenida por el Derecho Internacional.
Esa forma de narrar la crisis tiene una virtud política: identifica culpables recientes y convierte un proceso histórico en un acontecimiento reconocible. Pero tiene un defecto analítico mayor, pues confunde el síntoma con el origen, el episodio con la enfermedad, la malaise acumulada durante décadas con el parte médico de última hora.
Los analistas suelen buscar el momento definitorio —la invasión, el arancel, el veto, la guerra, el líder disruptivo— como si allí se hubiera firmado el acta de defunción de un orden que, en realidad, lleva mucho tiempo enfermo y todavía no termina de morir. Parafraseando a Mark Twain, las noticias de su muerte han sido muy exageradas; lo que conviene explicar no es un fallecimiento súbito, sino una larga agonía administrada bajo el lenguaje de la legalidad, la estabilidad y las reglas.
Una lectura más incómoda, pero más útil para para potencias medias, como México, es que la erosión no comenzó cuando el orden unipolar empezó a ser desafiado, sino cuando pareció haber triunfado sin contrapeso. La corrosión empezó en el momento mismo de la victoria occidental en la Guerra Fría: cuando la caída de la Unión Soviética dejó a Estados Unidos en una posición de predominio militar, financiero, institucional e ideológico sin precedente moderno; cuando el “fin de la Historia” fue leído no solo como provocación filosófica, sino como clima de época, y cuando el “momento unipolar” dejó de describir una distribución excepcional del poder para convertirse en una autorización tácita de conducción mundial.
El orden comenzó a erosionarse no por falta de poder estadounidense, sino por su exceso. No lo hizo por ausencia de una potencia garante, sino por la dificultad de esa potencia para distinguir entre regla universal, preferencia estratégica, interpretación jurídica e intuición moral propia. La paradoja posterior a 1991 es que el mundo más institucionalizado luego de la Guerra Fría fue también un mundo en el que la potencia central se habituó a reinterpretar mandatos, seleccionar crisis, estirar conceptos, castigar desviaciones y presentar decisiones discrecionales como exigencias naturales del orden. Esa sobrextensión fue militar, jurídica, económica y moral. No siempre fue cínica; muchas veces se formuló en el lenguaje de la protección, la democracia, la paz y los derechos humanos. Precisamente por eso fue tan eficaz. Y precisamente por eso dejó una huella tan profunda.
Esta reflexión no busca atacar a Estados Unidos ni absolver, por contraste, a quienes hoy desafían su primacía mediante invasiones, coerción, anexiones territoriales, represión interna, autoritarismo o nuevas esferas de influencia. Otros actores no quedan moralmente purificados porque Washington haya aplicado reglas de forma selectiva. Pero tampoco se entiende el presente si la crisis del orden internacional se reduce a la conducta de esos revisionismos y la reacción estadounidense. Para países como México, leer la crisis solo como coyuntura —Trump, Ucrania, China, migración, aranceles— empobrece la agencia. Leerla históricamente permite advertir que el problema no es únicamente la excentricidad de un líder o la brutalidad de una coyuntura, sino el desenlace de un proceso largo de expansión, desgaste y reacción.
Qué orden, qué reglas El punto de partida debe ser una distinción conceptual. El orden internacional basado en reglas no es exactamente lo mismo que el Derecho Internacional. Este tiene fuentes, procedimientos, tratados, costumbres, tribunales, principios y una carta constitutiva: la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). En ella, la prohibición del uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de los Estados ocupa un lugar central, salvo las excepciones reconocidas de autorización del Consejo de Seguridad o legítima defensa.
En cambio, el orden basado en reglas designa algo más específico: la arquitectura política, institucional y estratégica posterior a la Guerra Fría, construida sobre el andamiaje de 1945, pero administrada principalmente por Estados Unidos y sus aliados bajo principios liberales. Ese orden incorporó democracia representativa, economía abierta, libre comercio, instituciones multilaterales, derechos humanos, seguridad colectiva selectiva, alianzas militares occidentales y condicionalidad económica como parte de una misma gramática de legitimidad. No es idéntico a la ONU ni al Derecho Internacional; fue una lectura liberal-hegemónica de ese orden jurídico, organizada alrededor de la primacía estadounidense.
Esa precisión importa porque el orden basado en reglas ha funcionado con frecuencia como una fórmula política más elástica que el Derecho Internacional. A veces designa el sistema multilateral de posguerra; a veces, el conjunto de instituciones liberales lideradas por Occidente, y a veces, una idea general de conducta aceptable definida por quienes tienen capacidad de sancionar la desviación.
Esto no significa que la ONU sea ajena a las “reglas reales”. Al contrario: la Carta de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad, la prohibición del uso de la fuerza, la legítima defensa y los tratados multilaterales forman el núcleo jurídico del orden de posguerra. Pero reconocer esa centralidad no obliga a idealizar su práctica. Desde la década de 1990, la ONU operó muchas veces bajo una selectividad identificable en función de las preferencias, los límites y las prioridades de las grandes potencias, especialmente de Estados Unidos durante el momento unipolar. El Consejo de Seguridad no fue, ni es, un tribunal imparcial de la legalidad internacional; fue un espacio político atravesado por jerarquías de poder.
Propongo llamar order creep (expansión gradual del orden) al proceso paulatino por el cual un orden internacional es distorsionado desde dentro mediante pequeñas excepciones, reinterpretaciones, ampliaciones de mandato y usos selectivos de sus propias reglas. No implica el abandono explícito del orden, sino su desplazamiento acumulativo: el actor que se presenta como garante del sistema conserva el lenguaje de la legalidad, la estabilidad y las reglas, pero modifica, en la práctica, los límites de lo permitido, lo excepcional y lo legítimo.
En el caso del orden liberal posterior a la Guerra Fría, la expansión gradual del orden designa la erosión incremental del orden por parte de su principal custodio. Bajo condiciones de unipolaridad, Estados Unidos no destruyó abiertamente el orden que ayudó a crear; más bien, comenzó a estirar sus reglas, excepciones e instituciones en nombre de su defensa. El resultado no fue un colapso inmediato del orden liberal, sino una mutación progresiva: de un sistema presentado como universal, multilateral y normativamente limitado hacia uno más discrecional, jerárquico y dependiente de la interpretación del poder dominante.
La clave conceptual está en que la expansión gradual del orden no es “declive” en sentido clásico. No describe simplemente que el orden se debilite porque otros actores lo desafían desde fuera. Describe algo más incómodo: la autodeformación del orden por parte de quienes dicen protegerlo. Es la erosión del orden bajo la apariencia de su defensa. Es la conversión gradual de un orden basado en reglas en un orden basado en excepciones administradas por el hegemón.
Ese proceso tiene varias dimensiones. La primera es jurídica: mandatos originalmente acotados se reinterpretan hasta permitir acciones que no estaban claramente autorizadas. La segunda es militar-institucional: alianzas defensivas se transforman en instrumentos expedicionarios. La tercera es moral-humanitaria: conceptos como protección de civiles, Responsabilidad de Proteger (R2P) o promoción democrática se desplazan hacia cambio de régimen o ingeniería política. La cuarta es económica: la liberalización y la condicionalidad se presentan como técnica neutral, aun cuando alteran equilibrios sociales internos. La quinta es normativa: los derechos humanos se invocan como universales frente a adversarios, pero se relativizan frente a aliados o frente a la potencia central. En conjunto, estas dimensiones no destruyen el orden de golpe; lo transforman desde dentro. Un sexta, relevante para Latinoamérica, es hemisférica: la influencia estadounidense deja de nombrarse, pero sobrevive como expectativa naturalizada de deferencia.
Los Balcanes: la excepción humanitaria y la mutación de la OTAN La primera gran fisura apareció en los Balcanes. La desintegración violenta de Yugoslavia enfrentó a Europa y a Estados Unidos con atrocidades reales: limpieza étnica, desplazamientos masivos, campos de detención y fracaso de la diplomacia preventiva. En Bosnia, la ONU estableció “zonas seguras”, entre ellas Srebrenica, y el Consejo de Seguridad autorizó medidas para protegerlas. Pero la promesa de protección se derrumbó en julio de 1995, cuando miles de hombres y niños bosniacos musulmanes fueron asesinados en Srebrenica. El caso quedó como símbolo de una comunidad internacional capaz de proclamar principios sin voluntad suficiente para defenderlos.
Pero al hablar de Bosnia, Kosovo y Serbia conviene precisar qué actor ejecutó buena parte de la coerción. La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) no es una instancia universal del Derecho Internacional ni un órgano equivalente a las Naciones Unidas. Es una alianza político-militar regional, diseñada originalmente como mecanismo de defensa colectiva entre sus miembros. El artículo 5 de la OTAN establece que un ataque armado contra uno o más aliados será considerado un ataque contra todos; el artículo 7 reconoce, además, que el tratado no altera la responsabilidad primordial del Consejo de Seguridad en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. Ese diseño importa porque las operaciones en Bosnia y Kosovo no respondieron a un ataque contra un Estado miembro de la alianza, sino a conflictos en territorios de Estados no miembros.
En Bosnia, la actuación de la OTAN estuvo vinculada a resoluciones del Consejo de Seguridad y al mandato de las Naciones Unidas. No fue, por tanto, equivalente a Kosovo. Pero aun allí fue extraterritorial respecto del diseño defensivo original de la alianza. La OTAN se convirtió en brazo ejecutor de coerción internacional en un conflicto externo a su membresía, anticipando una mutación más amplia: de alianza defensiva a instrumento expedicionario de administración del orden. Este punto no niega la urgencia humanitaria ni las atrocidades cometidas por fuerzas serbobosnias; identifica otra cosa: una transformación institucional en la que una alianza regional, sostenida materialmente por Estados Unidos, comenzó a operar como mecanismo de imposición extraterritorial de seguridad.
Kosovo llevó esa mutación más lejos. En 1999, la OTAN lanzó la Operación Fuerza Aliada. La campaña aérea duró 78 días y no contó con autorización explícita del Consejo de Seguridad bajo el capítulo VII de la Carta. Kosovo no era un Estado independiente ni miembro de la OTAN; Serbia/Yugoslavia tampoco pertenecía a la alianza. En el propio Consejo de Seguridad hubo objeciones a la legalidad de los ataques. En 2000, la Comisión Independiente Internacional sobre Kosovo formuló después la frase que condensó el dilema: la intervención fue “ilegal pero legítima”.
Esa fórmula no resolvió el problema; lo institucionalizó. Si una coalición liderada por la potencia predominante podía actuar fuera de las reglas establecidas porque se atribuía una legitimidad superior, entonces la regla dejaba de operar como regla común y pasaba a depender de quién tenía poder para definir la excepción. Bosnia mostró una intervención extraterritorial canalizada por el sistema de la ONU, mientras que Kosovo mostró una sin autorización expresa de ese sistema. Juntas revelaron que, desde el inicio del momento unipolar, legalidad multilateral, legitimidad moral y capacidad militar empezaron a desacoplarse.
La discusión actual sobre la OTAN refuerza retrospectivamente este punto. La alianza suele presentarse como comunidad de valores y defensa colectiva, pero su credibilidad material ha dependido de forma desproporcionada de Estados Unidos. Cuando Trump condiciona la protección estadounidense al gasto europeo en defensa, no solo expresa una preferencia presupuestaria, sino que desnuda la dependencia política de una arquitectura atlántica que descansa sobre una correlación de poder. La alianza no flota sobre reglas impersonales; reposa en una distribución concreta de capacidades, voluntad y mando.
Ruanda: la selectividad por omisión Ruanda reveló la otra cara de la misma selectividad. En 1994, mientras se desarrollaba el genocidio, la comunidad internacional no intervino con la rapidez ni la fuerza necesarias. El Consejo de Seguridad redujo la misión de la ONU en el terreno cuando la violencia ya escalaba, y los Estados con capacidad de actuar evitaron asumir costos políticos y militares. La Resolución 912 ajustó y redujo el mandato de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas para Ruanda en abril de 1994; informes posteriores de la ONU documentaron fallas graves de la organización y de sus Estados miembros.
Ruanda es el ejemplo más devastador de la selectividad por omisión. El problema fue que los Estados con capacidad de actuar no quisieron pagar el costo de hacerlo. La regla humanitaria existía como aspiración moral; lo que no existió fue voluntad política para aplicarla cuando el interés estratégico parecía bajo y el costo político-militar alto.
La comparación entre Kosovo y Ruanda resulta indispensable. En Kosovo, la legalidad fue rebasada en nombre de la urgencia humanitaria; en Ruanda, la legalidad, el procedimiento y la prudencia institucional sirvieron de coartada para no actuar. La regla formal era la misma: soberanía, prohibición del uso de la fuerza y responsabilidad colectiva frente a atrocidades masivas. La práctica, sin embargo, dependió de geografía, interés estratégico, visibilidad mediática, costo militar y jerarquías políticas no siempre confesadas. Esa doble experiencia produjo el terreno moral sobre el cual nacería la R2P.
Derechos humanos, Responsabilidad de Proteger y justicia selectiva La R2P surgió como respuesta a Ruanda y Srebrenica. Su intuición básica era poderosa: la soberanía no podía entenderse solo como escudo del Estado frente al exterior; implicaba una responsabilidad hacia la población. Si un Estado no quería o no podía proteger a su población frente a genocidio, crímenes de guerra, limpieza étnica o crímenes de lesa humanidad, la comunidad internacional debía asumir una responsabilidad subsidiaria. En 2005, los Estados miembros de las Naciones Unidas aceptaron una versión acotada del principio, subrayando que la acción colectiva debía realizarse por medio del Consejo de Seguridad y conforme a la Carta de la ONU.
El problema no estaba necesariamente en el principio. Nadie debería defender una soberanía entendida como licencia para exterminar. El problema estaba en el contexto de poder en que ese principio iba a ser interpretado. En un mundo unipolar, la línea entre proteger civiles, castigar gobiernos, rediseñar regímenes y ordenar regiones podía volverse borrosa. La R2P nació como intento de disciplinar la intervención; en la práctica, corría el riesgo de convertirse en gramática moral de la intervención.
La misma tensión atravesó el orden internacional de los derechos humanos. La era posterior a la Guerra Fría produjo una expansión normativa importante: tribunales penales internacionales para Ruanda y la antigua Yugoslavia, mayor centralidad del Derecho Internacional Humanitario, operaciones de paz con componentes de protección civil, discurso mundial contra la impunidad y, más tarde, R2P. Ese giro no debe descartarse porque fue una respuesta a atrocidades reales. Pero el universalismo quedó atrapado en una aplicación selectiva. En teoría, los derechos humanos son universales; en la práctica, los mecanismos para protegerlos han dependido de jerarquías políticas, alianzas estratégicas, visibilidad mediática y costos militares. Por ejemplo, Magnus Lundgren y Mark Klamberg muestran que la atención del Consejo de Seguridad a conflictos armados no se explica solo por la gravedad humanitaria, sino también por intereses y divergencias entre miembros permanentes.
La justicia penal internacional ofrece otro ejemplo. Estados Unidos apoyó o toleró algunos procesos internacionales cuando afectaban a adversarios o a contextos donde su exposición era limitada, pero rechazó someterse plenamente a los mismos mecanismos. Washington no es Estado parte de la Corte Penal Internacional; la Ley de Protección de Miembros de las Fuerzas Armadas Estadounidenses de 2002 restringió la cooperación con la Corte y buscó proteger a funcionarios y militares estadounidenses frente a posibles procesos. En 2025, la Casa Blanca emitió una orden ejecutiva para imponer sanciones contra la Corte por acciones dirigidas contra Estados Unidos, Israel y otros aliados.
La consecuencia es corrosiva. Cuando los derechos humanos se invocan como universales frente a adversarios, pero se relativizan frente a aliados o frente a la potencia central, dejan de funcionar como regla común y pasan a ser percibidos como instrumento de jerarquía. Esto no invalida los derechos humanos. Al contrario, muestra por qué deben defenderse con mayor consistencia. La lección no debería ser abandonar el lenguaje de derechos, sino rescatarlo de la selectividad geopolítica.
Irak: la guerra preventiva como fractura de confianza La segunda guerra de Irak llevó esta lógica a su punto más destructivo. Después de los atentados del 11-S, el gobierno de George W. Bush reformuló la seguridad nacional estadounidense en términos de prevención, cambio de régimen y expansión democrática. La Estrategia de Seguridad Nacional de 2002 defendió una posición más activa frente a amenazas emergentes y presentó la libertad política y económica como camino universal hacia la paz. En su segundo discurso de toma de posesión, Bush afirmó que la política de Estados Unidos consistiría en apoyar movimientos e instituciones democráticas en toda nación y cultura, con el objetivo último de terminar con la tiranía en el mundo.
Irak mostró el peligro de confundir intención declarada con legitimidad internacional. La invasión de 2003 no contó con autorización explícita del Consejo de Seguridad. Antes de la guerra, los inspectores de la ONU no habían encontrado evidencia concluyente de programas activos de armas de destrucción masiva; después, el Informe Duelfer tampoco confirmó la premisa central de la invasión. En 2004, el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, afirmó que la guerra no había sido conforme con la Carta de las Naciones Unidas y que, desde ese punto de vista, era ilegal.
Irak no fue solo un error de inteligencia ni solo una guerra mal planeada; fue una fractura de confianza. Para buena parte del mundo, confirmó que la potencia garante podía reinterpretar amenazas, invocar resoluciones previas, actuar sin autorización clara y después narrar la intervención como parte de una misión democrática. La guerra derrocó a Saddam Hussein, pero no produjo una victoria en el sentido político profundo del término. Si victoria significa construir un orden legítimo, estable, pacífico y compatible con las reglas invocadas para justificar la acción, Irak fue un fracaso monumental.
El daño no se limitó al caso concreto. Cada excepción mal resuelta se convierte en precedente político, aunque no sea precedente jurídico. Otros actores aprenden no necesariamente el derecho, sino la técnica de la justificación: invocar amenaza preventiva, denunciar dobles raseros, apropiarse del lenguaje de seguridad y reinterpretar la legalidad según conveniencia. La erosión no consiste en que las reglas desaparezcan, sino en que pierdan reciprocidad.
Libia: cuando proteger civiles terminó pareciendo cambio de régimen Libia fue el caso en que la R2P quedó atrapada en la desconfianza acumulada. En 2011, el Consejo de Seguridad aprobó la Resolución 1973, que autorizó “todas las medidas necesarias” para proteger civiles, estableció una zona de exclusión aérea y reforzó el embargo de armas. La intervención de la OTAN se presentó como operación para proteger a la población civil frente a las fuerzas de Muamar el Gadafi. El resultado político fue el colapso del régimen y la fragmentación del Estado libio. Reportes posteriores concluyeron que la intervención descansó en supuestos problemáticos, que se subestimaron las consecuencias políticas de la caída de Gadafi y que la comunidad internacional hizo demasiado poco para estabilizar el país tras la intervención.
Libia dejó una lección devastadora para el sistema. Para quienes apoyaban la intervención, fue un caso en que se evitó una masacre inminente. Para otros actores, fue la prueba de que una autorización limitada para proteger civiles podía transformarse en cambio de régimen. Esa percepción importó más que cualquier defensa jurídica posterior, porque el orden internacional vive también de confianza interpretativa. Si los miembros permanentes del Consejo de Seguridad creen que las autorizaciones humanitarias serán tensadas hasta producir resultados políticos no pactados, bloquearán futuras autorizaciones. Así, una intervención justificada en nombre de la responsabilidad colectiva terminó debilitando la posibilidad de acción colectiva futura.
La parálisis actual del Consejo de Seguridad debe entenderse en esa genealogía. No es simplemente prueba de que el orden basado en reglas se debilitó recientemente; es el reflejo institucional de una confrontación creciente dentro de un sistema cuyas promesas universales ya habían sido dañadas por la selectividad de origen. Conforme algunos observaron la manera en que Estados Unidos y sus aliados utilizaron, estiraron o rodearon el sistema multilateral, aprendieron también la fórmula: invocar soberanía, bloquear mandatos, usar el veto, denunciar dobles raseros y defender esferas de interés propias. La tragedia es que esa politización no empezó cuando otros actores empezaron a desafiar a Washington; empezó cuando Estados Unidos pudo aplicar reglas, excepciones y principios de manera selectiva sin enfrentar contrapesos equivalentes.
Latinoamérica: la Doctrina Monroe sin decir su nombre Latinoamérica vivió el momento unipolar desde otro registro. No fue el escenario principal de las intervenciones humanitarias posteriores a la Guerra Fría, pero sí el laboratorio de democratización, condicionalidad económica, disciplinamiento financiero y administración hemisférica. La región salió de dictaduras, guerras civiles y crisis de deuda con una promesa: democracia representativa, apertura comercial, privatización, disciplina fiscal, autonomía de bancos centrales, integración a mercados mundiales y reinserción financiera. Algunas reformas respondían a problemas reales; otras fueron presentadas como ruta casi única hacia la modernidad.
El llamado Consenso de Washington no fue una conspiración secreta, sino una convergencia de diagnósticos y prescripciones. John Williamson acuñó el término para describir un conjunto de políticas que, según su lectura, eran compartidas en Washington respecto de Latinoamérica. Estudios posteriores han evaluado ese legado con mayor distancia: algunas reformas estabilizaron variables macroeconómicas, pero los resultados en crecimiento sostenido, equidad, legitimidad social y fortaleza institucional quedaron por debajo de las expectativas de sus promotores.
Aquí la advertencia de Roland Paris resulta útil, aunque provenga del estudio de operaciones de paz. La liberalización no es neutral cuando llega antes que la capacidad institucional. En sociedades con Estados débiles, sistemas judiciales frágiles, desigualdad extrema, estructuras fiscales regresivas, élites concentradas y ciudadanía desconfiada, abrir mercados y acelerar competencia política puede producir resultados muy distintos a los esperados. Puede generar modernización, sí; pero también captura regulatoria, privatización de rentas, informalidad, precarización, frustración democrática y terreno fértil para economías ilícitas. En 2004, Paris propuso “institucionalización antes que liberalización” para advertir que democratización y mercantilización pueden ser transformaciones turbulentas cuando se introducen antes de capacidades institucionales robustas.
La pregunta decisiva no es si el mundo posterior a la hegemonía estadounidense tendrá orden, sino qué tipo de orden será y bajo qué reglas se organizará. No se trata de decir que el Consenso de Washington causó por sí solo la violencia criminal, la desigualdad, la corrupción o el desencanto democrático que golpean a Latinoamérica. Sería simplista. Se trata de reconocer que la adopción —a veces voluntaria, a veces bajo presión— de formas de gobierno y mercado sin suficiente construcción institucional contribuyó a crear condiciones de vulnerabilidad. La democracia llegó muchas veces como procedimiento electoral; el mercado, como disciplina externa, y el Estado, como aparato reducido antes de volverse eficaz.
El sistema interamericano refleja esa tensión. Tras la Guerra Fría, la Organización de los Estados Americanos desarrolló mecanismos de defensa colectiva de la democracia. La Resolución 1080 de 1991 y la Carta Democrática Interamericana de 2001 expresaron la idea de que la democracia representativa era condición del orden hemisférico. En principio, fue un avance histórico: Latinoamérica, marcada por golpes militares y dictaduras, establecía que la ruptura democrática no era un asunto puramente interno. Pero el diseño tenía una fragilidad de origen. La defensa de la democracia operaba en un hemisferio donde la asimetría con Estados Unidos era abrumadora y donde la memoria de intervención seguía viva. Cuando la democracia se definía desde Washington o se asociaba con preferencias económicas específicas, el mecanismo perdía neutralidad (y nada de esto se expresa en detrimento a las luchas político-sociales reales de la región).
En este contexto, la Doctrina Monroe nunca desapareció del todo. Dejó de nombrarse en el registro diplomático cotidiano, pero siguió operando como gramática profunda. La doctrina original, formulada en 1823, advertía a las potencias europeas contra la intervención en el hemisferio occidental y consolidaba la idea de una esfera de interés estadounidense. El Corolario Roosevelt explicitó después la posibilidad de que Estados Unidos ejerciera un “poder policial internacional” en casos que juzgara flagrantes. Después de la Guerra Fría, el lenguaje cambió: ya no se hablaba necesariamente de tutela civilizatoria ni de exclusión de potencias europeas; se hablaba de democracia, drogas, mercados, corrupción, seguridad, gobernanza, migración y estabilidad financiera. Pero la premisa seguía siendo parecida: el hemisferio era un espacio donde el orden estadounidense se asumía como intérprete natural del orden aceptable.
Lo más problemático no era que se invocara abiertamente la Doctrina Monroe, sino que ya no hacía falta invocarla. Funcionaba como sentido común. Latinoamérica debía democratizarse de cierto modo, abrirse de cierto modo, combatir el narcotráfico de cierto modo, administrar la migración de cierto modo y alinearse geopolíticamente de cierto modo. Si un gobierno se desviaba, la respuesta podía ir desde presión diplomática y condicionalidad financiera hasta sanciones, aislamiento, certificaciones unilaterales o apoyo selectivo a actores internos. La esfera de influencia no desapareció; se tecnificó. Y al tecnificarse se volvió más difícil de discutir, porque ya no se presentaba como dominación sino como normalidad.
Monroe y China: la hegemonía imperfecta La persistencia del espíritu Monroe plantea una aparente contradicción: si Estados Unidos mantuvo una expectativa de deferencia hemisférica, ¿cómo se explica el avance de China en Latinoamérica? Una posible respuesta es que la hegemonía estadounidense fue real, pero no omnipotente. Funcionó como régimen de disciplinamiento político y estratégico, no como control absoluto de todos los flujos económicos. Washington conservó capacidad de presión en asuntos considerados vitales —seguridad, drogas, migración, alineamientos diplomáticos, crisis políticas, sanciones, financiamiento multilateral—, pero, al mismo tiempo, promovió una globalización abierta que permitió a la región diversificar comercio, inversión y financiamiento.
La paradoja es que el propio orden de mercado impulsado desde Washington abrió canales que China utilizó de manera más consistente que Estados Unidos en varios terrenos. Mientras Washington priorizaba el Medio Oriente, la guerra contra el terrorismo, la seguridad fronteriza, la condicionalidad democrática y la disciplina macroeconómica, Beijing ofrecía demanda de materias primas, financiamiento para infraestructura, inversión en energía y minería, comercio creciente y un discurso de no intervención atractivo para gobiernos latinoamericanos cansados de tutelas externas.
El avance chino, por tanto, no demuestra que la Doctrina Monroe haya desaparecido. Muestra que la versión posterior a la Guerra Fría de esa doctrina fue selectiva, tecnocrática y, en ocasiones, distraída. Estados Unidos siguió esperando deferencia hemisférica en asuntos políticos y estratégicos, pero no pudo impedir que la región respondiera a incentivos económicos mundiales. China llenó vacíos de financiamiento, demanda e infraestructura que Washington no quiso o no pudo ocupar por estar ocupado en otros asuntos, subrayando que las limitaciones de capacidades fueron también constantes durante el al auge del orden basado en reglas.
Sin embargo, la diversificación no equivale automáticamente a autonomía. Las exportaciones latinoamericanas hacia China se han concentrado con frecuencia en materias primas —soya, cobre, hierro, petróleo y otros recursos—, mientras las importaciones desde China incorporan mayor contenido manufacturero y tecnológico. La presencia china amplía márgenes de maniobra, pero también puede reproducir reprimarización, dependencia financiera, vulnerabilidad logística y exposición en infraestructura estratégica. Desde 2020, estudiosos apuntaron que la creciente rivalidad entre China y Estados Unidos ha reactivado en Washington una lógica de “Monroe 2.0” frente a la presencia china en la región.
La tarea latinoamericana no es sustituir subordinación a Washington por dependencia frente a Beijing; es convertir la competencia entre potencias en capacidad negociadora propia. Esto exige instituciones estatales capaces de evaluar proyectos, regular sectores estratégicos, evitar capturas, diversificar socios, coordinar posiciones regionales y defender márgenes de autonomía sin caer en neutralismos retóricos ni alineamientos automáticos.
Trump como síntoma, no como origen Trump debe leerse menos como anomalía absoluta que como versión superlativa de un proceso largo. No inventó la selectividad, la coerción económica, el unilateralismo ni la idea de que Estados Unidos tiene prerrogativas especiales en su hemisferio. Lo que hizo fue reducir los eufemismos. Donde antes se hablaba de liderazgo, habló de transacción. Donde antes se hablaba de orden liberal, habló de ventaja nacional. Donde antes se insinuaba una esfera de influencia, la nombró con crudeza.
Ya en su segundo mandato, con la política comercial de “Estados Unidos primero”; en abril de 2025 anunció aranceles recíprocos como instrumento de presión económica. Estas medidas no fueron una ruptura total con el pasado, sino la intensificación de una lógica de convertir bienes públicos internacionales —comercio abierto, alianzas, seguridad, instituciones— en instrumentos explícitos de negociación unilateral.
Ese mismo patrón se observa en la OTAN. Durante décadas fue presentada como comunidad de seguridad occidental, alianza de valores y estructura defensiva compartida. Sin embargo, cuando Trump condiciona la protección estadounidense al gasto europeo, queda al descubierto no solo su estilo, sino la dependencia material de la arquitectura atlántica respecto de Estados Unidos y posible víctima de excepciones cada vez más estridentes. El artificio aparece desnudo: la alianza no flota sobre reglas impersonales, sino sobre una correlación de poder.
La hegemonía, cuando se siente segura, administra; cuando se siente amenazada por la multipolarización, exige, castiga y cobra. Por eso Trump parece tan disruptivo: no porque haya inventado la pulsión unilateral, sino porque la ejerce en un mundo donde ya no puede disfrazarse tan fácilmente de universalidad. La política exterior trumpista no destruye un orden perfectamente imparcial; revela la fragilidad de un orden que durante décadas dependió de que la potencia central presentara sus preferencias como reglas comunes.
Multipolaridad sin romanticismo La multipolaridad actual no debe leerse como accidente ni como simple sustitución de una hegemonía por otra. El mundo no se volvió multipolar solo porque China creciera, Rusia resistiera su degradación, la India aumentara su peso u otros actores diversificara alianzas. También se volvió multipolar porque la legitimidad del momento unipolar se desgastó desde dentro. El poder concentrado tiende a producir dos efectos simultáneos: sobrextensión del centro y aprendizaje defensivo de los demás. La multipolaridad actual es resultado de capacidades materiales nuevas, pero también reacción acumulada frente a la selectividad del orden anterior.
En esa discusión, la idea de Amitav Acharya sobre un mundo “multiplex” ayuda a evitar una lectura demasiado estrecha del cambio internacional: el fin del predominio estadounidense no implica necesariamente hegemonía china ni caos absoluto, sino una arquitectura más plural, regionalizada y superpuesta, con múltiples centros de autoridad y arreglos institucionales coexistentes. Pero esa pluralización no garantiza por sí misma un orden más justo. Puede abrir espacios de autonomía, pero también producir fragmentación, competencia normativa, nuevas dependencias y nuevas lógicas de “esferas de influencia” alternativas. La cuestión no es solo describir el mundo que emerge, sino entender por qué el viejo orden perdió autoridad.
Esta distinción es crucial para potencias medias. Si se interpreta la multipolarización solo como oportunidad para remplazar a Washington por Beijing, Moscú u otro centro de poder, reproducirá la misma lógica de subordinación bajo otro lenguaje. Si, en cambio, entiende que la crisis del orden estadounidense se debe tanto a la redistribución del poder como a la erosión de su legitimidad normativa, podrá formular una estrategia más sofisticada: diversificar vínculos, fortalecer capacidades estatales, defender reglas recíprocas, evitar alineamientos automáticos y convertir la competencia entre potencias en margen de negociación propio.
Esto no significa que la multipolaridad garantice justicia. Puede producir equilibrio, pero también fragmentación; pluralismo, pero también nuevos bloques; autonomía, pero también cinismo. El error sería remplazar obediencia automática a Washington por fascinación acrítica con cualquier poder que lo desafíe. La crítica del momento unipolar no debe convertirse en indulgencia frente a la agresión rusa, la coerción china, la represión interna de regímenes autoritarios o la instrumentalización de la soberanía para encubrir abusos.
Para México y Latinoamérica, la conclusión estratégica no puede ser el rechazo automático a Estados Unidos, pues seguirá siendo vecino, socio, mercado, fuente de inversión, potencia militar, actor migratorio y realidad geográfica. Tampoco puede ser la resignación. Necesita una doctrina de agencia: defender el Derecho Internacional con más consistencia que las grandes potencias; rechazar tanto la intervención selectiva como la soberanía usada para encubrir atrocidades; reconstruir mecanismos regionales menos dependientes de la polarización ideológica; diversificar relaciones económicas sin caer en nuevas dependencias; fortalecer capacidades estatales antes de aceptar recetas de apertura o seguridad, y convertir su peso colectivo en capacidad negociadora.
México, en particular, debe entender que su margen no depende solo de reaccionar al último arancel, al último exabrupto o a la última amenaza. Depende de comprender la profundidad histórica del proceso. La presión estadounidense actual no es únicamente el temperamento de un presidente; es la expresión de una potencia que recurre a instrumentos explícitos de coerción, aunque los estilos presidenciales varíen conforme a la coyuntura.
Defender reglas que obliguen también al poderoso La defensa de un orden verdaderamente basado en reglas exige abandonar la nostalgia por la década de 1990. Aquel no fue simplemente un periodo de estabilidad liberal; fue también el laboratorio de muchas distorsiones actuales. Allí se normalizó la idea de que algunas guerras podían ser ilegales pero legítimas; que algunas sociedades podían ser democratizadas desde fuera; que algunos mercados debían abrirse antes de que existieran instituciones capaces de regularlos; que algunas regiones pertenecían de manera natural a la administración estratégica de una potencia, y que algunas violaciones del Derecho Internacional eran amenazas al orden y otras, costos inevitables de preservarlo.
El orden basado en reglas no empezó a erosionarse cuando otros actores aprendieron a bloquear, desafiar o manipular sus mecanismos. Empezó a corroerse cuando, tras la Guerra Fría, la potencia vencedora pudo aplicar reglas, excepciones y principios de manera selectiva sin enfrentar contrapesos equivalentes. La ONU siguió siendo el núcleo jurídico del sistema, pero su funcionamiento reflejó la distribución desigual del poder. La OTAN siguió presentándose como alianza defensiva, pero actuó cada vez más como instrumento extraterritorial de administración coercitiva del orden. Los derechos humanos siguieron siendo principios universales, pero su protección dependió con demasiada frecuencia de quién era la víctima, quién era el perpetrador y qué intereses estaban en juego.
Esa es, precisamente, la lógica de la expansión gradual del orden: la erosión del orden bajo la apariencia de su defensa. No se trata de una ruptura frontal ni de un abandono explícito de las reglas, sino de una deformación progresiva de sus límites. El lenguaje permanece: legalidad, estabilidad, democracia, derechos, seguridad, responsabilidad. Lo que cambia es la práctica: las excepciones se acumulan, los mandatos se expanden, las instituciones se instrumentalizan y la interpretación del poder dominante termina sustituyendo la reciprocidad de la regla. Así, un orden presentado como universal, multilateral y normativamente limitado puede transformarse gradualmente en un orden jerárquico, discrecional y administrado por quien tiene mayor capacidad de definir qué cuenta como amenaza, qué cuenta como urgencia y qué cuenta como legitimidad.
La expansión gradual del orden permite entender por qué la crisis actual no puede reducirse al ascenso de potencias revisionistas ni al estilo de un presidente. Trump no inventó la extralimitación; la desinhibió. China y Rusia no descubrieron por sí solas la utilidad de invocar soberanía, veto, dobles raseros o zonas de influencia; aprendieron también de un sistema en el que las reglas fueron aplicadas de manera selectiva desde el centro. La multipolarización contemporánea, por tanto, no es solo el resultado de una redistribución material del poder. Es también la reacción acumulada ante un orden cuya legitimidad fue desgastada desde dentro por quienes afirmaban custodiarlo.
Reconocer esta genealogía no absuelve a los revisionistas actuales ni justifica invasiones, anexiones, autoritarismos o nuevas esferas de dominación. Más bien permite defender mejor las reglas que todavía importan. Una regla solo sobrevive si obliga también al poderoso; de lo contrario, deja de ser regla y se convierte en privilegio. Y un orden que convierte sus excepciones en método termina produciendo aquello que decía querer evitar: desconfianza, bloqueo institucional, competencia geopolítica y búsqueda de alternativas fuera del marco que alguna vez se presentó como común.
La pregunta decisiva no es si el mundo posterior a la hegemonía estadounidense tendrá orden, sino qué tipo de orden será y bajo qué reglas se organizará. Esa pregunta no puede responderse desde la nostalgia por el momento unipolar ni desde la ilusión de que toda alternativa a Washington es emancipadora. Debe responderse desde la construcción de capacidades propias: instituciones más fuertes, diplomacias más profesionales, coordinación regional menos ideologizada, diversificación económica prudente y defensa consistente del derecho internacional.
La tarea no es escoger amo. Es aprender a negociar en un mundo donde ningún poder debe confundirse con la regla, y donde ninguna promesa de orden —ni la liberal, ni la revisionista ni la multipolar— debe aceptarse sin instituciones, con mecanismos propios y capaces de convertir margen en agencia. Nombrar la expansión gradual del orden ayuda a entender que lo que vivimos no es solo una coyuntura, ni tampoco el colapso instantáneo que tantos diagnósticos anuncian cada vez que encuentran un acontecimiento suficientemente dramático para convertirlo en símbolo. Trump, Ucrania, Gaza, Taiwán, los aranceles, la parálisis del Consejo de Seguridad o el ascenso de China pueden ser hitos de una crisis, pero no son por sí solos su origen ni necesariamente su desenlace. El error está en escoger un evento y declararlo el fin definitivo de un orden que lleva décadas mostrando síntomas de agotamiento, pero que aún estructura instituciones, alianzas, mercados, dependencias y vocabularios de legitimidad. Por eso, la pregunta no es cuándo murió el orden basado en reglas, sino quién ha tenido poder para declarar sus excepciones, quién ha pagado sus costos y quién será capaz de construir reglas que obliguen también al fuerte. Solo entonces las potencias medias dejarán de reaccionar a los síntomas —el último exabrupto, la última guerra, el último arancel— y podrán actuar sobre la enfermedad de fondo: un sistema que decía ser universal, pero que demasiadas veces funcionó como privilegio.
Donald Trump asistió como invitado principal a la cena de gala reprogramada de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA) que se llevó a cabo en el hotel Waldorf Astoria el viernes por la noche. El discurso del presidente duró poco más de una hora; habitualmente, las intervenciones de los mandatarios en eventos previos han sido más cortos y con una dosis fuerte de humor. En esta ocasión, como reflejo de la tensa relación entre Trump y la prensa, combinó sus chistes con ataques a algunos periodistas y mensajes políticos. Entre otros comentarios, dijo que en 2028 buscaría la reelección por cuarta ocasión, tomando en cuenta que la ha ganado tres veces, y subrayó que en la segunda ocasión venció por un amplio margen pero fue víctima de un fraude a gran escala. Cobertura en AP, CNN, CBS News, CNBC, Politico, Axios, NYT y Washington Post.
Como parte de la confrontación sobre la interpretación de la historia de Estados Unidos, Trump firmó una orden ejecutiva que tiene como objetivo restaurar la confianza en el Instituto Smithsonian. Entre otros aspectos, dispone de la colocación de letreros a la entrada de las sedes de algunos de sus museos que señalan que parte de la información que se presenta en su interior es imprecisa o sesgada. Además, la orden indica que el liderazgo de dicha institución no concibe a la historia como una herencia compartida, sino como un instrumento para promover la justicia social y la transformación radical de la sociedad estadounidense. Como antecedente inmediato, el 4 de julio, la Casa Blanca presentó un informe que critica al activismo político extremista del liderazgo de la institución, al que considera incapaz de presentar el pasado de una forma unificadora. Sobre el tema, notas de NBC News, Politico, NYT y Washington Post.
El Liberty Justice Centerpresentó una demanda a nombre de dos pequeñas empresas importadoras ante la Corte Internacional del Comercio por la imposición de aranceles la semana pasada con fundamento en la sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. El centro ha promovido otras demandas previamente con éxito que incluso fueron analizadas por la Suprema Corte, como fue el caso de las que anunció Trump en el “día de la liberación” el 2 de abril del año pasado y que fueron invalidadas por dicho tribunal. Sobre el tema, notas de CNBC, AP y NYT.
Por tercer día consecutivo, Estados Unidos e Irán no intercambiaron fuego después de casi dos semanas de ataques de ambas partes a objetivos estratégicos en el territorio iraní y en bases estadounidenses en el Medio Oriente. En el caso de Estados Unidos, Axios informó que Donald Trump tomó la decisión después de una reunión con sus asesores en la que le indicaron que los ataques en la zona del estrecho de Ormuz habían llegado al límite de su efectividad. Reuters señala que Irán suspenderá su ofensiva con drones y misiles mientras haya una pausa de bombardeos estadounidenses. Hasta ahora no ha habido una reanudación de contacto directo entre representantes de ambas partes para retomar las conversaciones suspendidas antes del reinicio de hostilidades.
En exclusiva, NYT informa que Donald Trump debió regresar a Estados Unidos de la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que se llevó a cabo en Ankara hace tres semanas en un avión presidencial distinto al que usó para llegar a esa ciudad. El traslado de ida lo hizo en el Boeing 747-8 que fue obsequiado por Qatar, pero el Servicio Secreto pidió el cambio al haber amenazas creíbles de un ataque por parte de fuerzas afines a Irán. El medio reportó previamente que ese avión no reunía todos los requisitos de seguridad.
AP, NYT y Washington Post informaron que el gobierno de Brasil negó los visados a dos altos funcionarios del Departamento de Estado que tenían previsto viajar esta semana para evaluar la equidad y la integridad del sistema electoral de ese país de cara a los comicios presidenciales de octubre de este año. Esta decisión abrió otro frente más en las deterioradas relaciones entre Washington y Brasilia, cuya expresión más reciente es la imposición de aranceles de 50% a las exportaciones brasileñas. El gobierno de Trump mantiene una gran cercanía con la familia Bolsonaro. Uno de sus integrantes, Jair Bolsonaro, se enfrentará a Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de octubre.
Después de una demora de varias semanas, finalmente se llevó a cabo el viernes la inauguración del puente Gordie Howe que une a Detroit, Michigan con Windsor, Ontario. El evento se celebró del lado canadiense del puente sin participación oficial estadounidense, como reflejo de las tensiones entre Washington y Ottawa sobre varios temas. En este caso, durante semanas Donald Trump amenazó con no autorizar la apertura del puente por las diferencias en asuntos comerciales y por estar en desacuerdo con el esquema de repartición de los ingresos derivados de los peajes del puente. En esta ocasión, señaló en Truth Social que dicho esquema, desfavorable inicialmente a Estados Unidos, fue modificado y ahora ambas partes reciben el 50%. Sobre el tema, notas de Reuters, USA Today, The Hill y NYT.
La organización Washington Office on Latin America (WOLA) presentó un informe sobre los ataques militares estadounidenses en el mar Caribe y el océano Pacífico que iniciaron el 2 de septiembre del año pasado en contra de embarcaciones que presuntamente transportan drogas. A la fecha, han muerto 221 personas en 63 ataques a 67 naves. WOLA considera que esos actos son “homicidios bajo la legislación nacional y ejecuciones extrajudiciales de acuerdo con el derecho internacional” humanitario. Agrega que “los decesos son el resultado de uso irresponsable del ejecutivo de la etiqueta ‘terrorista’ que permite emplear a las fuerzas militares de Estados Unidos para atacar a civiles.” Como esas ejecuciones se llevan a cabo sin evidencia ni debido proceso, pide que cesen y que los responsables rindan cuentas. De acuerdo con un reportaje de Los Angeles Times, en estos ataques han muerto 13 ciudadanos mexicanos.
De acuerdo con información actualizada analizada por Austin Kocher, experto en temas migratorios, la población de migrantes en los 78 centros de detención en el país a la fecha es de cerca de 66 mil. Esta cifra es la más elevada en los últimos tres meses, sin llegar al récord establecido en enero, cuando se registraron más de 70 mil detenciones. La cifra del mes en curso refleja un repunte en los arrestos de indocumentados por parte de los agentes de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
NYT analiza el efecto del endurecimiento de la política migratoria en el sector de cuidados a la población de la tercera edad, en donde un porcentaje importante de proveedores de servicios de todo tipo son inmigrantes. Algunos de ellos son indocumentados que han sido detenidos y deportados y otros son beneficiarios de programas como el Estatus de Protección Temporal (TPS) o la Acción Diferida para Arribos en la Infancia (DACA) que se han visto afectados por amenazas de cancelación o restricciones de renovación.
La Cámara de Representantes comenzó su receso de cinco semanas. Los congresistas que buscan su reelección intensificarán en ese periodo sus campañas en sus distritos; Axios detalla además los planes del liderazgo republicano de viajar por el país para apoyar a sus candidatos a fin de defender su posición mayoritaria.
Por su parte, el Senado todavía tiene programadas dos semanas de actividades. Al comentar sobre los principales avances legislativos en la cámara baja, en particular la propuesta de resolución con una solicitud de fondos adicionales para el Departamento de Guerra, el sector agrícola y la seguridad electoral para el año fiscal que todavía no concluye por un monto de $95 mil millones de dólares, Donald Trump instó en Truth Social al Senado a aprobarla antes de iniciar su receso. Desde su perspectiva, ese texto contiene algunas de las modificaciones a las disposiciones electorales vigentes de la ley Safeguard American Voter Eligibility (SAVE America) que ha promovido intensamente. También insistió nuevamente que la cámara alta debe eliminar la regla de procedimiento legislativo sobre la mayoría calificada de 60 votos para la aprobación de algunas iniciativas. Sobre los principales temas de la agenda del Senado de esta semana, nota de The Hill.
Claudia Sheinbaum calificó como “buena” la reunión que sostuvo jueves 23 con Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos (USTR), al haber avances en varios temas, tomando en cuenta la nueva visión proteccionista de Donald Trump sobre el comercio y su insistencia en lograr la reducción del déficit comercial bilateral. Detalló que un tema en el que insiste Estados Unidos es el cambio en las reglas de origen para fortalecer la producción industrial en ese país. También reaccionó a la decisión del gobierno estadounidense de imponer un arancel de 10% a diversas exportaciones mexicanas al no haber avances suficientes para limitar la importación de productos elaborados con trabajo forzado. En particular, subrayó que México busca mantener su condición preferencial frente al resto del mundo, considerando que a pesar de esa medida, más del 80% de las exportaciones no tienen aranceles por apegarse a las reglas del TMEC.
El Departamento de Agricultura (USDA) anunció el viernes la reapertura gradual de las exportaciones de ganado en pie de México en los próximos meses en los puertos fronterizos de Douglas, Arizona y Santa Teresa y Columbus, ambos en Nuevo México, suspendidas previamente por la plaga de gusano barrenador que afecta a la región. Al resaltar que habrá inspecciones exhaustivas en esos puntos, señaló que las prioridades de USDA son proteger a Estados Unidos del gusano barrenador y hacer que la plaga retroceda de México hacia el estrecho de Darién en Panamá. Sheinbaum celebró la decisión y la consideró como “un nuevo ejemplo de que el diálogo, la cooperación y la colaboración con respeto mutuo entre México y Estados Unidos rinden grandes resultados.” Sobre el tema, nota de AP.
A pregunta expresa sobre la respuesta de su gobierno al brote de ciclosporosis, conocida también como diarrea explosiva, atribuida a lechuga cultivada en México, Donald Trump comentó que podría imponer aranceles. Sobre el tema, tanto la Secretaría de Salud como la Comisión Federal de Protección de Riesgos Sanitarios informaron que los análisis “sobre su origen realizados por México y Estados Unidos no han encontrado el parásito [que provoca la enfermedad] en las muestras recolectadas por ambos países.”
A casi 100 días de las elecciones intermedias… la guerra continúa
La cuenta regresiva para las elecciones intermedias del 3 de noviembre sigue. Entre mañana - domingo 26 de julio - y los comicios para renovar la totalidad de los asientos de la Cámara de Representantes y una tercera parte de los del Senado habrá una distancia de 100 días. Los candidatos a los distintos cargos, en particular quienes buscan mantener su curul en alguna de las dos cámaras, intensificarán sus campañas en el receso legislativo de agosto, aunque todavía están pendientes las elecciones primarias en varias entidades, entre ellas Michigan, Minnesota, Wisconsin, Massachusetts y Nueva Hampshire.
Los comicios de medio mandato serán un indicador del nivel de aceptación de Donald Trump y de la aprobación de su gestión en una coyuntura económica compleja y con una guerra impopular de casi cinco meses en el trasfondo que no llega a su fin. El Partido Republicano controla ahora la Casa Blanca y tiene la mayoría en ambas cámaras, situación definida por algunos analistas políticos como la de un “gobierno unificado.” Este arreglo institucional podría cambiar en noviembre, pues es posible que el Partido Demócrata obtenga la mayoría en al menos una de las dos cámaras, con lo que Trump tendría que lidiar con un “gobierno dividido” en la segunda mitad de su mandato.
¿Cómo ha incidido la guerra en contra de Irán en la agenda legislativa y en la opinión pública estadounidense? ¿Tendrá algún efecto en los resultados de las elecciones intermediarias? ¿Podrá capitalizar Trump el conflicto para mantener en manos de su partido ambas cámaras? ¿O más bien serán los demócratas quienes aprovecharán su impopularidad para asegurar una mayoría legislativa?
La guerra en contra de Irán en el Congreso…
Esta semana, el conflicto con Teherán recibió considerable atención en ambas cámaras.
Por un lado, Pete Hegseth, secretario de Guerra, y Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, participaron en una audiencia en el Comité de Asignaciones Presupuestarias del Senado programada para escuchar su petición para contar con fondos adicionales por un monto de $88 mil millones de dólares para el esfuerzo bélico. La sesión fue ríspida, pues varios senadores del comité, en particular los de la bancada demócrata, cuestionaron duramente los objetivos y la estrategia de Trump en el conflicto y el liderazgo de Hegseth, quien para justificar la petición de fondos indicó que el costo de la guerra con Irán ya asciende a $37.5 mil millones de dólares.
Por otro lado, el Pleno de la Cámara de Representantes aprobó por 216 votos a favor (209 R, 6 D y 1 I) y 212 en contra (7 R y 205 D) la iniciativa de fondos para el Departamento de Guerra, conocida como National Defense Appropriation Act o NDAA, para el año fiscal 2027 por un monto de $1.15 billones de dólares (trillions en inglés). Tradicionalmente, la ley NDAA logra respaldo bipartidista, pero en esta ocasión no fue posible debido a la oposición demócrata a la conducción de la guerra en contra de Irán y por la adición al texto de la ley Safeguard American Voter Eligibility (SAVE America), que contiene importantes modificaciones a las disposiciones electorales vigentes y que ha sido promovida con intensidad por Trump. El Senado tiene su propia versión de NDAA que todavía no ha sido considerada en el Pleno por lo que eventualmente será necesario conciliar los textos en un comité bicameral.
El Pleno de la Cámara de Representantes también aprobó por 216 votos a favor (todos R) y 214 en contra (2 R, 211 D y 1 I) una propuesta de resolución con una solicitud de fondos adicionales para el Departamento de Guerra, el sector agrícola y la seguridad electoral para el año fiscal que todavía no concluye por un monto de $95 mil millones de dólares. De nueva cuenta, afloró la división partidista en esta votación. En virtud de que la cámara baja comenzó su receso de verano de cinco semanas, la solicitud será puesta a consideración de los comités legislativos y el Pleno hasta su regreso en septiembre para luego ser enviada al Senado en caso de avanzar.
Finalmente, en la semana ambas cámaras consideraron con resultados distintos sendas iniciativas de resolución para limitar el uso de la fuerza militar en Irán a menos de que el ejecutivo cuente con la aprobación del Congreso. En la Cámara de Representantes, avanzó con 214 votos a favor (4 R y 210 D) y 208 en contra (207 R y 1 I), mientras que en Senado el texto recibió 47 votos a favor (1 R y 46 D) y 49 en contra (48 R y 1 D). De nueva cuenta, los resultados de ambas votaciones reflejaron las divisiones partidistas en torno a la guerra en contra de Irán.
... y en la opinión pública
Desde su inicio hace ya casi cinco meses, las encuestas han reflejado que hay más rechazo a la guerra en contra de Irán que apoyo en la opinión pública estadounidense. El promedio de las encuestas de Silver Bulletin refleja estas tendencias. En su primera medición, el promedio fue de 35.1% de respaldo y 47.3% de oposición. Esta mañana, esa relación es de 34.7% vs 56.9%. En otras palabras, el apoyo se ha mantenido con pocas variaciones, pero el rechazo ha aumentado casi 10 puntos porcentuales.
La encuesta de Washington Post Ipsos, una de las más recientes de este mes, registró que la aprobación del manejo de Trump de la situación con Irán es de 29% y la desaprobación, de 69%. Adicionalmente, 28% de los participantes consideran que ha valido la pena para Estados Unidos esta guerra mientras que 68% opina lo contrario. En esta misma medición, el nivel de aprobación de la gestión de Trump es de 37% y el de desaprobación, de 61%.
En el caso de la encuesta YouGov, también del mes, 31% de los participantes aprobaron la conducción de Trump de la guerra en contra de Irán y 59% la desaprobaron. En este caso, los datos están desagregados por sexo, raza, edad, educación e identidad política y permiten ver importantes matices. Uno de los más significativos es la postura de los votantes que se consideran independientes: sólo 17% respaldaron el manejo presidencial del conflicto y 68% lo rechazaron. En el caso de YouGov, la gestión de Trump registra 37% de aprobación y 59% de desaprobación.
Tal vez más reveladores fueron los resultados de una encuesta reciente de Politico en la que se registró una caída en el apoyo a la guerra en contra de Irán entre quienes se identifican con el movimiento Make America Great Again (MAGA). A manera de ejemplo, en mayo, la mitad de los encuestados de este grupo que constituye la principal base política de Donald Trump consideraban que valían la pena los costos económicos de dicho conflicto; en esta ocasión, la cifra es cercana a una tercera parte. Adicionalmente, poco menos del 20% de los votantes de MAGA creen que la guerra debe llegar a su fin, independientemente de sus costos.
Perspectivas
La guerra en contra de Irán es impopular entre el electorado, profundiza las divisiones partidistas y resulta cada vez más costosa, mientras aumenta número de efectivos militares muertos o lesionados. También se le vincula directamente con el alza en el precio de los hidrocarburos y, por ende, con los problemas económicos que afectan al bolsillo de la ciudadanía estadounidense. En un contexto electoral, es difícil ignorar sus consecuencias. De continuar en las próximas semanas, probablemente incidirá en el comportamiento de los votantes en los comicios de medio mandato del 3 de noviembre. Para algunos republicanos que buscan la reelección en distritos muy competidos, su postura frente a la guerra puede influir en el resultado. Los demócratas, por su parte, resaltarán en sus campañas los efectos negativos del conflicto para intentar recuperar la mayoría en al menos una de las dos cámaras. Aunque Trump ha declarado en más de una ocasión que la guerra ha terminado y que el enemigo está liquidado, está en un atolladero pues la confrontación continúa. En consecuencia, crece la probabilidad de que, durante la segunda mitad de su mandato, deba coexistir con un poder legislativo en el que su partido ya no sea el mayoritario en ambas cámaras.
De acuerdo con los resultados de la encuesta más reciente de Emerson College sobre la intención del voto genérico para el Congreso en las elecciones intermedias del 3 de noviembre, el Partido Demócrata aventaja por 11 puntos al Republicano: 53% vs 42%. En este caso, el nivel de aprobación de la gestión de Trump es de 39% vs 59% de desaprobación. En cuanto a candidatos a la presidencia en 2028, entre demócratas, los primeros lugares los ocupan Pete Buttigieg (19%), Gavin Newsom (17%), John Ossoff (13%) y Alejandra Ocasio Cortés (13%); entre republicanos, los punteros son JD Vance (39%) y Marco Rubio (38%).
En declaraciones exclusivas a Axios, Donald Trump dijo que está por decidir si aprueba un ataque masivo a Irán mucho mayor sin la participación de Israel. En su opinión, Irán quiere negociar, pero no está listo para llegar a un acuerdo. Mientras continúan las hostilidades, NYT informó que Irán rechazó una nueva propuesta de cese al fuego de Estados Unidos que fue transmitida por intermediación de Irak.
Después de concluir una investigación fundamentada en la sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) anunció la imposición de nuevos aranceles que oscilan entre el 10% y el 12.5% a las exportaciones de más de 60 socios comerciales, incluido México, por no contar con disposiciones efectivas para prohibir la importación de productos elaborados con trabajo forzado. Estos aranceles entraron en vigor hoy a las 12:01 am ET, justo cuando dejaron de tener vigencia otros de 10% que impuso el gobierno de Trump el 20 de febrero. Los países que ya han hecho avances para limitar este tipo de importaciones tendrán un arancel de 10% (entre ellos México); para los que no han adoptado todavía medidas para restringirlo, será de 12.5%. Al anunciar la medida, USTR resaltó que se deriva de un compromiso de Estados Unidos para combatir el trabajo forzado a nivel global. Sobre el tema, nota informativa de USTR y cobertura en AP, Reuters, CBS News, NBC News, Fox News, NPR, CNBC, Politico, Axios, Semafor, NYT y Washington Post.
Mark Carney, primer ministro de Canadá, sostuvo ayer que hay una amplia gama de acciones que puede tomar su gobierno en caso de que entren en vigor el 19 de agosto los aranceles de 50% a varios productos canadienses que anunció Trump el lunes como respuesta al trato discriminatorio que reciben las exportaciones estadounidenses de automóviles, bebidas alcohólicas y productos lácteos a ese país. En este caso, la medida está fundamentada en la sección 338 de la Ley de Tarifas de 1930. Carney también indicó que están en curso negociaciones intensas con las contrapartes estadounidenses a la vez que agregó que todas las opciones quedan en la mesa. Sobre el tema, notas de AP y Reuters.
El Departamento de Estado anunció nuevas sanciones en contra de nueve entidades y dos individuos de Cuba a fin de limitar al gobierno de ese país el acceso a fondos, incluidos los que se obtienen por las misiones internacionales de personal de salud. Entre otros, fueron designadas tres empresas del sector energético, la Unidad Central de Cooperación Médica y José Ángel Portal Miranda, ministro de Salud Pública. Como consecuencia del anuncio, quedan bloqueados todos los intereses y las propiedades en Estados Unidos de las personas y entidades sancionadas.
La entrada en vigor del acuerdo de cooperación nuclear entre Estados Unidos y Arabia Saudita está pendiente por la nueva condición que impuso Trump ayer: la incorporación del reino a los Acuerdos de Abraham que implican la normalización de las relaciones diplomáticas con Israel. Karoline Leavitt, vocera de la Casa Blanca, dio detalles del requisito del presidente y resaltó que es un tema que ha tratado en múltiples ocasiones con las contrapartes sauditas. Sobre el tema, notas de CNN, Reuters y NYT.
En entrevista concedida a ABC News, Margaret Satterthwaite, relatora especial de la Organización de las Naciones Unidas sobre la Independencia de Magistrados y Abogados alertó sobre las consecuencias de los cambios implementados por el gobierno de Donald Trump en el sistema de juzgados de inmigración que dependen del Departamento de Justicia. En particular, señaló que es muy preocupante el despido de más de cien jueces de inmigración y su reemplazo por nuevos magistrados que tienen la consigna de deportar a los inmigrantes que se presentan en los tribunales. Ese enfoque pone en tela de juicio la independencia de dichos jueces. Sobre el tema, comunicado de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
El Pleno de la Cámara de Representantes aprobó ayer por 214 votos a favor (4 R y 210 D) y 208 en contra (207 R y 1 I) una resolución que pide al poder ejecutivo suspender los ataques militares en contra de Irán a menos de que cuente con la aprobación del Congreso. Para conseguir el aval, los promotores demócratas de la iniciativa tuvieron que asegurar el apoyo de cuatro legisladores republicanos. Esta es la primera resolución sobre el tema que se aprueba después del colapso del memorándum de entendimiento para negociar la paz y del reinicio de hostilidades hace 12 días. Cobertura en notas de AP, CBS News, CNN, NPR y Washington Post.
En el Pleno del Senado fue adverso el desenlace de una resolución que buscaba limitar los poderes de guerra de Trump en Irán al recibir 47 votos a favor (1 R y 46 D) y 49 en contra (48 R y 1 D). Al respecto, nota de The Hill. Cobertura de ambas resoluciones en NBC News, Roll Call, Politico y NYT.
La relación entre Donald Trump y el senador John Thune (R-Dakota del Sur), líder de la mayoría republicano del Senado, se ha desgastado aún más en fechas recientes. El presidente ha instado a la bancada republicana para que apruebe la ley Safeguard American Voter Eligibility (SAVE America), que contiene importantes modificaciones a las disposiciones electorales vigentes, y elimine la regla de la mayoría calificada de 60 votos en el Senado para el aval de algunas leyes. Sin embargo, Thune ha indicado que no hay suficientes votos republicanos para avanzar con la ley SAVE ni para cambiar las reglas de procedimiento del Senado. Por eso, en un mitin en Marietta, Georgia, Trump presionó públicamente a Thune, y Caroline Leavitt, vocera de la Casa Blanca, dijo que se agota la paciencia del presidente con el líder republicano del Senado. En respuesta a Leavitt, Thune la retó a encontrar los votos que se requieren para aprobar la ley SAVE. Sobre el tema, notas de CNN, The Hill, Politico, Roll CallUSA Today, NYT y Daily Caller.
Claudia Sheinbaum se reunió ayer en el Palacio Nacional con Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos (USTR), quien viajó a la Ciudad de México para copresidir junto con Marcelo Ebrard, secretario de Economía, la tercera ronda de conversaciones bilaterales sobre el TMEC. En su caso, Sheinbaum informó que en el encuentro se abordó la revisión del TMEC y de otros acuerdos bilaterales. Sobre esta reunión, comunicado conjunto de USTR y la Secretaría de Economía.
De acuerdo con la Secretaría de Economía, en las conversaciones bilaterales se registraron “avances en temas como acero, aluminio, derivados, sectores estratégicos, fortalecimiento de las cadenas de valor y sustitución de importaciones de Asia.” Ambas partes acordaron celebrar una cuarta ronda de pláticas en la primera mitad de septiembre. Con respecto a las conversaciones, Reuters informa que un tema contencioso es la exigencia de que el 50% del contenido de los automóviles sea estadounidense para tener acceso preferencial a ese mercado.
En virtud de que la reunión con USTR coincidió con el anuncio de los nuevos aranceles de Estados Unidos que entraron en vigor hoy y que serán del 10% para México, Economía informó que estarán exentas “las exportaciones que cumplan con las reglas del T-MEC.” Aclaró que la medida sustituye a otro arancel del 10% que se impuso en febrero y que vence hoy. Por ello, confirmó que “alrededor del 85% de las exportaciones mexicanas al mercado estadounidense continuarán con arancel cero.” Por esta razón, la dependencia consideró que el país mantiene ventajas para exportar a Estados Unidos. Ebrard comentó en X que USTR había informado con antelación sobre la imposición de esta medida a México. Sobre el tema, nota de Reuters.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y el Departamento del Tesoro anunciaron ayer la adopción de varias medidas en contra de las estructuras financieras del cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En su caso, la SHCP informó que identificó por medio de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) a varias operaciones con recursos de procedencia ilícita y a personas morales con actividades ilegales. Por ello, la UIF presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República e incluyó en la Lista de Personas Bloqueadas a los sujetos vinculados con la estructura financiera del CJNG.
Por su parte, el Departamento del Tesoro anunció sanciones en contra de 50 personas y entidades vinculadas con “el grupo terrorista” CJNG, entre ellos, Juan Carlos González “el Pelón”, un individuo con doble nacionalidad que ahora es el nuevo líder de esa organización delictiva. En su caso, el Tesoro resaltó que el CJNG es una organización terrorista extranjera que es responsable de la distribución de una gran parte del fentanilo que se consume en Estados Unidos y presentó su evolución histórica, su nueva estructura organizativa y su participación en numerosas actividades delictivas, entre ellas el huachicoleo. Como consecuencia del anuncio, todos los intereses y las propiedades en Estados Unidos de las personas y entidades sancionadas quedan bloqueados. Sobre el tema, comunicado del Departamento de Estado.
Tanto la Secretaría de Marina como el Comando Norte de Estados Unidos informaron sobre una reunión de tres días en el puerto de Veracruz en la que participaron Raymundo Pedro Morales (secretario de Marina), Ricardo Trevilla (secretario de la Defensa Nacional) y Gregory M. Guillot (comandante del Comando Norte) como parte de un programa de cooperación militar bilateral. En su caso, el Comando Norte resaltó que las visitas recíprocas han contribuido a transformar “una asociación profesional sólida en lazos personales sobresalientes.”
Como parte de su programa de visitas, el embajador Roberto Lazzeri se reunió ayer con Sara Carter, directora de la Oficina Nacional de Control de Drogas (ONDCP) de la Casa Blanca, para abordar temas de seguridad y prevención del consumo de narcóticos en ambos países.
La Secretaría de Salud informó que resultaron negativos los análisis para la detección de Cyclospora Cayetanensis en la lechuga y el agua de la planta Taylor Farms de México, ubicada en Doctor Mora, Guanajuato. Sobre el tema, nota de Reuters.
Donald Trump encabezó en Dover, Delaware, la ceremonia en honor a los cuatro miembros de las fuerzas armadas estadounidenses que murieron el fin de semana como consecuencia de los ataques de Irán con misiles y drones a bases estadounidenses en Jordania e Irak. Antes de comenzar el evento, consideró que los cuatro son “grandes héroes.” Desde que empezó la guerra en contra de Irán, ésta es la tercera ocasión que el presidente participa en una ceremonia de esta naturaleza. En total, en este conflicto han muerto 18 integrantes de las fuerzas militares de Estados Unidos. Sobre el tema, notas de AP, Fox News, ABC News, NBC News y CNN.
De acuerdo con los resultados de una encuesta reciente de Politico, el apoyo a la guerra en contra de Irán entre quienes se identifican con el movimiento Make America Great Again (MAGA) ha declinado. A manera de ejemplo, en mayo, la mitad de los encuestados de este grupo que constituye la principal base política de Donald Trumo consideraban que valían la pena los costos económicos de dicho conflicto; en esta ocasión, la cifra es cercana a una tercera parte. Poco menos del 20% de los votantes de MAGA creen que la guerra debe llegar a su fin, independientemente de sus costos.
El Departamento de Energía firmó ayer un acuerdo de cooperación nuclear con su contraparte de Arabia Saudita que permitirá al reino desarrollar su programa de enriquecimiento de uranio para reactores civiles con la participación de empresas estadounidenses que proporcionarán la tecnología y la asesoría técnica. Ambas partes también firmaron un acuerdo de salvaguardas nucleares. Al respecto, cobertura de NPR, NBC News, Politico, Reuters, NYT y Washington Post. Por otra parte, Reuters identifica algunas de las preocupaciones que han surgido en Estados Unidos y a nivel regional en torno a este convenio; sobre este último tema, notas de Politico y NYT.Semafor aborda las críticas de los demócratas.
Esta mañana, Donald Trump anunció en Truth Social una condición para la entrada en vigor de este instrumento de cooperación nuclear al precisar que estará sujeto a la incorporación de Arabia Saudita a los Acuerdos de Abraham que implican la normalización de las relaciones diplomáticas con Israel. Cobertura en CNN, CBS News y Washington Post.
Durante su estancia en Manila, Marco Rubio ha participado en varias reuniones ministeriales organizadas por la Asociación de Naciones del Sudeste de Asia (ASEAN) y ha sostenido encuentros con líderes y cancilleres de países de la región del Indo Pacífico, entre otros, Ferdinand Marcos Jr, presidente de Filipinas, y los cancilleres S. Jaishankar (India), Wang Yi (China), Sergei Lavrov (Rusia), Sihasak Phuangketkeow (Tailandia), Vivian Balakrishnan (Singapur), Prak Sokhonn(Camboya) y Le Hoai Trung (Vietnam); además en formato grupal, con sus contrapartes de Japón y la República de Corea, por un lado, y por otro, con las de Australia, India y Japón (en el llamado Quad).
La reunión con Wang Yi fue de particular relevancia pues se llevó a cabo a menos de una semana de la acusación de Trump sobre la interferencia de China en los comicios presidenciales de 2020. En declaraciones a la prensa, Rubio dijo que uno de los temas conversados fue la visita de Xi Jinping a Washington, DC en septiembre y precisó que no se abordó el de la interferencia electoral china. A la luz de las diferencias entre ambas partes, comentó que uno de los propósitos del diálogo con Wang Yi es administrarlas para evitar que se salgan de control ya que, de lo contrario, incluso habría consecuencias negativas a nivel global. Confirmó que ambas partes avanzan en el establecimiento de las juntas de comercio y de inversión acordadas en la visita de Trump a Beijing en mayo. Sobre el tema, notas de Reuters y Washington Post.
En el encuentro con Lavrov, uno de los temas abordados fue la guerra entre Rusia y Ucrania; al respecto, Rubio dijo que fue una conversación franca en la que reiteró la disposición de Trump de jugar un papel constructivo para que el conflicto llegue a su fin. Poco antes, Volodymyr Zelensky informó que conversó con Steve Witkoff, enviado presidencial especial, y Jared Kushner, yerno de Trump, sobre la importancia de retomar las pláticas para lograr una “paz digna” por la vía diplomática.
En exclusiva, Fox News informó que el Departamento de Seguridad Interna (DHS) ha impuesto 103 mil multas a migrantes indocumentados por un monto de $84 mil millones de dólares. De ese total, DHS ha logrado recuperar $1.2 mil millones de dólares. Como parte de la política migratoria de mano dura, el gobierno de Trump impuso una multa de $998 dólares por día a los indocumentados que tienen una orden de remoción y no han abandonado el país. Su aplicación incluso ha sido retroactiva a la fecha de la emisión de dicha orden. Como incentivo para evitar la multa, DHS ha impulsado la autodeportación, que incluso contempla apoyos monetarios para los indocumentados que se inclinan por esta opción. Sobre el tema, nota de NYT.
El Pleno de la Cámara de Representantes aprobó ayer por estrechos márgenes dos iniciativas que representan importantes triunfos para la agenda legislativa de Donald Trump y para el liderazgo de Mike Johnson (R-Luisiana), presidente de dicho órgano. Ambas deberán ser puestas a consideración del Senado en los próximos días.
Por un lado, con 216 votos a favor (209 R, 6 D y 1 I) y 212 en contra (7 R y 205 D) avanzó la iniciativa de fondos para el Departamento de Guerra, conocida como National Defense Appropriation Act o NDAA, para el año fiscal 2027 por un monto de $1.15 billones de dólares (trillions en inglés). Para asegurar el apoyo de toda la bancada republicana, el liderazgo incluyó el texto de la ley Safeguard American Voter Eligibility (SAVE America), que contiene importantes modificaciones a las disposiciones electorales vigentes y que ha sido promovida con intensidad por Trump. Tradicionalmente, la ley NDAA logra respaldo bipartidista, pero en esta ocasión no fue posible por la oposición demócrata a la conducción de la guerra en contra de Irán y la adición de la ley SAVE. Detalles del contenido de NDAA en The Hill; cobertura adicional en AP,Politico, Fox News, Time y Washington Post. El Senado tiene su propia versión de NDAA que todavía no ha sido considerada en el Pleno por lo que eventualmente será necesario conciliar los textos en un comité bicameral.
Por otra parte, el Pleno aprobó por 216 votos a favor (216 R) y 214 en contra (2 R, 211 D y 1 I) una propuesta de resolución con una solicitud de fondos adicionales para el Departamento de Guerra, el sector agrícola y la seguridad electoral para el año fiscal que todavía no concluye por un monto de $95 mil millones de dólares. En virtud de que la cámara baja comenzará mañana un receso de verano de cinco semanas, la solicitud será puesta a consideración de los comités legislativos y el Pleno hasta su regreso en septiembre. En este caso, una vez validada, la solicitud de fondos eventualmente podría ser aprobada en el Senado por una mayoría simple y no una calificada de 60 votos, después de abrir el texto a enmiendas, por ser considerada bajo el procedimiento legislativo conocido como “reconciliación.” Hasta el momento, el liderazgo republicano del Senado no se ha mostrado muy entusiasmado por esta propuesta. Sobre el tema, notas de AP, Politico, Roll Call, The Hill, Axios y NYT.
Ante la posibilidad de que Estados Unidos dé a conocer la imposición de nuevos aranceles fundamentados en la sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, Claudia Sheinbaum señaló que su gobierno está a la espera del anuncio. Además, recordó que la Secretaría de Economía expuso en las audiencias que convocó la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) para analizar el tema las razones por las cuales no debía haber nuevos aranceles para México. Finalmente, confirmó que hoy se reunirá con Jamieson Greer, titular de USTR.
En víspera de su viaje a la Ciudad de México, en su comparecencia ante el Comité de Finanzas del Senado que se llevó a cabo ayer, Greer se refirió en varias ocasiones al TMEC y a la relación comercial bilateral. Entre otros temas, abordó los siguientes:
· Consideró que la revisión del TMEC se puede extender hasta 2027 por la complejidad de algunos temas, como el de las reglas de origen que incentiven la producción en América del Norte y el de la normatividad laboral y ambiental, por lo que espera que antes de finalizar este año haya al menos acuerdos interinos con Mexico y Canadá aunque no precisó su contenido.
· Hay interés por mejorar la relación comercial con México y con Canadá pero es necesario corregir algunos desequilibrios y distorsiones actuales como la falta de inversión en el sector automotriz y de aumento de producción en Estados Unidos y el déficit comercial.
· Resaltó el pragmatismo de los negociadores mexicanos, atribuible a la dependencia de México del mercado estadounidense para el crecimiento y el empleo. Subrayó además que México no ha impuesto aranceles a Estados Unidos.
· Si bien USTR se concentra en asuntos comerciales, sostuvo que para Trump es importante que en el proceso de revisión del TMEC México atienda con seriedad otros temas de la relación bilateral como la seguridad fronteriza y el cumplimiento de acuerdos, como el Tratado de Aguas de 1944.
· Cobertura en Reuters y NYT. Politico analiza las implicaciones políticas internas y externas de la reanudación de imposición de aranceles
La SRE informó sobre las acciones que se han realizado para responder al fallecimiento de 17 migrantes mexicanos en Estados Unidos en operativos o bajo custodia de la agencia de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) desde mayo de 2025. Entre otras, el Departamento de Justicia ya recibió una denuncia de la Fiscalía General de la República por los 17 casos, acompañada de una solicitud para que se abran investigaciones sobre cada uno. También se han presentado en las jurisdicciones en las que ocurrieron los hechos las denuncias correspondientes ante las fiscalías estatales y de condado. Por su parte, el embajador Roberto Lazzeri transmitió al Departamento de Seguridad Interna y a ICE “las preocupaciones del gobierno de México por las condiciones en los centros de detención, incluidos los operados por empresas privadas, y solicitó el esclarecimiento de cada caso.” Cobertura en Breitbart y NewsMax.
¿Cuál es el futuro estratégico de México ante la próxima revisión del T-MEC? En este webinario, el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI) presentar un nuevo documento sobre energía, minerales críticos y sustentabilidad en América del Norte
Acompáñanos en este riguroso análisis interdisciplinario donde se exponen las conclusiones, riesgos y oportunidades que definirán la competitividad de la región.
Edith Montes Incin: Consultora de la Dirección General de Diplomacia Deportiva, Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
Paola Suárez Ávila: Senior Fellow de la UER Mexicanos en el Exterior, COMEXI.
Xavier Medina Vidal: Profesor asociado de Ciencias Políticas, Universidad de Texas en Arlington.
Moderación:
Mariana Aparicio Ramírez: Profesora del Centro de Relaciones Internacionales, FCPyS-UNAM
El Mundial 2026 debe entenderse como un fenómeno multidimensional, con implicaciones que van más allá del deporte e incluyen temas de seguridad, migración, género, comercio, economía y relaciones internacionales.
Aunque se trata de una Copa del Mundo organizada por México, Estados Unidos y Canadá, el torneo no ha logrado consolidarse como un proyecto de integración regional, sino que opera más como un evento con sedes compartidas.
Los impactos económicos del Mundial serán diferenciados, con efectos relevantes para el comercio local y las economías anfitrionas, particularmente en México, donde se espera una contribución más visible a nivel nacional.
La migración será uno de los temas más sensibles del torneo. Las políticas migratorias, la situación de las ciudades santuario y los posibles cambios en las decisiones del gobierno estadounidense podrían influir en la experiencia y movilidad de aficionados.
El documento analiza la revisión del T-MEC 2026 como una oportunidad estratégica para fortalecer la certidumbre jurídica, corregir fricciones operativas y consolidar la competitividad de Norteamérica.
El presente documento compila ideas y sugerencias derivadas de las mesas de diálogo establecidas durante el evento México y Canadá: Sumando esfuerzos en momentos inciertos, organizado entre Agil(e), la Cámara de Comercio del Canadá en México (CanCham) y el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI).
Año: 5 Núm.: 24 | Semana del 15 al 22 de julio de 2026
Con la colaboración de: Andrés Herrera, Nicolás Ortuño Hidalgo, Imanol Baeza, Edgar Olguín, Samuel Solorzano Llaven, Alberto Rodríguez de la Torre, Alicia Saraí Lizárraga Padilla, Silvana Bianchessi Stieglitz y Darío Guarneros Toxqui.
Los últimos ataques: el 18 de julio, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, Valeri Gerasimov, informó sobre la toma de las localidades de Krasni Lima, Piskunova y Mirne. El 19 de julio, Rusia bombardeó Kyiv durante cinco horas con cuarenta misiles balísticos. El 21 de julio, Rumania informó sobre un ataque a un barco cisterna ucraniano en sus costas y aseguró que probablemente fue provocado por Rusia. El 22 de julio, drones ucranianos atacaron los almacenes de Wildberries en Krasnodar y Stavropol.
Parlamento Europeo: las comisiones se reunieron con los ministros de la Presidencia irlandesa del Consejo para la presentación de las prioridades políticas
El 21 de julio,Vasile Tofan fue investido en el Parlamento de Moldova como nuevo primer ministro. Prometió reducir el déficit fiscal, impulsar reformas tributarias, privatizar empresas estatales y fomentar la inversión en tecnología e Inteligencia Artificial. Asimismo, busca firmar el acuerdo de adhesión a la UE en 2028 y completar el ingreso en 2030.
El 21 de julio, el opositor Özgür Özel anunció que renunciará a su cargo y formará un nuevo partido después de ser destituido del Partido Republicano del Pueblo (CHP). Özel recibió el apoyo de más de ochenta legisladores, aunque analistas advierten que la división podría favorecer al oficialismo en las elecciones previstas para 2028.
Reino Unido: Andy Burnham asumió el cargo como primer ministro
Hungría: un exministro de Asuntos Exteriores fue contratado por la automotriz china BYD
El 15 de julio, el exministro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártó, renunció a su escaño en el Parlamento para incorporarse a la automotriz china BYD como responsable de relaciones externas. Durante su gestión impulsó la llegada de la empresa al país y promovió el fortalecimiento de los vínculos económicos entre Hungría y China.
Palestina: la Comisión Europea lanzó un fondo de mil millones de dólares para la reconstrucción
Año: 5 Núm.: 23 | Semana del 8 al 15 de julio de 2026
Con la colaboración de: Andrés Herrera, Nicolás Ortuño Hidalgo, Imanol Baeza, Edgar Olguín, Samuel Solorzano Llaven, Alberto Rodríguez de la Torre, Alicia Saraí Lizárraga Padilla, Silvana Bianchessi Stieglitz y Darío Guarneros Toxqui.
Los últimos ataques: entre el 5 y el 13 de julio, Rusia bombardeó Kyiv y su región circundante y un almacén de municiones con misiles balísticos y drones. Entre el 7 y el 15 de julio, atacó la región de Sumi, el puerto de Chornomorsk, la ciudad de Enerhodar, y la región de Odesa. Por su parte, del 9 al 14 de julio, Ucrania atacó las instalaciones petroleras del mar de Azov, la bahía de Taganrog, los transportes marítimos en el mar de Azov, la ciudad de Sebastopol, y Moscú.
Año: 5 Núm.: 22 | Semana del 17 al 24 de junio de 2026
Con la colaboración de: Andrés Herrera, Nicolás Ortuño Hidalgo, Imanol Baeza, Edgar Olguín, Samuel Solorzano Llaven, Alberto Rodríguez de la Torre, Alicia Saraí Lizárraga Padilla, Silvana Bianchessi Stieglitz y Darío Guarneros Toxqui.
Keir Starmer dimitió como primer ministro de Reino Unido
Los socios europeos mostraron solidaridad: el 22 de junio, con motivo del cambio político en Londres, los líderes europeos decidieron aplazar la cumbre UE-Reino Unido y se está reevaluando su celebración. Los presidentes del Consejo Europeo y la Comisión Europea, António Costa y Ursula von der Leyen, respectivamente, destacaron la importancia de continuar con el reinicio de la relación con Reino Unido. Por otro lado, Alemania lo calificó como un socio fiable y Ucrania le agradeció el apoyo frente a Rusia.
Noruega: incrementó su presencia diplomática en Groenlandia
El 19 de junio,Noruega anunció la apertura de un Consulado General en Nuuk, como parte de su estrategia ártica y en respuesta a la creciente importancia de la región. El primer ministro, Jonas Gahr Støre, subrayó que el Alto Norte es la prioridad estratégica de Oslo.
Francia: Emmanuel Macron recibió a Donald Trump en el Palacio de Versalles
El 22 de junio,entró en vigor la adhesión del Reino Unido al CPTPP con México. El acuerdo establece preferencias arancelarias y reglas de acumulación de origen. Sectores como el automotor, el aeroespacial, el farmacéutico y el agroalimentario se beneficiarán de la integración de cadenas de suministro de acuerdo con el Plan México.
UE: el Parlamento Europeo respaldó la modernización de la asociación UE-México
Unión Europea: ¿debe comenzar a actuar como un Estado?
En Foreign Affairs, Maurizio Molinari argumenta que la UE debe actuar como un único Estado para garantizar su supervivencia ante las amenazas de Rusia y China y el crecimiento del populismo euroescéptico. Propone aplicar las reformas planteadas por Mario Draghi, bajo el liderazgo del canciller de Alemania, Friedrich Merz, para reforzar la defensa, la energía y la competitividad europeas.
Unión Europea: ¿el fin de la guerra en Irán solucionará los problemas energéticos de la UE?
Año: 5 Núm.: 21 | Semana del 10 al 17 de junio de 2026
Con la colaboración de: Andrés Herrera, Nicolás Ortuño Hidalgo, Imanol Baeza, Edgar Olguín, Samuel Solorzano Llaven, Alberto Rodríguez de la Torre, Alicia Saraí Lizárraga Padilla, Silvana Bianchessi Stieglitz y Darío Guarneros Toxqui.
Últimos ataques: entre el 12 y el 16 de junio, Ucrania atacó dos refinerías en la ciudad de Nizhnekamsk, una fábrica en Cheboksary, la región de Bryansk, el puerto de Temryuk, las ciudades de Oryol y Tula, dos puentes que conectan Jersón con Crimea y una refinería al sur de Moscú. Además, provocó un incendio en un depósito petrolero en Krasnodar. Por su parte, del 15 al 16 de junio, un ataque de Rusia afectó a un zoológico en la región de Járkov, dañó un monasterio histórico en Kyiv y dejó cuatro muertos en la ciudad de Sloviansk.
Sobre los conflictos globales: el 17 de junio, los líderes del G-7 respaldaron nuevas sanciones contra Rusia y refrendaron el apoyo a Ucrania. En paralelo, también trataron el acuerdo preliminar de paz de EE. UU. con Irán, aunque sin compromisos claros sobre su implementación. En ambos casos, persisten dudas sobre la solidez del liderazgo y la continuidad de los compromisos de Estados Unidos.
Alemania-España: valoran desarrollar un caza de sexta generación
Año: 5 Núm.: 25 | Semana del 13 al 20 de julio de 2026
Con la colaboración de: Andrés Herrera, Nicolás Ortuño, Carlos Eduardo Martínez, Ana Lucía Sánchez Fuentes, Maximiliano Parra Salomón, Alicia Saraí Lizárraga Padilla y Silvana Bianchessi Stieglitz.
Lo último sobre la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán
Año: 5 Núm.: 24 | Semana del 6 al 13 de julio de 2026
Con la colaboración de: Andrés Herrera, Nicolás Ortuño, Carlos Eduardo Martínez, Ana Lucía Sánchez Fuentes, Maximiliano Parra Salomón, Alicia Saraí Lizárraga Padilla y Silvana Bianchessi Stieglitz.
Lo último sobre la guerra de EE. UU. e Israel en Medio Oriente
Año: 5 Núm.: 23 | Semana del 15 al 22 de junio de 2026
Con la colaboración de: Andrés Herrera, Nicolás Ortuño, Paulina Magaña, Carlos Eduardo Martínez, Ana Lucía Sánchez Fuentes, Maximiliano Parra Salomón, Alicia Saraí Lizárraga Padilla y Silvana Bianchessi Stieglitz.
Estados Unidos e Irán: ¿equilibrio o punto muerto?
En Foreign Affairs, Hussein Banai sostiene que Washington está atrapado en un punto muerto con Teherán y debe aprender a vivir con eso. Considera el acuerdo como un empate. Para sostenerlo, EE. UU. debe reconocer sus limitaciones y usar su influencia regional para contener a Irán, para evitar el desgaste político y económico de una invasión terrestre.
Año: 5 Núm.: 22 | Semana del 10 de junio al 17 de junio de 2026
Con la colaboración de: Andrés Herrera, Nicolás Ortuño, Paulina Magaña Heredia, Carlos Eduardo Martínez, Ana Lucía Sánchez Fuentes, Alicia Saraí Lizárraga Padilla, Silvana Bianchessi Stieglitz y Maximiliano Parra Salomón.
En el South China Morning Post, Ji Siqi asegura que el reciente incremento en las operaciones realizadas en yuanes está vinculado con la guerra entre EE. UU. e Irán. Sin embargo, los expertos consultados expresaron opiniones divididas sobre el verdadero origen de la tendencia. Algunos señalaron el estancamiento del euro como moneda de cambio, mientras que otros argumentaron sobre la evolución del comercio mundial hacia la multiplicidad de formas de pago.
Medio Oriente: ¿es el fin de la guerra en Irán un parteaguas en la política de seguridad regional?
En Al Jazeera, Caolán Magee sostiene que la guerra entre Estados Unidos e Irán cambió el paradigma de seguridad colectiva en la región. La presencia de EE. UU. en la zona convirtió a los países del Golfo Pérsico en blancos de los ataques de Teherán y no funcionó como elemento disuasorio. La solución está en un acuerdo híbrido, donde los vínculos con Washington se mantengan y se fortalezcan las capacidades militares individuales de los países, concluye Magee.
Estados Unidos: ¿es la estabilidad con China otra derrota para Washington?
En Foreign Affairs, Jonathan Czin explica que el fin de las hostilidades entre China y Estados Unidos favorece a Beijing en el largo plazo. Estados Unidos está “atrapado” en la guerra contra Irán, aunque reconoce la urgencia de contener a Beijing. En contraste, China concentra sus esfuerzos en apuntalar su industria tecnológica y mejorar sus capacidades de combate. De no revertirse esta tendencia, China podría superar el poder militar de Estados Unidos, observa Czin.
Türkiye: ¿cerró filas con la OTAN?
En Foreign Affairs, Gonul Tol arguye que la profundización de los vínculos entre Türkiye y Occidente está motivada por problemas internos. El bajo crecimiento económico y la dependencia de componentes europeos y estadounidenses para la industria militar nacional forzaron a Ankara a reflexionar sobre sus lazos con Moscú. Sin embargo, el país no tiene planes de poner fin a su política de autonomía estratégica, concluye la autora.
/En un contexto internacional marcado por conflictos armados, crisis humanitarias, retrocesos democráticos ycrecientes desigualdades, la igualdad de género ha dejado deser una cuestión exclusivamente social para convertirse en un elemento estratégico de la gobernanza global. La V Conferencia Ministerial de Política Exterior Feminista: Construyendo Paz y Democracia, celebrada en Madrid,reflejó esta nueva visión al situar la igualdad como un componente esencial para la paz, la democracia y el desarrollo sostenible.
España asumió un papel de liderazgo al reunir a gobiernos, organismos internacionales, representantes parlamentarios yorganizaciones de la sociedad civil con un objetivo común:impulsar una política exterior que incorpore de formatransversal la perspectiva de género. El mensaje fue claro: nopuede construirse un orden internacional estable mientraspersistan desigualdades estructurales que afectan a la mitad de la población.
Uno de los momentos más destacados de la Conferencia fue el espacio brindado a las organizaciones feministas a través del Foro de la Sociedad Civil, donde pusieron de relieve cómo las guerras, las crisis económicas, el cambio climático y los desplazamientos forzados afectan de manera desproporcionada a las mujeres y las niñas. Paradójicamente, quienes desempeñan un papel decisivo en la protección y reconstrucción de las comunidades siguen siendo, en muchoscasos, quienes reciben menos apoyo financiero por parte de sus países y de la arquitectura internacional.
La adopción de la Declaración Política de Madrid, suscrita por veintiocho países, constituye un avance relevante al traducir principios en compromisos concretos, como integrarla igualdad de género en la acción exterior, fortalecer laparticipación de las mujeres en la toma de decisiones, prevenir la violencia y aumentar la financiación para combatir la desigualdad y la feminización de la pobreza.
Sin embargo, el verdadero reto comienza tras la firma de estos acuerdos. La experiencia demuestra que numerosas declaraciones internacionales terminan perdiendo fuerza como consecuencia de una financiación insuficiente, la discontinuidad de los compromisos institucionales y la debilidad de los mecanismos de evaluación y seguimiento. El éxito de esta Declaración dependerá de la capacidad de los Estados para traducir sus acuerdos en políticas públicas medibles y sostenibles.
La Conferencia de Madrid aporta también una idea fundamental: la igualdad de género no solo responde a unaexigencia de justicia y de derechos humanos, sino queconstituye una herramienta para fortalecer la democracia, prevenir conflictos y mejorar la eficacia de la cooperación internacional. En un mundo cada vez más complejo, la Política Exterior Feminista representa una oportunidad paraconstruir sociedades más inclusivas y resilientes.
El desafío ahora es que el compromiso político se traduzca en acciones concretas capaces de generar un impacto real y duradero.
/ En días pasados, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México se encuentra por encima de Europa en materia de paridad política y representación de mujeres en la función pública.
Si bien los datos sobre participación femenina en congresos, gabinetes y espacios de decisión muestran avances históricos que durante décadas parecían impensables, reducir la discusión a una comparación numérica resulta insuficiente.
La presencia de más mujeres en el poder no necesariamente implica una transformación estructural de las condiciones que siguen reproduciendo desigualdad, violencia y exclusión para millones de mexicanas.
La paridad es, sin duda, un avance democrático indispensable. Sin embargo, no resuelve por sí misma los problemas de fondo: la ausencia de una agenda prioritaria sólida, transversal y sostenida con perspectiva de género que impulse políticas públicas capaces de modificar las condiciones materiales de desigualdad. La igualdad sustantiva —es decir, aquella que busca garantizar no solo igualdad jurídica, sino igualdad real en oportunidades, derechos, acceso y condiciones de vida— sigue siendo una deuda pendiente.
Tener más mujeres ocupando cargos públicos no garantiza automáticamente gobiernos comprometidos con los derechos de las mujeres, ni iniciativas eficaces para combatir la violencia, la brecha salarial, la precarización laboral o la carga desproporcionada de cuidados.
En la práctica, la vida de las mujeres no está siendo beneficiada porque estas mujeres estén en los cargos públicos. Comparar a México con países como Suecia o España únicamente desde la cantidad de mujeres en cargos públicos ignora dimensiones mucho más profundas del desarrollo democrático y la igualdad.
En Europa, principalmente en Suecia, existe un sistema de cuidados que brinda una licencia parental, con 480 días de licencia pagada para la pareja, 90 días forzosos para cada uno y 300 días más flexibles para que el padre o la madre realicen labores de cuidado. En México, las licencias de paternidad son solo de 5 días para el padre, mientras que la madre, además de recuperarse del parto, sigue atendiendo las labores del hogar y tiene una licencia de 84 días.
Mientras que en España está legalizada la licencia por dolor menstrual severo pagado por la seguridad social, en México ni siquiera existen productos gratuitos para una menstruación digna. Mientras que en Francia y Reino Unido existe una estricta revisión de cesáreas innecesarias y controles de bienestar maternos, en México, según datos de la ENDIREH 2021, el 31 % de las mujeres que han dado a luz han sido víctimas de violencia obstétrica.
La lista podría ser más grande, pero quizás el factor principal que distingue a los países de la Unión Europea es que su principal enfoque no está en la violencia mortal sistemática hacia las mujeres. En 2025, en España hubo 49 decesos de mujeres a manos de sus parejas; en Reino Unido, un aproximado de 80 al año; en Suecia, 25. En México, 5 mil mujeres fueron asesinadas ese mismo año: más de 10 mujeres cada día. De ellas, solo 597 casos fueron tipificados como feminicidio y solo 2 de cada 10 tienen un seguimiento puntual.
La igualdad sustantiva implica modificar estructuras históricas de poder, no solamente redistribuir espacios políticos. México ha avanzado en representación, pero aún está lejos de convertir esa presencia en cambios estructurales y sostenibles para las mujeres. Cantidad no es calidad. Oportunidad política no es capacidad institucional. Y representatividad no necesariamente significa transformación real. Celebrar la paridad sin reconocer sus límites puede convertirse en un ejercicio de triunfalismo político que invisibiliza las enormes tareas pendientes para construir un país verdaderamente igualitario.
/ Durante años, México discutió la desigualdad digital desde el acceso: quién tenía internet y quién no. Hoy esa discusión se ha quedado corta. La nueva desigualdad ya no está únicamente en la conexión, sino en la capacidad de comprender, cuestionar y reflexionar la información que consumimos todos los días.
Porque actualmente el problema no es que la gente no tenga información. El problema es que gran parte de la sociedad ya no sabe qué hacer con ella.
Vivimos hiperconectados, pero cada vez somos menos autocríticos.
El internet y las redes sociales dejaron de ser solo espacios de entretenimiento; hoy moldean percepciones y emociones sin que lo notemos. Muchas veces creemos que las decisiones son completamente nuestras, cuando en realidad fueron empujadas por tendencias, campañas digitales o contenidos diseñados específicamente para captar atención y generar reacción. Nos acostumbramos a consumir contenido rápido, titulares amarillistas y opiniones empaquetadas en videos de 30 segundos.
Y eso es grave.
En México, millones de personas toman decisiones basadas en desinformación, contenido manipulado o narrativas simplificadas. Desde qué comprar hasta por quién votar. El algoritmo ya no solo recomienda música o series; también influye en nuestra visión del mundo. Podemos decir que nos están diciendo qué pensar y que decidir.
La falta de pensamiento crítico está convirtiéndose en una crisis silenciosa. Según el INEGI, más del 90% de los usuarios de internet en México utilizan redes sociales, pero diversos estudios muestran que la capacidad de verificar información o identificar noticias falsas sigue siendo baja, especialmente entre jóvenes expuestos a sobreinformación constante.
La consecuencia es evidente: personas que leen únicamente encabezados, comparten información sin verificar y construyen opiniones desde la emoción inmediata, no desde la reflexión.
Durante años se creyó que ampliar la cobertura digital resolvería la desigualdad de acceso. Pero hoy vemos que dos personas pueden tener el mismo acceso a internet y vivir realidades completamente distintas: una utiliza la tecnología para aprender, investigar y cuestionar; otra queda atrapada en un consumo pasivo de información superficial.
Ahí nace la brecha cognitiva.
Y la inteligencia artificial está acelerando aún más este fenómeno. Herramientas como ChatGPT pueden potenciar el aprendizaje, pero también pueden profundizar la dependencia intelectual si se usan sin criterio. Muchos estudiantes ya no investigan ni analizan; simplemente piden respuestas inmediatas.
Estamos formando generaciones acostumbradas a obtener resultados rápidos, pero no necesariamente a pensar.
En una sociedad saturada de estímulos, detenerse a reflexionar parece ir contra la lógica del mundo digital. Los algoritmos premian la velocidad, la polarización y el impacto emocional. Pensar críticamente requiere exactamente lo contrario: tiempo, duda y análisis.
Por eso la nueva desigualdad será mucho más peligrosa que la falta de acceso a internet. Porque una sociedad que pierde la capacidad de cuestionar también pierde la capacidad de decidir libremente.
Y cuando dejamos de reflexionar, alguien más empieza a pensar y decidir por nosotros.
/ El proyecto de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) ha pasado ya el sexenio de prueba desde que el gobierno cuatroteista de López Obrador lo implementó, es más, ya tiene un período de vida extra con lo que va del gobierno de la presidenta Sheinbaum; sin embargo, las dudas de la aplicación de este modelo educativo siguen más vigentes que nunca, al menos en la telesecundaria.
La mayoría de las escuelas telesecundarias del Valle de México han ido implementado a la NEM como el eje rector del intento pedagógico y social que los gobiernos morenistas sugieren y que buscan poner a la comunidad al centro del aprendizaje. Empero, el problema viene cuando los actores involucrados en el modelo educativo no concretan los requerimientos y, lo que es peor, ni siquiera se mantienen en comunicación directa por la falta de interés de quienes les representan.
No me gustaría decir que no existe voluntad para hacer funcionar el modelo porque yo mismo formo parte de esos esfuerzos, pero sí es imperante subrayar que los intentos por concretarle no son suficientes aún, sobre todo porque, desde el magisterio, padecemos las ocurrencias de las autoridades educativas que, en la perspectiva de quien escribe estas líneas y de muchos que se lo han expresado directamente en las aulas y escuelas, no buscan la concreción de una política educativa funcional sino la aprobación de una política pública muy general que les mantenga donde están. Me explico.
En el Valle de México, los profesores, tenemos una fuerte carga de trabajo porque, además de ocuparse en las aulas todos los días con los rezagos académicos y pedagógicos presentados por el alumnado, se debe trabajar –al vapor– con las llamadas convocatorias, que son obligatorias, que se envían a las escuelas donde se pretende paliar y coadyuvar con el mejoramiento a los problemas sociales que se viven día a día debido a la descomposición social que el gobierno no ha sabido resolver desde hace décadas, donde, además, los responsables no solo son los que gobiernan hoy, sino los de ayer y antier también.
Ahora, no todo es malo pues las convocatorias para demostrar que en las telesecundarias se cuida el agua, se siembran árboles, se aman a los animales, se sabe inglés, se dibuja, se baila, se canta, se pinta y se escribe como marcan los cánones enviados desde la ONU a través de los fallidos Objetivos para el Desarrollo Sostenible (ODS´s), además se ha creado algo que en este modelo se le conoce como Proyecto Integrador Comunitario (PIC) que tiene como objetivo coadyuvar al mejoramiento social y cultural de las comunidades, claro, aprovechando lo dicho en líneas anteriores con respecto a tener a la comunidad al centro del aprendizaje.
El PIC tiene la cualidad de ser diseñado y trabajado por los docentes de cada escuela de manera cuidadosa tomando en cuenta el diagnóstico real de las mismas, sin demeritar los argumentos de las autoridades educativas que hablan, proponen y ¡hasta evalúan! sin haber ido nunca a vivir una jornada escolar completa y real en un día cualquiera de un centro educativo.
En ese orden de ideas, la autonomía de las escuelas telesecundarias cobra relevancia pues la experiencia obtenida a partir de los años y años de trabajo de los docentes que conocen la realidad de la comunidad donde se labora ayuda a crear, planear y aplicar un proyecto que tiene muchas posibilidades de ser benéfico para los alumnos, en particular, y la comunidad, en general, lo cual ayudará, en caso de que se obtengan los resultados esperados, a concretar el proyecto educativo nacional cuatroteista.
El PIC está cuidadosamente pensado para diseñarse y trabajarse en cinco etapas a lo largo del ciclo escolar, desde la semana de inicio hasta la presentación final de actividades antes del fin de cursos, sin embargo, como todo proyecto, no se encuentra libre de modificaciones ni de errores que van surgiendo a través de su puesta en marcha.
El problema principal radica en que no existen espacios suficientes, dentro de la jornada laboral, para que los directivos y los docentes analicen su avance y verifiquen que lo planeado está funcionando. La visión es analizar el PIC a final de ciclo escolar y, entonces, evaluar su pertinencia. Una vez más, se trabaja sin avances verdaderos y solo para tapar hoyos que alguien más destapó por alguna ocurrencia que viene desde arriba. ¿Y los resultados? Lo más triste es que, al final, el ciclo de vida del modelo educativo y del propio PIC no dependerá de la libertad para evaluarles desde las aulas, las escuelas o las comunidades que, por cierto, son las tres etapas del propio PIC, ni de la mejora o posibles adecuaciones que se haga por parte de todos los involucrados a lo largo del ciclo escolar, sino de la continuidad política de nuestros gobernantes y de su clientelismo en el que participamos docentes, autoridades y padres y madres de familia.
Entonces, aunque los esfuerzos son evidentes en el modelo de telesecundaria y en la política educativa de la NEM, estos no serán medibles, comprobables y remediables si no existen dos escenarios paralelos que a continuación describo con la certeza de que no se van a cumplir por una u otra razón que no corresponden a quien escribe ni a quien lee estas líneas: a) que se regrese a la vida un órgano como el extinto INEE, como ya lo han dicho muchas voces como el propio Eduardo Backhoff y otros tantos ex miembros del mismo, para que evalúe y mida con neutralidad la política educativa nacional y b) que nuestro sistema educativo nacional sea un órgano descentralizado para que su actuar no dependa, como ya lo hace, de los caprichos políticos de quienes nos ha gobernado, nos gobiernan y nos gobernarán.
Mientras, el PIC será interrumpido en las telesecundarias del Estado de México para organizar un mundialito de futbol en cada escuela, claro, aprovechando que nuestro flamante secretario de Educación tuvo la ocurrencia de “convocarlo” con motivo de la copa mundial de futbol que se celebrará este verano en nuestro país. Luego, algo nuevo se les ocurrirá. Veremos.
Ciudad de México, 10 de junio de 2026. El Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI) y el Global Youth Leadership Forum (GYLF), en alianza con el H. Congreso de la Unión, celebraron el Foro Mundialista de América del Norte: "Una agenda legislativa y económica para la competitividad regional", espacio de diálogo convocado para intercambiar perspectivas sobre las oportunidades y retos que ofrece el mundial de fútbol 2026 más allá del terreno deportivo.
El foro reunió a representantes del sector legislativo, gubernamental, empresarial, turístico, académico y de la sociedad civil. Los participantes coincidieron en que el evento deportivo representa una derrama económica sin precedente y una oportunidad estratégica para transformar resultados inmediatos en ventajas competitivas de largo plazo. Se subrayó que el torneo debe ser una oportunidad incluyente que llegue a todas y todos, y que las grandes transformaciones requieren espacios de diálogo transgeneracional como el que propicia este foro.
Primer panel: Inversión, turismo y competitividad regional
El primer panel se centró en las oportunidades de negocio que genera el torneo y en la necesidad de hacer que la inversión trascienda el evento. Se planteó que aprovechar estas oportunidades requiere certeza jurídica para atraer capital y fortalecer la confianza. La magnitud del evento obliga a evolucionar hacia una mayor sinergia entre gobierno, sociedad civil y sector privado, con resultados medibles con miras a 2030.
Se destacó también el impacto del Mundial en materia de conectividad regional, señalando que el torneo puede sentar un precedente sobre lo que es posible lograr cuando México, Canadá y Estados Unidos trabajan de forma coordinada.
Segundo panel: Movilidad y seguridad regional
El segundo panel abordó los retos en materia de movilidad y seguridad para el desplazamiento de millones de visitantes. Se analizaron estrategias de prevención para una movilidad ordenada y eficiente, así como la importancia de fortalecer la seguridad en el transporte público como parte integral de la experiencia de visitantes y población local. Se reconoció que la seguridad en la movilidad es un componente esencial para el éxito del evento.
Tercer panel: Legado social, juventudes y diplomacia deportiva
El tercer panel exploró el potencial transformador del Mundial en términos sociales. Los participantes coincidieron en que el verdadero legado del torneo se mide por su capacidad de cambiar vidas: trasciende cuando mejora las condiciones de las infancias, respeta los derechos humanos y cuando la ciudadanía se apropia del espacio público. Se enfatizó que el impacto en las juventudes debe ser tangible, a través de mejor infraestructura y en términos de justicia social. El Mundial fue identificado como una plataforma de aprendizaje y desarrollo para las nuevas generaciones: una oportunidad para ganar experiencia laboral, adquirir herramientas y competencias, fortalecer competencias profesionales y dejar aprendizajes para el futuro.
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Ciudad de México, 30 de abril del 2026. El Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI), en coorganización con la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), presentaron el libro: La seguridad nacional en México: reflexiones y propuestas desde la experiencia, en un encuentro que reunió a reconocidos expertos del ámbito de la seguridad nacional entre los que destacan Jorge Tello, Alejandro Alegre Rabiela, Eduardo Medina Mora y Guillermo Valdés.
La sesión fue moderada por el Mtro. Gerardo Rodríguez, profesor de la UDLAP, y la Mtra. Alejandra López de Alba, directora general del COMEXI.
El encuentro abrió con un llamado a reflexionar sobre la necesidad de que México piense y articule su seguridad nacional como una verdadera política de Estado, reconociendo la urgencia de elevar el nivel del debate público en la materia.
Adicionalmente, se mencionó que el propósitocentral de esta obra, es contribuir a una mayor cultura de seguridad nacional en México, para que las reflexiones contenidas puedan ser tomadas en cuenta por quienes tienen la responsabilidad de velar por la seguridad del Estado.
En ese marco, se subrayó la importancia de distinguir entre seguridad nacional y seguridad pública, advirtiendo sobre los riesgos de su confusión, y se planteó la necesidad de construir una agenda institucional sólida en la materia que genere las condiciones para la viabilidad del Estado mexicano.
La conversación resaltó la importancia de proteger la estabilidad, la integridad y la permanencia de las instituciones del Estado, así como el marco de derechos de las personas. Se enfatizó la urgencia de retomar la seguridad nacional como asunto de debate público y de dotar al Estado de herramientas y mecanismos que le permitan anticipar riesgos y atenuar sus consecuencias.
Otro de los ejes de la discusión fue la necesidad de perder el temor a hacer inteligencia y análisis sobre temas de política, Estado y gobierno. Se plantearon reflexiones en torno a las alternancias políticas en México, las áreas de oportunidad que generan, y los interrogantes que surgen sobre el destino de instituciones creadas y desmanteladas, así como los retos que ello implica para la gobernabilidad del país.
El evento cerró con la identificación de algunas amenazas apremiantes para la seguridad nacional, entre las cuales se señalaron: El crimen organizado, la gestión del agua, posibles mal usos de la tecnología, y la reconfiguración de la relación de México con el mundo y, en particular, con Estados Unidos.
Ciudad de México, marzo 11, 2026. En el marco de su 25° aniversario, el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI) celebró el primero de sus eventos conmemorativos con un conversatorio con excancilleres, un espacio de diálogo y reflexión sobre los retos y oportunidades de la política exterior mexicana en un orden cambiante.
El encuentro contó con la participación de las y los excancilleres: Bernardo Sepúlveda, José Ángel Gurría, Jorge Castañeda, Patricia Espinosa (en línea) y Claudia Ruiz-Massieu, y fue moderado por Héctor Cárdenas, presidente de COMEXI.
Durante el evento, las y los ponentes compartieron sus experiencias al frente de la política exterior mexicana y reflexionaron sobre la vigencia de los principios constitucionales que históricamente han guiado la política exterior de México. En este sentido, destacaron que el ejercicio de la diplomacia implica equilibrar principios e intereses, así como interpretarlos de manera dinámica frente a los cambios del entorno internacional.
Las y los participantes también enfatizaron la relevancia de que México mantenga una presencia activa en el ámbito multilateral, participando en cumbres internacionales y fortaleciendo su interlocución con otros países, especialmente en un contexto internacional caracterizado por la incertidumbre y por un sistema internacional en transformación.
Asimismo, señalaron que México cuenta con oportunidades para impulsar una política exterior más activa, revitalizar su participación en foros y consolidar alianzas estratégicas —como con la Unión Europea— que permitan ampliar su margen de acción internacional.
Dentro de las prioridades inmediatas se destacó la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como la necesidad de garantizar certeza jurídica para la inversión extranjera. También se subrayó la importancia de fortalecer la relación con Norteamérica, y particularmente con Estados Unidos, mediante una estrategia más proactiva —y no meramente reactiva—, además de impulsar la diversificación no solo en el ámbito comercial, sino también a través de la reapertura del diálogo en temas estratégicos.
Finalmente, las y los excancilleres compartieron sus principales aportaciones a la diplomacia mexicana, así como reflexiones sobre lo que les hubiera gustado impulsar y lo que, en retrospectiva, pudo haberse hecho mejor. Entre aspiraciones, memorias y testimonios destacaron temas como la diversificación del comercio exterior, la recuperación de espacios de influencia en distintas regiones, la organización de cumbres internacionales y el fortalecimiento del Servicio Exterior Mexicano, entre otros.
Para más información escribe a: comunicacion@consejomexicano.org
/ A la espera de firmar el Acuerdo Global Modernizado entre México y la Unión Europea, el embajador Francisco André consideró que su suscripción llegará en un momento de suma importancia para el mundo y que será un ejemplo para impulsar el comercio internacional basado en reglas.
Durante su participación en el conversatorio La modernización del Acuerdo Global México-Unión Europea: relevancia estratégica, beneficios y acciones para México, en colaboración con el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi), el embajador de la Delegación de la Unión Europea en México destacó que la versión modernizada del acuerdo impulsará más cercanía y presencia, menos obstáculos para el comercio y la inversión, un mercado más abierto para las exportaciones mexicanas, apoyo a PyMEs y mayor cooperación aduanera, entre otros beneficios.
AG · Mediterráneo Oriental, Cáucaso y Asia Central
/ La geografía obliga a los países a desarrollar ciertas habilidades; algunas de estas se traducen en influencia, otras en resistencia.
Vivir entre potencias no enseña la misma lección a todos. Türkiye y Georgia representan ambas caras de una misma realidad. Una realidad que no se trata solo de construir alianzas, sino de entender cuándo acercarse, cuándo tomar distancia y cómo preservar un espacio propio.
Türkiye parece sentirse cómoda en la ambigüedad. Su ubicación la coloca en la intersección entre Europa, Asia y el Mediterráneo Oriental. No es casualidad que un día pueda hablar con Moscú y recibir a líderes europeos al siguiente; o formar parte de la OTAN y mantener una postura firme en defensa de Palestina. Entendiendo su entorno, Türkiye ha construido parte de su influencia a partir de la capacidad de dialogar con distintos actores y mantener abiertas varias puertas al mismo tiempo. Contradictorio para algunos, sí, pero Ankara parece haber entendido que su valor agregado radica precisamente en eso: en no pertenecer por completo a un solo espacio.
A diferencia de Türkiye, la posición geográfica de Georgia no le ha permitido moverse con el mismo margen de libertad. El país ha tenido que navegar el difícil y pesado equilibrio de convivir con un vecino mucho más poderoso mientras se intenta consolidar un proyecto europeo. Pero precisamente esa condición la ha llevado a desarrollar otra habilidad: la capacidad de mantener un rumbo propio incluso cuando las condiciones externas intentan definirlo. Conservar espacio para respirar y defender su autonomía es también una forma de poder.
Mientras muchos países apenas están aprendiendo a navegar un mundo más fragmentado, Türkiye y Georgia llevan décadas haciéndolo. Quizá por eso vale la pena observar a quienes nunca dejaron de vivir bajo esta lógica. Sus historias y luchas nos recuerdan que un mapa no es solamente un mapa, es también un archivo y resultado de procesos históricos, desafíos, decisiones y experiencias que sigue moldeando la forma en que los países entienden su lugar en el mundo.
Al final, los países que viven entre potencias saben que la estabilidad rara vez es permanente y que las decisiones pocas veces ocurren en escenarios ideales. Cada cambio en el equilibrio internacional modifica las oportunidades disponibles, pero también abre nuevos espacios de adaptación. Así que quizá esa sea la lección más grande de quienes han vivido durante años entre gigantes, que no siempre se trata de controlar el entorno, sino de aprender a moverse dentro de él sin perder la capacidad de decidir hacia dónde ir.
/ Georgia, la joya del Cáucaso del sur localizada estratégicamente en la ruta de la seda entre Europa y Asia, es el país de la ex Unión Soviética que a su disolución fue el más rápido en crear alianzas estratégicas tanto con Europa como con los Estados Unidos.
/ La estabilidad en Eurasia—Cáucaso, Mar Caspio y Asia Central—depende en gran medida del equilibrio geopolítico en el Medio Oriente, el Golfo Pérsico, la relación entre las grandes potencias y el factor Israel. Desde la Guerra Fría, y, en particular tras la recomposición regional con la victoria de Azerbaiyán sobre Armenia en la guerra de 2020, el Cáucaso y Asia Central se han convertido en espacios clave para conectividad euroasiática, integrando redes de transporte, oleoductos y gasoductos que conectan recursos del Mar Caspio con mercados europeos y asiáticos.
Irán tiene una posición geográfica crucial entre Golfo Pérsico, Cáucaso y Asia Central y si deseara y actuara en consistencia constituiria un nodo estratégico en múltiples proyectos de infraestructura regional, como el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC) que busca conectar India, Irán, Rusia y Europa con ferroviarias y marítimas. Inestabilidad en Irán afectará directamente estos corredores.
Riesgo importante es posible interrupción de flujos energéticos desde el Caspio hacia Europa y Asia. La vulnerabilidad de sus infraestructuras es evidente. No debe descartarse mayor patrullaje naval y ejercicios militares en el Caspio, elevando el riesgo de incidentes entre fuerzas armadas de Rusia, Irán y otros Estados costeros del Caspio.
La infraestructura de transporte en Eurasia se ha convertido en elemento central de geopolítica regional. Proyectos como el Middle Corridor—que conecta China con Europa a través del Caspio, el Cáucaso y Turquía—han ganado importancia en últimos años como alternativa a rutas tradicionales dominadas por Rusia. El conflicto en Irán podría afectar estas rutas. El Banco Mundial estima que conflictos regionales aumentan costos comerciales en más del 20% por seguridad y disrupciones logísticas. Un riesgo para la región es posible redireccionamiento de flujos comerciales hacia rutas alternativas—como ocurrió en el Siglo XV—generando presiones a infraestructura existente en Cáucaso y Asia Central. Países como Azerbaiyán, Georgia y Kazajistán enfrentarían desafíos para gestionar tránsito comercial.
Igual pueden incrementar rivalidades geopolíticas. Rusia, Turquía y China mantienen intereses estratégicos en Cáucaso y Asia Central—enfrentados con presencia estadounidense y europea—y cualquier conflicto cercano influirá en sus políticas regionales. Conflictos en Medio Oriente suelen provocar reconfiguraciones en equilibrios de poder regionales debido a la participación indirecta de potencias externas—Rusia, EUA, China y Unión Europea. La—hasta ahora—creciente presencia turca en la región turca podría verse disminuida.
Otro riesgo es posible aumento de flujos migratorios y crisis humanitarias. La guerra en Irán provocaría desplazamientos hacia Cáucaso y Asia Central, especialmente hacia Azerbaiyán—debido a vínculos étnicos—, Turkmenistán o Armenia, con posible desestabilización.
Un importante riesgo—para Irán—es que tras la Guerra de los 12 Días (13-24JUN2025), cuando Irán lanzó 550 misiles balísticos y más de 1,000 drones con mínimos daños en Israel, evidenció su aparente limitada capacidad de golpe. Y ahora con ataques a varios países de la región, incluidos Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Arabia Saudita, Azerbaiyán, Turquía y el Estrecho de Ormuz, podría aislarse diplomáticamente y nadie crea en su pretendida coraza militar.
/ En un sistema internacional marcado por la fragmentación, la competencia geopolítica y la búsqueda de nuevos equilibrios, la diplomacia multilateral se ha convertido en una herramienta clave para las potencias medias. Türkiye parece haber entendido bien esta lógica. En 2026, el país se colocará en el centro de la agenda global gracias a un intenso calendario de cumbres y foros internacionales en Ankara, Antalya y Estambul, que consolidan su proyección como uno de los actores más influyentes de la actualidad.
La llamada diplomacia de cumbres es una herramienta importante para las potencias medias. Ser el anfitrión de eventos de alto nivel va más allá de los aspectos logísticos: es un rol que garantiza acceso a discusiones y negociaciones en las que el país puede promover sus intereses y contribuir a la construcción de consensos.
El calendario diplomático de Türkiye para 2026 incluye la Cumbre de la Unión Interparlamentaria Internacional (abril, Estambul); la Cumbre de Líderes de la OTAN (julio, Ankara); la Cumbre de Cambio Climático, COP31 (Antalya, noviembre) y la Cumbre de Líderes de la Organización de los Estados Túrquicos (último trimestre del año, con sede por definir).
A ello se suma el Foro de Diplomacia de Antalya, que se celebrará en abril. Este encuentro, comparable a la Conferencia de Seguridad de Múnich o el Foro Raisina de India, se ha consolidado como un espacio cada vez más relevante, cuya agenda refleja las prioridades de la política exterior turca y la visión de Ankara sobre los desafíos globales más apremiantes.
Hospedar cumbres y foros internacionales es también un ejercicio de poder suave. El papel de anfitrión dará a Türkiye margen para influir en la agenda de las discusiones, incidir en la redacción de declaraciones finales y acceder a conversaciones informales de alto nivel. Es un ejercicio de liderazgo a través de la hospitalidad y la capacidad de convocatoria.
Las cumbres de 2026 ofrecerán a Türkiye una oportunidad de afianzar su identidad como un constructor de acuerdos y un actor internacional responsable. Será especialmente relevante observar la construcción de consensos al interior de la OTAN en temas como la guerra en Ucrania, así como las negociaciones en la COP31 sobre energía y financiamiento para el cambio climático.
Estos encuentros también permitirán a Türkiye mostrar al mundo sus capacidades de organización, el profesionalismo de su servicio diplomático, la infraestructura de sus ciudades, sus atractivos turísticos -principalmente en el caso de Antalya- y su riqueza cultural. Una cumbre internacional es más que política, es una plataforma global de proyección de imagen.
Desde luego, hospedar cumbres es una inversión significativa. Türkiye deberá asumir costos importantes en materia de seguridad, infraestructura, traductores, tecnología y logística. Sin embargo, se trata de una apuesta estratégica orientada a consolidar una marca nacional que, en el mediano plazo, puede traducirse en mayor atracción de inversiones, turismo y capital político.
El intenso calendario de 2026 es el resultado de la confianza que Türkiye se ha ganado en el escenario internacional. Constituye, además, un ejemplo para otras potencias medias -como México- sobre la importancia de mantener una política exterior activa, una diplomacia profesional y un papel en el mundo que sea factor de orgullo nacional.
Türkiye se ha consolidado como uno de los centros más dinámicos de la política internacional contemporánea. Más allá del prestigio y la visibilidad, tendrá la oportunidad única de contribuir a la búsqueda de soluciones a los principales desafíos globales, que se enmarquen en el derecho internacional y que enfaticen el valor del multilateralismo. No queda más que desearle éxito en este ambicioso ejercicio diplomático.
PARTICIPANTES: Emb. Chen Daojiang, Embajador, República Popular de China en México Emb. Andrés Rozental, Presidente fundador, COMEXI Dr. Eduardo Tzili, Senior Fellow, Unidad de Estudio y Reflexión sobre China, COMEXI
El Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI) y la Unidad de Estudio y Reflexión sobre China, presentan el análisis: “El papel de China en materia de comercio e inversiones con los países de América del Norte".
El documento analiza cómo China se ha convertido en un actor central en la economía global y su presencia impacta directamente en América del Norte. Mientras Estados Unidos de América y Canadá endurecen regulaciones frente a capital chino en sectores estratégicos, México enfrenta señales contradictorias: recibe inversiones en manufactura, electrónica y automotriz, pero también impone aranceles y frena proyectos por presiones de Washington.
El análisis ofrece un diagnóstico, escenarios posibles y recomendaciones clave, enfatizando que México debe construir una narrativa estratégica que combine la estabilidad del T-MEC con la innovación y el financiamiento ofrecidos por China. Solo un enfoque pragmático, claro y coherente permitirá reducir vulnerabilidades, fortalecer cadenas de valor y proyectar a México como socio confiable y competitivo en la economía global.
En la Unión Americana se extendió la idea de que sus socios traicionaron y burlaron su confianza. Ya no son el buen vecino o aliados comerciales. Quizá los más cercanos han sido los más confundidos y los más obtusos en reaccionar. México ha sido presentado como un compañero desleal en la opinión pública de EU.
La queja vibra en Washington y los 50 estados de la Unión, si bien no es absoluta. Apela a abusos comerciales, tráfico de drogas, irresponsabilidad en seguridad, visas de trabajo y hasta becas mal usadas. “Muerte hecha en México: traficantes van con fentanilo”, reflejó un titular del periódico Los Angeles Times a finales de 2019. “Europa es disfuncional hoy” apreció el Vicepresidente J.D. Vance.
Compañeros históricos han sido hostigados con aranceles comerciales. Canadá, México y la Unión Europea son los más visibles. Los canadienses fueron sancionados con un 10% en energía y 35% en todos los productos fuera del T-MEC, por el supuesto cruce de estupefacientes químicos. Los mexicanos recibieron 25% en todo lo que no está contemplado en el acuerdo trilateral. El Presidente Trump anunció que “tarifa (tariff) es la palabra más bella del diccionario”.
La Unión Europea y la OTAN han sido acusadas de abusar del financiamiento estadounidense en seguridad. A mediados de 2025, la UE obtuvo un 15% de aranceles en la mayoría de sus exportaciones a Estados Unidos, además la Casa Blanca afirmó que mantendría cargas del 50% en acero, aluminio y cobre europeos.
Uno de los errores de los socios más cercanos de EU es suponer que el conyugue que tenían tras la segunda Guerra Mundial es el mismo. Sus intereses e identidades cambiaron. La Unión Americana tiene hoy otro perfil demográfico, económico y político, que no es necesariamente el de la democracia liberal de antaño.
Se suele pensar que las únicas preocupaciones acerca de la nación mexicana son materiales, empleos, migración o violencia, mas hay un gran contenido emocional. Los mexicanos no ayudan al sueño o “sentimiento americano de negocios”. México sería desleal porque genera pobreza en lugar de un crecimiento de Norteamérica. Canadá debiera ayudar también.
En los tres frentes, falta la empatía cultural de los años 90. Tras un cuarto de siglo del TCLAN, la población mexicana no ha acelerado su capacidad para comunicarse en inglés, una herramienta que le facilitaría el día a día con EU. Se ha demostrado, los migrantes anglohablantes comenten menos errores, infracciones y regularizan más rápido su residencia.
De este lado, sólo cerca del 5% de los mexicanos es angloparlante, lo que genera afectaciones reales. Este octubre, 5,000 choferes de transporte -que manejan entre México y EU- fueron suspendidos y perdieron la licencia porque no dominan el idioma, según la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga.
Estados Unidos es una gran economía, con problemas internos y según su sentir, espera ayuda de sus socios. ¿Cómo atender eso sin afectar el interés nacional propio? Urge difundir internacionalmente la “idea debilitada” de una Norteamérica de 3 países y de ventajas comunes. Para acercarse a la nueva sociedad norteamericana y sus miembros también importa hacerlo en inglés, sea con Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York o Vivek Ramaswamy, excandidato presidencial de origen indio.
Las finanzas descentralizadas (De Fi en inglés), se han instalado en la conversación pública reciente junto con el bitcoin y la inteligencia artificial. Aunque ya no son novedad, aun siguen siendo un proyecto un tanto lejano para la mayoría de nosotros.
En esencia, las De Fi se presentan como un ecosistema financiero cuya principal característica es que son los propios usuarios quienes intercambian activos y ofrecen los servicios financieros (transferencias, seguridad, mantenimiento de la plataforma y servidores). No es un ambiente fácil de comprender, pues realmente parten de un ecosistema además de ajeno, fuera de las reglas y componentes tradicionales que conocemos: como la banca o las leyes.
Esta arquitectura trae ventajas evidentes. La primera es soberanía del usuario: al no existir una autoridad central, la custodia y el control de los activos recaen en quien los posee. La segunda es acceso: la participación no depende de un historial crediticio o de pertenecer al sistema bancario formal. Es decir, la puerta está abierta.
Pero aquí aparece el primer espejismo: abrir la puerta no equivale a remover barreras. Si las barreras a la entrada son conocimientos técnicos, exposición a alta volatilidad, riesgos de ciberseguridad y la posibilidad de perderlo todo por un error de custodia, entonces hemos trasladado a los individuos la carga que antes asumían los intermediarios regulados (soporte, seguros, cumplimiento normativo). La promesa de inclusión puede volverse una trampa por otras vías.
Aparte de los pro, también hay contras: no existe autoridad que pueda mediar entre usuarios. Sin una entidad que medie disputas o repare daños, los fraudes y hackeos son parte del riesgo sistémico del sector. A esto se suma una brecha de adopción: el universo de usuarios capaces de navegar llaves privadas, wallets, firmas y protocolos es menor, y más limitado que el de quienes “simplemente” usan internet o banca móvil.
Conviene ser precisos sobre el estado actual de uso. El caso de uso dominante de sigue siendo el intercambio de criptoactivos, con bitcoin y Ethereum como referentes. La utilidad social y la rentabilidad sostenible de estas aplicaciones dependerán, en buena medida, de que crezca una participación informada y de que los riesgos sean gestionados y entendidos con amplia participación y claridad.
Hay un ángulo que no puede perderse de vista: la inclusión con perspectiva de género. Si las De Fi quieren cumplir su promesa, debe cerrar las brechas que reproduce el mundo físico: acceso a formación técnica, redes, financiamiento y liderazgo. En ese sentido, vale mirar iniciativas que actúan donde más duele: SheFi, por ejemplo, abre su Cohort 16 para formar y acompañar a mujeres jóvenes en cripto y DeFi. No es filantropía; es estrategia. Un ecosistema con más diversidad es un ecosistema más seguro, más intuitivo y más robusto.
Las DeFi no son la panacea y distan mucho de abrir el sector financiero tan ampliamente como lo promete. Me parece que es un laboratorio con innovaciones valiosas y riesgos reales. Si queremos que más personas se integren al movimiento, es sumamente importante ampliar la alfabetización digital y financiera que no deje a nadie atrás. Solo entonces la puerta abierta conducirá a un sistema verdaderamente más amplio no a un pasillo de espejismos.
La Conferencia de las partes (COP) se llevará a cabo en la ciudad de Belém, Brasil, del 10 al 21 de noviembre de 2025. La pregunta es: ¿realmente se cumplirán los compromisos establecidos en 2015 tanto en la Agenda 2030 como en el Acuerdo de París de 2015?
A 10 años de la firma de ambos instrumentos por la comunidad internacional, la respuesta es incierta, ya que la tendencia de los compromisos de los países muestra un claro declive. Según el informe sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, solo el 17% de las 169 metas que contienen los 17 ODS están por cumplirse. Lo anterior tuvo mucho que ver con la pandemia de COVID-19 y con los conflictos armados y tensiones geopolíticas.
En lo que respecta al Acuerdo de París, los países deben aumentar su ambición climática presentando nuevas contribuciones determinadas a nivel nacional si se quieren cumplir con los 3 objetivos: mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 2°C, con esfuerzos para limitarlo a 1.5°C, incrementar las capacidades de adaptación y resiliencia y alinear los flujos financieros. Eso se traduce en reducir el calentamiento global basado en los enfoques de adaptación y mitigación.
Desgraciadamente, los países más desarrollados están financiando la industria fósil y armamentística y han ralentizado las transformaciones de la Agenda 2030. Además, siguen faltando mecanismos para proteger a las personas más vulnerables y los recursos económicos prometidos a los países del Sur Global siguen sin entregarse en su totalidad. Tampoco se han impulsado medidas para fomentar la economía circular y la democracia registró un mínimo histórico en 2024. Con datos del Banco Mundial, el 72.5% de la población mundial vive en países con derechos restringidos.
Las expectativas de tener una respuesta a la emergencia ambiental, es decir, a la crisis climática, a la pérdida de biodiversidad y a la contaminación atmosférica y oceánica, no se aprecian en el futuro inmediato. Si a esto se le agrega la crisis democrática, las amenazas contra la agenda feminista, los desplazamientos forzados a causa de las guerras y desastres naturales, la situación se torna poco favorable. Todos estos acontecimientos producen el círculo vicioso de pobreza, hambre y por ende, aumentan la brecha en las desigualdades sociales.
Parece que la comunidad internacional tiene puesta la mirada en la seguridad económica y energética y no en la seguridad humana o en la crisis climática. Mientras no se tenga un plan claro y vinculante que involucre a los gobiernos y a las empresas para cumplir con la transición justa y con la financiación climática, poco se logrará.
China y Estados Unidos son los países más contaminantes. El primero con un 30.7 % de las emisiones de CO2 mundial y el segundo con un 12.5 %, recordando que este ya no es parte del Acuerdo de París por segunda ocasión. La esperanza es que China se siga comprometiendo a disminuir sus emisiones de CO2 en la COP 30 y presione a otros países, incluyendo a los Estados Unidos para lograr los compromisos del 2015 en pro del bien común y trazar el camino hacia las emisiones cero.
La inminente revisión del T-MEC llega en un momento de alta tensión global. Estados Unidos busca fortalecer su posición comercial endureciendo aranceles y reglas de origen, mientras México intenta conservar su papel como socio estratégico en la región. En este entorno, el sector de autopartes —responsable de más del 20 % de las exportaciones nacionales y pieza esencial del entramado automotriz norteamericano— se coloca en el centro de la revisión.
Frente a ello, el país enfrenta una disyuntiva: preservar su integración con Estados Unidos y Canadá o reestructurar parcialmente su proveeduría global. Las autopartes no pueden trasladarse de un país a otro de la noche a la mañana; cada línea de producción requiere años de planeación, inversión y logística. Pretender reubicar fábricas o sustituir insumos de forma inmediata es, sencillamente, inviable. Por eso, México debe insistir en certidumbre, gradualidad y diálogo.
Sin embargo, también hay un lado luminoso. La electromovilidad y el desarrollo de software automotriz ofrecen una ventaja comparativa a México. Regiones como el Bajío y Occidente concentran talento joven y técnico, capaz de adaptarse a las nuevas demandas de digitalización y energía limpia. Esta transición podría convertirse en la gran oportunidad para reposicionar al país como líder en innovación dentro de la cadena automotriz de Norteamérica.
La colaboración con la Secretaría de Economía y la puesta en marcha de un programa de desarrollo de proveedores —que ya suma 55 empresas y busca incorporar 250 más en 2026— son pasos en la dirección correcta. Este esfuerzo, apoyado por Nafin, Bancomext y el Banco Mundial, permitirá sustituir progresivamente insumos importados y fortalecer la proveeduría local.
No obstante, la política comercial requiere sensibilidad: aplicar aranceles de manera indiscriminada podría perjudicar al consumidor final, elevando los precios de las refacciones y reduciendo la calidad. Por eso, el equilibrio entre proteger la industria y mantener la competitividad será el gran reto de esta revisión.
En este contexto, la certidumbre se vuelve un activo estratégico. Las decisiones de inversión no se toman en semanas, sino en años. Cada anuncio de una nueva planta o línea de producción refleja confianza en el entorno económico y político. México debe enviar una señal clara de estabilidad regulatoria y compromiso con la competitividad regional. Esto implica coordinación entre gobierno, industria y academia para impulsar innovación, energía limpia y talento técnico.
México no parte de cero ni de debilidad. Su red de talento, la experiencia acumulada en tres décadas de integración y su posición geográfica lo colocan como un actor indispensable. En un contexto de proteccionismo y reacomodo global, el país tiene la oportunidad de convertir la presión en estrategia: consolidar una industria de autopartes más tecnológica, sustentable y regionalmente fuerte. El reto es grande, pero también lo es la oportunidad de consolidar a México como el corazón productivo de Norteamérica.
Las startups verdes (ClimaTech) integran la sostenibilidad en sus modelos. Los sectores clave que dominan este espacio incluyen la energía, la gestión de residuos y la agroalimentación.
La innovación a menudo depende de tecnologías complejas o “tecnologías duras”, especialmente en el sector energético, como robótica, sensores, tecnologías de energía limpia y biotecnología, que requieren inversiones intensivas en investigación y desarrollo (I+D).
Sin embargo, la innovación también es cada vez más digital. Tecnologías digitales como la Inteligencia Artificial (IA), blockchain y el Internet de las Cosas (IoT) son componentes críticos de la “doble transición” necesaria para la acción climática, optimizando la eficiencia, garantizando la transparencia en la cadena de suministro y promoviendo resultados sostenibles. A pesar de su enorme potencial, las startups verdes enfrentan obstáculos significativos. Los altos costos iniciales de capital para I+D y la infraestructura ecológica representan una barrera importante. Muchas caen en el “valle de la muerte”, la brecha crítica entre la investigación inicial y la comercialización, donde las limitaciones de financiación provocan el fracaso de muchas empresas.
Los análisis sugieren que las startups verdes tienen menos probabilidades de obtener financiación de capital de riesgo (VC) en la etapa inicial en comparación con sus pares no verdes. Sin embargo, en general, son más propensas a obtener financiación de VC y significativamente más propensas a recibir fondos de subvenciones. Los instrumentos de apoyo público, como las subvenciones, son especialmente efectivos para promover la innovación enfocada en el medio ambiente, ya que atraen más inversión privada. Crear un ecosistema favorable requiere esfuerzos coordinados de inversores, gobiernos y organizaciones internacionales de desarrollo para reducir riesgos e incentivar el crecimiento.
En este dinámico panorama global, las economías emergentes de América Latina (LATAM) están dando un paso adelante. México es el segundo mercado de startups más grande de América Latina, sólo por detrás de Brasil. La innovación que ocurre aquí es crucial, ya que representa una solución poderosa para los desafíos que enfrenta el país. El centro principal de México, la Ciudad de México, es un centro de innovación en rápida expansión, que combina una rica energía cultural con un creciente talento tecnológico. Se encuentra en el rango #31-40 del Ranking de Ecosistemas de Startups Emergentes 2025 y ocupa la posición #2 en América Latina en factores clave de éxito: financiación, talento y experiencia, y desempeño. El ecosistema de startups de México muestra fortalezas sectoriales específicas que se alinean estrechamente con la transición global hacia la sostenibilidad:
Agtech y nuevos alimentos: La Ciudad de México es un centro de Agtech. En 2024, las startups del sector recaudaron $600 millones, utilizando IA, IoT y blockchain para la eficiencia de la cadena de suministro.
Fintech: En 2024, las fintechs mexicanas recaudaron $2.2 mil millones, lo que representa el 74% de la financiación de VC del país. Aproximadamente el 68% de estas fintechs utilizan IA.
Cadena de suministro y logística: El mercado de carga y logística de México alcanzó $116.9 mil millones en 2024. Proyectos como la expansión del Puerto de Manzanillo por $3.07 mil millones fortalecen el papel logístico clave de México.
Estas fortalezas sectoriales se ven reforzadas por ventajas geopolíticas significativas. La ubicación estratégica de México en el corazón de las Américas, combinada con acuerdos comerciales favorables como el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), proporciona a las empresas extranjeras un acceso preferencial a los mercados globales. Además, México obtuvo la primera posición entre los mercados latinoamericanos en disponibilidad de talento calificado en el Ranking Mundial de Talento IMD 2024.
El ecosistema de startups de México, marcado por fuertes resultados de innovación y una posición estratégica en sectores alineados con la sostenibilidad como Agtech y logística, está preparado para desempeñar un papel vital en la transición verde global. El apoyo continuo de políticas específicas, mejoras institucionales e inversiones dedicadas es clave para garantizar que este mercado emergente alcance su máximo potencial como motor de crecimiento económico sostenible.
El encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping en Corea del Sur marcó una pausa, no una paz. El llamado acuerdo marco alcanzado en octubre busca reducir tensiones después de meses de amenazas de nuevos aranceles, controles de exportación y restricciones sobre tierras raras.
Pero más que un pacto sustantivo, es una tregua táctica: una forma de comprar tiempo. Y, en esta jugada, China ha demostrado una vez más su capacidad de maniobra frente a un Estados Unidos que parece más reactivo que estratégico.
Beijing ofreció lo mínimo indispensable —suspender por un año sus amenazas de restringir exportaciones de minerales críticos y aumentar compras de productos agrícolas estadounidenses— a cambio de concesiones significativas de Washington: una reducción de aranceles, la suspensión de nuevas sanciones tecnológicas y el congelamiento de investigaciones comerciales. Todo esto sin tocar los temas de fondo: el apoyo chino a Rusia, el exceso de capacidad industrial, ni el control de TikTok.
Es decir, Xi ganó una desescalada sin ceder terreno estructural. Aseguró acceso a mercados y tiempo para reorganizar sus cadenas de valor mientras mantiene su influencia en los sectores críticos —energía, minerales, tecnología— donde Estados Unidos depende de insumos chinos. En cambio, Trump obtuvo alivio temporal en los precios agrícolas y un titular favorable para su base electoral, pero no una victoria estratégica.
China llega a esta tregua con fortalezas notables:
Una economía aún en expansión, capaz de dirigir inversión estatal hacia sectores tecnológicos clave.
Control casi monopólico en el procesamiento de minerales críticos.
Capacidad diplomática para dividir a sus adversarios, ofreciendo acceso preferencial o inversión selectiva en Asia, África y América Latina.
Pero también con vulnerabilidades: un mercado interno que desacelera, tensiones demográficas y la necesidad de sostener el empleo industrial y la confianza del Partido Comunista en medio de un entorno global más hostil. Aun así, Xi ha convertido esas debilidades en incentivos para diversificar mercados y fortalecer la autosuficiencia tecnológica.
Estados Unidos, en cambio, se muestra no solo sensible sino vulnerable. Su dependencia de las cadenas de suministro chinas sigue siendo alta, y su política exterior se ha vuelto cada vez más transaccional. La obsesión de Trump con los aranceles y su maltrato a aliados tradicionales —desde Europa hasta Japón, México y Canadá— y países que se han resistido a entrar en la órbita de Beijing —India y Brasil— han debilitado la red de alianzas que históricamente le dio a Washington ventaja frente a cualquier rival.
El acuerdo en Corea del Sur no resuelve esa fragilidad; apenas la disimula. Sin embargo, sería un error considerar que Estados Unidos está acabado. Si la próxima administración —o incluso Trump mismo, si logra recalibrarse— reorienta su energía hacia la reconstrucción de alianzas, la inversión en innovación y la coherencia estratégica, el poder estadounidense puede renovarse. La historia reciente muestra que su capacidad de recuperación es extraordinaria.
En resumen, el encuentro Trump-Xi no redefine el equilibrio global; solo lo pospone. China ha ganado el primer asalto de esta nueva guerra de posiciones. Pero la partida sigue abierta, y dependerá de si Estados Unidos logra recordar que su mayor fuente de poder nunca fueron los aranceles, sino las alianzas.
En un reciente artículo titulado “Las cuatro iniciativas globales constituyen un importante bien público internacional”, el embajador de China en México, Chen Daojiang, recordó que la cooperación internacional no es una opción moral, sino una necesidad práctica –algo que el mundo parece haber olvidado.
En tiempos de crisis climática, inequidades económicas y tensiones geopolíticas, el destino común de la humanidad depende cada vez más de nuestra capacidad para producir y proteger lo que los economistas e internacionalistas denominamos como “bienes públicos globales”.
¿Qué son los bienes públicos globales (BPG)? En términos simples, son aquellos bienes, procesos o dinámicas que benefician a todas y todos. A diferencia de los bienes privados –como una casa o un automóvil–, los bienes públicos globales son no excluyentes (nadie puede ser dejado fuera de su beneficio), no rivales (el hecho de que alguien los use no reduce su disponibilidad para otros), globales en su alcance (trascienden fronteras nacionales) e intergeneracionales (sus efectos se extienden al futuro).
El aire limpio, la estabilidad climática, la paz internacional, la salud pública y el conocimiento científico son ejemplos claros. Así, los BPG son bienes que, si se pierden o deterioran, afectan a todos; y si se fortalecen, todos ganan. Sin embargo, su naturaleza colectiva implica un desafío, pues nadie tiene el incentivo exclusivo de financiarlos o protegerlos, porque los beneficios se reparten globalmente. De ahí surge la conocida “tragedia de los comunes”, donde la falta de cooperación lleva al deterioro de lo que es del público, global en este caso.
Frente a este dilema, la comunidad internacional necesita Estados capaces y dispuestos a liderar la provisión de BPG. En las últimas décadas, China ha asumido un papel cada vez más activo en esta tarea. Las cuatro iniciativas promovidas por el presidente Xi Jinping –Iniciativa para el Desarrollo Global, Iniciativa para la Seguridad Global, Iniciativa para la Civilización Global, e Iniciativa para la Gobernanza Global (IGG)– son ejemplos de cómo un país puede traducir su poder económico y diplomático en propuestas concretas de cooperación para el bien común.
Estas iniciativas no sólo buscan promover la paz o la prosperidad, sino también ofrecer una alternativa al enfoque competitivo que domina la política internacional. La lógica de estas se basa en el reconocimiento de que los grandes desafíos del siglo XXI –desde el cambio climático hasta la regulación tecnológica– no pueden resolverse de manera unilateral. En este sentido, China plantea una visión de gobernanza global centrada en la equidad, la inclusión y la interdependencia, donde el desarrollo y la seguridad no son privilegios nacionales, sino derechos compartidos.
Por supuesto, esta visión genera debates y tensiones. Algunos países interpretan la expansión del papel de China como una estrategia de influencia, mientras que otros ven en ella una oportunidad para diversificar las fuentes de liderazgo mundial. Lo cierto es que, en un sistema internacional marcado por la fragmentación y el retorno del nacionalismo, cualquier actor que impulse la cooperación merece ser escuchado.
Así, hablar de bienes públicos globales es hablar del futuro mismo del planeta. Si el mundo logra transitar de la competencia hacia la corresponsabilidad, si la innovación tecnológica y la economía se orientan a sostener la vida y no sólo el lucro, habremos dado un paso decisivo hacia un orden más estable y humano.
En el fondo, el mensaje del embajador Chen es un recordatorio de que la humanidad aún tiene la capacidad de construir bienes comunes universales. Pero, para hacerlo, necesitamos más diálogo, más cooperación y menos desconfianza. Los bienes públicos globales no se heredan ni se producen solos; se construyen, se cuidan y se comparten.
El ruido era el mismo cada noche. Un rugido lejano, metálico, que sacudía las ventanas. En la casa de doña María, en una colonia del norte de Sonora, nadie sabía si era el tren o los disparos.
Su hijo, Luis, de veintidós años, decidió irse “al otro lado” porque en el taller donde trabajaba ya no quedaban clientes: la carretera se volvió zona de nadie. En menos de dos años, el negocio cerró, el transporte subió de precio y los camiones dejaron de llegar por miedo a los bloqueos.
Lo que parecía un problema lejano —las rutas del narco, el fentanilo, las armas— terminó vaciando una comunidad entera.
Por eso la relación con Estados Unidos en materia de seguridad sí importa, aunque a veces parezca una discusión entre cancillerías. Lo que se decide en una mesa binacional termina afectando la vida cotidiana: la seguridad en las calles, el empleo, la posibilidad de que un hijo encuentre futuro o de que una madre pueda dormir tranquila.
La violencia en México no ocurre en el vacío. Se alimenta del flujo constante de dinero, armas y drogas que cruzan la frontera en ambas direcciones: de un lado, las pastillas de fentanilo; del otro, los rifles de asalto y los dólares ilícitos. Interrumpir ese circuito es el sentido real de la cooperación.
Hoy esa cooperación atraviesa una nueva etapa. Misión Cortafuegos marcó un punto de inflexión: un acuerdo para frenar el tráfico de armas hacia México y fortalecer la inspección en puertos, aeropuertos y cruces fronterizos. Incluye rastreo balístico, intercambio de inteligencia y la extensión del sistema eTrace a los 32 estados. EU intensificó las revisiones en sus puntos de salida para evitar que el mismo mercado que abastece su consumo interno alimente la violencia en el sur.
A esto se suma el Grupo de Implementación de Seguridad México–EU, que revisa los avances en drogas, armas, finanzas ilícitas y robo de combustible. En sus primeros reportes se documentan más de 18 000 detenidos, 144 toneladas de droga —1.5 de fentanilo y más de dos millones de pastillas—, 9 600 armas decomisadas y 839 laboratorios clandestinos desmantelados. Son cifras que muestran resultados, pero también la escala del reto: cada decomiso es solo una parte visible de una red que se regenera y se adapta.
El cambio más profundo está en el método. Por primera vez, la cooperación se apoya más en inteligencia, trazabilidad y control financiero que en despliegue militar. Se cruzan bases de datos balísticas, se rastrean precursores químicos y se comparten patrones financieros. El objetivo ya no es capturar más, sino desmantelar las redes que sostienen al crimen.
Y nada de eso funciona sin confianza. Compartir información sensible o planear extradiciones exige creer que el otro país no filtrará ni manipulará lo que recibe. Esa confianza no se decreta: se construye con tiempo y resultados. Después de años de tensiones, hoy hay señales claras de cooperación renovada entre agencias civiles, militares y fiscales de ambos lados.
En paralelo, se reforzaron los mecanismos de inteligencia financiera y el intercambio aduanero para identificar embarques sospechosos. También se incorporó el robo de hidrocarburos como prioridad binacional y se modernizaron los sistemas de inspección con sensores químicos y rayos gamma que permiten combatir el contrabando sin afectar el comercio legítimo.
¿Por qué debería importarle todo esto a la gente? Porque cada arma que no cruza la frontera es un asalto menos en alguna ciudad; cada laboratorio desmantelado, una familia menos en riesgo; cada dólar ilícito rastreado, un golpe a la economía del crimen. Cuando México y Estados Unidos cooperan con respeto y confianza, los resultados no se miden en comunicados, sino en vidas protegidas.
Doña María lo sabe sin leer informes. Cada vez que su hijo la llama desde Tucson, le dice que sueña con volver sin miedo. Esa es la verdadera frontera: no la que divide países, sino la que separa el miedo de la esperanza. Y cruzarla solo será posible si ambos lados la cuidan juntos.
Se ha logrado avanzar en un plan de paz para Gaza ante 24 meses de debacle profunda entre Hamás e Israel gracias al involucramiento y presión directa de Estados Unidos, pero también gracias a la mediación de Egipto, Turquía y Qatar. Tres países árabes sin los cuales, ni Israel ni Estados Unidos hubieran logrado alcanzar el acuerdo. Aún quedan dudas e incógnitas sobre si será o no una paz duradera, pero al menos hay un tanque de oxígeno de buenas noticias.
Ahora bien, se resuelve un conflicto, pero siguen otros donde algunos son más visibles que otros. Sin embargo, esto no es precisamente la paz a nivel internacional, es más ni siquiera estoy segura de que haya paz a nivel regional en Medio Oriente. Amplificando la imagen de un mapa de Europa, pongamos la mirada en Ucrania.
Hace veinte meses escribí sobre el “vulcanismo PUTINiano” ante la invasión rusa en Ucrania ya que la guerra avanzaba sin que se hiciera caso a las fumarolas lanzadas por Kyiv intentando poner a la conversación que dicha agresión no solo se trataba de un solo país sino de una erupción volcánica que flagela la paz y la seguridad internacionales. También he puesto a la conversación mediática de que Ucrania se encuentra entre el neocolonismo de dos neopopulistas y neoimperialistas, refiriéndome a Trump y Putin. Pero el calendario avanza y el tiempo no se detiene. Todo esto me lleva a pensar que estamos en una especie de demencia internacional con la guerra Rusia-Ucrania.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud la demencia es un término que engloba varias enfermedades afectando a la memoria, el pensamiento y la capacidad para realizar actividades cotidianas y consta de siete etapas. Me preocupa profundamente que se ha llegado a la última fase en un abrir y cerrar de ojos y no vemos la paz por ningún lado ni siquiera con un pestañeo. El pueblo ucraniano tiene muchas dudas de cómo sí se ha logrado un acuerdo de paz en Medio Oriente, pero en su país no. Mi reflexión es porque no ha sido suficiente la voluntad y la determinación de alguna de las partes.
Las etapas de la agresión rusa en territorio ucraniano se asimilan a las de la demencia.
Etapa 1: No hay deterioro cognitivo.
“Se diagnostica” a partir del siglo IX cuando Kyiv (la actual capital ucraniana) era el epicentro del primer Estado eslavo, creado por un grupo de escandinavos que se hacían llamar Rus. Este Estado medieval -que los historiadores llaman Kyivan Rus- fue el origen tanto de Rusia como de Ucrania.
Fase 2: Deterioro cognitivo muy leve.
La República Socialista Soviética de Ucrania se convirtió en miembro fundador de la Unión Soviética en 1922.
Fase 3: Deterioro cognitivo leve.
Ucrania occidental fue tomada finalmente por el líder soviético Iósif Stalin de Polonia al final de la Segunda Guerra Mundial.
Fase 4: Declive cognitivo moderado.
Desintegración de la Unión Soviética en 15 repúblicas. Ucrania logra su independencia en 1991.
Antes del 2014, todo parecía que podía existir una cohabitación de ideologías políticas opuestas en Ucrania y Rusia pero este último país decidió de manera unilateral anexarse Crimea.
Estadio 6: Deterioro cognitivo grave.
Aunque no hubo una declaración de guerra de Rusia contra Ucrania y bajo el paraguas de que la región de Donbás se identificaba más con la cultura rusa, el inquilino del Palacio del Kremlin decidió violar el derecho internacional al invadir el territorio ucraniano. Aquel 24 de febrero del 2022 quedará plasmada con sangre en todos los libros de las relaciones internacionales.
Estadio 7: Deterioro cognitivo muy grave.
La guerra puede terminar mucho peor de lo imaginable.
¿Será que veamos que la diplomacia hacia este conflicto ha fracasado como si fuera una enfermedad neurodegenerativa, es decir, que empeora con el paso del tiempo?
El documento analiza la revisión del T-MEC 2026 como una oportunidad estratégica para fortalecer la certidumbre jurídica, corregir fricciones operativas y consolidar la competitividad de Norteamérica.
El presente documento compila ideas y sugerencias derivadas de las mesas de diálogo establecidas durante el evento México y Canadá: Sumando esfuerzos en momentos inciertos, organizado entre Agil(e), la Cámara de Comercio del Canadá en México (CanCham) y el Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI).
· De acuerdo con la encuesta más reciente de NBC News, el 37% de los participantes aprueba la gestión de Donald Trump y 63% la desaprueba. Este es el nivel más bajo que ha obtenido el presidente en su segundo mandato. La relación en cuanto a su manejo de la situación económica es de 32% vs 68%; para el caso de la conducción de la guerra en contra de Irán es de 33% vs 67%.
· A partir de hoy, la agencia de Aduanas y Protección Fronteriza comenzará a recibir las solicitudes de reembolsos de las empresas que pidan la devolución de los aranceles anunciados por Trump en abril de año pasado con fundamento en la Ley de poderes económicos internacionales de emergencia (IEEPA) y que posteriormente fueron anulados por la Suprema Corte por ser anticonstitucionales. Los detalles del procedimiento aparecen en la página International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) Duty Refunds | U.S. Customs and Border Protection. Sobre el tema, notas de AP y NPR.
· Ayer se registró en Shreveport, Luisiana, el tiroteo que produjo más víctimas mortales desde 2024. En esta ocasión, murieron siete menores y el responsable del hecho. De acuerdo con Gun Archive Report, desde el comienzo de este año se han registrado 114 tiroteos masivos. Cobertura en AP, NYT, CNN, NBC News, NPR, Time y CBS News.
Sección elaborada con el apoyo de Isela Martínez Acevedo (UIA)
· El plazo inicial del cese al fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán vence mañana. Durante el fin de semana Donald Trump hizo varias declaraciones sobre las perspectivas de nuevas conversaciones con Irán y la posibilidad de reanudar hostilidades de no lograrse un acuerdo pronto. Una de las más relevantes fue la de ayer, en la que informó en Truth Social que los representantes de Estados Unidos estarán en Islamabad, Pakistán hoy por la noche para continuar con las pláticas con Irán. Entre otros, participarán Steve Witkoff, enviado presidencial, y su yerno Jared Kushner. De no aceptar Irán la propuesta que harán en esta ocasión, advirtió que Estados Unidos destruirá todas sus plantas de energía y puentes. Sobre el tema, notas de New York Post y AP.
· Hasta el momento, no está confirmada la participación de Irán en las pláticas en la capital pakistaní mientras que se ha reforzado el bloqueo de las fuerzas de ese país en el estrecho de Ormuz. Después de anunciar el envío de una delegación a Islamabad, Trump dio a conocer en Truth Social que las fuerzas navales de Estados Unidos interceptaron y confiscaron a un barco iraní que trató de evadir su bloqueo al estrecho de Ormuz después de atacarlo. Esta es la primera operación de este tipo desde el inicio del bloqueo estadounidense. Sobre el tema, nota de Axios, NYT, NBC News, NPR, Washington Post y AP.
· Mark Carney, primer ministro de Canadá, ofreció un mensaje pregrabado ayer en el que señaló que a causa del comportamiento de Estados Unidos en temas comerciales y arancelarios, los vínculos con su vecino del sur, que previamente eran una fortaleza se han convertido en un punto de debilidad. Por lo tanto, hizo un llamado a corregirla. Declaró que “al cambiar Estados Unidos, Canadá debe responder” y delineó los elementos de un nuevo plan económico porque no se puede confiar en un socio extranjero. Sobre el tema, notas de Reuters, CP24 y CBC.
· De acuerdo con varias fuentes, entre ellas Axios, NYT y CBS News, la semana pasada una delegación de alto nivel de Estados Unidos viajó a La Habana, Cuba, para reunirse con autoridades de ese país, incluidos algunos familiares del expresidente Raúl Castro, a fin de hablar sobre las reformas económicas y políticas que se espera se emprendan a fin de evitar que empeore la situación en la isla. A pregunta expresa sobre la posibilidad de que haya una operación militar en Cuba, Trump dijo que todo depende de la definición que se le dé a una acción de esa naturaleza. Además anticipó que pronto “habrá un nuevo amanecer en Cuba.
· La Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro anunció que continuará la exención de las sanciones a algunas exportaciones de petróleo ruso fueron impuestas con motivo de la invasión a Ucrania en febrero de 2022. La exención, que tendrá una duración de un mes, se autorizó a mediados de marzo como parte de los esfuerzos para aumentar la disponibilidad de crudo y contener el incremento de precios en el mercado internacional después del inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Sobre el tema, notas de NYT y The Hill.
· La semana pasada, el Departamento de Estado (DoS) anunció la imposición de dos categorías de sanciones a ciudadanos y empresas de Nicaragua. Por un lado, las medidas serán aplicadas en contra de siete individuos, incluidos dos hijos del presidente Daniel Ortega, y siete empresas vinculadas con la extracción de oro en ese país después de que fueron expropiadas propiedades mineras de estadounidenses. Por otra parte, sancionó a Luis Roberto Cañas Novoa, viceministro del Interior, por su participación en violaciones flagrantes de los derechos humanos de opositores nicaragüenses.
· Con motivo del tercer aniversario de la guerra civil en Sudán, el DoS dio a conocer que impuso sanciones en contra de cinco individuos y empresas que atizan el conflicto. A la vez, hizo un recuento de la ayuda humanitaria que ha enviado Estados Unidos para atender a la población afectada e instó a las fuerzas extranjeras que ayudan a las partes a que pongan fin a su respaldo.
· El Comando Sur informó que las fuerzas navales estadounidenses llevaron a cabo un nuevo ataque kinésico en el mar Caribe en contra de una embarcación operada por presuntas organizaciones terroristas extranjeras que estaban involucradas en actividades de narcotráfico. En el ataque murieron tres “narcoterroristas.” Desde el inicio de estas operaciones, se ha llevado a cabo al menos 53 ataques en el mar Caribe y el océano Pacifico en los que han muerto 181 personas. Sobre el tema, nota de AP.
· La agencia de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) anunció la muerte de otro migrante en el Centro Federal de Detención de Miami, Florida. En este caso, se trató de un ciudadano de Cuba, que aparentemente se suicidó. Desde el retorno de Trump a la Casa Blanca, han muerto 48 migrantes bajo custodia de ICE; este año ha habido 17 decesos. Sobre el tema, nota de ABC News.
Por otro lado, como parte de su política de deportación de indocumentados a terceros países, por primera vez ICE llevó a cabo una operación de remoción de ciudadanos de Ecuador y Perú a la República Democrática del Congo. Sobre el tema, nota de AP y Reuters.
· El Pleno de Senado aprobó una extensión de diez días de la vigencia de la sección 702 de la ley FISA (Foreign Intelligence Surveillance Act) que fue avalada previamente por la Cámara de Representantes. Esta ley autoriza a las agencias de seguridad recabar y analizar comunicaciones en el extranjero sin orden judicial. La vigencia de dicha medida vencía hoy. Mike Johnson (R-Luisiana), líder de la mayoría republicana de la Cámara de Representantes, no obtuvo el apoyo de la totalidad de su propia bancada para prolongarla por 18 meses, a pesar de los llamados de Trump a favor de una ampliación sin modificaciones. La extensión de diez días abre un espacio para negociaciones con los congresistas conservadores que se oponen a algunos aspectos de la ley. Sobre el tema, notas de NBC News, Axios, The Hill, Politico, Daily Caller y Washington Post.
· John Thune, líder de la mayoría republicana del Senado, tiene la intención de presentar esta semana una resolución para eventualmente aprobar parte del presupuesto del Departamento de Seguridad Interna (DHS) para los próximos tres años. La resolución pedirá a dos comités del Senado preparar la propuesta de fondos para la agencia de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza. La intención es que dichos comités elaboren también las instrucciones para que el Pleno del Senado apruebe mediante el procedimiento de “reconciliación” - que requiere de una mayoría simple y no calificada (60 votos) - los fondos para DHS que aún están pendientes para el año fiscal en curso. Mediante este procedimiento se busca poner fin al cierre de actividades de DHS de más de dos meses al no haber sido aprobados sus recursos para el año fiscal en curso. Los demócratas han rechazado avalar por mayoría calificada un presupuesto que no imponga medidas de supervisión y rendición de cuentas a ICE; la reconciliación dará a los republicanos la posibilidad de superar el impasse legislativo. Cobertura en Roll Call.
· En su intervención en la cuarta cumbre de la Defensa de la Democracia que se llevó a cabo en Barcelona, España y sin referirse explícitamente a Estados Unidos, Claudia Sheinbaum recordó que México “alzó la voz contra el bloqueo a Cuba, en 1962, cuando otros guardaron silencio; que, hasta la fecha creemos, hablando de esa pequeña isla del Caribe: que ningún pueblo es pequeño, sino grande y estoico cuando defiende su soberanía y el derecho a la vida plena.” Por esa razón, propuso ante los otros líderes “una declaración en contra de la intervención militar en Cuba; que el diálogo y la paz prevalezcan.” Dicha declaración fue aprobada por los líderes de México, Brasil y España.
· Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos (USTR), arribó ayer a la Ciudad de México para participar hoy con Marcelo Ebrard, secretario de Economía, en la segunda ronda de discusiones técnicas bilaterales de cara a la revisión conjunta del TMEC. Ebrard se reunió el viernes con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) para preparar la reunión y adelantó que la delegación estadounidense presentará sus puntos de vista e identificará los siguientes pasos en el proceso de revisión. Reconoció que la contraparte ha sido dura, pero a la vez, dijo que se han identificado puntos en común.
· En declaraciones en un foro organizado por la publicación Semafor, Howard Lutnick, secretario de Comercio, hizo varias críticas al TMEC. Además, dijo que Donald Trump opina que es un mal acuerdo al considerar que México y Canadá reciben los beneficios de las entidades federativas de Estados Unidos sin estar comprometidos. Por ello, señaló que el TMEC se debe imaginar de nuevo y reconsiderar correctamente al haber aspectos de México que son fundamentales y de Canadá que son importantes para Estados Unidos. También criticó la estrategia de negociación de Canadá. Sobre el tema, notas de NYT, The Hill y Global News.
· El embajador Ron Johnson informó en sus redes sociales que “dos miembros del personal de la Embajada de Estados Unidos” en México perdieron la vida en un accidente vehicular junto con el director y un integrante de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de Chihuahua. Sin dar más información sobre las circunstancias del percance, comentó que la “tragedia es un solemne recordatorio de los riesgos que enfrentan los funcionarios mexicanos y estadounidenses dedicados a proteger a nuestras comunidades.” De acuerdo con la AEI, los “dos oficiales instructores” de la Embajada de los Estados Unidos que murieron “se encontraban haciendo labores de entrenamiento” como parte de un programa de intercambio. Los hechos ocurrieron después de realizar un operativo de destrucción de un laboratorio clandestino. Cobertura en NYT, Fox News, CNN, Newsweek, New York Post, Breitbart y The Hill.
· Donald Trump anunció en Truth Social el 2 de abril el cese de Pam Bondi como fiscal general. En tanto se designa a un nuevo titular, Todd Blanche, fiscal general adjunto, será el encargado del Departamento de Justicia (DoJ). La remoción de Bondi es el segundo cambio del gabinete de Trump en menos de un mes. De acuerdo con varios analistas, la salida responde a la insatisfacción del presidente con el manejo de varios casos de gran visibilidad, entre ellos el de los archivos de Jeffrey Epstein y los de varios de sus críticos y opositores políticos que han sido desestimados en los tribunales. Al evaluar su gestión, otros consideran que Bondi comprometió la independencia del DoJ al alinearlo por completo con las prioridades políticas de Trump. Cobertura en AP, NYT, NBC News, USA Today, NPR, The Hill, Politico, NOTUS, Axios, Roll Call, Daily Caller y Washington Post.
· Trump firmó una orden ejecutiva para asegurar la “Verificación la ciudadanía de los votantes y la integridad en las elecciones federales.” Entre otros aspectos, la iniciativa instruye al Departamento de Seguridad Interna (DHS) y a la Administración del Seguro Social compilar listas de ciudadanos para compartirlas con las autoridades electorales y ordena al Servicio Postal establecer criterios federales para la emisión del voto postal. De este modo, Trump dio un paso para avanzar con la implementación de medidas electorales nacionales en detrimento de las facultades de las entidades federativas que están reconocidas en la Constitución. Cobertura en AP, NYT, USA Today, Politico, NPR, NOTUS y Washington Post.
· Como respuesta a esta orden ejecutiva, el liderazgo demócrata en el Congreso y varias organizaciones vinculadas a ese partido presentaron ante la Corte Federal del Distrito de Columbia una demandaen contra de Trump. Cobertura en AP,Time, USA Today, Roll Call y Politico.
· El Buró de Estadísticas Laborales (BLS por siglas en inglés) publicó la cifra de creación de empleos para el mes de marzo: en total, hubo un aumento de 178 mil plazas. La cifra de desempleo fue de 4.3%, una disminución de 0.1% en comparación con el mes anterior. Los sectores en los que hubo incrementos fueron el de salud, el de construcción y el de transportes; continuaron las pérdidas de empleos en el gobierno federal. En general, los medios resaltaron que fue inesperado este repunte tomando en cuenta la reducción del mes previo. Cobertura en NYT, CNN, CNBC, CBS News, Axios y Washington Post. Tanto Donald Trump como la Casa Blanca celebraron la noticia y consideraron que el aumento refleja el crecimiento generado por las políticas económicas en curso.
Sección elaborada con el apoyo de Isela Martínez Acevedo (UIA)
· A lo largo de la semana, Donald Trump abordó el tema de la guerra en contra de Irán en Truth Social y en un discurso en cadena nacional de 19 minutos desde la Casa Blanca. Algunos de sus mensajes fueron ambiguos, en particular al referirse a posibles acuerdos, reconocer el otorgamiento de concesiones por parte de Irán para el paso de algunos buques petroleros y sostener que la responsabilidad para mantener abierto el estrecho de Ormuz en el futuro no es de Estados Unidos. Otros fueron contradictorios, al señalar por un lado que el enemigo estaba totalmente “diezmado” y por otro reiterar en redes sus amenazas con lenguaje soez sobre el inminente aniquilamiento de su rival y advertir que lo regresará a la “edad de Piedra.” También fue impreciso en cuanto a la posible duración del conflicto. De hecho, recordó el nuevo plazo para la destrucción de plantas energéticas y puentes para posteriormente modificarlo otra vez para mañana a las 18:00 CST.
· Durante el fin de semana, el tema que concentró la atención de la Casa Blanca fue el rescate de los tripulantes de dos aviones estadounidenses (un jet F-15 y un A-10 Thundebolt) que fueron derribados por Irán. Al haber sido exitosas en territorio iraní las operaciones de salvamento, Trump anunció que ofrecerá hoy una conferencia de prensa acompañado por el liderazgo militar. Detalles del rescate en NYT, AP, Axios, Time, Reuters, Politico, NPR y Washington Post.
· Como parte de los esfuerzos de mediación en el conflicto, Axios y Reuters informaron ayer que Pakistán, Egipto y Turquía participan en una iniciativa para promover un cese al fuego entre Estados Unidos e Irán. Hasta el momento no ha habido reacciones oficiales a esta propuesta.
· En su mensaje “Urbi et orbi” de ayer, el papa León XIV pidió a “quienes empuñan las armas, las depongan” (citado en Vatican News). Desde el inicio las hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán, el sumo pontífice ha sido muy clara su oposición al conflicto, con reiterados llamados a la paz, sin hacer referencia a Trump. Su postura se ha contrapuesto a la retórica bélica de Pete Hegesth, secretario de Guerra, quien ha sostenido que el conflicto en contra de Irán tiene un componente religioso y ha invocado a Jesucristo en múltiples ocasiones. Ayer León XIV convocó para este sábado a un momento de oración por la paz en la Basílica Vaticana. Sobre el tema, notas de NYT y Politico.
· Entre otras audiencias, la semana pasada la Suprema Corte escuchó a petición de la Casa Blanca, los argumentos para revisar el caso Trump vs Barbara, relativo a la inconstitucionalidad de la orden ejecutiva que anuló el derecho a la ciudadanía a los menores nacidos en Estados Unidos de padres indocumentados. Por primera vez en la historia de dicho tribunal, un presidente en funciones acudió a la sesión a escuchar los alegatos como reflejo de la prioridad que le otorga Trump a este tema. Los medios que cubrieron la audiencia coincidieron en señalar que la mayoría de los jueces mostraron su escepticismo al escuchar los argumentos del asesor legal de la Casa Blanca, por lo cual se anticipa que probablemente se confirmará que dicha orden ejecutiva es contraria a la décimo cuarta enmienda de la Constitución, que garantiza la ciudadanía a todas las personas nacidas en territorio estadounidense. Sobre el tema, notas de NYT, SCOTUSBlog, NPR, Reuters, Roll Call, The Hill y Washington Post.
· Nota de NYT aborda el aumento en el número de muertes de inmigrantes bajo custodia de la agencia de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) a partir del retorno de Donald Trump a la Casa Blanca. En total, han fallecido 46; de esa cifra, al menos 13 han muerto en los primeros tres meses de este año. A su vez, el total en 2025 (33) es el más alto registrado desde 2005. Sobre el tema, Austin Kocher, analista de temas migratorios, identifica tres categorías: los decesos que ocurren bajo custodia de ICE, que en ocasiones son prevenibles; los que llegan a darse después de un arresto en el que hubo mala atención médica; y los casos en los que los migrantes enfrentan situaciones de vida o muerte por temas de salud en los centros de detención.
· En virtud de la falta de un acuerdo en el Congreso, continúa la suspensión parcial de actividades en el Departamento de Seguridad Interna (DHS), a pesar de que el Senado logró aprobar el 26 de marzo por consentimiento unánime la autorización de la mayoría de los fondos presupuestarios de la dependencia, salvo los relacionados con las actividades de control migratorio. De este modo, el cierre parcial de DHS llegó a 51 días.
· El liderazgo republicano de la Cámara de Representantes rechazó inicialmente dicha fórmula el último día de actividades legislativas antes de iniciar un receso de dos semanas para posteriormente acordar con su contraparte del Senado una alternativa que todavía no se ha formalizado, en gran medida por diferencias al interior de la propia bancada. Al respecto, nota de The Hill y Politico.
· En tanto se resuelve este impasse, Trump autorizó por medio de una orden ejecutiva cubrir el sueldo del personal de DHS.
· Las actividades en el Capitolio se reanudarán hasta el próximo lunes.
· Como reacción a la confirmación del deceso de otro inmigrante indocumentado mexicano bajo la custodia de la agencia de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), Claudia Sheinbaum anunció nuevas acciones por parte de su gobierno para protestar por estos hechos. De acuerdo con la información de ICE, el deceso ocurrió el 25 de marzo en el centro de detención de Adelanto, California. La SRE detalló que el objetivo de estas acciones es “visibilizar la problemática que se presenta en algunos centros de detención en Estados Unidos.” Entre otras:
o el gobierno de México participará como “amigo de la corte” en una demanda que presentó la organización Public Counsel por las condiciones en los centros de detención;
o se enviarán cartas a varios congresistas para sensibilizarlos sobre la deficiente atención médica en el centro de Adelanto; y
o se solicitará a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que se programe una audiencia sobre el fallecimiento de inmigrantes en centros de detención.
o Para proporcionar más detalles de las acciones, el Consulado de México en Los Ángeles convocó a una conferencia de prensa; al respecto, nota de Milenio.
o Desde el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca, se han registrado 14 muertes de mexicanos en centros de detención o en operativos migratorios.
· La Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) dio a conocer la semana pasada el Informe sobre el estimado del comercio nacional de 2026. En el apartado sobre México (pp. 351-359) el documento identifica las barreras que enfrentan en el país los exportadores y los inversionistas estadounidenses y señala que se esperan concesiones en contexto de la revisión del TMEC que se llevará a cabo este año. Entre otras, se mencionan las barreras en aduanas, las que limitan el acceso a diversos mercados y las de carácter técnico, incluidas las sanitarias y fitosanitarias. También aborda las prácticas restrictivas en compras de gobierno y los problemas que se registran en materia de protección a la propiedad intelectual. Además, alude a las barreras en servicios, en particular, en pagos electrónicos y en telecomunicaciones, y las existentes para la inversión extranjera en los sectores de energía y de minería. Hace referencia a las prácticas laborales en México que generan preocupación en Estados Unidos y a temas ambientales que afectan al comercio pesquero y al de madera.
El Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI) presenta “La relación Europa-Estados Unidos: transformaciones y horizontes”, un documento del Programa de Jóvenes como parte de su compromiso con el análisis de los asuntos internacionales.
Editora: Érika Ruiz Sandoval, Año: 5 , Núm.: 12 | Semana del 25 de marzo al 6 de abril de 2026.
Con la colaboración de: Andrés Herrera, Nicolás Ortuño, Paulina Magaña, Carlos Eduardo Martínez, Ana Lucía Sánchez Fuentes, Alicia Saraí Lizárraga Padilla y Silvana Bianchessi Stieglitz.
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China: anunció un megaproyecto para reducir la dependencia externa de productos químicos
El 1 de abril,China inició la construcción del mayor proyecto mundial de conversión de carbón a etilenglicol en Xinjiang. Con una capacidad de producción esperada de 2.4 millones de toneladas anuales, la planta utilizará innovaciones tecnológicas nacionales. El proyecto busca cerrar las brechas en la producción de productos químicos avanzados y asegurar el suministro para sectores como la tecnología verde y la manufactura.
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Estados Unidos: el déficit comercial con China cayó a mínimos históricos
Estados Unidos: China elogió la cooperación bilateral tras repatriación de un presunto narcotraficante
El 3 de abril, el Ministerio de Seguridad Pública de China informó sobre la repatriación de un fugitivo chino desde Estados Unidos, sospechoso de delitos de contrabando y tráfico de drogas. Beijing calificó la decisión como un avance significativo. Analistas destacaron que la entrega, realizada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU., es el primer caso de este tipo en años y refleja un progreso en la cooperación bilateral para la aplicación de la ley antinarcóticos, a pesar de la falta de un tratado de extradición.
Estados Unidos: propuso nuevas restricciones a la exportación de tecnología de ASML a China
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El 1 de abril,la India inició un censo para contar a sus más de 1,400 millones de habitantes, tras un retraso de cinco años. Por primera vez en casi un siglo, el proceso incluirá una enumeración exhaustiva de castas, medida que generó un gran debate nacional sobre la profundización de las divisiones sociales. Analistas señalaron que los resultados sentarán las bases para la redefinición de distritos electorales, lo que podría alterar el equilibrio de poder político entre el norte y el sur del país. Además, los datos permitirán poner en marcha una ley de reserva de escaños para mujeres en el Parlamento.
El 30 de marzo, la Liga Árabe nombró a Nabil Fahmy como su nuevo secretario general. El exdiplomático egipcio asumirá el cargo en un escenario de gran inestabilidad en Medio Oriente. Su designación busca fortalecer la coordinación regional frente a las recientes crisis políticas y de seguridad.
Palestina: aumentaron las restricciones en Cisjordania
En Foreign Affairs, Yadlin y Golov sostienen que la guerra contra Irán no fue opcional, sino necesaria ante décadas de agresión de Teherán. Los ataques de Estados Unidos e Israel debilitaron significativamente al régimen, redujeron su capacidad militar y abrieron la posibilidad de un cambio político interno. Además, consideran que este conflicto permitió consolidar una alianza regional anti-Irán liderada por Washington.
La UER Rusia + presenta "El Ártico". Un documento de análisis esrito por Rubén Beltrán, Alejandra López de Alba, Diego Bentriz, Sebastián Garfias, Rainer Matos y Paulina Palencia.
La Unidad de Estudio y Reflexión Rusia+ presenta: "El horizonte ruso: balance de 2024 y escenarios en 2025".
Este documento analiza la situación de Rusia al cierre de 2024 y sus perspectivas para 2025, abordando desafíos económicos, geopolíticos y el conflicto en Ucrania. Se destacan las presiones internas por la guerra, el impacto de sanciones y el papel de actores clave como Siria, Asia Central, China, Europa y la OTAN, Estados Unidos y América Latina.
/ ¿Qué tienen en común un automóvil eléctrico, un teléfono celular, un panel solar y un dron? Que todos dependen de minerales que hasta hace poco parecían asuntos de estudio de geólogos o de empresas mineras. Hoy, el acceso de los países al litio, el cobre, el grafito, el níquel, cobalto y las tierras raras definen su posición y supervivencia en un mundo en franca transformación. Las tierras raras son un grupo de 17 elementos químicos con propiedades magnéticas y electrónicas únicas para fabricar tecnologías de alto rendimiento. Estos minerales constituyen piezas centrales de la economía y la seguridad internacional.
En el siglo XX, el poder mundial giró alrededor del petróleo y en estos años la competencia se desplaza hacia componentes imprescindibles para fabricar baterías, semiconductores, redes eléctricas y sistemas de defensa. Sin embargo, el verdadero poder no reside en poseer los yacimientos. La ventaja se encuentra en el control de toda la cadena, es decir, en la exploración, la extracción, la refinación, el procesamiento, la fabricación de componentes y el desarrollo tecnológico. Un país puede tener minerales y seguir dependiendo del exterior si carece de infraestructura y capacidad industrial.
China hizo una lectura clave hace décadas, ya que invirtió en refinación, manufactura e investigación y, hoy se ubica con una posición de poder en la refinación de estos minerales a nivel mundial. Ahora, los Estados Unidos, la Unión Europea y otras potencias, buscan reducir estas vulnerabilidades y asegurar proveedores confiables.
Los países del G7 acordaron recientemente disminuir la dependencia de un solo proveedor de minerales críticos y fortalecer las cadenas de suministro y, al mismo tiempo, China impuso restricciones a la exportación de determinadas tierras raras colocando una presión internacional muy significativa.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) destacó el mes pasado que el comercio de minerales críticos está dejando de responder exclusivamente a criterios económicos, ya que los países utilizan controles de exportación, subsidios, restricciones comerciales y políticas industriales, para proteger recursos considerados esenciales para su seguridad y competitividad.
Los minerales críticos se han convertido en instrumentos de política exterior al restringir su venta o procesamiento, para presionar industrias enteras. Las nuevas estrategias de presión pasan por subsidios, controles de exportación y acuerdos de reservas estratégicas. México firmó a principios de este año con los Estados Unidos, un Plan de Acción sobre minerales críticos para fortalecer la relación bilateral, asegurar cadenas de suministro e impulsar el desarrollo de materiales indispensables para diversas industrias.
Para México, representa una oportunidad, sin embargo, el reto se encuentra en atraer inversión para procesar los minerales, impulsar la investigación nacional, formar especialistas y desarrollar proveedores nacionales. La minería puede generar empleo y crecimiento, pero provocar al mismo tiempo una presión sustancial en los recursos hídricos y medioambientales.
El control de los minerales otorga una ventaja decisiva en la nueva competencia geopolítica y pasa por conocer, transformar, innovar y negociar. México debe establecer una ruta crítica para construir tecnología industrial, formar capital humano altamente especializado, generar investigación científica y conocimiento, o quedarse como proveedor de recursos.
El ruido era el mismo cada noche. Un rugido lejano, metálico, que sacudía las ventanas. En la casa de doña María, en una colonia del norte de Sonora, nadie sabía si era el tren o los disparos.
Su hijo, Luis, de veintidós años, decidió irse “al otro lado” porque en el taller donde trabajaba ya no quedaban clientes: la carretera se volvió zona de nadie. En menos de dos años, el negocio cerró, el transporte subió de precio y los camiones dejaron de llegar por miedo a los bloqueos.
Lo que parecía un problema lejano —las rutas del narco, el fentanilo, las armas— terminó vaciando una comunidad entera.
Por eso la relación con Estados Unidos en materia de seguridad sí importa, aunque a veces parezca una discusión entre cancillerías. Lo que se decide en una mesa binacional termina afectando la vida cotidiana: la seguridad en las calles, el empleo, la posibilidad de que un hijo encuentre futuro o de que una madre pueda dormir tranquila.
La violencia en México no ocurre en el vacío. Se alimenta del flujo constante de dinero, armas y drogas que cruzan la frontera en ambas direcciones: de un lado, las pastillas de fentanilo; del otro, los rifles de asalto y los dólares ilícitos. Interrumpir ese circuito es el sentido real de la cooperación.
Hoy esa cooperación atraviesa una nueva etapa. Misión Cortafuegos marcó un punto de inflexión: un acuerdo para frenar el tráfico de armas hacia México y fortalecer la inspección en puertos, aeropuertos y cruces fronterizos. Incluye rastreo balístico, intercambio de inteligencia y la extensión del sistema eTrace a los 32 estados. EU intensificó las revisiones en sus puntos de salida para evitar que el mismo mercado que abastece su consumo interno alimente la violencia en el sur.
A esto se suma el Grupo de Implementación de Seguridad México–EU, que revisa los avances en drogas, armas, finanzas ilícitas y robo de combustible. En sus primeros reportes se documentan más de 18 000 detenidos, 144 toneladas de droga —1.5 de fentanilo y más de dos millones de pastillas—, 9 600 armas decomisadas y 839 laboratorios clandestinos desmantelados. Son cifras que muestran resultados, pero también la escala del reto: cada decomiso es solo una parte visible de una red que se regenera y se adapta.
El cambio más profundo está en el método. Por primera vez, la cooperación se apoya más en inteligencia, trazabilidad y control financiero que en despliegue militar. Se cruzan bases de datos balísticas, se rastrean precursores químicos y se comparten patrones financieros. El objetivo ya no es capturar más, sino desmantelar las redes que sostienen al crimen.
Y nada de eso funciona sin confianza. Compartir información sensible o planear extradiciones exige creer que el otro país no filtrará ni manipulará lo que recibe. Esa confianza no se decreta: se construye con tiempo y resultados. Después de años de tensiones, hoy hay señales claras de cooperación renovada entre agencias civiles, militares y fiscales de ambos lados.
En paralelo, se reforzaron los mecanismos de inteligencia financiera y el intercambio aduanero para identificar embarques sospechosos. También se incorporó el robo de hidrocarburos como prioridad binacional y se modernizaron los sistemas de inspección con sensores químicos y rayos gamma que permiten combatir el contrabando sin afectar el comercio legítimo.
¿Por qué debería importarle todo esto a la gente? Porque cada arma que no cruza la frontera es un asalto menos en alguna ciudad; cada laboratorio desmantelado, una familia menos en riesgo; cada dólar ilícito rastreado, un golpe a la economía del crimen. Cuando México y Estados Unidos cooperan con respeto y confianza, los resultados no se miden en comunicados, sino en vidas protegidas.
Doña María lo sabe sin leer informes. Cada vez que su hijo la llama desde Tucson, le dice que sueña con volver sin miedo. Esa es la verdadera frontera: no la que divide países, sino la que separa el miedo de la esperanza. Y cruzarla solo será posible si ambos lados la cuidan juntos.
La inminente revisión del T-MEC llega en un momento de alta tensión global. Estados Unidos busca fortalecer su posición comercial endureciendo aranceles y reglas de origen, mientras México intenta conservar su papel como socio estratégico en la región. En este entorno, el sector de autopartes —responsable de más del 20 % de las exportaciones nacionales y pieza esencial del entramado automotriz norteamericano— se coloca en el centro de la revisión.
Frente a ello, el país enfrenta una disyuntiva: preservar su integración con Estados Unidos y Canadá o reestructurar parcialmente su proveeduría global. Las autopartes no pueden trasladarse de un país a otro de la noche a la mañana; cada línea de producción requiere años de planeación, inversión y logística. Pretender reubicar fábricas o sustituir insumos de forma inmediata es, sencillamente, inviable. Por eso, México debe insistir en certidumbre, gradualidad y diálogo.
Sin embargo, también hay un lado luminoso. La electromovilidad y el desarrollo de software automotriz ofrecen una ventaja comparativa a México. Regiones como el Bajío y Occidente concentran talento joven y técnico, capaz de adaptarse a las nuevas demandas de digitalización y energía limpia. Esta transición podría convertirse en la gran oportunidad para reposicionar al país como líder en innovación dentro de la cadena automotriz de Norteamérica.
La colaboración con la Secretaría de Economía y la puesta en marcha de un programa de desarrollo de proveedores —que ya suma 55 empresas y busca incorporar 250 más en 2026— son pasos en la dirección correcta. Este esfuerzo, apoyado por Nafin, Bancomext y el Banco Mundial, permitirá sustituir progresivamente insumos importados y fortalecer la proveeduría local.
No obstante, la política comercial requiere sensibilidad: aplicar aranceles de manera indiscriminada podría perjudicar al consumidor final, elevando los precios de las refacciones y reduciendo la calidad. Por eso, el equilibrio entre proteger la industria y mantener la competitividad será el gran reto de esta revisión.
En este contexto, la certidumbre se vuelve un activo estratégico. Las decisiones de inversión no se toman en semanas, sino en años. Cada anuncio de una nueva planta o línea de producción refleja confianza en el entorno económico y político. México debe enviar una señal clara de estabilidad regulatoria y compromiso con la competitividad regional. Esto implica coordinación entre gobierno, industria y academia para impulsar innovación, energía limpia y talento técnico.
México no parte de cero ni de debilidad. Su red de talento, la experiencia acumulada en tres décadas de integración y su posición geográfica lo colocan como un actor indispensable. En un contexto de proteccionismo y reacomodo global, el país tiene la oportunidad de convertir la presión en estrategia: consolidar una industria de autopartes más tecnológica, sustentable y regionalmente fuerte. El reto es grande, pero también lo es la oportunidad de consolidar a México como el corazón productivo de Norteamérica.
En pocos países como en Alemania puede identificarse tan claramente un punto de inflexión política como el anunciado el 24 de febrero de 2022 por Olaf Scholz en su discurso sobre la Zeitenwende, (cambio de era), un día después de la invasión rusa a Ucrania. El entonces canciller --que no consiguió terminar su mandato conforme a lo establecido-- decretó ese cambio que su sucesor Friedrich Merz mantiene y profundiza. La transformación del país lo traslada de una “superpotencia del poder blando” o “potencia civil” a uno que privilegia el pragmatismo, con énfasis en la reactivación económica y fortalecimiento de sus capacidades militares.
El anuncio fue significativo, incluso más allá de sus fronteras, particularmente por lo que ha venido después: a la invasión rusa de Ucrania se han sumado factores que transforman a Alemania, al continente europeo (poniendo en juego a la Unión Europea) y al mundo en su conjunto. El segundo mandato de Donald Trump como presidente de Estados Unidos ha profundizado la incertidumbre. Las tensiones en la relación transatlántica, incluida la amenaza de anexión contra Groenlandia, han desestabilizado a Europa y reavivado el debate sobre su autonomía en materia de defensa, además de cuestionar la estabilidad e incluso continuidad de la OTAN.
Al ese escenario de por sí complejo se suma la desestabilización en Medio Oriente. La situación en Gaza, desencadenada por los ataques de Hamás en Israel en 2023; su consecuente escalada regional, y, desde este febrero, la decisión de Trump de intervenir en Irán sin el consenso con, apoyo de o aviso a sus socios transatlánticos ha generado diferencias evidentes entre los miembros de la UE, con consecuencias que se sufren globalmente. Alemania ha apostado por mantener una posición ambivalente: respaldo a sus aliados, insistiendo en la necesidad de evitar una escalada mayor y abogando por canales diplomáticos, pero buscando no romper su canal privilegiado con EE. UU. Entretanto, como el resto, se enfrenta a disrupciones en cadenas de suministro y la volatilidad de los precios energéticos. Todos estos factores han contribuido a la reconfiguración de rivalidades y alineamientos internacionales, al debilitamiento del multilateralismo y a la pérdida de la estabilidad y certidumbre que se atribuían al libre comercio.
Los últimos años han implicado cambios profundos en el sistema internacional que tendrán efectos duraderos. La Zeitenwende global no se gestó en febrero de 2022 ni fue decretada por Alemania, pero los cambios que vivimos no son --ni deben ser– ajenos a México. En el pasado, nuestro país ha sido capaz de marcar diferencias y defender su posición ante terceros. Eso no tiene que cambiar. Hacerlo exige un análisis fino y la formulación de estrategias y políticas de acercamiento con otros países que consideren las redefiniciones de nuestros socios más “naturales o históricos”.
Evento presencial en colaboración con Friedrich Ebert Stiftung en el cual se presentó el libro “La democracia liberal bajo asedio: Instantáneas de Europa y América Latina”. Los panelistas mencionaron que el propósito del libro es explicar cómo las democracias liberales se encuentran bajo ataque en la actualidad, presentando casos de estudio de Europa y América Latina como argumento.
/ Es claro que la ONU ha perdido capital político para apuntalar la paz y seguridad globales. En 2022, la invasión rusa de Ucrania marcó una línea entre la narrativa pacifista de ese máximo foro y la política expansionista de Moscú, que pasó por alto su responsablidad como miembro permanente del Consejo de Seguridad. A este capítulo se añaden los conflictos en Medio Oriente, tanto el que comenzó en Gaza el 7 de octubre de 2023, como el que se detonó el 28 de febrero con el enfrentamiento de Estados Unidos e Israel con Irán. En esa convulsa región, que atesora grandes reservas de combustibles fósiles, los hechos alcanzan a los países del Golfo Pérsico y Jordania. Ante tan sensibles eventos, se escucha el perenne exhorto del Secretario General de la ONU a las partes en conflicto para que depongan las armas y recurran a la diplomacia. En paralelo, las naciones árabes agredidas han reiterado ante esa misma organización su exigencia de que intervenga para poner fin a eventos que violan sus respectivas soberanías y el Derecho Internacional. Estos llamados y los del Secretario General, no tienen efectos, porque nada se mueve sin la anuencia de las superpotencias. De este escenario, la política mundial podría derivar en dos vertientes.
Con casi 1,400 kilómetros de longitud, la frontera entre Sudán y Chad es una de las más extensas en ese rincón del continente africano, una de las más áridas y por ende de las más pobres, aunque también, contradictoriamente, una de las más ricas, en minerales de alto valor mercantil como el oro y el cobalto, particularmente en torno a la región sudanesa de Darfur. Una frontera, sobre todo, invisible al resto del mundo, en donde se desarrolla la más grave crisis humanitaria de la actualidad, de acuerdo con la Organización de Naciones Unidas
Desde abril de 2023, como resultado de los sangrientos enfrentamientos entre el ejército regular sudanés y los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido, o RSF, por sus siglas en inglés, la nación africana está enfrascada en una interminable guerra que se ha saldado, con particular saña, con la población civil del país. Según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, 4 millones de sudaneses han huido de Sudán para escapar de la espiral de violencia, alrededor de 1 millón de ellos, en su abrumante mayoría mujeres y menores de edad, la han hecho al vecino Chad.
Con un producto interno bruto de cerca de 20 mil millones de dólares, de acuerdo a estimaciones del Banco Mundial, Chad es, junto a Níger y la República Centroafricana, ambos dos también vecinos, uno de los países más pobres del continente. La llegada masiva de refugiados sudaneses a sus tradicionalmente paupérrimas y abandonadas provincias orientales ha generado a lo largo del último año y medio una creciente presión social, económica y política en la antigua colonia francesa.
Un informe dado a conocer en abril de este año por parte del reconocido centro de investigación geopolítica International Crisis Group al respecto de la situación en la frontera entre Chad y Sudán, indica que la población de la provincia chadiana de Ouaddaï, vecina a Sudán, se ha incrementado en cerca de 60% durante los últimos dos años a raíz del inesperado arribo de cientos de miles de refugiados sudaneses. La ONU afirma que, en promedio, 1,400 sudaneses cruzan la frontera entre ambos países diariamente. Una situación que está llevando al Chad, un país con recursos sumamente escasos, al límite, generando enfrentamientos entre la población local y la población refugiada y aumentando peligrosamente la presión sobre el delicado acceso al agua, al alimento y al combustible en la región.
La frontera entre Chad y Sudán es la protagonista de la mayor crisis humanitaria de nuestros días, una de las crisis quizá más ignoradas e invisibles para el mundo y, sin embargo, una de las que más requiere de su inmediata acción y asistencia. Ante los abrumantes recortes presupuestales que sufren las principales organizaciones humanitarias del orbe como resultado de la política aislacionista y beligerante de países donantes como Estados Unidos, es más necesario que nunca que desde México y América Latina tendamos la mano al África que más lo necesita.
El Corredor de Zangezur, ahora denominado TRIPP (Trump Route for International Peace and Prosperity), de 43 kms. Redibuja a Eurasia. Respaldado por Turquía y Azerbaiyán, con oposición de Armenia e Irán, Rusia lo ve con nerviosismo, Europa y China actúan con cautela. No es una ferrovía local. Se integra al denominado Corredor Medio (Middle Corridor) que comunica a China con Europa, vía terrestre –evitando a Rusia en el trasiego de mercancías–. La diplomacia gestiona un corredor que promete prosperidad o genera grandes peligros. Se traza el futuro de la región.
El 8 de agosto, Armenia y Azerbaiyán adoptaron en Washington, D.C, EU, una declaración atestiguando que sus Cancilleres rubricaran el Acuerdo para Establecer la Paz y Relaciones Inter-Estatales. Contrario a mucha difusión mediática, no se firmó ni ratificó tratado alguno, y menos aún entró en vigor.
Un dato relevante es que ocurrió en Washington, no en Moscú. El imperio que una vez dictó cada movimiento en la región está siendo desplazado con efectos ampliados. Por 30 años, con apoyo de Rusia, Armenia ocupó militarmente 20% de territorio azerbaiyano.
En 2020, Azerbaiyán recuperó gran parte, en 2023 –con Moscú distraída en Ucrania– recobró la totalidad. Armenia presenció el cambio. Rusia no era más el garante que antes fue. Recordemos que, tras desaparecer la URSS en 1991, para 2006, nuevos oleoductos de Kazajistán y Azerbaiyán rompieron el monopolio ruso sobre hidrocarburos del Cáucaso. Para 2020, igual ocurrió con el gas. El patio trasero ruso se vuelve jardín de juegos.
Con TRIPP, Asia Central desarrolla vínculos logísticos y de transporte para ampliar el flujo de mercancías entre China y Europa. Armenia teme perder soberanía, ya que Azerbaiyán se unirá con su exclave Nakchiván, y de ahí con Türkiye —corredor que amenaza marginar a Rusia e Irán del comercio euroasiático.
En 2022, tras la Segunda Guerra de Karabakh, ante un posible Corredor, Irán, igualmente preocupado por lazos Azerbaiyán-Israel, batió tambores y efectuó agresivos ejercicios militares en frontera con Azerbaiyán. Irán rechaza TRIPP pues participará ni beneficiará en el intercambio, y señala que lo bloqueará —con o sin apoyo ruso— y no quede aislado de Armenia, no socave la integridad territorial de esta y menos permita presencia de tropas extranjeras cerca de sus fronteras.
El rubricado acuerdo de paz se logró porque Armenia y Azerbaiyán se sentaron sin presencia de terceros (sin Rusia, EU, la Unión Europea). Türkiye lo apoya plenamente —incrementará participación en comercio con mayor presencia en Asia Central. La Unión Europea confía no haya complicaciones para que el petróleo, gas, mercancías y energía fluyan hacia ella sin interrupción. China observa atenta para un mayor flujo de mercancías hacia Europa.
Por otra parte, Rusia busca mejorar la relación con Azerbaiyán. Putin admitió 9OCT que Rusia es responsable de derribar 25DIC2024 un avión comercial azerbaiyano que dejó 38 muertos. Añadió podría haber compensación, sin embargo, tras la debida investigación jurídica.
Con la declaración de Washington el capítulo ruso parece cerrarse, EUA muestra interés pero falta confirmar si habrá de plantarse claramente en el Cáucaso. Todo, porque dos países se pusieron de acuerdo tras una guerra de más de 30 años. Un significativo cambio de paradigma.
Con casi 1,400 kilómetros de longitud, la frontera entre Sudán y Chad es una de las más extensas en ese rincón del continente africano, una de las más áridas y por ende de las más pobres, aunque también, contradictoriamente, una de las más ricas, en minerales de alto valor mercantil como el oro y el cobalto, particularmente en torno a la región sudanesa de Darfur. Una frontera, sobre todo, invisible al resto del mundo, en donde se desarrolla la más grave crisis humanitaria de la actualidad, de acuerdo con la Organización de Naciones Unidas
Desde abril de 2023, como resultado de los sangrientos enfrentamientos entre el ejército regular sudanés y los paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido, o RSF, por sus siglas en inglés, la nación africana está enfrascada en una interminable guerra que se ha saldado, con particular saña, con la población civil del país. Según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, 4 millones de sudaneses han huido de Sudán para escapar de la espiral de violencia, alrededor de 1 millón de ellos, en su abrumante mayoría mujeres y menores de edad, la han hecho al vecino Chad.
Con un producto interno bruto de cerca de 20 mil millones de dólares, de acuerdo a estimaciones del Banco Mundial, Chad es, junto a Níger y la República Centroafricana, ambos dos también vecinos, uno de los países más pobres del continente. La llegada masiva de refugiados sudaneses a sus tradicionalmente paupérrimas y abandonadas provincias orientales ha generado a lo largo del último año y medio una creciente presión social, económica y política en la antigua colonia francesa.
Un informe dado a conocer en abril de este año por parte del reconocido centro de investigación geopolítica International Crisis Group al respecto de la situación en la frontera entre Chad y Sudán, indica que la población de la provincia chadiana de Ouaddaï, vecina a Sudán, se ha incrementado en cerca de 60% durante los últimos dos años a raíz del inesperado arribo de cientos de miles de refugiados sudaneses. La ONU afirma que, en promedio, 1,400 sudaneses cruzan la frontera entre ambos países diariamente. Una situación que está llevando al Chad, un país con recursos sumamente escasos, al límite, generando enfrentamientos entre la población local y la población refugiada y aumentando peligrosamente la presión sobre el delicado acceso al agua, al alimento y al combustible en la región.
La frontera entre Chad y Sudán es la protagonista de la mayor crisis humanitaria de nuestros días, una de las crisis quizá más ignoradas e invisibles para el mundo y, sin embargo, una de las que más requiere de su inmediata acción y asistencia. Ante los abrumantes recortes presupuestales que sufren las principales organizaciones humanitarias del orbe como resultado de la política aislacionista y beligerante de países donantes como Estados Unidos, es más necesario que nunca que desde México y América Latina tendamos la mano al África que más lo necesita.
El Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI) y la Unidad de Estudio y Reflexión sobre China, presentan el análisis: “El papel de China en materia de comercio e inversiones con los países de América del Norte".
El documento analiza cómo China se ha convertido en un actor central en la economía global y su presencia impacta directamente en América del Norte. Mientras Estados Unidos de América y Canadá endurecen regulaciones frente a capital chino en sectores estratégicos, México enfrenta señales contradictorias: recibe inversiones en manufactura, electrónica y automotriz, pero también impone aranceles y frena proyectos por presiones de Washington.
El análisis ofrece un diagnóstico, escenarios posibles y recomendaciones clave, enfatizando que México debe construir una narrativa estratégica que combine la estabilidad del T-MEC con la innovación y el financiamiento ofrecidos por China. Solo un enfoque pragmático, claro y coherente permitirá reducir vulnerabilidades, fortalecer cadenas de valor y proyectar a México como socio confiable y competitivo en la economía global.
El Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI) y el Instituto México del Wilson Center presentan Aligning Parallel Paths: Recommendations for US–Mexico Collaboration to Address the Root Causes of Irregular Migration from Northern Central America. Este documento es el resultado de un trabajo conjunto, en el que se exploran las diversas políticas con las que México y Estados Unidos han buscado atender el fenómeno migratorio en el Triángulo Norte de Centroamérica y se identifican posibilidades de que ambos gobiernos alinien sus esfuerzos, en sintonía con los gobiernos de El Salvador, Guatemala y Honduras, para agregar valor a sus programas nacionales y promover un desarrollo sostenible en la región. Se presentan cinco recomendaciones principales que enfatizan la necesidad de mantener un diálogo permanente y profundizar la cooperación en áreas prioritarias para el desarrollo con el propósito de abordar de manera más eficaz las causas estructurales de la migración.
Este policy brief ofrece así una propuesta de colaboración bilateral y regional que constituya una verdadera alianza estratégica, un frente unido hacia el logro de metas compartidas para ampliar el impacto de las diversas iniciativas en el largo plazo y complementar los objetivos de cada uno de los participantes.
Este estudio se basa en conversaciones y entrevistas con representantes de gobiernos, organizaciones internacionales, sector privado, organizaciones de la sociedad civil y la academia, además de investigaciones y análisis realizados por los autores.
Mexico Institute del Wilson Center busca mejorar el entendimiento, la comunicación y la cooperación entre México y Estados Unidos mediante la promoción de investigaciones originales, el fomento del debate público y la propuesta de opciones de políticas para mejorar la relación bilateral.
El Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales, COMEXI, está dedicado al estudio, análisis y diálogo sobre el acontecer internacional y global, para generar ideas que nos abran México al mundo, a través del debate y la producción de información y propuestas que contribuyan al mejor entendimiento del mundo e incidan en la formulación de políticas para beneficio de México y del mundo.
El Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI) y la Unidad de Estudio y Reflexión sobre Energía y Sustentabilidad, presentan el análisis: “Posición en materia de energía y sustentabilidad en la revisión del T-MEC"
El documento analiza cómo México puede aprovechar este proceso para fortalecer la integración energética de América del Norte sin sacrificar su soberanía constitucional.
Se identifican las principales tensiones: incertidumbre regulatoria, consultas formales de EE.UU. y Canadá, y disputas en torno a minerales críticos, así como las oportunidades de cooperación trilateral.
/ Pocos conceptos han conquistado tan rápido la agenda tecnológica global como el de soberanía en la inteligencia artificial (IA). Aparece en planes nacionales, cumbres diplomáticas, foros internacionales y documentos de política pública con una frecuencia que sugiere consenso. Sin embargo, aunque para muchos gobiernos se ha convertido en un asunto de Estado, sigue sin existir acuerdo sobre qué significa realmente.
El problema es que, pese a su popularidad, sigue siendo un concepto ambiguo. Suena muy bien en el discurso político, pero rara vez queda claro qué implica en la práctica. Parte de esta narrativa responde a una preocupación legítima sobre la creciente dependencia a un número reducido de proveedores, concentrados además en unos pocos países, y a la necesidad de reducir riesgos (ya bien documentados) sobre el desarrollo y uso de estos sistemas. Entonces, cuando hablamos de soberanía de la IA ¿de qué hablamos exactamente? ¿De desarrollar todas las capas de un sistema dentro del propio país? ¿De tener capacidad regulatoria y de gobernanza? ¿O simplemente de reducir la dependencia tecnológica de terceros?
Ante la falta de consenso cada país lo interpreta a su manera. En América Latina tenemos ejemplos ilustrativos. Chile le ha apostado al desarrollo de un modelo de lenguaje regional con “Latam-GPT”. La iniciativa busca construir una infraestructura capaz de reflejar las realidades, identidades y diversidades culturales de la región. Aunque es verdad que difícilmente competirá en escala o adopción con modelos globales como lo son ChatGPT, Claude o Deepseek, no hay que quitarle el crédito. Este tipo de iniciativas no solo buscan competir, buscan participar, desarrollar capacidades locales y reclamar un lugar dentro de la cadena de valor y de las conversaciones globales sobre IA.
Brasil, por su parte, se ha enfocado en la capacidad institucional y regulatoria. Su propuesta de regulación de IA guarda similitudes con el modelo de la Unión Europea, aunque incorpora diferencias importantes, particularmente en materia de flexibilidad, que reflejan un intento por equilibrar supervisión e innovación sin frenar la adopción tecnológica.
México parece avanzar en una dirección distinta, aunque complementaria. El reciente Plan Nacional de Inteligencia Artificial de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones incorpora la soberanía tecnológica como uno de sus pilares estratégicos y la define como la capacidad de comprender, adoptar, auditar y orientar sistemas de IA. Más que apostar por una autosuficiencia tecnológica absoluta, el enfoque mexicano apunta hacia la construcción de capacidades de supervisión, adaptación y control sobre infraestructuras consideradas críticas.
A pesar de sus diferencias, estos enfoques presentan el mismo dilema de fondo: ¿cómo construir márgenes reales de autonomía en un ecosistema tecnológico profundamente interdependiente?
Ese es precisamente el reto estratégico que enfrenta la región. No se trata solo de decidir qué modelo adoptar, tampoco se trata de adoptar un concepto de autosuficiencia absoluta (siendo una meta poco realista) sino tener la capacidad de mantener cierto margen de control y toma de decisiones sobre el despliegue, uso y adopción de infraestructuras críticas de IA.
Dicho lo anterior, la soberanía en IA no se gana con un plan en papel, ni tampoco con narrativas vacías. Se construye en cada decisión sobre qué se regula, qué se financia, qué se audita y con quién se negocia. LATAM lleva décadas llegando tarde a las grandes transformaciones tecnológicas. Hoy todavía puede exigir un lugar en la mesa, pero para eso tendrá que entender que la soberanía tecnológica no consiste en hacerlo todo solo, sino en tener la capacidad de decidir sobre aquello de lo que inevitablemente dependemos.
/ La política migratoria de Donald Trump durante su segundo periodo de gobierno puede criticarse desde muchos ángulos por ser exagerada, violenta, cruel, y autoritaria.
No obstante, debemos reconocer que la Casa Blanca ha logrado algunos de sus objetivos. Se han detenido los cruces por la frontera con México. Se ha provocado un gran terror entre migrantes en muchas ciudades y, así, alentado el regreso de miles de migrantes por cuenta propia a sus países de origen.
Esto reduce el costo de detenerlos y expulsarlos. Se ha reducido a cero el flujo neto de inmigrantes. Pero antes que celebren estos resultados, los encargados de esta política de la Casa Blanca y del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) deben analizar las consecuencias económicas y políticas del mediano plazo.
Empecemos por las consecuencias económicas. Las deportaciones se vendieron en la campaña presidencial de 2024 apoyándose en dos supuestos falsos. Un supuesto afirmaba que por cada migrante deportado habría un nuevo empleo para un norteamericano. El segundo, que los extranjeros expulsados de Estados Unidos serían aquellos que hubiesen cometido delitos mayores. La creación de nuevos empleos ocupados por norteamericanos ha sido casi cero. La gran mayoría de las expulsiones ha sido de personas no criminales que llevaban bastante tiempo residiendo en sus comunidades, con todo lo que eso implica en términos de relaciones familiares y amigos vecinos.
Como resultado de la expulsión, de la detención o del regreso por cuenta propia de un sinnúmero de migrantes, algunos sectores –la agricultura, ciertos servicios, la construcción– han enfrentado serios problemas por falta de mano de obra. Por ello, algunos agricultores buscan el aumento de visas para trabajadores temporales. Han clausurado negocios de servicios en ciudades donde predominan trabajadores inmigrantes: por ejemplo, la tiendita de la esquina y el restaurante local. Las demoras y los costos de construcción han aumentado.
En gran parte, Trump ganó su reelección por la mayor proporción de votantes latinos convencidos que un hombre de negocios en el poder mejoraría las condiciones económicas y que las prometidas deportaciones afectarían a criminales, no a sus parientes ni a sus amigos vecinos. Esos votantes han cambiado de opinión, tanto por las medidas arancelarias de Trump que han elevado el costo de mercancías importadas, como por las violentas operaciones de deportación de migrantes sin antecedentes criminales. Por ello, los candidatos del partido demócrata cobran nueva vida en el sur de Texas. La muerte a balazos de dos norteamericanos por agentes del ICE en Minnesota despertó una fuerte reacción del público norteamericano. El resultado ha sido la jubilación del agente de la Border Patrol a cargo de la operación y el despido el mes pasado de la responsable del Departamento de Seguridad Nacional. El tema de la migración, que le había favorecido electoralmente en 2024, se ha convertido en lastre político para el partido republicano en 2026.
Trump y sus asesores se han dado cuenta que se les pasó la mano. Siguen las campañas de deportación, ahora sin invitar a reporteros para celebrar la noticia. Pero esto ha generado otro problema político inesperado. Los votantes republicanos MAGA (Make America Great Again), se acostumbraron a hacer la equivalencia entre deportaciones con mucha atención política en los medios de comunicación y el efectivo control de migración. Sospechosos de todo, algunos votantes MAGA protestan que Trump está dando marcha atrás. Presionan para regresar a la política migratoria anterior, y de no lograrse, señalan una menor participación en las elecciones de noviembre.
Como se observa, no es sencillo el tema de la política migratoria en Estados Unidos, incluso para el partido republicano. La política de alta violencia y amplia publicidad parecía asegurarle a Trump y a su partido el apoyo entusiasta de una facción importante de su partido. Pero esa política le ha costado cierto apoyo entre los nuevos votantes, latinos y otros. Y el intento de aminorar esfuerzos, pensando en el electorado general, complica el apoyo de algunos republicanos. La política migratoria de Trump, aparte de otras medidas poco populares, puede costarle al partido republicano, en las próximas elecciones de medio término, la actual mayoría que tiene en los escaños del congreso federal.
/ Hace unos días se dio a conocer el informe del Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Gutérres, sobre los avances registrados en el proceso de reforma conocido como Iniciativa UN80 iniciado en marzo de 2025, siguiendo el camino trazado por la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Pacto para el Futuro. Las reuniones periódicas de negociación entre los 193 Estados miembros sobre las medidas que deberán adoptarse para reformar a la ONU son una evidencia de la voluntad política de la gran mayoría para apoyar al multilateralismo y al funcionamiento de la organización basado en sus tres pilares principales: paz y seguridad internacional, cooperación internacional para el desarrollo y derechos humanos.
Las dificultades derivadas de las tensiones geopolíticas entre los principales actores en el ámbito internacional, la reducción de los recursos presupuestales para la ejecución de los mandatos otorgados a la ONU y las decisiones unilaterales que afectan el cumplimiento de las normas del Derecho Internacional son elementos que han contribuido, entre otros, a un incremento de las necesidades de financiamiento para atender las urgentes peticiones de asistencia humanitaria a poblaciones afectadas por situaciones de conflicto, y a la búsqueda de soluciones alternas para hacer frente a la disminución del 23% en asistencia internacional registrada entre 2024 y 2025.
No obstante lo anterior, en el citado informe se presentan los avances en lo que se conoce como “flujos de trabajo” que abarcan tres rubros principales de cuestiones por atender: en primer lugar, las acciones tomadas por el Secretario General para reducir y eliminar la fragmentación y duplicación de funciones, procesos y actividades, con un mejor uso de los recursos humanos y financieros disponibles. Resalta la reducción del 21% del personal de la ONU en el presupuesto adoptado para 2026. El objetivo es contar con un sistema más coherente, más útil y mejor preparado para cumplir con los mandatos aprobados por la membresía.
En segundo lugar se encuentran los cuatro mil mandatos activos, derivados de resoluciones y decisiones adoptadas por la Asamblea General, el Consejo de Seguridad o el Consejo Económico y Social, entre otros órganos principales, de un total de aproximadamente cuarenta mil adoptadas desde 1945, según datos del informe citado.
Para avanzar en este rubro, se tiene presente lo acordado en la Asamblea General, el 31 de marzo pasado, con la resolución A/RES/80/251 (adoptada con 168 votos a favor, incluido México; ninguna abstención; y 4 votos en contra de Belarús, Corea del Norte, Nicaragua y Rusia) que incluye un examen de los mandatos nuevos y renovados respecto a su duración y financiamiento. Además, se pide el apoyo del Secretariado de Naciones Unidas para la realización de exámenes colectivos de la aplicación de los mandatos, así como mejorar las funciones del Registro de Mandatos para facilitar la adopción de decisiones durante el ciclo de vida de los mismos. En este orden de ideas, es crucial la labor del Grupo de Trabajo Ad Hoc (abierto a toda la membresía) sobre el Examen de la Aplicación de los Mandatos cuyas funciones concluirán el 30 de abril de 2027.
Por último, en el tercer rubro se abordan los cambios estructurales para hacer un uso más eficiente de los recursos presupuestales asignados a labores de asistencia humanitaria. El informe del Secretario General menciona que se han iniciado nuevas acciones de coordinación y concentración de esfuerzos en cinco áreas afectadas por situaciones de conflicto: Afganistán, Haití, los territorios ocupados de Palestina, Somalia y Sudán. Se espera la eliminación de duplicaciones, un mejor uso de las cadenas de suministro para atender a las poblaciones afectadas, aumentar la coordinación y eficiencia entre las diferentes agencias del sistema de Naciones Unidas, así como reducir la fragmentación en el uso de bases de datos.
Quedan temas importantes por discutir entre los Estados miembros tales como el funcionamiento de las operaciones de mantenimiento de la paz, la fusión de órganos, agencias o programas con temas en común (igualdad de género, derechos de la mujer, niñas y jóvenes, entre otros), las funciones de los Coordinadores Residentes de la ONU en diversos países, así como las plataformas digitales para tener acceso a las bases de datos del sistema de agencias de Naciones Unidas. Estas negociaciones continuarán durante el presente año y se espera que antes del inicio de funciones del nuevo/a Secretario/a General de la ONU se vuelva a informar a los Estados miembros sobre los avances en este proceso de reforma tan necesario para el fortalecimiento del sistema multilateral.